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domingo, 1 de junio de 2025

Quill - Quill (1970)

Se dice que los músicos de este proyecto eran en su gran mayoría muliinstrumentistas, lo que no resultaría raro de concebir debido a la calidad creativa que manejan musicalmente en el disco. No se trata de rock a secas y tampoco de rock psicodélico a secas, aquí hay una búsqueda desde el rock, la canción, la música popular, pero ya entrando en terrenos de consistentes progresiones ocurriendo por aquí y allá, una búsqueda que queda manifiesta desde un principio, lo que hace del disco una buena experiencia para la escucha, con sus detalles, intensidades y búsquedas internas.

No se trata de estricto rock progresivo, pero esto ronda entre el rock de época con toques psicodélicos y entre el rock progresivo futuro, que a menudo se volvería más complejo. El homónimo Quill, publicado en 1970, es un artefacto que le hace honor a su época y a su estilo, con composiciones atrevidas dentro de la canción que proponen algunas formas inusuales desde donde plantar la escucha. No es música rock sensilla, es una aventura por la canción, por tierras de inventiva y una ornamentación instrumental bastante amplia.

Pocas similitudes hay con este emprendimiento hacia otras cosas, porque ya para 1970 parece ser un disco no necesariamente del todo psicodélico, y para nada lisérgico, aunque esa influencia creativa de la juventud artística de la flor está presente como un aire fresco como influencia en el sonido de esta banda. Cabe resaltar la presencia de Quill en el festival de Woodstock de 1969, presentación que no quedaría plasmada en la película del festival pero que sí refleja el codeo del grupo con ese ambiente, con tantos músicos del festival y con el ambiente creativo de la época.


Tal vez lo más psicodélico del disco sea ‘’Yellow Butterfly’’, una canción al estilo de la primera época de Pink Floyd, un tema con entonación oscura y armonías sumergidas en un ambiente de ácidos y baladas multicolor. 

Aunque el resto del disco no sigue por esa línea tan acida, la canción que se presenta aquí no tiene tanto que ver con eso, más bien con la canción de entonaciones vocales prístinas y arreglo frescos. Es en ese dinamismo en el que la banda se maneja a la perfección y es en ese terreno en el que la canción y todas las ideas preestablecidas fluyen, allí está el brillo del disco, los arreglos no se mezquinan en su inventiva para plasmarse hacia un terreno muy rico instrumentalmente, los aires progresivos no dejan de presentarse en estas canciones.

No se trata de un disco porque sí, no se trata de un conjunto de canciones quemadas de un vinilo, no se trata de un intento meramente comercial, esto es más que eso, es una obra de sofisticaciones, declaraciones de significación, estamentos compositivos que llevan a la canción a un lugar de mayor nivel al común. En esa época también había bandas comerciales, pero la aparición de proyectos (y otros muchos) como estos dan lugar a que algo pasaba allí y no era algo intrascendente. 

De entre las siete composiciones del disco, se pueden encontrar piezas particulares, como ‘’They Live the Life’’, un elemento de casi diez minutos con composición de rock y una sección interna de percusiones que termina explotando en una cacofonía delirante y que lleva a la música totalmente a otro lugar fuera de lo común. Otro momento destacado por su particularidad es ‘’Shrieking Finally’’, el track de cierre del disco y tal vez la pieza más sofisticada del mismo, un track de casi ocho minutos de duración, una canción retorcida, enriquecida por un sinfín de parte y elementos, un track progresivo de calidad excelsa, una suma de todas las habilidades del grupo agrupadas en una sola cosa maestra.

Finalmente, la escucha de este trabajo deja muy buenas sensaciones para quienes tenga oídos exigentes, porque han trascendido la música de rock a secas y han planteado nuevas bases para la música popular dentro de terrenos progresivos. Quill es de esas bandas que han publicado discos maestros no apreciados en su época, y que siguen siendo un desafío e incógnita aun hoy ante la consideración general, pero que en su lanzamiento está contenido todo un mundo impredecible, aún en la canción ‘’popular’’, pero siendo todo un desafío para encarar, analizar, internalizar, etc.

