31 jul 2020

John Cale & Terry Riley - Church Of Anthrax (1971)

‘’Church of Anthrax’’ es un álbum de estudio colaborativo creado por los músicos John Cale (The Velvet Underground) y Terry Riley (pionero minimalista), que presenta grabaciones realizadas en mayo de 1969, convirtiéndolo en el primer álbum que Cale grabó después de abandonar The Velvet Underground. El trabajo permaneció en un estante durante casi dos años debido a un largo proceso de mezcla que hizo que Riley abandonara el proyecto con disgusto. El álbum finalmente  fue lanzado en febrero de 1971 por el sello discográfico Columbia, casi dos años después de que se grabó el material. 

El sonido de este trabajo consiste en el encuentro de la música rock de John Cale y el minimalismo de Terry Riley, lo que se podría determinar como una música rock alineada hacia esa forma tan característica que tiene el minimalismo de manifestarse de forma repetitiva y desde los mínimos elementos posibles, o podría leerse al revés, una música minimalista enriquecida y robusta por el encuentro con el rock; sea como fuere, el resultado final es una música expresada en sesiones que tienden a caer en la repetición de patrones que sutilmente se van modificando convenientemente conforme se suceden los atascos, enriquecidos por bases percusivas muy dinámicas llevadas por la batería, más agregados en piano.

En este encuentro se combinan los drones y patrones de Riley, que nacen de arremetidas hipnóticas en piano o drones electrónicos, junto a la música rock de Cale, manifestada desde arreglos melódicos, bases de rock, elementos de jazz, y rock experimental. Es una creación que atenta contra la música progresiva, pero incluso siendo de naturaleza sencilla filosóficamente hablando, aun así el sonido es bastante complejo porque se crea de la unión de diversos elementos que suenan al unísono, funcionando como en un vórtice sonoro de animidad funky y de sustratos experimentales.


Las múltiples capas de piano, órgano, sintetizador, saxo, guitarra y percusión funcionan en un equilibrio perfecto, dibujando diversas tramas argumentales que se convierten en el cuerpo de un encuentro vivo de diferentes estilos de dos visionarios de vanguardia, no es difícil notar que cada pista, pese a caracterizarse bajo una misma aura, tiene su propia estima y sus propios motivos. Entre ellas, la única canción lírica que aparece en el trabajo es "The Soul of Patrick Lee", de extraña naturaleza y extraño estirpe, se trata de melodías inesperadas en medio de un disco plagado de minimalista, estilo que sin duda sigue presente en esta agradable canción, dotándole de un extraño estado existencial, un hibrido dulce para el oído.

El track que da título al disco es el homónimo ‘’Church Of Anthrax’’ y se ubica en el primer lugar de la lista de temas del disco, esta pieza es tal vez la más destacada del trabajo, un sonido fornido y contundente expresado en un atasco improvisado de avanzada que funciona rápida y dinámicamente; es uno de los momentos más interesante de un disco del que es difícil predecir qué se puede esperar. "The Soul of Patrick Lee" es la única canción con vocales del álbum; todos los demás son instrumentales, atascos instrumentales ahogados en experimentación y vanguardismo.

Este encuentro de estilos marcó todo un precedente, un sonido no escuchado hasta ese momento, un estilo ‘’fusionado’’ que se diferencia de los trabajos solistas que cada artista había publicado hasta el momento. No se trata de un trabajo que haya generado grandes luces en la escena, pero su contenido tampoco tiene nada de rock & roll, es un estricto experimento, un encuentro de estilos no tan dispares pero sí alternos, que supieron aunarse y recrear así una celebración que se sublima en algunos de los mejores momentos musicales que hayan podido dar estos dos músicos.

Cod: #1471

26 jul 2020

Czesław Niemen - Vol. 1 & Vol. 2 (1972)

Czesław Niemen fue un músico y compositor polaco reconocido como uno de los cantautores y artistas de rock más importantes y originales de Polonia del siglo XX. Desde sus comienzo Niemen fue un innovador y todo un inconformista incansable que nació y se mantuvo dentro de una senda de búsqueda músical que lo llevaría a presentar sonidos muy particulares dentro del rock, un mago del sonido, un experimentador musical, que cantaba principalmente en su lengua materna: el polaco.

Niemen irrumpió la escena polaca (y europea) desde finales de los 60s, con trabajos de música popular dentro del pop y la psicodélica, participando además de varios festivales, en los que destacaría con sus presentaciones y se haría de la atención de productores que comenzarían a interesarse por sus propuestas. Desde comienzo de la década de los 70s comenzaría a experimentar con las músicas que eran tendencia en por aquel entonces, psicodelia, rock progresivo, jazz-rock y electrónica, de estos arrebatos saldrían discos imprescindibles como ‘’Enigmatic’’ de 1970.

