18 sept. 2020

Opus Alfa - Opus Alfa (1972)

 ‘’Opus Alfa’’ refleja el fiel estilo del rock rioplatense, con sus bluses lentos y tristes, el rock urbano pesado y acido, melancólico, las quejas hacia un mundo decadente repleto de guerras, religiones y burocracias políticas, la herencia de un beat que fue furor hacía tan solo pocos años atrás y que se transformó actualizándose de acuerdo a las tendencias de la época, con los surgimientos de la psicodelia y el hippismo, el resurgimiento del blues, y las típicas búsquedas e inquietudes artísticas (además de morales y a veces filosóficas), elementos que dieron pie a estas bandas oscuras y contestatarias que se sirvieron de la contracultura y la extendieron durante algunos años más. 

Estas bandas son el germen consumado del rock post psicodelia, pequeños emprendimientos que se formaron desde abajo, con influencias extrajeras intermitentes pero a la vez muy significativas, bandas que brotaron casi imperceptiblemente pero que poco a poco poblaron toda la escena local, convirtiéndose en parte fundamental de los movimientos del rock de su época.

‘’Opus Alfa’’ fue una banda de rock nacida en Montevideo, Uruguay, allá por 1970. Comenzaron su carrera como una banda que realizaba covers en inglés de bandas típicas del momento. Hacia marzo de 1971 y con la entrada de la nueva sección rítmica formada por Jorge Barral y Jorge Graf, el grupo se enfocó en crear su propio repertorio, con letras en castellano. Presentaron su nuevo material a sala llena en el Estudio Auditorio del SODRE en Uruguay el 4 de agosto de 1971. El 15 de diciembre de 1971 se presentaron en el Teatro Solís de Montevideo, cosa que hasta entonces tampoco había sido frecuente entre los grupos de la escena rock del momento. Además de teatros, fiestas y salas de baile de todo el país, el grupo participó en el Festival B.A.Rock en Buenos Aires, y comenzó a preparar lo que sería su primer y único disco L.P. La grabación se llevó a cabo en los Estudios ION de Buenos Aires durante 1972, con el reconocido y experimentado Carlos Píriz al mando de la mesa de mezclas.

Publicado en 1972, bajo el nombre homónimo de ‘’Opus Alfa’’, el grupo debuta discográficamente presentando un sonido de rock oscuro y melancólico, estilo que se incrementa por el característico sonidos resultado de la producción, con muchos temas con aire de blues-rock lentos y con dejos de melancolía característicos, temas que completan la mayor parte del estirpe y estigma del disco, como queriendo transmitir ese aura de soledad imperecedero; y a todo esto la aparición y participación eventual de un violín que deja sus inquietante sonido en medio de bluses lentos, brotando un aire distintivo para la época.

El trabajo presenta algunas variantes compositivas, no solo aparece blues y rock-beat, sino que aparecen elementos de tango en ‘’Tanguez’’, además de una composición ‘’barroca’’ como lo es ‘’Destino de mis pasos’’, acústica y floral que termina en una especie de jazz, ejecutada con guitarra acústica y violín. El trabajo pretende mostrar una faceta fusión, presentada en sus conciertos, una paleta que funciona entre un aire de fusión, melancolía y aires de experimentación oscura. También aparecen algunos temas muy a lo Pappo’s Blues, como ‘’Vamos Mal, ah No!’’ o ‘’Calma de un día‘’, con la guitarra eléctrica como líder participando en los riffs principales y en los frenéticos solos de guitarra. Por momentos recuerda a Manal, por momentos a Pappo’s Blues, sin duda se trata de un muy interesante trabajo de rock setentero con muchos temas lentos y muy buenos atascos.

Descontento con el resultado del disco, el cantante Figueroa dejó la banda y comenzó una carrera en solitario. Tras separarse, Jorge Barral, Daniel Bertolone y Jorge Graf siguieron tocando juntos, cambiando su nombre al de ‘’Días de Blues’’ y en noviembre de 1972 comenzaron a grabar su nuevo disco, que también acabó siendo el único que publicaron, disco con el que alcanzarían mayor notoriedad. El golpe de estado que vivió Uruguay en 1973 significo la partida y el exilio para muchos músicos y Barral se radico en España.

Cod: #1481

16 sept. 2020

Pan & Regaliz - Pan & Regaliz (1971)

 ‘’Pan & Regaliz’’ comienza su carrera alrededor de 1967 como un grupo de folk con estilo autóctono, surgidos en el barrio de Gracia, Barcelona. Poco les duraría esta etapa ya que pronto comenzaría a recibir algunas influencias de todo lo que estaba aconteciendo en el exterior. Bandas como Jethro Tull, Soft Machine o Pink Floyd serían de gran influencia para ellos, por lo que deciden electrificarse y tomar rumbo hacia esos sonidos puestos en boga por la bandas más importantes del momento, o sea que entran en ese bucle fusión donde la psicodelia y la música progresiva aparecen como características principales. Comienzan bajo el nombre de ‘’Els Mussols’’, pero en 1969 cambian su nombre por el de ‘’Agua y Regaliz’’, electrificándose y comenzado a crear su propio repertorio cantado en inglés.

