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lunes, 28 de abril de 2025

Kubero Díaz - Kubero Díaz y La Pesada (1973)

Los lanzamientos de La Pesada junto a los distintos invitados que participarían con protagonismo en cada uno de esos discos, en este caso había sido el turno del guitarrista Kubero Diaz, han sido en su mayoría discos de rock pero bastante experimentales en mayor o menor medida, con búsquedas proto progresivas con mucho ingrediente rockero, mucha experimentación de estudio, y además con mucho encuentro de ese mundillo hippie de aquella época en Argentina, con letras que hacen referencia a lo cósmico y a lo interno y con músicas alteradas muy a la manera psicodélica, además de otras referencias a las drogas, sexo libre, y tratando de mantener muchas veces algún mensaje que ayude al ciudadano promedio, generalmente no acostumbrado a estas músicas desafiantes, a vislumbrar un cambio hacia algún más allá con mejor perspectiva y apertura.

Estos discos que publicó el grupo, junto a varios de los músicos invitados que justamente también eran parte del mismo conjunto y lo frecuentaban para engrosar su poderío artístico, son discos que han sobrevivido muy bien al tiempo, han logrado trascender con su influencia, han revivido gracias coleccionistas y conocedores, se han establecido como hitos del rock nacional fundacional, y se han mantenido en un nicho de consideración estable entre conocedores de la historia del rock argentino. Aun así, también vale aclarar el hecho de que se trata de discos bastante experimentales, no solo de rock a secas con canciones sueltas, sino discos muy experimentales con conceptos y letras particulares, carácter que le ha concedido a estos trabajos un aura particular y ha generado esa mística reflejada aun en su influencia a las generaciones más contemporáneas que siguen, desde los ámbitos under, curtiendo estos sonidos oscuros de rock y blues pesado, pero por otro lado este efecto ha generado una apoteosis dicotómica que se reflejó en el alejamiento de los grandes públicos en cuanto a la consideración de estos discos con sonidos inalcanzables para el oyente promedio.

Se dice que no son discos fáciles de escuchar, eso suele ser real en tanto no se esté acostumbrado a abordar este tipo de músicas tan alteradas que suelen salirse de la canción para plantear algunos desafíos sonoros muchas veces inspirados en los efectos y alteraciones de estudio, en la psicodelia hippie, en el rock experimental y proto progresivo, etc. En el caso de Kubero Díaz, La Pesada planeó junto a él otro de los tantos lanzamientos apoyados y producidos por el grupo, siempre con su fiel estilo rockero y su vena cósmica explicita que ayuda a que este trabajo sea un experimento de rock pesado con blues y muy buenas zapdas, además de que Kubero Díaz es un alucinante guitarrista eléctrico de rock, otro elemento que se suma al disco en forma de grandes solos y arreglos en guitarra.

Los temas de este disco no suelen ser sencillos ni cuadriculados, sino que cuentan con ese carácter de sesión nacido del espíritu libre que manejaba el grupo, por lo que, por más corto que sea el track, siempre terminan cayendo en atascos o sesiones libres de rock, ese ambiente por el que estos músicos suele manejarse con una soltura esplendida, como si se hubieran manejado por allí toda su vida. Todas las canciones del disco son inventos, experimentos, canciones enriquecidas con búsquedas psicodélicas rockeras.

‘’Polvo He De Sacudir’’, otro elemento complejo del disco y ya una pista que apunta a lo progresivo, nos muestra el poderío rockero del grupo y su imaginación para manejarse por un rock bastante complejo, que comienza desde la canción, pero parte hacia progresiones rockeras sumadas a sesiones aparentemente improvisadas. En ‘’Creciendo En Espiral’’ otro tema del disco, pero ya una canción acústica, otro elemento recurrente del grupo, los arreglos acústicos, un tema con una letra cósmica que invita al encuentro entre las personas y no al alejamiento.

Estos trabajos de La Pesada suelen reflejar de manera directa el ambiente creativo que manejaban entre ellos en el grupo y en general muchas bandas del rock de la época, además de reflejar esa esencia hippie que había en la juventud del momento, manifestada desde las letras utópicas que refieren a epopeyas celestes o eventos espirituales internos, blues y rock & roll, folk, experimentaciones con muchas miras hacia lo psicodélico, intervención de canciones acústicas, sesiones libres y todo un bagaje creativo muy alegórico de esa generación contracultural. 

Es verdad que esos músicos se encontraron de frente con la dictadura militar y las represiones policiales tan típicas de esos años en Argentina y especialmente contra cualquier joven artista que llamara la atención, aunque también supo declarar Billy Bond que la mayor represión que solían recibir estos músicos no era por parte de los militares sino de los vecinos y ciudadanos promedio de la sociedad argentina, acostumbrados una vida de traje y corbata y a un mundo hostil que los forzaba a convertirse en auténticos enfermos con tal de estar bien amoldados al mundo y así poder sobrevivir. En ese ambiente, los músicos rockeros de la época llamaron la atención de inmediato y llegaron para romper los mandatos cuadriculados de las sociedades aun hermetizadas en una dinámica tradicionalista pacata. 

Las letras de los temas de estos discos de La Pesada y de muchos artistas del rock contracultural argentino de la época, hacen mella de ese estado mental común y suelen mandar mensajes para sacudir la letrina publicar y tratar de expandir mentes, o por lo menos para tratar de espantar y escandalizar la moral pública del conservadurismo, tradicionalismo y lo cuadriculado. No son letras al azar o porque sí, y muchas veces esto también es otro elemento que hace al alejamiento de los grandes públicos, acostumbrados a metáforas intrascendentes que refieren a la estupidizacion del público y no a su crecimiento, cosa que la gran mayoría ve con muy buenos ojos.

En este caso La Pesada grabaría junto a Kubero Diaz para publicar un trabajo solista para dicho artista, llamado ‘’Kubero Diaz y La Pesada’’ y publicado en 1973. Billy Bond y La Pesada han también publicado y producido discos solistas para Claudio Gabis, Jorge Pinchenvsky y Alejandro Medina, entre tantos otros lanzamientos propios y ajenos, producciones y demás. Estos discos engrosan las filas del rock nacional de época que promediaba por entonces un momento de mucha creatividad y producciones discográficos por doquier, muchas con repercusión entre conocedores y coleccionistas del todo el mundo.