Quill tuvo un papel destacado en la escena local de Boston, con orígenes hacia 1966 y consolidándose como grupo hacia 1967 bajo liderazgo de los hermanos Jon y Dan Cole, grupo también integrado por el tecladista Phil Thayer, el baterista Roger North de la banda Catharsis (ambos músicos de formación clásica) y el guitarrista Norm Rogers de Morning Star Blues Band.

En la primavera de 1969, Quill fue contratado para tocar en ‘’The Scene’’ de Steve Paul en la ciudad de Nueva York. Esa noche en particular, luego del concierto, varios miembros de Quill terminaron en el escenario para una zapada nocturna con Johnny Winter, Stephen Stills y Jimi Hendrix. Su actuación, según la leyenda, resultó en que Quill fuera contratado para actuar en Woodstock. Gracias a su aparición en The Scene y al haber sido contratados para tocar en Woodstock, Ahmet Ertegün firmó a la banda un contrato de grabación con el sello Cotillion de Atlantic.

Cod: #1807

domingo, 30 de junio de 2024

Chrysalis - Definition (1968)

Uno de los aspectos determinantes de los procesos evolutivos que aportó la era psicodélica a la cultura popular fue la producción de ‘’grandes álbumes’’, ‘’grandes producciones’’, discos que más que discos era auténticas obras con piezas de culto en su interior, lo que hizo que se instaurara en el inconsciente creativo de los músicos la idea de querer producir grandes discos, de tener la ambición de hacer algo coherente, que esté unido bajo un mismo motivo y sea en su conjunto una gran pieza musical. The Beatles ayudaron en gran medida a la aceleración de la instauración de esta idea en la noción de los músicos y bandas creadoras, especialmente tras la publicación de su Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de 1967, disco inspirado a su vez por otra gran obra innovadora como lo fue de Pet Sounds de 1966 por The Beach Boys.

Ahora ya no se publicaban disco como una serie o lista de canciones, sino que muchos tuvieron la ambición de intentar crear una obra en su conjunto que marcara una época o que dejara gran influencia, o por lo menos que sea algo enorme y muy creativo. Esto a su vez se intensificó debido a la noción mucho más creativa y profunda que manejaban los músicos y bandas del momento, lo que hizo que de pronto, bandas que eran poco conocidas sacaran de la manga obras impresionantes, algunas recordadas y algunas otras, muchas, aun hoy poco valoradas. La persecución de crear una obra musical enorme, creó el fenómeno de la aparición de algunos álbumes que eran muy creativos pero que no necesariamente llamaban la atención del público. 

Muchas veces no va de la mano ese fenómeno, generalmente cuanto más se sale de lo convencional y se busca la perfección musical es cuanto más se aleja de los gustos populares, lo que hace que obras fulgurantes en lo creativo queden en un segundo plano en tanto a la memoria popular. Pocos fueron los que lograron conjugar vanguardias con popularidad masiva, como The Beatles, lo que no le quita merito a los álbumes creativos y no populares, tal vez sea todo lo contrario.

Hay ejemplos varios de este fenómeno de álbumes con producciones innovadoras pero olvidados en el tiempo, desde obras como: ‘’Puzzle’’ de 1969 por The Mandrake Memorial, ''Song Cycle’’ de 1968 por Van Dyke Parks, ‘’Rainbow’’ de 1968 por Bobby Callender, entre otros. Y además, aunque The Beatles tengan en su haber el mérito de traer las vanguardias al campo de lo popular, fue el mismísimo George Harrison que con su ‘’Wonderwall Music’’, de 1968, sufrió el mismo efecto de olvido de la consideración popular, e incluso hoy en día sigue habiendo personas que creen que el primer álbum solita de Harrison es ‘’All Things Must Pass’’, ignorando los dos primeros álbumes en solitario que publicó este músico, seguramente por las extravagancias sonora que presentaban los mismos.