Bajo el nombre de ‘’Agua y Regaliz’’ firmarían un contrato para el sello ‘’Als 4 Vents’’, publicando un único single, "Agua de Regaliz", en 1970.  En 1971 participan con gran éxito en el Festival de Música Progresiva de Granollers, junto a grupos como Maquina!, Cerebrum, Los Brincos, Smash, etc. Se codearon con éxito con las mejores bandas progresivas españolas del momento, lo que les trajo la oportunidad de que el sello ‘’Dimensión’’ (discográfica especializada en el rock progresivo) se les acercara y les propusiera un nuevo contrato, esta vez para graba un LP. 

Firman un nuevo contrato con este sello pero se topan con el contrato que habían firmado anteriomente, lo que les provoca una fuerte disputa que, entre juicios y conciliaciones, se logra resolver, acordando que podían grabar para ‘’Dimensión’’ pero bajo un nombre diferente, por lo que la banda pasaría ahora a llamarse ‘’Pan y Regaliz’’. En mayo de 1971 graban, en los estudios Gema, el LP homónimo “Pan y Regaliz”, publicado ese mismo año.


Al estilo que desarrollan lo desparraman en un álbum que se caracteriza por temas cortos pero con mucha eficacia. El homónimo ‘’Pan Y Regaliz’’ se compone casi en su totalidad de piezas cortas pero muy efectivas que rondan entre una mermelada de jazz y rock, donde aparece la psicodelia como un elemento que considerablemente se desparrama en muchos momentos del trabajo, alcanzando su punto culmine en la pieza ‘’Today It Is Raining’’, una pieza de nueve minutos de duración que de alguna manera corta con el estándar del resto de los temas y se presenta con un sonido extenso, con mucha improvisación y delirio sonoro, uno de los momentos más exquisitos del disco.

El resto de los temas se presentan como variantes y alteraciones de un sonido de rock nutrido por el caldo de cultivo típico desarrollado en la época, bluesy/jazzy rock, con una serie de variantes y visiones dentro de ese espectro que dejan la impresión de lo enormemente versátil que era la banda a la hora de componer y ejecutar. Todas las piezas rondan por entre un mismo estilo pero ninguna pieza se parece en demasía a la otra, se trata de un sonido que sorprende y cautiva desde el comienzo y deja una sensación muy agradable en el ambiente.

Desde la potente ‘’When You Bring Down’’ que comienza como un blues rock potente y se transforma en una sesión de jazz-rock, hasta la pegajosa ‘’Waiting In The Monsters Garden’’ que abraza con un ritmo muy agradable, o la deliciosa ‘’A Song For The Friends’’. El sonido general es muy dinamico, apareciendo el jazz más que nada por parte de la batería y la flauta, tomando la guitarra eléctrica el rol de desperdigar sus riffs y rolos rockeros.

Cod: #1480

15 sept. 2020

The Soft Machine - The Soft Machine (1968)

 La Máquina Suave es parte icónica del vanguardismo de finales de los 60s, alcanzando su estirpe artístico un eco que trascendió el tiempo y se instaló como prácticamente una escuela de jazz tanto en su Inglaterra natal, como en Europa y así también como en el mundo entero. La influencia de esta banda se ve reflejada en grupos de todo el mundo y de todas las épocas. Nacieron en las entrañas de la psicodelia, la vivificaron, la auto-experimentaron, se codearon con las leyendas del género, y comenzando un viaje creativo desde esta hacia una fusión con sonidos tempranos de jazz-rock, con un impacto tal que llegaron a convertirse en parte fundamental de la música progresiva de la década de los 70s. Ellos encarnan el vanguardismo vivo, Dada, la innovación, la vanguardia del jazz-rock, la suavidad hecha polvo y hecha suite, hecha nostalgia y hecha embriones prototípicos del ayer y del hoy.

El primer lanzamiento de Soft Machine es todo un auténtico experimento que sin duda comprende el jazz y la psicodelia pero difícilmente pueda definirse estrictamente bajo estos términos, porque la combinación de estos elementos, aunados al rock, al pop y a la experimentación, dan como resultado una música de rock vanguardista con una identidad estrictamente propia y un lenguaje de vanguardia donde el rock se expresa bajo visiones poco comunes, aun aunque contengan elementos conocidos para la época. 

El germen que explotó en sus trabajos posteriores sin lugar a duda fue sembrado ya desde este primer trabajo: la rasposidad psicodélica, los ambientes instrumentales, o los solos de órgano, estos condimentos parecen tener origen como variantes que surgieron desde las visiones vanguardistas con las que comenzaron a salirse de las convenciones compositivas, con la presencia del jazz (o jazz fusión) como un elemento destructor de estándares y a su vez como un elemento que amalgama las diversas partes y sub partes en una sola mermelada sonora.