Cod: #1805

domingo, 16 de junio de 2024

Jorge Pinchevsky - Su Violín Mágico Y La Pesada (1973)

Este disco es otro de esos experimentos de estudio creados por la agrupación de músicos argentina La Pesada del Rock and Roll, con producción de Billy Bond en su época más activa dentro del rock argentino, con las típicas invenciones y experimentos que muchas veces se salían de la canción para buscar el delirio sonoro, entre zapadas, ambientes, partes y otros elementos además de experimentación de estudio e instrumental.

La Pesada era un grupo en el que varios músicos participaban de forma estable para producir sus propios discos e incluso producir a otros artistas. Entre ellos estaba el violinista Jorge Pinchevsky, un violinista que no solo estaba en el círculo rockero de la pesada sino que también contaba con formación académica, por lo que sus intervenciones en estas grabaciones aportan mucho y desde un enfoque diferente, con el sentimiento del blues, la búsqueda experimental del rock y sus formación formal clásica.

''Su violin Magico y la Pesada'' es el primer disco solista de Jorge Pinchevsky, y que cuenta con el apoyo natural de los músicos de la pesada, con Alejandro Medina en bajo, Claudio Gabis en guitarra, Kubero Díaz en guitarra, y demás integrantes de La Pesada.

El disco es un interesante experimento de rock que muchas veces suena como tal, los primeros tres tracks del mismo son piezas instrumentales de rock bastante experimental, rock hippie a la argentina, blues rock en forma de zapada y sesiones instrumentales, típico de la producción instrumental de la banda que contaba con músicos de sesión expertos en el blues y el rock y las improvisaciones, el resultado final del disco es un movimiento natural del encuentro de estos músicos creadores.

De los siete tracks que componen del disco, solo dos tienen forma de canción propiamente dicha, ya que el disco tiene mucho de zapada e improvisación en estudio, muchas sesiones instrumentales y arremetidas de la banda, algunas más ligeras y otras más pesadas, siempre dentro de un blues rock hippie a pura guitarra eléctrica y buenos solos.


Así como de las generaciones de postguerra surgieron muchas vanguardias, el espíritu de lo que ocurre en este disco también refleja lo que ocurría en aquellos años en el ámbito político y social de una Argentina bajo represiones militares, lo que hacía que las producciones discográficas de los músicos de rock se volvieran desafiantes y buscaran más que nunca esa ruptura típica resultante del arte al cual se intenta reprimir, casi como un movimiento natural del devenir que busca compensarse a sí mismo luego de una gran destrucción y muerte. 

Más allá de cualquier visión política que pueda tener cada uno, estos músicos también manifestaron ese fenómeno, no solo con letras que muchas veces intentan decir cosas y sacudir al público, sino más que nada con producciones sonoras que chocan instrumentalmente, rompiendo muchas veces el formato de la canción y volcándose hacia nuevas propuestas dentro del rock y la música popular.

El sonido del disco también es reflejo del rock de época en general, con mucha experimentación de estudio, búsqueda sonora rockera, mucho blues, momentos oscuros, mucho ocurriendo a la vez, visiones ‘’contraculturales’’ que muchas veces atacan a las tradiciones y la música más comercial e intentan emprender un búsqueda hacia una nueva música, casi como el hipismo mismo y todos los subgéneros desprendidos del mismo. 

Aunque mucha de la influencia que recibieron estos músicos era del rock clásico de época como Zeppelin, Hendrix, Cream, etc, estos sonidos muchas veces recuerdan también a las vanguardias europeas dentro del rock, del estilo del krautrock, o tipo rock vanguardista con cierto aire a ‘’Älgarnas Trädgård’’, ‘’Parson Sound’’, entre otros.

Para los amantes del rock más experimental este es un disco muy recomendable, y testimonio del rock argentino de la época y una pieza de colección para cualquiera que quiera conseguir un ejemplar de época del mismo, el cual no es sencillo de conseguir más que nada por los valores que se piden por los ejemplares. Aunque no es nada que no esté dando vueltas cada tanto en los grupos de coleccionistas de vinilos de rock argentino.

Cod: #1765

martes, 30 de mayo de 2023

The Khan Jamal Creative Art Ensemble - Drum Dance To The Motherland (1973)


Cuando el afro futurismo, el vanguardismo espiritual, el free jazz, el radicalismo negro, la música cósmica, y la psicodelia se encuentran, ocurren cosas como estas, olas de plateadas ondas mega surfeando los movimientos contiguos de los latidos energéticos emitidos desde el centro de la galaxia, o algo por el estilo. El afro futurismo fue un interesante fenómeno negro al que incluso el mismo Jimi Hendrix, con su Electric Ladyland, supo aportar su cuota de ciencia ficción musical, y Khan Jamal con su Creative Arts Ensemble también lo ha logrado en parte en este emprendimiento que muchas veces se vuelve cósmico desde un lado que parece ser definido, por algunos atrevidos, como ‘’jazz psicodélico’’,… el delirio está y la alteración sonora también.

Como todo free jazz, este es un bello caos cacofónico, a lo que se le agrega lo orgánico de las sesiones con instrumentaciones afro, y a ello sumarle algunos ecos, efectos y reverberaciones agregados, lo que hace de este emprendimiento un algo diferente a todo en el terreno de las vanguardias libres. Efectos psicodélicos que revitalizan las búsquedas libres, liberan al sonido de las monotonías de lo cacofónico porque sí, y dan carne viva a ese intento de volverse cósmico y que finalmente, gracias a estos efectos, se vuelven realidad en un sentido más estricto, aunque en realidad en un sentido mucho más carnal lo cósmico está ya presenta en el espíritu afro que combina percusiones de distinta índole en una oda afro con fuertes remembranzas hacia la música afroamericana y especialmente africana. La búsqueda de una música afroamericana que sea contemporánea, culturalmente progresista, pero arraigada en la herencia africana, es el corazón y el alma de esta música. 