Pues bien, tenemos en el álbum ‘’Definition’’ de 1968 por Chrysalis, otro de esos ejemplos de obras maestras poco valoradas que cuentan en su haber una producion asombrosa y una lista de temas memorables. Este trabajo cuenta con una muy pulida producción, en tanto a composición, instrumentación, armado, trabajo de estudio y arreglos vocales, es un disco exquisito que da placer escuchar, con el nivel de las canciones que no se vuelcan a un sinfín de tracks sin razón, esta es una selección de pieza finas, canciones significativas, que evocan emociones y generan placer por su delicadeza y la forma en que la banda se evoca casi devocionalmente a su ejecución, la producción sonora es ejemplo de esto.

Las canciones son emotivas, algunas baladas, otras más frenéticas, en realidad hay muchos inventos y la álgida producción con que cuentan las mismas hace de este disco una aventura de descubrimiento, no por tierras desconocidas, sino por una lista de composiciones muy bien arregladas en la que da gusto inmiscuirse. La propuesta música es muy amplia, desde rock, baladas, pop, y aunque utilizan elementos ya conocidos, y aunque hay diversidad en los sonidos, aun así pareciera que todo estuviera unido bajo un halo único que unifica la propuesta en una sola cosa.

Parece ser un disco hippie pero no hay tanto de lo psicodélico como se esperaría en cuanto a guitarras sucias y solos infernales de ultratumba, tal vez lo psicodélico llega desde lo esmerada de la producción, que hace que sea un disco de época con esas clásicas brillantes producciones y esa búsqueda de hacer una gran obra en vez de un disco solo con canciones, por lo que lo psicodélico llega con eso, con arreglos de todo tipo y muy bien planteados, desde órganos, o pianos, o guitarras acústicas y no solo eléctricas, momentos de guitarras distorsionadas pero no es su totalidad, detalles entre intros y partes, variedad de ritmos, fusiones, proto eclecticismo, y una lista de temas que deja en el aire un sabor de que muchas cosas ocurren y que muchas de esas cosas son variadas y tienen mucho para decir aunque el idioma cantado de las letras nos impida terminar de entender del todo lo que ocurre desde la lírica.

Chrysalis fue un colorido quinteto de Ithaca, Nueva York, que incursionó en todo, desde el folk, el rock y el jazz hasta la música de Oriente Medio. El grupo al momento de la grabación estaba compuesto por J. Spider Barbour en bajo, guitarra y voz, Ralph Kotkov en teclados y voz, Dahaud Elias Shaar en percusión, Paul Album en bajo y voz, Jon Sabin en guitarra, mandolina y voz, y Nancy Nairn en voz. Frank Zappa, que defendió a Chrysalis como "un grupo que aún no ha destruido tu mente", fue el primero en ser invitado a producir el disco, pero estaba en medio de una amarga disputa contractual con MGM/Verve. Al final, ‘’Definition’’ pasó por numerosos equipos de producción que se marcharon por diversas razones (ninguna relacionada con la música o los músicos), lo que hace que sea aún más curioso que suene tan definido y cohesionado. 

La lista de temas del disco es amplia y ofrece una buena variedad de inventos muy bien producidos siempre dentro de la canción. Todo el disco es brillante, aunque tal vez lo más consistente se encuentre hacia el comienzo de la lista. Toda la producción del disco unifica al sonido en una misma cosa, pero los primeros cinco temas del disco gozan de una belleza musical única, entre arreglos de viento y cuerda, arreglos de piano, baladas profundas y búsquedas eclécticas en los ritmos, una belleza de escuchar. El resto de pieza seguramente cuenta con esa virtud también, ya no tanto con canciones memorables sino con algunos inventos también entre eclecticismo, apareciendo algo de sátira y humor, algo de psicodelia e inventos aledaños que completan al disco y lo hacen más profundo aun.