Esta es toda una aventura sonora, una fábula psicodelia con diversos pasajes y versículos internos; es imposible predecir lo que va a aparecer a continuación en este trabajo, escucharlo es sumergirse en un submundo fusión y navegar por las diferentes ocurrencias e ideaciones sonoras que surgieron de la mente de este, por aquel entonces, joven trió, que a fuerza de jazz y experimentación pudieron moldear una identidad propia que se erigió en un trabajo como un pilar importante para la psicodelia inglesa y la música progresiva y fusión temprana. 

A donde quiera que se mire se reconoce a Soft Machine como un precursor importante para los sucesos y vanguardias del rock de la época. Su discografía tempana es reflejo de un remolino creativo que surgió con una fuerza y sentido propio, siendo cada publicación discográfica una muestra de que cada paso que daban representaba una evolución característica que quedaba plasmada en un nuevo peldaño evolutivo de la cadena progresiva que estaban transitando. 

Este primer trabajo de Soft Machine no se parece a nada en su época, siendo uno de los pocos y primeros en traer el jazz a la psicodelia (o la psicodelia al jazz), un encuentro inédito para la época que trajo frutos inusitados e inesperados, una combinación que funcionó, por lo menos durante los primeros trabajos, como un credo artístico, sobre el que aparecieron las extensas sesiones, las suites, la experimentación psicodélica, las formas y estructuras diversas, las improvisaciones furiosas típicas del rock del Hendrix que había irrumpido en la escena inglesa, características entre las que el pop y el rock también tuvo su lugar, y de entre todo ello se pudo escuchar un sonido cautivador, una arremetida de avanzada que entre fragmentos, suites y estribillos influyó a toda la escena y creó escuela.

Se puede apreciar que desde la entrañas de este trabajo surge una notoria complejidad que sobrepasa cualquier cosa esperada y que se presenta con esas ansias arrolladoras de estar allí presente y romper con todo lo que se conoce. Pistas que en su mayoría, en su estirpe, surgen de intrépidos atascos cuasi improvisados y sutilmente estructurados en formas proto-progresivas tempranas; un sonido dulcemente experimental, intrépidamente agradable, una psicodelia entrañable y agradable que deja sensaciones que carcomen internamente, alucinan los sentidos y dejan en uno un eco imperecedero.

Ellos tuvieron la visión de llevar nociones académicas al rock de los 60s, auras jazzeras a la psicodelia, con intrépidas composiciones que fluían con una considerable fuerza y una esmerada forma. El sonido no es tan simple de escuchar, requiere una escucha detenida para poder detectar las sutilezas y matices constantes que están implicados en esta música, y aun así, lograron ubicarse entre las más reconocidas bandas de su época.

Cod: #1479

12 sept. 2020

Stomu Yamash'ta & Masahiko Satoh - Metempsychosis (1971)

 ‘’Metempsychosis’’ es la culminación del trabajo surgido del encuentro de dos grandes vanguardistas japoneses del jazz de los 70s. Por un lado estaba Stomu Yamash'ta, un percusionista académico de enorme nivel que se avocó en gran parte de su carrera a la experimentación y la búsqueda sonora; por otro lado aparece Masahiko Satoh, todo un prócer del jazz japonés, quien por entonces era muy requerido por la escena tanto de jazz como también de rock de su país por sus profundos conocimientos teóricos dentro del jazz, además de su formación clásica, lo que lo ponía en un lugar elevado como promotor de fusiones inéditas para el momento. Ambos trocan sus habilidades, intercambian sus visiones y juntos convierten la sedienta escena vanguardista japonesa en un fértil encuentro de mundos en cierta forma disimiles pero que fácilmente se fusionarían en un sonido de punta.

Quién precede a quién? Quién acompaña a quién? La subducción de capas y estratos percusivos y armónicos son el fundamento de este sonido conformado por distintos ámbitos que se sumergen en la misma oda creacionista. Por un lado, el mundo ‘’sinfónico’’ de Satoh es el encargado de dibujar, por momentos, diversas florituras orquestales, por momentos, caos cacofónicos libres; sea cual fuere el caso esa sustancia orquestal está presente precediendo o subyugando en un sonidos que conoce de diversos estados y que en parte es gracias a esa sustancia orquestal que es capaz de conceder con crecer sus arremetidas varias. Este sentir orquestal en cuasi uno de una autentica big band porque todo un elenco de elementos brillantes de la escena participan del trabajo, más de quince músicos se hacen presentes entre saxos, trombones, y trompetas, entre los que aparecen, por ejemplo,  Toshiyuki Miyama y su New Herd, formadores y creadores de un vanguardismo jazzero orquestal con un estilo propio, lo que asegura en este trabajo la presencia de una calidad excepcional en lo que orquestación y el free jazz acontece.