Cuatro piezas componen el disco, dos de ellas no bajan de los diez minutos, son suites percusivas que funcionan entre cacofonías y swings muy agradables, por lo que las búsquedas libres se presentan a veces sobres ritmos enriquecidos con buenos grooves que por momentos arremeten el tiempo y el espacio y dan una sensación de proto fusion en el ambiente. Hay un ritmo de fondo sonando muchas veces, lo que da lugar a que el caos se acomode y las sesiones libres se suelten pero sobre unos carriles sutilmente dirigidos, es allí donde la banda entra en un ritmo, un latido, un groove percusivo que propicia el baile y el encuentro con la madre tierra. 

Esos momentos en los que las sesiones entrar en ritmos marcados y las cacofónicas se van del free jazz para volcarse hacia ritmos y sutilezas, son esos momentos en los que el sonido entre en terrenos de jazz fusion, muy bien logrado por cierto, lo que demuestra la versatilidad de los ejecutantes para trocar entre free jazz y jazz fusion. Incluso para ser 1973 este disco sigue siendo innovador en lo que a lo psicodélico respecta e incluso es un artefacto interesante dentro del terreno del vanguardismo libre y el afro jazz.


Todo el sonido es un completo viaje de exploración musical por terrenos libres, por momentos de libre ejecución aleatoria, y por otros momentos de libre improvisación en bases más afirmadas, aunque también el conjunto se afinca muy bien en un conglomerado groove donde cada uno aporta lo suyo sin salirse de la raya, hay momentos para el caos y también momentos para las sutilezas y las búsquedas concisas. El trabajo es resultado de un viaje de principio a fin grabado en vivo que captura la esencia práctica desde estos exploradores. 

Es un documento que captura una partícula de tiempo artístico que un grupo negro con un espíritu radical para su arte debeló y manifestó en una presentación en vivo, grabado en vivo en el Catacombs Club de Filadelfia en 1972, con técnicas de innovación de alteración sonora tipo dub que dotan a esta psicodelia negra de un germen de exploración musical como pocos en la época, un documento que bien vale la pena descubrir para las vanguardias negras.

‘’Drum Dance To The Motherland‘’, solo uno de los tres álbumes lanzados en el sello ‘’Dogtown’’ con sede en Filadelfia,  apenas se distribuyó más allá de los límites de la ciudad cuando salió a principios de los años 70, con un  lanzamiento limitadísimo de 300 copias en 1973, convirtiéndose el disco original prácticamente en un mito, pasando varias décadas hasta que Eremite Records lo revivió y lo reeditó en cd en 2006.

Cada obra presentada marca su propia historia y su propio camino, hay disco que simplemente son tan creativos que jamás llegaran a las grandes masas, y hay otros que podrán trascender a la vez que dobleguen su búsqueda creativa en pos de vender más. Hay excepciones, por supuesto, porque las vanguardias han logrado éxitos de calibre popular y de grandes influencias, pero siempre estarán a un lado por el recelo de muchos. ‘’Drum Dance To The Motherland‘’ es uno de esos trabajos ubicados en buena forma en su tiempo, que juegan con los estándares y los utilizan a su gusto, unificando gran cantidad de elementos en una sola cosa bastarda que es jazz pero no en su forma estándar, es jazz pero no lo es. 

Es una improbable fusión de elementos ubicados aleatoriamente en el terreno del expresionismo afro donde el jazz y los ritmos africados que nacen de percusiones aleatorias se hacen pie frente a alteraciones sonoras en tiempo real y fusiones con ritmos modernos para la época. Toda una declaración de intereses y una búsqueda, aunque con remembranzas a otro referentes, casi única en su tipo.

Cod: #1733

domingo, 12 de marzo de 2023

Igor Wakhévitch - Hathor (Liturgie du Souffle Pour la Resurrection des Morts) (1973)

He aquí otro álbum inclasificable de un autor inclasificable, un trabajo ya embebido en electrónica, con un mayor uso de teclados, sintetizadores y técnicas de bucle que en sus anteriores lanzamientos, que le dan a la interpretación una potencia interesante mientras se conduce en un trance oscuro hacia un sub estrato entre el cielo y el infierno.

Aquí hay mucho que escuchar y ese todo no se puede reducir recelosamente en una etiqueta prog de tipo ‘’progressive electronic’’ o algo del estilo. Esto es más bien, como siempre, un invento propio y de una exclusividad impoluta propia del auto, que sí bebía de muchas fuentes artísticas y escuchaba y se nutría de una gran variedad de fuentes musicales, pasando incluso por el rock y jazz de la época, pero aquí hay algo más, no solo una etiqueta plástica.

Primero que nada todo el trabajo, como se ha dicho anteriormente, es inclasificable, ya que cada pista transcurre, pese a la electrónica y a una misma idea conceptual, en un mundo diferente y representa un paso más en el ritual que es todo el álbum. Comenzando con un himno en el primer track, ‘’Hymne à Sathanael (aimantation Des Forces)’’, que da lugar a lo siguiente y anima lo oscuro de la situación; es un himno pero no se esperen algo fácil, es perverso y oscuro. A esto lo sigue un espectro de aplicaciones electrónicas luciferinas ya más volcadas en un ambiente espectral, para la segunda pieza del trabajo llamada ‘’Grand Sabbat Luciferien (régime Des Arches)’’. O por ejemplo para la tercer pieza del disco aparece ‘’Rituel De Guerre Des Esprits De La Terre’’, con extrañamente una sesión de beats electrónicos hipnóticos y siempre por supuesto oscuros y ritualisticos, unos beats perversas que tranquilamente podrían ser bailados.

El resto del trabajo continúa por esa línea, recitaciones, implementos corales volcados a lo oscuro, diversos tipos de implementos corales y diversos tipos de ambientes de electrónica, efectos varios que transcurren por detrás, ambientes de diversa manufactura, todo un repertorio de ideas de vanguardia volcadas a proseguir sin temor al qué dirán, y que seguramente nazca desde el conocimiento profundo de ciertas verdades innombrables, por una línea conceptual que une todo lo dicho en una sola cosa, en la mismísima vida y sus misterios.