El líder del grupo, Spider Barbour, había participado en los discos ‘’We're Only in It for the Money’’ y ‘’Lumpy Gravy’’ de Frank Zappa,  trayendo de estas experiencias con The Mothers of Invention muchas ideas innovadoras, o elementos que toma prestados como la zatira, para aportarlas como nuevas estéticas al disco de Chrysalis, de ahí nótese el eclecticismo y algunos delirios, zatiras y humor, arreglos atípicos, momentos fuera de lugar, o juego con los ritmoes, que suelen aparecer en este trabajo y que tras conocerse su vínculo con las idas de Frank Zappa todo recobra sentido y tiene una razón del porque existe esa influencia.

‘’Definition’’ es tan amplio como podría serlo, la diversidad de canciones es notoria y toda la propuesta, que está sumida bajo una cohesión de producción, es muy amplia, por lo que mucho puede ser encontrado dentro de este disco. La influencia del Sgt Pepper's está presente, en esa búsqueda de obra con una enorme producción que presenta una lista de composiciones variadas e hipnóticas. Frank Zappa estaba fascinado con este grupo neoyorquino, y fue invitado a producir el disco, pero como estaba en una disputa legal contra MGM, se abstuvo. Lo mismo le ocurrió a Joshua Rifkin, y finalmente fue Jim Friedman, compositor de Judy Collins y Shawn Philipps, quien se mantuvo al mando.

Chrysalis se disolvió en 1970 y casi todos sus miembros se alejaron de la música. Dejando solamente a ‘’Definition’’ como único álbum publicado, y habiendo un potencial segundo álbum a publicarse pero que solo quedó como un demo con un puñado de temas nomas. ‘’Definition’’ pasa a ocupar las lista de joyas perdidas e infravaloradas. Esto depende de los gustos musicales, pero sí vale reconocer que grandes cosas ocurren en la creación y producción de estas canciones, con influencia de los delirios de Frank Zappa, y con baladas folk-pop arregladas con vientos y cuerdas, momentos eclécticos, psicodélicas, melodías memorables, una belleza pocas veces vista, o que se puede encontrar solamente en pocas obras de producciones de imaginería y adelanto.

Cod: #1768

domingo, 11 de abril de 2021

Graffiti - Graffiti (1968)

Graffiti fue la tercera banda que se formó a partir de las cenizas de la banda de garaje de mediados de los 60 The Hangmen, originaria del área de Washington DC. La banda se había llamado anteriormente Button y contenía al ex cantante de The Hangmen Tony Taylor y al guitarrista George Strunz, quien había reemplazado a George Daly en The Hangmen a principios del 67 antes de que decidieran separarse. Taylor y Strunz se mudaron a se mudaron a Greenwich Village desde Washington DC y cambió su nombre a Graffiti, siendo acompañados por el multiinstrumentista Steve Benderoth, el baterista Richie Blakin y el guitarrista rítmico Jon St. John. Graffiti lanzó un oscuro LP homónimo bajo el sello ABC en 1968 que fue coproducido por Bob Thiele (más conocido por su trabajo con muchos de los principales músicos de jazz), Eddie Kramer (más conocido por su ingeniería en los discos de Jimi Hendrix) y Jay Senter.

La inmediata impresión que deja este disco es que no se trata de un disco más del pop de su época, y esto es justamente por su propuesta tan variada y esmeradamente elaborada y pulida en detalles, arreglos y distintas partes y propuestas presentadas en un mismo sonido, es toda una aventura adentrarse en este sonido que rebosa de inventivas y propuestas que dirigen al escucha a tierras psicodélicas en un viaje insólitamente complejo para la época.

Aquí el sonido pop se diversifica en una serie de ideas pulidas puntillosamente que funcionan como un vergel de inventos que sorprenden por la diversidad en la búsqueda y por el cambio rotundo que suelen tener algunas piezas que comienzan bajo un lema pero que logran transformarse hacia estructuras que la mayor parte del tiempo avanzan en un continuo compositivo que denota la visión ambiciosa de la banda.