Y por otra parte, la participación de un Stomu Yamash'ta que se vuelca con todo su dinamismo y versatilidad posibles, ya que su labor ya no es el de un solista, como en otros de sus trabajos donde participa solo, sino que esta vez se tiene que encargar de acompañar a toda una orquesta, y no solo eso, a una orquesta que muchas veces se desborda y recae en caos cacofónicos colectivos, además de sublimarse y apaciguarse en otros estados varios más tranquilos y diversos, lo que le exige a Yamash'ta una performance estricta, puntillosa, delicada, con tiempo para hacer lo que él es mejor capaz de hacer, la libre improvisación y la creación libre con percusión, pero también con momentos donde se tiene que volver estricto y conciso, sabiendo figurar, acompañar y hasta sobresalir en medio de una orquesta; su rol compone la mitad del espíritu de toda la obra, no solo por ser un ideólogo de la misma sino también por su rol como ejecutante.

El trabajo final es una combinación de atmosferas instrumentales compuestas por, como se dijo antes, percusiones diversas y mundos sinfónicos; de este encuentro surge un quehacer innovador que explora todas las posibilidades del vanguardismo académico dentro del jazz, el free jazz, y la aparición de la influencia de la música clásica sinfónica. Estos elementos crean ambientes que por momentos se mantienen en un limbo pulsional, un estado mínimo de vanguardia donde se sostienen trazando suaves líneas melódicas, ramificándose en un sinfín de estados prototípicos medios de diversa intensidad, hasta llegar a esos caos, que por momentos aparecen en el disco, donde toda la orquesta se vuelca en un desorden colectivo finamente organizado y diversificado, esos son los momentos en los que el sonido más se acerca de una forma de free jazz rasa. El álbum está compuesto por dos extensas piezas de cerca de veinte minutos cada una, no se esperen ningún estándar sino puro vanguardismo, la escuela del jazz japonés de los 70s funcionado en su máximo esplendor.

Cod: #1478

10 sept. 2020

Confluence - 4 Voyages (1976)

 ‘’Confluence’’ fue un grupo de jazz de vanguardia francés, activo desde mediados hasta finales de la década de 1970. Se podría trazar cierto acercamiento con el vanguardismo del jazz rock de a Francia de principio de los 70s, pero Confluence bebió mucho más de la fuente del jazz y experimentó dentro de estos parámetros. Su primer trabajo fue ‘’4 Voyages’’, publicado en 1976.

Esta primera obra presenta una música vanguardista inspirada en el jazz y con un marcado etnicismo clásico que se deriva de las tradiciones del vanguardismo y la libre improvisación europeos, con  un carácter orgánico que toma las formalidades académicas y las convierte en trazos divergentes y polimorfos donde tanto el jazz libre como la experimentación tienen lugar. Una fusión de una pequeña orquesta adaptada como un sexteto de jazz de cámara. También hay agregados percusivos e instrumentales tipo afro, lo que le da al sonido un acercamiento al vanguardismo espiritual norteamericano. 

Las dos primeras piezas del disco son ‘’Dakka’’ y ‘’Convergences’’, piezas que a su vez componen todo el primer lado del vinilo original, presentando un carácter disímil entre ambas, la primera (Dakka ) con formas uniformes dentro de una experimentación vanguardista con reminiscencias al vanguardismo espiritual estadounidense, y la segunda (Convergences) con colores experimentales al comienzo que terminan derivándose en una sesión que combina el free jazz con líneas armónicas vanguardistas.

Ya para la tercera y última pieza del disco nos encontramos con ‘’4  Voyages’’, y esta representa un viaje mucho más ambicioso pero sin perder la esencia de los trazos libres y matices cacofónicos, tratándose de una enorme suite de diecinueve minutos de duración, una composición con cierta sofisticación que transita por diversas partes y situaciones musicales, en las que predominan preferentemente las partes con improvisaciones y solos.

Tal vez para esa última pieza se exceden un poco con la improvisación, como siendo un vicio que tranquilamente podrían haber trocado por más partes provenientes de la ideación y la composición a adrede y no ser una mera improvisación colectiva, pero a este vicio de extensa improvisación lo saben respaldar con sobrecargas sonoras que vuelven a las improvisaciones en cacofonías que se acercan al free jazz, además de aparecen un solo de batería que copa, por momentos, todo el sonido, lo que también da a la pista cierta frescura.

Vanguardismo que aúna jazz con experimentación, aires académicos y un sutil sabor a fusión que queda bajo un segundo plano tras la presencia de elementos e instrumentaciones propias del vanguardismo y el free jazz. Es una obra bien lograda, por momentos da la sensación de que podría haber incursionado aún más en la composición, dejo que es rescatado por ese carácter experimental del disco, carácter que parece ser todavía los ecos de un mayo francés que dejó mucha influencia artística algunos años atrás.


Cod: #1477

5 sept. 2020

Oliver Nelson And The Incredible Jimmy Smith - Peter & The Wolf (1966)

 Esta es la reinterpretación de Oliver Nelson de ‘’Pedro y el lobo’’ de Prokofiev, que cuenta con la participación estelar del organista Jimmy Smith, grabada para ‘’Verve Records’’ en 1966. Nelson arregló este trabajo para orquesta de jazz y agregó gran parte de su propia música orientada al blues y al rock, principalmente para proporcionar secciones en solitario para Jimmy Smith. La instrumentación requiere 6 instrumentos de viento de madera (todos ellos dobles), 4 trompetas, 2 trompas en fa, 3 trombones, trombón bajo, sección de ritmo y una sección de percusión.