Todo el disco es una exploración por terrenos de sonidos y diversos efectos electrónicos, sumado a una performance de voces también espeluznantes que avivan las llamas de la creación y el resurgimiento, voces de diversa manufactura entre técnicas tibetanas y arreglos corales oscuros de conjunto; esta combinación de lo electrónico y lo gutural se unen en una danza de existencia, en una paradoja perversa de muertes y parafernalias de lo de lo vivido entre las esferas del hombre y del más allá.

Además, por tratarse de un disco conceptual, como la mayoría de sus publicaciones, y por tratarse de un autor de vuelca, casi como filosofía de vida, su cosmovisión pura en su producción artística, esta música se vuelve un canal en lo que algo desconocido se manifiesta, un reflejo que ejemplifica los profundos estratos del espectro existencial del espíritu encarnado y sus experiencia previas, actuales y probablemente también visiones hacia las futuras. Y es que además el autor es un personaje de visiones profunda, aenigmas y conocimientos asimilados de una realidad que es tan real pero esquiva a la mayoría, no es de extrañar este tipo de sonidos conociendo algunas palabras propias de este músico creador.

No es fácil adentrarse en esta música, porque en sí el autor es un innovador incansable, y porque lo único que une en una cosa cohesiva a esta obra es un concepto oscuro, mientras que en la música se transita por diversas vertientes mientras la paradoja de vanguardia y de existencia se hacen carne viva en un ritual de resurrección de los muertos.

‘’Hathor (Liturgie du Souffle Pour la Resurrection des Morts)’’, de 1973, es una obra que combina la profunda búsqueda musical del autor entre influencia de electrónica, rock, música clásica, etc, además de reflejar sus visiones de vanguardias, su cosmovisión sobre el devenir a lo largo de las distintas vidas, además de representar cualquiera sea la cosa que el creador de esta obra haya quiero reflejar. Sus visiones no son fáciles, sus técnicas de vanguardias y su escucha es un intento por transcribir lo innombrable hacia uno de los idiomas universales, la música.


Cod: #1721

lunes, 19 de diciembre de 2022

Strange - Translucent World (1973)

Aquí hay otra pieza perdida de la psicodelia tardía estadounidense, que deriva hacia la heavy psicodelia por la dureza de las guitarras y de los solos y por las canciones con esa epica que desprenden en muchos momentos, hard rock y heavy psych a pura potencia y con épicas incandescentes.

Hay varios momentos trascendentes aquí pero seguramente se trate del segundo track del tema, ‘’Ruler of the universe’’, la pieza que marca del disco, le termina de dar identidad, y la saca de algún tipo de convencionalismo para plasmarse en una zapada extensa en guitarra eléctrica y con momentos hasta espaciales. Es que trata de una canción estándar pero estirada con un solo de guitarra muy extenso que hace que la pieza alcance a los once minutos de duración, en medio de este solo brotan algunos efectos que perturban la performance del solo y lo conducen hacia momentos cósmicos.

En general las canciones, son sus respectivos solos de guitarra y agregados instrumentales, tiene un carácter de épica, con momentos proto prog y estribillos galácticos entre las liricas y las rabias varias, la épica se presta para quedarse desde y hacia muchos momentos en las canciones, aun siendo una gema under y privada.

Al momento de crear este trabajo el autor estaba pasando por momentos de aturdimiento, depresión, además de haber sido reclutado para el ejecito, momento al que él mismo no recuerda como lo mejor de su vida, tal vez sea de ahí que surge ese carácter de épica con el que cuenta el sonido, como tratándose de una sublimación de momentos interno que terminaron fluyendo musicalmente en momentos instrumentales muy intensos y solo muy rabioso y poderosos.

Terry Brooks recuerda: ‘’Terminé en el ejército en 'nam, lugar al que no entraremos. Esto fue a mediados de los años 60 y me reclutaron. Cuando regresé, pasé un tiempo bastante difícil durante mucho tiempo después de eso, con depresión y todo, y comencé a tocar blues nuevamente. Empezó con el álbum ‘’Translucent World’’ cuando todavía estaba aturdido. Era una especie de persona perdida con todas esas cosas que me habían pasado. Todo lo que tenía era mi música y el sentimiento en mi música y escribí sobre lo que sentía”.

‘’Translucent World’’ de 1973 y ‘’Raw Power’’ de 1976 son sus primeros dos trabajo, acreditados bajo el nombre de Strange, seguramente se trata de su música más conocida y llamativa, dos lanzamientos justamente publicados bajo su propio sello discográfico, ‘’Outer Galaxie Publishers’’. Ambos discos son muy similares, contado con momentos de tensión o epica muy fuerte que caracterizan al sonido, voces rusticas, buenas composiciones, y lo que no puede faltar en esta música, solo épicos solos de guitarra que tanto en ambos discos tienen su lugar para explayarse en un track por disco dedicado a la sesión donde la guitarra brilla por su poderío y nostalgia rockera.

Terry Brooks recuerda lo siguiente sobre sus orígenes y vida: “Empecé tocando blues en el circuito negro de todo Estados Unidos, el circuito chitlin', como se le conocía. Toqué por todo Estados Unidos con una banda negra, viajando con 18 personas en un autobús; en ese momento no había gente blanca en estos clubes. Yo era el único hombre blanco allí. Esto comenzó en el '61. Fue un momento difícil debido a las tensiones raciales. Había visto mucho abuso a los miembros de la banda que estaban conmigo, y muchas situaciones malas, pero tocar y viajar por Texas, México, Ohio, Mississippi, Louisiana, hombre, estás hablando de divertirte. ¡Esa fue la menor cantidad de dinero que gané en la música y la mayor diversión que tuve!”. Cuando se le consulta la manera en que definiría su música recuerda lo siguiente: “Es un estilo cósmicamente energizado. Tuve mucho cuidado de no tocar la música de otras personas. También tuve cuidado de no mirar ninguna otra extrapolación matemática. No quería ser influenciado por nada más”.