En 1972 publicaría dos discos presentados por separados pero que sería concebidos bajo el mismo aura de experimentación sonora con base en el rock, serían los ‘’Vol. 1’’ y ‘’Vol. 2’’. Es difícil catalogar esta música bajo un género particular, esto es parte de la vanguardia del rock polaco y considerado a menudo como uno de los mejores trabajos del rock de dicho país. Trata de un enigmático sonido que muchas veces transita por momentos que podrán considerarse ‘’incierto’’, es ahí donde todo comienza, especialmente para el primer disco, consistiendo casi en su totalidad en sesiones cuasi improvisadas de una música experimental instrumental que ronda entre libres ejecución, jazz vanguardista y mucha experimentación etérea.

Ya para el segundo disco nos encontramos con la misma instrumentación del primer disco, un sonido muy seductor y agradable de escuchar, pero para este segundo LP las interpretaciones incluyen partes cantadas, por lo que se vuelven canciones irreconocibles, estructuras inesperadas, ejecuciones misteriosas, y un aura final rockera por naturaza que cuenta con una alta dosis de oscuro misterio artístico.


Este sonido es una sublimación de los mejores caracteres de la música rock polaca de la época, atascos nutridos por órganos hammonds y guitarras eléctricas pesadas, un encuentro de lo mejor del rock polaco, una celebración que ha quedado plasmada en un par de discos que poco se parecen a algo en su época, especialmente dentro del rock de su país.

Los discos fueron grabados en 1972 por un supergrupo que incluyó a: Czesław Niemen y Helmut Nadolski, así como músicos de la banda SBB, es decir, Józef Skrzek, Anthimos Apostolis, Jerzy Piotrowski y el trompetista Andrzej Przybielski. El grupo funcionó unido brevemente, desde finales de 1971 hasta 1973. Durante este tiempo, los músicos grabaron cuatro álbumes: "Niemen vol. I" y vol. II", "Oda To Venus" y "Strange Is This World".

La presencia y participación de la banda SBB en esta música dota al sonido de una enorme calidad, virtuosismo, poderío rockero, vanguardia y modernidad de punta, brindando un sello distintivo de calidad y garantía de que el sonido sonará espeluznantemente arrollador, y así fue el resultado, un background instrumental ofrecido por ellos que funcionó perfectamente con las ideas de Niemen y que le brindó a este la posibilidad de desarrollar todas sus visiones creativas musicales.

No esperen encontrar aquí una música fácil de escuchar para el oído más convencional, el primer disco está mucho más cerca del free jazz que del rock, con momentos muy abstractos y para nda predecibles, y el segundo disco trata de rock pero se encamina desde la vanguardia, con partes cantadas y muchas arreglos instrumentales, con lo que se podría trazar un acercamiento a la música progresiva amplia de King Crimson. En este segundo disco Niemen vuelve una vez más a la poesía polaca, con letras poéticas del chipriota Kamil Norwid, Jarosław Iwaszkiewicz, Maria Pawlikowska-Jasnorzewska, Bolesław Leśmian y Leszek A. Moczulski. La portada del álbum fue diseñada por el mismo Niemen. Eleonora Atalay, hija de Czesław Niemen, se encargó de la remasterización y restauración de las grabaciones.

Cod: #1470

4 jul 2020

Andrea Centazzo - Ictus (1974)

Andrea Centazzo no es solo uno de los bateristas más venerados de Italia, también es un compositor, cineasta, artista multimedia, escritor e inventor activo. Ha trabajado con notables artistas de jazz y vanguardia como Gianluigi Trovesi, Don Cherry, John Zorn, Evan Parker o Steve Lacy. Su formación configurada con gongs, platillos y una gran cantidad de instrumentos de percusión inspiraron a Centazzo a componer, experimentar e incluso trabajar en música de películas. Sus esfuerzos musicales y su expresión creativa van desde lo sublime hasta lo apasionado, desde la ópera lírica hasta la sinfonía orquestal y la percusión solista, y la música experimental. Ha actuado en festivales trascendentales como solista de sus propias composiciones o como director de orquestas sinfónicas.