Seis meses después de la Revolución Bolchevique de 1917, Serge Prokofiev decidió dejar Rusia por un tiempo indeciso. Luego, en 1933, decidió regresar a su tierra natal. Durante el período de quince años que estuvo ausente, el compositor simpatizó cada vez más con la ideología soviética. Desde este punto focal, utilizó su música para hacer propaganda de los ideales soviéticos e interpretar la historia y la cultura rusas. De todas las composiciones de Prokofiev que interpretan la vida y los ideales soviéticos, Peter and the Wolf es una de sus obras orquestales más populares. Este cuento sinfónico se completó en 1936 con un texto escrito por el propio Prokofiev. 

Estaba destinado a un público infantil, pero es igualmente atractivo para los adultos. Además de esto, hay un aspecto político subyacente a esta composición que retrata al Lobo como el agresor despiadado que devora al indefenso pato, amenaza al gato y al pájaro, pero finalmente es burlado por el ‘’boy scout soviético’’, Peter. Además de ser una pieza musical agradable, Peter and the Wolf es invaluable en su forma original como ayuda para el entrenamiento. El objetivo principal de Prokofiev era familiarizar a los niños con los diferentes instrumentos de la orquesta sinfónica. En consecuencia, cada personaje está representado por un instrumento solista o un grupo de ellos.


Esta versión es diferente en muchos aspectos de la original: está sin narración y hace uso de la orquesta de jazz, no de la orquesta sinfónica. Además, se utilizan los temas originales, pero son de alguna manera diferentes debido a la orquestación reducida al formato de jazz. También hay música nueva destinada a darle duración a esta versión y darle a Jimmy Smith un ambiente adecuado para improvisar. Además esta versión no es políticamente sugerente de una forma u otra.

Esta versión de la obra está adaptada a las tendencias del momento, bases de blues y rock and roll sobrevienen de entre los diversos pasajes, funcionando como un tipo de actualización que para entonces era parte de la corriente, abriendo así las vistas comerciales y apuntándolas hacia el público joven del momento, conteniendo también jazz y la inevitable combinación de todos estos elementos a las partes sinfónicas orquestadas. No se trata de una fusión de elementos, pareciera que plantearon la obra como una reinterpretación clásica de las secciones elementales e icónicas de la obra original, pero a esta la estiraron agregándole un sinfín de partes con pasajes de jazz y blues.

‘’El increíble’’  Jimmy Smith es la estrella de la obra, es el encargado de rellenar todas esas partes agregadas de blues y jazz con sus alucinantes improvisaciones en teclas de órgano hammond. Resulta difícil de distinguir bajo qué parámetro conceptual incrustaron las diversas partes agregadas, pero el resultado final es una ingeniosa combinación de partes orquestales, agradables al oído y de fácil escucha, con otras partes de blues y jazz, resultando una experiencias muy agradable de escuchar que representa tanto al mundo de lo clásico como al mundo del jazz.

Cod: #1476

31 ago. 2020

The Headhunters - Survival Of The Fittest (1975)

Este álbum fue publicado por el grupo de respaldo de Herbie Hancock poco después de la inesperada popularidad masiva del disco ‘’Head Hunters’’ del susodicho Hancock; esto es lo que sucede cuando la banda soporte se separa del fenómeno y toma su propia dirección, obviamente siguiendo prácticamente los mismo lineamientos conceptuales de origen pero manifestando algunos aspectos propios e intensificando otros, lo que los diferencia de su tutor y protector y los coloca en la vanguardia del jazz/funk del momento.

‘’The Headhunters’’ se formó en 1973, compuesta y liderada artísticamente por Hancock (teclados), e integrada además por Bennie Maupin (saxofón, clarinete), Harvey Mason (batería), Paul Jackson (bajo) y Bill Summers (percusión). Su primer álbum, ‘’Head Hunters’’, vendió más de un millón de copias. Para el siguiente álbum, ‘’Thrust’’, Mike Clark asumió el cargo de baterista. Tanto Mason como Clark contribuyeron con la batería al álbum de 1975 de Hancock, ‘’Man-Child’’, que contó con 18 músicos, incluido Stevie Wonder tocando la armónica en la canción "Steppin 'in It". Para 1975, Herbie Hancock se había interesado por otras cosas y la gente de ‘’The Headhunters’’ decidieron seguir actuando sin él grabando ‘’Survival of the Fittest’’ en 1975, su primer álbum sin Hancock. El álbum contenía un éxito, "God Make Me Funky", que fue sampleado por los Fugees y otros. 