Cod: #1701

jueves, 27 de octubre de 2022

Marconi Notaro - No Sub Reino Dos Metazoários (1973)

El área de Pernambuco, en Brasil, se convirtió con los años en un punto de referencia a revisar dentro de la psicodelia de dicho país, siendo casi una rama dentro de la tropicalia misma, por la considerable cantidad de bandas y discos interesantes que salieron de los artistas que rondaban el área, siendo una dosis de discos como: ‘’Alceu Valença & Geraldo Azevedo’’ de 1972 por Alceu Valença y Geraldo Azevedo, ''Satwa'' de 1973 por Lula Côrtes & Lailson, ''Paêbirú'' de 1975 por Lula Cortes y Zé Ramalho, el homónimo ‘’Flaviola E O Bando Do Sol’’, liderado por Flavio Lira (alias ''Flaviola''). 

Dicha escena estaba liderada por un colectivo de artistas fundado por Lula Côrtes e integrado por pintores, escritores, poetas, filósofos y músicos, entre los que aparecían nombres clave para el quehacer artístico de la región como Zé Ramalho, Marconi Notaro, Zé da Flauta, Lailson, entre otros. El colectivo vivía en una suerte de limbo artístico y espiritual girando en torno al típico espíritu joven de la época, girando en torno a la producción artística, el consumo de alucinógenos, la vida bohemia, las producciones auto gestionadas, el rock y la contracultura, etc, siendo esta escena un oasis en su país debido a la fuerte represión que vivía la cultura local por la dictadura militar que estaban sufriendo en esa época, dictadura que reprimía prácticamente toda la cultura y los medios hasta tal punto que los diarios tenían que poner recetas de cocina en sus portadas ante la incapacidad de poner noticias. La producción del mismo colectivo se vio afectada por esta censura.

Uno de esos artistas, salidos de dicha escena local, sería Marconi Notaro, quien también aportaría un interesante trabajo psicodélico tropicalista, grabado junto a Lula Côrtes y Ramalho, ‘’No Sub Reino Dos Metazoários’’, un artefacto de la psicodelia de la región, con goza de todos los aditivos sonoros de la zona como la especialización acústica en algunas composiciones que aparecen, llegando también a experimentar con efectos y alteraciones de estudio, además de tener una buena dosis de rock, con guitarras eléctricas acidas y buenos solos pesados a lo Jimi Hendrix.

Poco después de grabar el álbum clásico Satwa, Lula volvió al mismo estudio de Recife con su amigo, el poeta de culto y escritor Notaro, para grabar otro álbum igualmente mágico. Este trabajo es fruto de esa sociedad artística, en la que Notaro vuelca sus canciones melosas, aunque también por momento movidas, instrumentadas de forma generalmente acústica, en una mezcla con ritmos folk con tintes tropicales y bossa nova.

Muchas veces el sonido de eleva hacia la psicodelia lisérgica y hacia la espiritualidad, más elementos de la era hippie y que por supuesto también estarían rondando en la onda de los artistas del lugar. Las incursione acústicas dan lugar a que el sonido se volatilice y se sumerja sutilmente hacia ambientes pastorales, con acompañamientos percusivos y aires de bosque y hadas.

La música se eleva por exóticos experimentos eléctricos y efectos de estudio que induce al viaje lisérgico, efecto que es además incrementado por la implementación de aires de la música hindú, por lo que tenemos una buena dosis de psicodelia pura, ambientes de divague, lisérgia, y trance, seguramente ejecutados bajo la producción del mismo Lula Côrtes, quien ya había experimentado con sonidos acústicos y parece revivirlos en este disco, expandiendo su magia hacia otros lugares sonoros.

Algunas de las pistas no gozan de la mejor calidad, perdiéndose el sonido en efectos medianamente logrados y calidad de grabaciones regulares. Aquí hay rock, folk, psicodelia y elementos de música hindú, de ello sale una buena mezcla que no puede faltar en la biblioteca de la tropicalia y en los oídos de los interesados por el hipismo brasilero. Marconi falleció en el año 2000, habiendo vivido una vida en las sombras incluso en su propia ciudad, aunque habiendo dejado siete libros de poesía publicados y este interesante disco tropicalista-pernambucano.

Cod: #1697

domingo, 21 de agosto de 2022

Jerzy Milian - Muzyka Baletowa I Filmowa (1973)

Esta es una sorprendente obra y de las tantas publicadas por el prodigio y padre del jazz polaco, Jerzy Stanisław Milian, quie ha experimentado a lo largo de su carrera con el swin, el easy-listening, el funk, el soul jazz, y en esta oportunidad experimentaría con una big band, con su experieica de directo, compositor y musios, desde su lugar de vibrafonista, creando esta muy intensa experiencia que aborda el avant-garde para gran orquesta y transcurre por una serie de fusiones y experimentos notables.

El álbum abre con una inmensa suite de diecinueve minutos llamada ‘’Thema Con Variazioni’’, y trata de justamente eso mismo, una enrme composición repleta de variaciones de todo tipo y color, apareciendo el post bop, el big band, las vanguardias, el free jazz, pinceladas de jazz rock y hasta momento de algun hibrido de mismísimo rock, todo un experimento en el que el autor se vuelca a la tarea de innovar y experimentar y vaya que lo logra con creces.

El resto del trabajo es también un experimento, ya dentro de cuatro piezas más cortas donde las composiciones juegan con las intensidades y arremetidas de la big band, haciendo excursiones hacia terrenos de free jazz en campos de exploración libre y de vanguardia. Son ideas puestas en juego, búsqueda de innovaciones, creaciones de vanguardia que llevan el nombre del autor como sello único de la creación. Hay remembranzas que recuerdan al estilo de Frank Zappa, por lo alocado, delirante y arriesgado de la propuesta, el estilo se hace familiar por momentos, aunque Milian es más un vibrafonista y está ligado mucho más directamente al jazz que al rock, pero la vanguardia está. 

‘’Muzyka Baletowa I Filmowa’’ es una obra de deleite para todo aquel que guste de las big bands y el jazz libre o de vanguardia, las composiciones son exquisitas y muy finas, saben transitar por continuos cambios en una andanada de creación entre composición y ejecución libre. El nombre del disco significa ‘’Música de ballet y cine’’, el trabajo fue publicado en 1973 con una tirada única y hasta la fecha no fue reeditado.