Debido al despliegue de elementos y diversos arreglos que caracterizan a las composiciones y a la producción, es muy tentador tildar a este sonido como proto-progresivo o incluso algunos tildan al disco como mismísimo prog, esa es una empresa algo exagerada para denominar a este disco que de todas formas es realmente aventurero en muchos aspectos y que demuestra una faceta exploratoria en gran parte del mismo, esa misma característica puede llevar a pensar que se trata de un estilo progresivo 

Lo cierto es que se trata de un disco raro y que no tuvo demasiada repercusión, pero eso se compensa con el despliegue de elementos, no solo en la variedad de la composición sino en otros detalles como pequeños temas conceptuales o tracks de diversas manufactura y duración, lo que convierte a este disco en un trabajo que se acerca al calibre de otras obras de esa era, de corte conceptual u operístico.

Finalmente el trabajo deja esa sensación de que se transitó por un sinfín de partes y rincones. El disco bien podría haber merecido más atención pública, así como también no, porque en las partes pop supuestamente más ''fuertes’’ no termina de lograr melodías que alcancen el mote de ‘’hit’’, y cuando el trabajo es realmente amplio lo es en un sinfín de piezas que son un deleite por su particular inventiva pero que no tienen un particular valor o interés comercial, el trabajo perteneció al under propio de una banda fugaz que surgió tan pronto como terminó, dejando esta joya perdida en el tiempo que será un deleite para quienes gocen con los sonidos por su creatividad y no por su pasajera popularidad o relativa respetabilidad. Para algunos esta es una obra maestra y para otros es un disco más del montón, lo cierto es que este trabajo deja algunos buenos momentos que valen la pena tener en la colección.

Cod: #1552

jueves, 21 de enero de 2021

Van Dyke Parks - Song Cycle (1968)

Van Dyke Parks es un peculiar personaje estadounidense con una calidad excepcional con músico, compositor, arreglista y letrista. En 1964 MGM Records lo contrato, y lanzó "Come to the Sunshine", pero sin éxito. Siendo músico de sesión, tocó para Sonny & Cher, como también para Paul Revere & the Raiders, del productor Terry Melcher. Él es conocido en gran parte por su participación en el mítico disco inédito ‘’Smile’’ de Brian Wilson (miembro fundador del grupo The Beach Boys), disco en el que participó como letrista. Si bien el disco no fue publicado en su momento, siendo reemplazado por ‘’Smiley Smile’’ publicado 1967 por The Beach Boys, se dice que ‘’Smile’’ quedó en la historia como un disco inacabado pero de culto. En la autobiografía de Wilson, dice que sus primeras impresiones de Parks era que: "es un niño flaco con una singular perspectiva" y que "tiene una afición por las anfetaminas".

Después de que Brian Wilson abandonase el proyecto SMiLE, Parks fue atraído por el sello Warner Bros. Produciendo su primer sencillo llamado "Donovan's Colours" bajo el seudónimo George Washington Brown. En Warner Brothers produjo los primeros discos de Randy Newman y Ry Cooder, entre otros. Ese mismo año firmaría también para Warner Bros acordando el lanzamiento de su primer trabajo solista, el tan particular ’Song Cycle’’, de 1967.

‘’Song Cycle’’ es una esclarecedora experiencia musical que bebe del pop de la época, e incluso se inspira del mismo, pero que se desembaraza del cualquier atisbo compositivo formal y, rechazando las formalidades de los hitos de la música popular, se encamina hacia una construcción compositiva exclusiva de una orquesta, finamente ornamentada e influenciada por la música clásica y el estilo barroco, recreando con ello una serie canciones de estilos típicos de la musca popular estadounidenses, como el bluegrass, ragtime, melodías de espectáculos y música sureña, creando así un gran trabajo en una época de grandes trabajos, pero manteniendo un estilo puramente peculiar que lo separaba claramente del resto de sus contemporáneos.