‘’Survival of the Fittest’’ es la continuación de un concepto creado, la prolongación de la fusión jazz/funk que por momentos es más fiel al estilo fusión típico del jazz negro norteamericano, pero que en otros pasajes ahonda mucho más es visiones étnicas experimentales. La falta de un teclado marca la clara diferencia con el funk-fusión de Hancock, volviéndose las guitarra eléctrica las protagonistas en los aspectos armónicos y rítmicos, tomando un papel realmente preponderante en las canciones propiamente dichas como ‘’God Make Me Funky’’ y ‘’If You've Got It, You'll Get It’’, en ese sentido el sonido de este álbum está mucho más cerca del funk de Funkadelic que del fusión de Miles Davis.


Por otro lado el estilo no deja de contener una cuota muy alta de trascendentalidad ritual y misticismo étnico enraizado en las melodías, en los momentos de misterio instrumental, en los agregados instrumentales como percusiones alusivas  y en la aparición del instrumento típico brasilero Birimbao. Es especialmente en las piezas ‘’Mugic’’ y ‘’Rima’’ donde se adentran en la experimentación y lo que se puede escuchar son ambientes de ritual étnico, instrumentaciones afro y elementos psicodélicos flotando en un aura etérea de misterios y delicias sonoras.

Armados con todo un repertorio instrumental étnico, las piezas se vuelven vergeles con un gran dejo étnico, batucadas afro con buenas percusiones, un sinfín de instrumentos percusivos agregados; estos elementos conforman la idiosincrasia cultural propia del grupo, idiosincrasia que funciona y funcionó independientemente de la cercanía con Hancock. Un ejemplo de esto son las voces con las que comienza la pieza ‘’Mugic’’, uno quejidos vocales inciertos sumados al sonar de una flauta, son exactamente los mismo elementos con los que comienza la versión de ‘’Watermelon Man’’ que aparece en el disco ‘’Head Hunters’’ de 1973, es uno de los tantos detalles que demuestran el aporte de las visiones propias de la banda al concepto de ese disco, elementos que en ‘’Survival of the Fittest’’ funcionan independientemente, en su caldo de cultivo étnico propio. 

Este disco puede sumarse tanto a colecciones de jazz como a colecciones de funk, alcanza un gran nivel en cualquiera de los dos aspectos y representa un experimento de dio buenos réditos creativos aunando estos dos elementos bajo una sola mirada, especialmente los ritmos y armonías del funk y las improvisaciones del jazz. A menudo etiquetado como un disco de ‘’space funk’’ por esos momentos étnicos desconocidos ya nombrados anteriormente, donde experimentan y se vuelcan hacia una instrumentación indefinida.

Cod: #1475

28 ago. 2020

George Russell Sextet - Trip To Prillarguri (1970)

Entre las visiones que George Russell desarrolló se puede distinguir una característica particular y se trata de la superposición de capas armónicas/melódicas sobre una misma base, la aparición de diversas líneas instrumentales sobre un mismo motivo, serían como diversas tramas que funcionan a la vez pero que cada una de ella contiene un tempo y ritmo particular, funcionando cada una independientemente de las demás pero formando en conjunto un irreconocible sonido de punta que difícilmente pueda clasificarse bajo alguna etiqueta particular. Sus creaciones siempre se salieron de los cánones conocidos y ya desde el principio de su carrera propuso sonidos innovadores, a estas visiones las mantuvo hasta el final de sus días, siendo su discografía un repertorio enorme de vanguardismo y experimentación. 

Esa manera tan particular de concebir la música fue denominada por el mismo Russell como un tipo de composición de ‘’forma vertical’’, que describió como "capas o estratos de modos divergentes de comportamiento rítmico", o sea capas y capas apareciendo y sobreponiéndose unas sobre otras, creando de esta manera una forma compleja y orquestal. También pone en práctica sus nociones de contrapunto y sus conceptos de escalas lidias cromáticas de organización tonal, todo un repertorio teórico/practico que él mismo se había encargado de desarrollar y de llevar a la práctica en sus trabajos y composiciones.

Fue una observación hecha por Miles Davis cuando Russell le preguntó cuál era su meta musical en su vida, Davis le responde ‘’aprender sobre todos los cambios posibles’’. Russell supuso que lo que quería decir era que quería aprender una nueva forma de relacionarse con los acordes. Con esto Russell comenzó una búsqueda teórica en la que llega a  desarrollar el ‘’Concepto Lidio Cromático’’ en el cual postula que toda la música se basa en la gravedad tonal del modo lidio. A esta teoría la publica en su libro ‘’Lydian Chromatic Concept of Tonal Organization’’, de 1953, aquí explica que la función dominante era la fuerza impulsora detrás de todo movimiento armónico, y expone prototipos iniciales de escalas cromáticas basadas en el modo lidio, saltándose el intervalo entre los tonos séptimo y octavo, que con el tiempo llegaron a conocerse en el jazz como "escalas modales", entre otros conceptos que desarrolla.