En la contraportada del disco original en vinilo figuran las siguientes palabras escritas por el mismísimo Jerzy Milian explicando el significado de mucho de lo del disco:

‘’Este disco es el resultado de mi larga colaboración con el destacado coreógrafo polaco Conrad Drzewiecki. También es el fruto de mi asociación de dos años con la Ginter Gollasch Big Band de GDR Radio.

"Thema con variazioni" es el título de la música de ballet encargada por la televisión polaca con un guión de K. Conrad. La acción de este ballet coincide con mis pensamientos. El héroe es un hombre romántico, afectuoso, apartado de la multitud ordinaria. En medio de esos personajes sin rostro atrapados en la realidad actual encuentra a una chica. Él intenta rescatarla pero, a pesar de todas las apariencias, ella no logra comunicarse con él. Finalmente el joven se encuentra solo de nuevo.

Una analogía entre esta historia y mis propias experiencias me llevó a hacer esta música muy personal. Para darse cuenta de esto, tuve que encontrar un medio para representar dos mundos opuestos. Elegí combinar dos tipos de música: atonal por un lado y pacífica por el otro, casi clásico. El tema del héroe es interpretado por Joachim Graswurm en la trompeta (fliscorno). Su contraparte es Ernst Ludwig Petrowsky interpretando el papel de niña en el saxofón alto. Deja que tu imaginación cuente el resto cuando escuches esta música.

El lado B del disco contiene una Suite de ballet en cuatro partes escrita para la Compañía de Danza de la Ópera de Poznañ. Es un escaparate para solistas del Ginter Gollasch Big Bend. En la cuarta parte los motivos utilizados por el conocido laudista polaco del siglo XVI Wojciech Diugoroj interpretado por Klaus Hille. Quisiera agradecer a toda la orquesta ya los solistas por su entusiasmo e inventiva puesta en la realización de mi música.’’

Cod: #1680

martes, 19 de julio de 2022

Flora Purim - Butterfly Dreams (1973)

Este es otro all star album de la generación de oro del jazz fusión brasilero, grabado en los Fantasy Studios en Berkeley, California, en diciembre de 1973, y ejecutado por enormes músicos del género, comenzando con Flora Purim en voz, su marido Airto Moreira en batería y percusiones, además de George Duke en piano eléctrico y sintetizadores, David Amaro en guitarra eléctrica y acústica, Stanley Clarke en bajo eléctrico y acústico, Ernie Hood en cítara, y Joe Henderson en flauta y saxofón tenor. Una cantidad considerables de genios para engendrar una álbum prominente del fusión con amalgamas, armonías y sabores del folklor brasilero.

Para los amantes del fusion temprano, este disco es ideal, lo que se le suma la dosis del estilo afro que le da un aire diferente al asunto, con Airto en percusiones aportando sabores distintos y Purim cantando en brasilero e interpretando canciones de la MPB como ‘’Dindi’’ de Antônio Carlos Jobim. Esta presencia brasilera se impone en el disco aun teniendo genion como Clarke y Duke participando de las sesiones y que provienen de estilos no tan afros o étnicos.

El estilo es de un fusión ya maduro plasmado en canciones y composiciones muchas en forma de sesión, con atascos con enormes solos de Henderson, exactas armonías en las teclas de Duke y un conjunto que al ser músicos de tanta calidad por supuesto (aunque no en todos los casos esto funciona como un carácter inexpugnable) da como resultado un sonido maduro, fino, con aplicaciones justas y milimétricas de todos los participantes. 

Hay jazz dando vueltas, samba, que se fusiona con bossa, jazz fusion, rock, elementos de funk, elementos étnicos traídos de la cultura brasilera por Airto y todo su repertorio percusivo. En general es un álbum muy amplio que derrocha  calidad y esplendor.

La participación de Purim en voz es elemental para el sonido, muchas veces cantando, en brasilero, aunque muchas otras veces utilizando su voz como un instrumento que se ubica a la altura del virtuosismo del grupo y ofrece otra cuota exótica a la mezcla. Sus intervenciones vocales son impresionantes por varios pasajes del disco.

El disco es concreto, conciso, tal vez peca en algun sentido en la monotonía de que muchas de las composiciones son muy tranquilas y no ocrecen tanta versatilidad en ritmo durante parte del disco. Los puntos altos del disco: todo. Pero para ser más exactos, los atascos ‘’Dr. Jive (part 1)’’ y ‘’Dr. Jive (part 2)’’ ofrecen un poco de aires fresco al sonido, siendo piezas mayormente instrumentales donde la banda se vuelca en atascos con solos y buenas aplicaciones en ritmos rápidos y vertiginosos, un buen acierto del disco.

Otro momento destacado es ‘’Moon Dreams’’, una reversión de un tema de Egberto Gismonti, que Airto también la interpreta en uno de sus discos, y Flora se ve que también lo adopta para este su segundo disco, una interpretación fusión con forma de canción tradicional pero armonizada al nivel del jazz fusion del grupo, por lo que se vuelve también virtuosa y muy dinámica, y hasta psicodélica con alguna experimentación sonora hacia el final de la misma.

El disco es variado y ofrece composiciones de todo tipo, color y textura, el sonido en general es fino, menos no se podría esperar de semejantes músicos tocando juntos. El trabajo no fue grabado en Brasil peor cuenta con esas cuota afro que no pueden dejar de ubicar al disco entre lo más excelso del genero fusión estilo brasilero de la época.

Cod: #1673

jueves, 27 de enero de 2022

Betty Davis - Betty Davis (1973)

Betty Mabry, mejor conocida como Betty Davis, fue una cantante de soul, un icono setentero del funk y soul norteamericano, un icono con sus propias fulguraciones y su propio estilo dentro del género funk bien rockero y duro, ella misma era una figura acida, contestataria, que tenía mucho por decir y hacer con su música discográfica y con sus presentaciones en vivo. Lamentablemente muy poco queda en video de sus presentaciones en vivo y peor aún su figura ha sido algo infravalorada o desconocida para el público general, más allá de los círculos de soul y funk donde se la conoce. En parte esto se debe a que Davis mantenía una actitud sexual abierta, que fue controvertida en ese momento. Algunos de sus shows fueron boicoteados, y sus canciones no fueron reproducidas en la radio debido a la presión de grupos religiosos y la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People).