Como compositor de bandas sonoras, Centazzo unió la instrumentación tradicional con los avances tecnológicos actuales en la expresión musical a través de máquinas de muestreo y computadoras. Estos esfuerzos dieron una nueva perspectiva a la fusión de sonido e imagen a través de su teatro, televisión, video, cd-rom y partituras de películas. La música de Centazzo captura y expresa el ritmo y el pulso de la vida al sintetizar el misterio de las vibraciones percusivas orientales con la comprensión armónica tímbrica de la música contemporánea y el alma de la poscultura del jazz y el rock. Aun hoy continúa aportando su visión artística única a la evolución de la cultura contemporánea.

Su primer trabajo solista data de 1974, llamado ‘’Ictus’’, con una extraña música que surge de un ámbito desconocido, de dudosa procedencia y dudosa funcionalidad, pero es esta aura anónima en la identidad del sonido la que brilla como con un color propio. Esta música es propia, se pueden detectar claras influencias del jazz pero estas no se presentan en forma tan reconocible, sino que estos elementos, detectados por ejemplo en armonías en sintetizador, aparecen y se pierden en ambientes de experimentación total, por lo que aunque en la música haya jazz, no pareciera esta contar una forma reconocible como si habláramos de jazz-fusión o algún sub genero del jazz en particular.


Desde el comienzo el disco se sumerge en su aura y ya pronto es notable cuán difícil es ubicarse y/o salir de una propuesta tan intrincada y experimental. No hay formas reconocibles, solo una búsqueda insondable de innovación, expresada a través de piezas irreconocibles, ambientes que por momentos se vuelven muy oscuros, hasta casi rituales, e incluso cuando el sonido no pareciera ser oscuro se encuentra transitando de todas formas por ambientes muy amplios y afortunadamente inconsistentes, dulcemente peligrosos, suavemente incómodos e intrigantes, etc.

Cada track presenta una escena nueva, se podrán repetir algunos condimentos, como el tipo de instrumentación utilizada, pero aun así siempre se presenta un sonido que va variando y divergiendo en su propio motivo incongruente. Semi compuesto, semi improvisado, y especializado con percusiones varias, encargadas particularmente por ser un baterista el creador del trabajo, el disco es una aventura de la cual pronto ya es difícil despegarse, pero puede ser un deleite total para los freakis de las músicas psicodélicas más experimental, que en este disco podrán encontrar una dosis de vanguardismo intelectual sobreexpuesto por un aura rupturista estimulada aún más por la juventud del artista y las típicas búsquedas de los espíritus jóvenes por romper los esquemas e innovar.

Centazzo es pionero de la percusión contemporánea y lo demuestra con este álbum construido desde su amplia visión como percusionista, lo que deja como resultado un sonido full percusión, con una versatilidad percusiva notable, y una performance en percusiones de calidad excelente; básicamente la percusión conforma el cuerpo principal de la instrumentación de este disco, participando esta de los momentos más memorables y brindándole al sonido un notable carácter de amplitud y espacialidad.

Cod: #1469

1 jul 2020

Pescado Rabioso - Artaud (1973)

"Acaso no son el verde y el amarillo
cada uno de los colores opuestos de la muerte,
el verde para la resurrección
y el amarillo para la descomposición, la decadencia?"
Antonin Artaud, Carta a Jean Paulhan, París, 1937.


El disco ‘’Artaud’’, creado por Luis Alberto Spinetta, se encuentra entre las expresiones fundamentales y más influyentes que hayan salido del rock argentino, a menudo seleccionado como uno de los mejores discos del rock de dicho país. Surgido de la época más efervescente y rebelde de la carrera del ‘’flaco’’, este artefacto se conserva hasta aun hoy en su propia aura original, propio de un momento en que su autor estaba transitando la filosofía, la poesía surrealista, el pensamiento escéptico hacia el conservadurismo más rancio de las convenciones populares, además de una búsqueda de una nueva identidad que lo ubicara en un camino de revelaciones y creaciones en la canción popular, con roces con el vanguardismo.

‘’Pescado Rabioso’’ era la banda que Spinetta había formado y liderado desde fines de 1971, la cual había publicado dos discos entre 1972 y 1973, banda que se separó a mediados de 1973, tras un recital en el teatro Planeta. Sus integrantes no aceptaban ni entendían la visión musical que estaba desarrollando Luis Alberto y simplemente dejaron de responder a su convocatoria hasta que se este quedó solo. Spinetta siguió entonces con las canciones que venía escribiendo para Pescado Rabioso, y el disco Artaud se completó con esas composiciones. El material se editó en 1973, con autoría de Pescado Rabioso por razones contractuales, pero quien compuso y grabó las nueve canciones del disco fue el mismo Luis Alberto Spinetta, quien a su vez recurrió a la colaboración de su hermano Gustavo Spinetta, y a la de sus ex compañeros de ‘’Almendra’’, Rodolfo García y Emilio del Guercio.