Es música fina, de cámara, canciones pero recreadas por finos arreglos de cuerda que se extienden a lo largo de todo el disco. Hay elementos psicodélicos y algunos momentos de experimentación con algunos efectos agregados y grabaciones de sonidos, pero sin duda lo que más destaca del trabajo es la composición tan variada en diversos géneros típicos norteamericanos, a los cuales Van Dyke Parks recrea con una precisión histórica asombrosa, aunque a la vez los adapta a su visión personal y a su aura de creación en forma de pequeños estándares adaptados de alguna manera, en algún sentido u otro, al pop y la psicodélia de la época.

Este quijotesco esfuerzo colocó a Parks, por lo menos en un principio, en la cresta de la ola de la crítica que halagaba al trabajo y lo presentaba como uno de los álbumes de ‘’pop’’ más destacados de su generación después del Sgt Pepper’s de los Beatles. La inversión en la grabación lo ubicaba como uno de los álbumes más costosos de su era, pero lamentablemente el trabajo tuvo poca repercusión comercial, lo que lo convirtió en uno de los fracasos comerciales más grandes del momento. Pero con los años el disco se ha convertido en una obra de culto, y no es para menos por la enorme producción música que implica, y la enorme ambición volcada en la creación, con una cantidad muy grandes de músicos que musicalizan todas las piezas con finos arreglos.

Este álbum debe haber sonado bastante extraño en el momento de su lanzamiento, llevando al extremo la noción de ‘’orquestación’’ y volviéndola un elemento de amalgama y diversidad con la que se crean un sinfín de encantadoras escenas compositivas, sobre las que se presenta la voz de Parks que agrega un encanto muy particular a todo. Es una mezcla animada de pop de salón, folk calipso, y cualquier otra cosa que haya llamado la atención de Parks; Richard Henderson admite que su naturaleza maníaca hace que la colección de composiciones sea difícil de vender para los no iniciados, es que se trata de un sonido bastardo para la época, poco esperado y difícil de encajar en el gusto pop del momento. 

Cod: #1523

jueves, 24 de diciembre de 2020

The Mandrake Memorial - Puzzle (1969)

Aquella fue una era donde las bandas tomaban riesgos mucho mayores que las de hoy, animándose a experimentar hasta con arreglos orquestales, además de las diversas experimentaciones que estaban dando vuelta en el momento, donde aparecía el folk, el rock, el blues, el jazz, comenzaban a aparecer los primeros experimentos progresivos y cada vez se ahondaba más en las diferentes visiones posibles dentro de una música rock compleja, aunque también muchas veces conceptual u operística.

The Mandrake Memorial, formado por Craig Anderton (guitarra, sitar, electrónica), Michael Kac (teclados), John Kevin Lally (batería) y Randy Monaco (bajo, voz principal) en 1967, fue una de las badas más destacadas de la escena rock de Filadelfia de finales de los 60s. Era habitués del club The Trauma, producido por Manny Rubin y ubicado en el medio de Samson Street, donde eventualmente pudieron atraer la atención de Poppy Records, un sello afiliado de MGM. En el otoño de 1967 firmaron con Poppy Records y lanzaron tres álbumes: ‘’The Mandrake Memorial’’ de 1968, ‘’Medium’’ de 1968 y ‘’Puzzle’’ de 1969.

Luego de dos álbumes publicados anteriormente, donde la banda presentó su sonido más convencional dentro de la canción popular de estilo rock típico para la época, en 1969 presentan ‘’Puzzle’’, demostrando que el grupo estaba pasando por un momento de intensa búsqueda y experimentación sonora, ya que lo eventos musicales presentados en esta oportunidad excedían lo esperado, ubicándose el trabajo como un artefacto psicodélico, con roces con lo sinfónico, lo conceptual, y hasta experimental.