Con el paso de las décadas ya había dejado de publicar discos pero es verdad que para la década del 70 fue una figura muy llamativa, innovadora, futurista, carismática, erótica, una especia de James Brown en versión mujer, con el poder rockero similar a Funkadelic, y algo de ácido por influencia de rockeros como Jimi Hendrix.

Su nombre artístico Betty Davis proviene de su relación con Miles Davis, con quien estuvo casada alrededor de un año. En ese tiempo ambos se nutrieron artísticamente entre sí. En 1969 Miles produjo una sesión para ella con músicos de elite de la época con la idea de que ella grabara su primer disco, entre los músicos aparecían el baterista de la Hendrix Experienica Mitch Mitchell, el guitarrista John McLaughlin, el pianista Herbien Hancock y el bajista de sesión Harvey Brooks, quien había tocado para el mismo Miles. Otros ejecutantes que participaron de las sesiones fueron el bajista Billy Cox, quien tocaría en la Band Of Gypsys de Hendrix, además del saxofonista Wayne Shorter, y el organista Larry Young. Lamentablemente el material no fue lanzado en su época, hubiera sido un gran inicio para su carrera. El material fue lanzado recién en 2016 como un álbum llamado ‘’The Columbia Yeras’’, con material de estudio, algunas canciones terminadas y otras sesiones y tomas sin terminar ni pulir.

Y en contraposición Betty también fue influencia artística para Miles, el mismo Miles declararía sobre esto: ‘’Betty fue una gran influencia en mi vida personal y en mi vida artística. Ella me introdujo a la música de Jimi Hendrix y al mismísimo Hendrix en persona, y hacia otras músicas y músicos negros de rock. ’’. Incluso hay quienes dicen que sin la influencia de Betty sobre Miles no hubiera existido el mismísimo ‘’Bitches Brew’’.

Después de finalizar su matrimonio con Davis, Betty se trasladó en 1971 a Londres para continuar su carrera como modelo. Escribió música en el Reino Unido y regresó a los Estados Unidos alrededor de 1972 con la intención de grabar con Santana. En cambio, comenzó su carrera solista y comenzó a grabar sus propias canciones con un grupo de músicos de funk de la costa oeste. Su primer disco como líder, el homónimo ‘’Betty Davis’’, fue lanzado en 1973. Tuvo dos éxitos menores en la lista de Billboard R&B: "If I'm in Luck I Might Get Picked Up", que llegó a ser No. 66 en 1973, y "Shut Off the Lights", que llegó a No. 97 en 1975. 

El homónimo ‘’Betty Davis’’, lanzado por ‘’Just Sunshine Records’’ (un sello emergente) en 1973, ya mostró a una Betty totalmente evolucionada respecto a sus primeros simples y respecto al materia inconcluso que había comenzado a grabar bajo la producción de Miles, ahora parece más decidida a arrasar con todo y con todos, una actitud totalmente de líder con vocalista mucho más abierta y firme, voz poderosa, con picos, agudos, y arremetidas poderosas, a veces jugando con la voz impostándola y haciendo entonaciones rudas y poderosas.

Los temas del disco llevan el espíritu de su líder, la banda la sigue con firmeza y ella se encarga de comandar las sesiones, que son más que nada canciones. Se trata de un funk puramente rockero, con buenos riffs y buenos sonidos pesados, e incluso se trata de un funk interpretado por momentos por guitarras Gibson y no las típicas Strato Fender que son clásicas del genero por su sonido, por lo que hay una dosis de rock hibrido corriendo en las venas del sonido y ejecuciones de funk que se construyen bajo aplicaciones y riffs tomadas más del rock que de las técnicas del funky más clásico en guitarra. 

Las influencias en el estilo de canto de Betty tienen un aire de James Brown, y el sonido rockero parece ser influencia por gente como Jimi Hendrix o, por similitud y parentesco obvio, el mismo Funkadelic, es funk y a la vez es rock. El álbum fue producido por Greg Errico (baterista proveniente de la mítica Sly & The Family Stone), quien a su vez la contacto con una buena cantidad de musicos talentosos del genero, por lo que el álbum cuenta con contribuciones de varios músicos destacados como Neal Schon, Merl Saunders, Sylvester, Larry Graham, Pete Sears y las Pointer Sisters. Davis lanzó dos álbumes más, ‘’They Say I'm Different’’ de 1974 y su debut en la gran discográfica Island Records ‘’Nasty Gal’’ de 1975. Ninguno de los tres álbumes fue un éxito comercial.

Cod: #1642

domingo, 31 de octubre de 2021

Walter Wegmüller - Tarot (1973)

En 1972, Rolf Ulrich Kaiser del sello ‘’Ohr’’ comenzó a idear una nueva música de rock alemana, la música kosmica, como una respuesta a los sonidos predominantes de rock de por aquellos años y además como manera de enriquecer el rock alemán y buscar una esencia propia. Tal fue el legado de este proyecto que alcanzaron a crear toda una escuela es su país y lograron crear ese mote de ‘’música kosmica’’ para referirse a ese sonido tan característico de rock libre fusionado con sintetizadores y ejecutado en sesiones por músicos preferentemente bajo influencia de alucinógenos. Para poner en práctica su proyecto, Rolf Kaiser fundó su propio sello y lo llamó "Cosmic Couriers". El nombre de "Cosmic Couriers" es una actitud mental que surgió durante los años 60.

Rolf Kaiser contó con el apoyo de músicos de la escena local que no dudaron el sumarse a la esencia de la propuesta, entre los que aparecían luminarias como Klaus Schulze o Manuel Gottsching junto con todo Ash Ra Tempel. El proyecto realizó varios lanzamientos, el primero de ellos fue "Seven Up" publicado por Ash Ra Tempel en 1973 y que contaba además con la participación del gurú de la psicodelia norteamericana Timothy Leary. También contaron con la participación del artista Sergio Golowin para el lanzamiento del disco ‘’Lord Krishna Von Goloka’’ den 1973.