Esta teoría de Russell ha tenido un amplio alcance e influencia dentro del ámbito, dando el surgimiento teórico para el jazz modal. Miles Davis fue uno de los mayores influenciados por estas teorías, decidiendo implementar sus primeras composiciones modales en "Milestones", incluida en el álbum del mismo nombre editado en 1958. Las siguientes llegaron en las sesiones de su producción de Jazz Track/1958 Miles. Satisfecho con los resultados obtenidos, Davis preparó un álbum completo basado en esta modalidad, ‘Kind Of Blue’.


‘’Trip to Prillarguri’’ fue grabado en vivo  en Estrad, Sodertalje, Suecia, en marzo de 1970, pero se lanzó por el sello italiano Soul Note recién en 1982, con actuación de Russell acompañado por Stanton Davis, Jan Garbarek, Terje Rypdal, Arild Andersen y Jon Christensen. Para la fecha de lanzamiento tal vez el sonido no encaje con las tecnologías del momento pero para su fecha de grabación, 1970, suena a la altura de las circunstancias, con las típicas inquietudes del momento por las fusiones, la aparición de elementos de rock, atascos improvisados y demás innovaciones. 

Para el momento de grabación de este trabajo Russell estaba pasando por una etapa creativa bastante vanguardista y de la que saldrían muchas publicaciones, ya instalado en Europa, especialmente en Noruega y Suecia, donde trabajó con compañías de teatro, con músicos locales, radios, además de impartir clases. En este periodo Russell publicaría un sinfín de trabajos en los que experimentaría con la composición, orquestación, fusión, e incluso se sumergiría en el mundo de la electrónica. ‘’Trip to Prillarguri’’ no es un disco mayormente aclamado pero refleja fielmente el estilo del Russell de ese momento, con composiciones surgidas mayormente de ese periodo, salvo por una reversión de ‘’Stratusphunk’’, una vieja composición de Russell, además de dos composiciones del disco que pertenecen a  Jan Garbarek. 

Este trabajo se compone de una selección de variadas piezas del repertorio de Russel, presentando  varias caras dentro de un sonido vanguardista de jazz, donde hay bases de soul/funk, momentos de atascos con improvisaciones, momentos de experimentación sonora, momentos de free jazz o momentos de post bop, todo un repertorio variado y especialmente elegido para la ocasión. Es difícil discernir si se trata de lo mejor del repertorio de Russell hasta aquel entonces, su música en esa época muchas veces consistía en enorme piezas orquestales; en esta ocasión no participa una orquesta pero hay presente en el sexteto un saxo y una trompeta y estos por momentos dibujan algunas líneas orquestales.

Un momento a destacar en el disco es lo que ocurre con las piezas consecutivas ‘’Event II’’ y ‘’Vips’’, dos piezas que se conectan y que fueron grabadas las dos juntas y de una sola estructura, presentando momentos inquietantes con una forma de libre improvisación sobre la que desfilan algunos arreglos disonantes, una gran experiencia para la escucha. También destaca la pieza ‘’Soul’’, con, justamente, una base bastante a lo soul o funk, que le da un ritmo muy agradable a la sesión, sobre la desfilan motivos disonantes y solos de todo tipo. O también la pieza ‘’Man On The Moon’’, una deliberada sesión de jazz libre, con un carácter intempestivo e improvisaciones libres por doquier donde destaca un demente solo en guitarra eléctrica por parte de Terje Rypdal. En general todo del disco es una experiencia muy agradable y gratificante para la escucha, una obra de un gran calibre.

Cod: #1474

27 ago. 2020

Don Cherry - Eternal Now (1973)

La música de este periodo de Don Cherry es capaz de transportarte tanto a la selva a amazónica, como a un templo budista, o al Tíbet, porque es tal la conjunción de elementos y etnias que explora y fusiona a su estilo, que los sabores que emana su arte dejan muchas sensaciones en el aire. El ritual se fusiona con el misticismo oriental, sumado al jazz y a la sutil libre improvisación, y a todo esto vale la pena resaltar también la aparición de la influencia de la música minimalista, lo que dota a todo el combo étnico aún más una sensación de fusión, experimentación, delirio general, una búsqueda sonora casi sin límites que se explaya en la fusión absoluta y propiamente dicha.

Esa presencia minimalista en algunas piezas tal vez tenga que ver con el concepto reflejado en el título del álbum, un ‘’presente eterno’’ sucediéndose en esas líneas que se perpetúan incesantemente en bucles polifónicos, atascos de mínimas posibilidades pero de un origen y desenlace desconocido y por lo tanto de posible eternidad. Esto sucede justamente en la pieza ‘’Bass Figure for Ballatune’’, en la que no hay comienzo ni final sino una trama que aparece y concluye pero que pareciera ser un fragmento de algo mucho mayor e irrefrenable. Esta noción de ‘’presente eterno’’ también tiene que ver, por supuesto, con toda la influencia del misticismo oriental que emana Don Cherry con su música, provenida del budismo y de las concepciones generales de los maestros espirituales de esa región y sus visiones de ‘’percepción del ahora como manera de conocer lo imperecedero’’.