Este es un trabajo que funciona muy bien dentro del ámbito psicodélico, presentado de forma similar a una ópera rock o un álbum conceptual ya que aparecen esas típicas salvedades en el sonido que se salen de la canción popular y hacen virar al disco hacia una serie de sketches compositivos muy variados. Toda una aventura implica la escucha de este disco: desde la obertura sinfónica inicial, los temas acústicos cortos también conceptuales, las irrupciones internas, momentos de arreglos corales, los momentos más experimentales, etc., todo un repertorio muy amplio de elementos y variantes que enriquecen la escucha, siendo de principio al fin, el disco, una propuesta de variado interés y de gran goce psicodélico.

Los momentos más experimentales aparecen en los tracks orquestales de influencia clásica y religiosa, como lo es en la reversión que hacen de la oración cristiana ‘’Kyrie eleison’’, en los cortos tracks acústicos, o hasta en el track de catorce minutos de duración llamado ‘’Bucket Of Air’’, una pieza de enorme búsqueda sonora, un collage sonoro de diversas grabaciones que de alguna manera funciona de forma similar al ‘’ Revolution 9’’ que aparece en el álbum blanco de los Beatles, con arreglos orquestales y experimentación sonora de estudio.

También por la sofisticación podría decirse que se encuentra dentro de un ambiente progresivo temprano, las incursiones sinfónicas dan cuenta de ello, y aunque no hay piezas de composición progresiva, es el disco en sí mismo una ingeniosa travesura que transita por un sinfín de diversos estados y parte internas. Las tramas melódicas y armónicas parece ser las misma y típicas de la banda, utilizadas en trabajos anteriores, denotándose en los momentos en que la banda recurre a la forma de canción, pero eso no es tan recurrente en este disco que choca contra muchos estándares y se presenta como una obra sofisticada de arreglos orquestales y experimentaciones varias.

Para la época (y para cualquier época) el álbum es algo largo, con una duración de alrededor de 50 minutos. Hay poca ‘’canción’’ en este sonido, ‘’Earthfriend’’ o la balada psicodélica ‘’Ocean's Daughter’’ destacan siendo un trabajo más especialmente de corte experimental y vanguardista. La canción se rompe con la duración y tipo de las piezas que es notablemente variada. Nótese el detalle de la portada del disco que es un dibujo creado por el famoso artista M. C. Escher, con la particularidad que hay otro disco que lleva la misma portada, son los bolivianos de Climax que para su disco ''Gusano Mecanico'', de 1974, utilizaron el mismo dibujo para ilustrar la portada de su primer disco.

‘’Puzzle’’ no es recomendado para oyentes de música pop porque es un trabajo vanguardista con pocos momentos cómodos o esperables, en su mayoría en un trabajo de marcada e intensa experimentación, por lo que se vuelve impredecible; por momentos es caótico, muy experimental, de influencia clásica y religiosa, impregnado con un aura sonora de innovación y un choque con la concepción convencional popular, que muchas veces no se condice con una buena distribución comercial, lo que significa que la banda tomó mucho riesgos y desafíos a la hora de publicar algo de semejante magnitud, en efecto, poco después del lanzamiento de este disco la banda se separa.

Cod: #1509

domingo, 7 de diciembre de 2014

Bobby Callender - Rainbow (1968)

Robert Callender, mejor conocido como Bobby Callender, fue un artista afroamericano bastante enigmático del cual no hay mucha información, se sabe que era poeta, letrista, compositor y cantante, proveniente de Boston, EEUU. 

Fue una figura bastante enigmática y mística de la psicodelia de finales de los 60s, un músico con una marcada influencia espiritual, una búsqueda que lo llevaría a relacionarse muy íntimamente con la cultura hindú, búsqueda espiritual que se reflejaría en su música y en los conceptos que exploraría, conceptualmente su universo musical ofrece toda la originalidad propia de su libertad artística. Los dos primeros discos que lanzó tienen esta marcada característica de conceptualidad en lo que a los estilos y motivos respecta.