Black Amaya, ex compañero de Spinetta en Pescado Rabioso, recuerda lo siguiente de ese momento: ‘’Él empezó a perfilarse para otro lugar, una mano más arreglada tipo lo que después fue Invisible. A lo último escribía un tema y yo no lo entendía; estaba leyendo mucho a Artaud, Rimbaud. Primero se fue Cutaia, después David y después yo. El Flaco se quedó solo, sentado en una butaca de la sala Planeta, se sintió abandonado porque quería seguir tocando con Pescado, y me dijo que no iba a tocar nunca más conmigo. Como se quedó solo y quedaba pendiente grabar un disco más con Microfón, grabó Artaud con los temas que tenía para Pescado Rabioso; cuando escuché Artaud me quería matar. ’’

No se podría consignar bajó qué género funciona esta obra, sin duda hay rock, canción acústica, un blues y elementos vanguardistas, pero su sonido escapa a cualquier convención para erigirse como un artefacto atemporal que contiene un extraño fulgor místico bajo el que funcionan todas las canciones, que se conectan entre sí bajo el mismo concepto.  Todas las composiciones del disco se convirtieron en estándares importantes en el repertorio de Spinetta, instalándose fuertemente en el inconsciente colectivo argentino como canciones referentes para el ámbito del rock nacional.


El disco ofrece una aventura sonora en la cual sumergirse, un sonido tristemente dulce, suavemente decadente y alentador, con las sorprendentes visiones poéticas típicas de Spinetta estimuladas aún más por su fascinación por el surrealismo, la búsqueda de un rupturismo nihilista, además de sus choques con la realidad que lo llevaron a escribir letras que en general se convierten en paradojas poéticas y morales que estimulan el análisis introspectivo, con sus enseñanzas, sus fulgurantes mensajes, y sus visiones acerca del mundo. Las letras, acompañadas por inquietantes momentos musicales, no son sencillas y para entenderlas generalmente hay que recurrir a las palabras propias del autor desperdigadas en entrevistas y libros. Cada canción escrita por Spinetta contiene un mundo interno y toda una historia detrás que respalda cada palabra cantada.

Varias canciones del disco se salen de lo común, conteniendo un mundo sonoro en su interior. ‘’Cementerio Club’’ es un blues pero no con forma clásica, sino tipo blues/jazz con una forma extraña y diversos arreglos que lo sacan de los estándares del género, un tema letal. El tema ha sido interpretado como una metáfora de la violencia de los años 70s, así como una expresión del pensamiento del propio Spinetta sobre el yo, Dios y el rechazo al proceso de idolatría de los músicos populares. ‘’La Sed Verdadera’’ es otro tema muy particular, una especie de composición acústica, con armonías áureas y un aire totalmente místico (que muchas veces, en momentos de desconcierto y de encuentro con mundos etéreos, surge esa canción como convirtiéndose en un canal que es usado por lo desconocido para llegar a la realidad física) que termina ahogándose en una serie de efectos y grabaciones de sonido alteradas, surgiendo así uno de los momentos más vanguardistas y surrealistas del álbum. La letra de ‘’La Sed Verdadera’’ es un diálogoo personal de Spinetta con cada persona de su público, insistiendo en una de las luchas constantes del músico, por evitar ser puesto en un lugar de ídolo. Y como no mencionar a la mítica ‘’Cantata De Puentes Amarillos’’, un himno, una suite folk de nueve minutos de duración, una composición muy compleja con varias formas poéticas y varias formas musicales, agrupadas en módulos diferentes entre sí, una composición única en su tipo, un emblema, el corazón del disco. En su interior contiene un sinfín de referencias e imágenes poéticas surrealistas, "monos, nidos, platos de café", o frases contundentes como  "con esta sangre alrededor/ no sé qué puedo yo mirar", con alusiones a la realidad política del país y su creciente violencia.