Con este trabajo se podría tender una analogía con otro de sus trabajos, el llamado ‘’Ritmo Eterno’’, de 1968, ya que ambos manifiestan en su título ese concepto de ‘’lo eterno…’’, algo eterno que se sucede, que se presenta en la música, algo que utiliza estos experimentos compositivos como una manera de hacerse presente en el ámbito material, para llegar a los oyentes y transmitirle esa sensación de algo imperecedero, continuo, irrefrenable, como un rio que avanzan intempestivamente con su cauce.


Esta es una música intimista, sutil, delicada, con un profundo dejo místico, religioso, ritual, que no pierde jamás el vanguardismo, la bohemia, la búsqueda de trascender obstáculos culturales, una forma de expresión que, al igual que con otros artistas del jazz espiritual, encarna en cuerpo propio eso mismo que intenta transmitir, por lo que nos encontramos casi con una música de ritual, casi como transportándose al interior de un templo, con sus sonoridades y armonías inquietantes, sus ambientes de ensueño ritual, la búsqueda de ‘’lo divino’’, etc.

En esa inquietud por experimentar artísticamente otras culturas Cherry incursiona en la implementación y uso de diversos instrumentos, cuencos y flautas, diversos instrumentos de cuerda, con los que pinta una serie de variadas tramas plasmadas en las cinco piezas que componen el álbum. Esta es otra característica del Cherry de esa época, presenta álbumes que, aunque sí transitan por un mismo estilo fusión experimental, aun así se las arregla para que cada piezas del trabajo sea única e irrepetible, que transite por una idiosincrasia sutil pero concretamente diferente a las demás, presentando una paleta creativa muy amplia.

Hay algunos momentos más meditativos y relajados, otros, como ‘’Love Train’’, con sus tramas en saxo más tensas y tal vez con reminiscencias a lo urbano, pero sin perder el misticismo, o piezas donde aparece, como se dijo antes, el minimalismo; la colección de sonidos es variada y en ella podemos descubrir varios momentos en los que encontrarnos, en general tendiente a la relajación y la contemplación, pero también se presentan como una oportunidad de experimentar la vanguardia, las visiones experimentales, las ocurrencias y extravagancias sonoras, etc.,  todo un repertorio imaginario de un músico con miras hacia un más allá artístico.

Cod: #1473

18 ago. 2020

Paul Bley - Improvisie (1971)

Paul Bley fue un gran impulsor del jazz de vanguardia norteamericano, estuvo muy activo a principio de los 70s dentro de ese estilo, experimentando con el jazz libre, la libre improvisación, el vanguardismo y la electrónica. Él junto a Annette Peacock formarían una unión artística notable que quedaría plasmada en varios discos dentro de los géneros nombrados anteriormente. 

De esa unión surgiría el notable trabajo experimental ‘’Dual Unity’’, título que hace referencia a esa unión artística donde, en conjunto, explorarían profundamente las posibilidades sonoras extraídas de sintetizadores y aparatejos electrónicos. También trabajarían en conjunto para crear el disco ‘’Revenge: The Bigger The Love The Greater The Hate’’, otro notable trabajo de jazz-rock vanguardista donde ambos aportarían sus visiones para crear un sonido netamente experimental, aunque en este caso experimentando más dentro de la canción.

De esta fructífera unión también saldría el disco del que hablaremos en esta ocasión, el sorprendente ‘’Improvisie’’, el cual, como su nombre lo indica, es, a excepción de algunas eventuales partes, plenamente improvisado, transitando una libre ejecución y experimentación dentro de un jazz que es tan retorcido y electrificado que no se lo reconoce como tal, sino que el resultado final es una cosa libre indefinida,que parte desde el jazz y la electrónica pero tiene rumbo desconocido.


Este trabajo brilla por su experimentación, presentado en dos extensas suites de catorce y veinticuatro minutos correspondientemente cada una, en ellas se encargan de desasnar su estilo, volatilizar sus visiones vanguardistas más íntimas, ramificándose en una serie de sesiones libres repletas de disonancias, acoples electrónicos, solos inentendibles, cantos indefinidos, armonías jazzeras por excelencia, creando así mundo oscuros de ensueño vanguardista

Estas son algunas palabras de Peacock sobre su trabajo en aquellos tiempos: ‘’En aquel momento el sintetizador era algo nuevo y realmente excitante. Yo trabajaba en esa época con un pianista, Paul Bley, que se limitaba a utilizar el sintetizador con el teclado. Yo tuve la idea de modificar todo el sonido del grupo durante la actuación en directo mediante el sintetizador (aplicado a la batería, la sección de viento, etc.). 

Pero era muy complicado hacerlo en directo, por la falta de medios; en estudio era más sencillo, puedes oírlo en “I’m The One”. Luego pensé en pasar la voz por el sintetizador e inventé una forma de hacerlo. Entonces colaboré con los fabricantes (Moog) para desarrollar una unidad más accesible. Parecía inevitable que el desarrollo tecnológico afectara la voz. Por supuesto, hoy en día esta puede modificarse notablemente.’’ 

Cod: #1472
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