9 ene 2021

Magma - Magma (1970)

Hay bandas importantes, hay bandas determinantes, hay bandas influyentes, pero el caso de Magma sobrepasa estos motes ya que es una banda que torció el curso del rock francés de acuerdo a su gusto y su visión propia, influenció a todos en su país, creó su propio estilo musical, el zeuhl, y cantó su música en un lenguaje que también fue creación propia, el kobaïano. Entonces no encontramos con una banda que hizo su propia historia creada bajo sus propias visiones, sus propios experimentos, sus propias fusiones, una banda que creó su propia rama del progresivo en un momento en el que el mismo progresivo recién estaba en pleno nacimiento.

En 1967 Christian Vander viajó a Italia y tocó en diversos clubes con grupos de jazz y R&B. Vander fundó el grupo dos años después de la muerte de John Coltrane, reconocido músico estadounidense por el que sentía una profunda admiración. Considerando que era imposible tocar jazz tras su muerte, Vander inventó un propio estilo musical: el Zeuhl. Para el momento, Magma estaba conformada por Klaus Blasquiz en la voz; François Cahen al piano; Alain “Paco” Charlery en trompeta y percusión; Claude Engel en guitarras, flauta y voz; Teddy Lasry en el saxo soprano y flauta; Francis Moze en los bajos acústico y eléctrico; Richard Raux en los saxos alto y tenor y flauta; Christian Vander en batería y voz.

Su primer lanzamiento es todo un manifiesto artístico que contiene en su interior las fibras más íntimas de un creacionismo musical que se propuso trascender todos los estilos aun siendo parte de ellos mismos. Desde las influencias de la música progresiva, las influencias tempranas del estilo fusión, el jazz propiamente dicho, la influencia de la música clásica, y el vanguardismo coterráneo típico, todos estos elementos corren por las venas de este sonido pero no lo definen estrictamente sino que se combinan en pos de una representación lograda de un ideario de rock que se hace carne en un sonido que funciona como un manifiesto que a las claras se erige como un suntuoso y ambicioso pilar que propone nuevos estándares de cómo hacer música con progresiones y de cómo hacer música de rock.

Este estilo es un hibrido, un experimento maldito con épicas de una historia cantada en un idioma extraño que narra las incursiones de unos ‘’despiertos’’ que se escapan del planeta tierra con rumbo al planeta Kobaïa. Todo este primer disco cuenta las diversas travesías que esos humanos decididos a salirse de la tierra tienen que experimentar hasta llegar a su ‘’planeta elegido’’. Con tintes de ‘’ópera espacial’’, influencias de la ciencia ficción, trazos de jazz tomados de su fuente misma, fusiones con un rock que surge entre una enorme andanada de poderío y vertiginosidad compositiva, porque es justo allí donde la historia converge con la música, y viceversa, ya que el lenguaje y la música fueron creados al unísono en una oda de creación espontanea, surgiendo así una música más que conceptual, un estilo que narra una dramaturgia épica, mitológica y futurística viva, que es el encuentro de fulguraciones creativas y espasmos entre visiones y narraciones de una épica de ciencia ficción.

La música es una manifestación viva de un expresionismo artístico que buscaba plasmar en lo musical lo mismo que en lo dialectico, por lo que el sonido es un abrupto que se despliega sin piedad por sobre un vasto espacio de innovaciones, progresiones, fusiones, extractos, influencias tomadas de diversas fuentes, con un espíritu de solemnidad y un dejo de desconocimiento hacia una realidad que puede parecer sombría y que, por eso mismo, disfrazan en una metáfora de épicas galácticas.

La música es muy difícil de definir porque es un estilo estrictamente propio, trazos de jazz se suman a una andanada funk, que por momentos cae en un halo de experimentación, surgiendo líneas de viento de jazz, con un rock que brota entre las progresiones, donde líneas y armonías clásicas se sumergen en otras partes donde se continúan con arreglos folk y arreglos corales, el sonido es una enorme avanzada donde se continúan partes y sub partes que prometen una experiencia progresiva reveladora. Todo el trabajo es una enorme travesía hacia Kobaïa, por lo que se narra el viaje por un camino que no es sencillo de sobrellevar, en una aventura espacial plagada de detalles, metáforas, maravillas sonoras momentáneas y sobresaltos armónicos de una inventiva muy particular.

Al sonido de la banda se lo emparenta a menudo con el Rock in Opposition, debido a su carácter tan personal y propio y a su estirpe de música compleja e innovadora tan fuerte y contundente. El despliegue de la banda en su primer disco, tanto como en el resto de sus producciones publicadas durante los 50 años de vida del grupo, es enorme, demostrando una disconformidad hacia las músicas institucionalizadas, hacia los dejos sombríos de los estilos populares, hacia la modernidad de lo moralmente aceptado que se conduce directamente al vacío y a la destrucción de sí misma como credo por el que funciona.

En 1969 apareció el primer single de la banda, y finalmente en 1970 el disco fue publicado en su totalidad como un doble LP llamado originalmente con el nombre homónimo de ‘’Magma’’, más tarde renombrado como ‘’ Kobaïa’’. El disco fue incomprendido en aquella época; su lenguaje extraño (el kobaïano) y propuesta musical rozando lo teatral fuera de lo común (el zeuhl) ubicaban al grupo en una situación difícil. Sin embargo, su debut realizado en París obtuvo una buena respuesta y llamó la atención de mucha gente. Los ocho músicos fundadores, provenientes de orígenes musicales tan diversos como el jazz, música clásica, blues, rock y pop, tenían la particular puesta en común de llevar al grupo por fuera de todos los cánones tradicionales. Es la opera prima del grupo, la irrupción en una escena que ya estaba bien conformada, con cimientos fuertes, pero que de todas formas logró impresionar y hasta dejar su enorme influencia, ubicando a la banda entre los emprendimientos progresivos más destacados de su época. 

Cod: #1518

2 comentarios:

  1. Gracias por el disco!
    Conocía otros disco de l grupo pero no este, me encantan!
    Saludos

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  2. He visto a Magma en concierto al inicio de los setentas.
    No me gustaba mucho la musica pero, en vivo, dejaban una impresion tremenda de potencia y destreza.
    Christian Vander, hijo del pianista de jazz frances muy conocido Maurice Vander, era fenomenal en la bateria.

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