El título del álbum hace referencia, por supuesto, al poeta francés Antonin Artaud, trabajo a quién está dedicado. Artaud es creador de títulos fundamentales como ‘’El teatro y su doble’’, “Van Gogh, el suicidado por la sociedad” o ‘’Heliogábalo o el anarquista coronado”, estas últimas dos obras fueron de influencia vital para Spinetta a la hora de crear este disco especializada y dedicada. No solo se trata de un álbum conceptual, es mucho más que eso, este disco fue creado como respuesta a la reacción de Spinetta ante a las sensaciones descarnadas que le provocó la lectura de los crudos textos de Antonin Artaud. Tal fue su influencia que el mismo Spinetta, inspirado por “Van Gogh, el suicidado por la sociedad”, escribió su propio manifiesto titulado ‘’Rock: música dura, la suicidada por la sociedad’’. En ese Manifiesto Spinetta expuso su propia concepción del rock, como un estado de plenitud interior absolutamente libre, denunciando la "profesionalidad" y el "negocio del rock" que vacía al rock de esa "dureza" profunda.


Spinetta, años después, en una entrevista, dijo lo siguiente acerca del autor francés Artaud y de cómo manifestó su influencia en el disco: ‘’Artaud se enfermó muy tempranamente de meningitis, en aquellas épocas la curación de esta enfermedad era una lenta agonía de inyecciones, entre las cuales figuraban drogas que hoy son consideradas de extrema peligrosidad, como ser heroína, morfina, etc. Entonces, de por sí, el arranca con una vida de dolor, creo que a los ocho años se enferma de meningitis, lo curan pero queda como adicto a estas drogas que son apelativos de los ataques de dolor. Tenemos a una personalidad configurada en un sufrimiento muy grande. Antonin Artaud habla de la génesis del cuerpo, es un escritor que parece percibir como murmuran sus moléculas. Se adentra en su propio cuerpo, en su dolor, lo visualiza, lo exprime, lo redime, lo filtra con sus palabras, lo saca afuera de una manera brillantísima, y compone la figura de un escritor que no puede ser ubicado en ninguna rama casi, como filosofo no está aceptado, como escritor está muy rechazado, resistido, porque en su letra hay una fuerza descomunal, hay una fuerza incontenible. Él paso creo que ocho u once años en Rodez, un asilo para dementes, y ahí escribe cosas como que las brujas se confabulan contra él, pero no escrito de una manera vulgar, está todo escrito dentro de un magma literario que funde poesía con prosa, pensamiento estructural con imágenes del sufrimiento físico. Une mundos que no son muy fáciles de unir en la literatura, y es como un personaje único, como una mosca blanca. Yo, al leer varios libros de Antonin Artaud todos juntos, recibí una ‘’overdose’’ de Artaud y por supuesto que, como yo soy una persona que me cuido, como todos tendré una parte descuidada, pero básicamente la salud y eso siempre lo traté de proteger de cualquier mal instinto que pudiera tener, entonces también como una forma de salud mental no adherí a la paranoia de Artaud y a su visión de un mundo absolutamente sufriente. No coincido con eso, el disco Artaud es un homenaje, pero un homenaje a la visión aurea, no a la visión del dolor molecular y existencial que él padece en sus escritos.’’

La creación del álbum también está signada por otros acontecimientos. Por un lado la situación socio-politica de la Argentina de aquel momento, en que luego de casi dos décadas de golpes de estado y dictaduras militares, en 1973 se convocaba a elecciones libres, en las que resultaría ganador el candidato Héctor J. Cámpora. Era un momento convulsionado para el país y Spinetta, que era parte de la contracultura del rock y que además había tenido roces con la militancia política algunos años antes, reflejaba esa situación desde el nihilismo y surrealismo rupturista. Otro factor importante fue que en ese momento Spinetta estaba comenzando una relación amorosa con Patricia Salazar, con quien mantendría una relación durante veinticinco años y con quien tendría cuatro hijos, por lo que la creación de las canciones del disco se gestaron en ese momento de amor hogareño, con su pareja y sus amigos, encerrado en su casa materna de la calle Arribeños, en Nuñez.

La primera edición del vinilo original no tenía cabida en los estantes de las tiendas de discos porque no contaba con la típica forma de las tapas de cartón cuadradas de los vinilos sino que, esa primera edición en particular, fue publicada con una tapa con forma octogonal irregular de cuatro puntas; era común que, en la época, los que compraban el disco recortaran las puntas para hacerlo entrar en las bateas o lo estantes junto a los demás discos. Los hermanos Kaminsky, directores de la discográfica Microfón, que publicó el álbum en 1973, le insistieron a Luis en varias oportunidades para que la obra se imprimiera cuadrada. Pero no hubo caso. Esta forma irregular es parte del concepto total del disco, un claro reflejo de la búsqueda del auto por ir más allá de lo establecido e innovar, chocar, pasmar al público, sacarlo de su comodidad.

Cod: #1468