'‘Rainbow’', lanzado en 1968, es el primer álbum que publicaría, un trabajo grandilocuente que nace de la mano propia de Callender quien es el mayor arreglista del proyecto, además de aportar las letras poéticas, el concepto de los temas y la voz, en cada una de las piezas, moldeadas a su imagen. Para llevar a cabo su música contó con el apoyo de una cantidad innumerable de músicos, entre los que había, un pianista, dos músicos con formación en música hindú, tres bajistas, dos guitarristas, dos bateristas, y otra buena cantidad de músicos divididos en otros instrumentos como chellos, trompetas, oboe, etc, además de los violines que se agregan en algunos pasajes de algunos temas, especialmente en el tema ‘Autumn’’.

Una autentica orquesta encargada de dar forma a un proyecto psicodélico llamativo y muy particular, ya que fusiona pop y folk con géneros del medio oriente, sonidos de sitares y melodías típicas, con toques también pastorales y sunshine pop, toques folk y arreglos sinfónicos de cuerdas. Se anima a transitar también, por momentos, por el rhythm & blues  y pop barroco, combinado todo con una sutil complejidad que, si se la sabe apreciar, puede llegar a ser muy llamativa.


Varios de los temas del disco saben brillar por su complejidad, que normalmente se presentan, en el disco, de forma sutil y delicada, una fusión de géneros que no escatima en esfuerzos y sabe fusionar el oriente con el occidente, el pop con el sitar, el rhythm con el jazz, sin salirse nunca de su atmósfera de delicadeza y suavidad poética.

La calidad de la fusión de estilos es muy fina, que suenen del todo bien o sean entretenidas siempre, eso no se puede precisar, tal vez no, pero sin duda se trata de una pieza psicodélica exquisita y de gran nivel, fina, delicada y con un potencial lisérgico muy profundo, una psicodelia que en teoría insinúa un arcoíris (‘rainbow’, como el nombre del disco), pero que a la vez tiene una oscuridad propia.

Un trabajo de pop psicodélico muy bien elaborado, como el costado psicodélico de los Beatles, con esa marcada influencia hindú (en los Beatles, por parte de George) pero interpretada con una visión más poetica. Muy psicodélico para ser pop, demasiado fusionado como para tratarse de temas tan cortos. Un sonido desapresurado, despreocupado por el avance del tiempo, que se reconstruye contantemente, bastante lento y melódico en general. 

Todos los temas del disco son piezas de elaboración casi artesanal, por ejemplo, el tema ‘Symphonic pictures‘ es tan exquisito como complejo, transita por psicodelia, pasando por el rhytmh & blues, para ir a sonidos con percusiones un tanto tribales, para luego pasar a arreglos sinfónicos de cuerdas y luego volver a un pop medio barroco, todo en un mismo tema, una visión adelantada para 1968.


El tema ‘'Purple’', el cuarto tema del disco, que dura 11 minutos, otro tema que refleja la marcada tendencia hindú del sonido, corta un poco con la dinámica de los temas y ayuda a establecer definitivamente la mística o magia que posee el sonido hacia una marcada dirección rumbo a sonidos hindúes. La calidad de la fusión de géneros es llamativa, siendo que el disco no alcanzó a llegar ni a un mote de ‘’clásico olvidado’’, o algo por el estilo, entre los amantes de estos género, por lo que concluyo que es una auténtica joya psicodélica olvidada.

Luego del lanzamiento de dicho primer disco, lo seguiría su segundo disco, llamado ‘The Way (First Book Of Experiences) ‘, en el que teóricamente también explora una fusión de géneros muy variada, completando así dos trabajo, de su autoría, de gran nivel. He encontrado por ahí otro disco llamado ‘le musee de l'impressionnisme’ también bajo el mismo nombre, pero no tengo idea si se tratara del mismo artista. 

Más que eso no se sobre el artista, ni tengo idea donde estará en este momento, si es que sigue vivo, así que voy a cerrar esta reseña con un escrito que el mismo Callender puso en la contraportada de su primer disco: "Mi arco iris de colores refleja el pasado y el presente. Cada cambio ha sido indicado por el espectro de mi vida y sólo él sabe los colores ocultos de mi futuro"

Cod: #1131