Otro lanzamiento del sello fue ’’Tarot’’ de 1973, un disco creado y dirigido en torno a la figura del artista gitano suizo Walter Wegmuller quien había diseñado un conjunto de 22 cartas del tarot. Su amigo Timothy Leary le presentó a Rolf-Ulrich Kaiser de Ohr Records en Alemania, y se acordó que Wegmüller grabara un álbum sobre el tema del tarot. El álbum fue grabado en 1972 y lanzado en 1973, y originalmente el lanzamiento de vinilo de época consistió en una edición limitada en formato caja que traía el juego de Tarot diseñado por Walter Wegmüller. Wegmüller recita historias sobre cada una de las cartas del tarot del álbum.

El disco ’’Tarot’’ contó con la participación de músicos de la escena asociados a Kaiser, entre los que aparecían nombres como: algunos miembros de Ash Ra Tempel como el guitarrista Manuel Gottsching y el bajista Hartmut Enke, algunos miembros de Wallenstein como Harald Grosskopf en batería, Jerry Berkers en bajo, Jurgen Dollase en teclados y Walter Westrupp en partes acústicas, además de aparecer el mítico Klaus Schulze en sintetizadores y percusiones.

El trabajo es un ejemplo directo del sonido electrónico cósmico del Berlín de la época, con los clásicos atascos trippys plenos en guitarras eléctricas y sintetizadores pintando escenas cósmicas, experimentación con alucinógenos y búsquedas espirituales inmiscuidas en las sesiones que en muchos casos eran improvisadas, donde también el rock tomaba una preponderancia importante desde su rol en guitarra eléctrica. Algunos atascos del disco son esencialmente eso, atascos que evidencian la influencia de la psicodelia por lo improvisado y cósmico del asunto, a puro solo de guitarra y delirios con sintetizadores. Aunque no todo en el disco cae en esa fórmula infalible, hay algunas variantes más calmas, momentos pastorales, momentos de piano y otras variantes en formas más meditativas y no tan convulsas.

El trabajo originalmente fue una lanzamiento de vinilo doble, compuesto en su totalidad por veintidós piezas creadas para representar las veintidós cartas del juego original de tarot creado por Wegmuller. El trabajo está compuesto por una gran cantidad de piezas, en su mayoría de corta duración, con muchos momentos ajetreados en los que la banda se enlista en los atascos típicos del género, todo el trabajo es un reflejo de esta búsqueda cuasi improvisada, apareciendo el uso de secuenciadores y recitaciones en alemán.

Aunque de alguna manera este sonido era una respuesta a la invasión de los típicos sonidos de rock norteamericanos e ingleses de la época, aun así el blues supo hacerse presente de alguna manera en la producción, apareciendo desde la guitarra eléctrica en forma de solos, riffs y acompañamientos, otra influencia heredada de la psicodelia que se caracterizó por eso mismo, los atascos de rock libre con predominio de la guitarra eléctrica.

Otros de los ‘’proyectos’’ del sello "Cosmic Couriers" fue el lanzamiento realizado bajo el nombre de Cosmic Jokers, un supergrupo fantasma compuesto por los artistas eventuales del proyecto, Klaus Schulze, Manuel Gottsching, etc, que eventualmente se reunían a realizar zapadas e improvisaciones colectivas en fiestas y reuniones. Kaiser tuvo la idea de tomar algunas grabaciones de esos eventos para publicarlas bajo el nombre de Cosmic Jokers y sin el consentimiento de los participantes. Los músicos afectados, y en particular Klaus Schulze, estaban lejos de estar impresionados con el lanzamiento de este material por parte de Kaiser y tomaron acciones legales. Como resultado de esto, los contratos de Kaiser con sus bandas fueron anulados por los tribunales alemanes, lo que significó el final del sello "Cosmic Couriers".

Cod: #1616

lunes, 20 de septiembre de 2021

Jazz Q Praha - Pozorovatelna (1973)

Ya habiendo dejado atrás el vanguardismo cercano al free jazz de su primer trabajo publicado junto a The Blue Effect (otra banda checa), se sumergen en este segundo trabajo de lleno en la música de jazz de corte fusión, predominantemente dentro de terrenos de sesión con finas amalgamas armónicas y una búsqueda expansiva del sonido. Toda la producción del disco tiene un aspecto pulido y de finesa general, rondando por todas piezas que se salen del funcionamiento lineal al haber trabajado en composiciones progresivas que a lo largo de su desarrollo muestran matices y sutilezas que enriquecen la escucha.

El ánimo general de todos los tracks ronda por un estilo atmosférico que se desarrolla poco a poco y sin rabia, desplegándose con tranquilidad para dar pie a las armonías del piano eléctrico y a los solos de la guitarra eléctrica. El trabajo en general es correcto, no toman grandes riesgos en lo que es una formula segura, pero demuestran haber evolucionado mucho desde su primer lanzamiento, con una mutación que se refleja a las claras desde ya los primeros minutos del disco. Todo el sonido se desarrolla en ese ambiente atmosférico, a no ser por algunos condimentos que aparecen como elementos de R&B momentáneos o la aparición de la voz de Joan Duggan (cantante femenina que pasaría a forma parte estable del grupo) que deja algunas voces cantadas en ingles en la pieza ‘’Trifid’’. Tal vez lo más interesante de escuchar en el disco sea la pieza de apertura, la llamada ‘’Pori 72’’, con un desarrollo compositivo decididamente progresivo, con las tramas de la introducción, el desenlace interno de improvisaciones, y la trama final.

Como todo jazz fusión el sonido se caracteriza por los buenos solos, especialmente en este caso mucho de una estridente guitarra eléctrica que con sus distorsiones dibuja fraseos sobre las estructuras progresivas que transitan. Hay mucho por escuchar aquí siempre dentro del espectro meditativo mencionado, pero dentro de despliegues y sutiles progresiones que se suceden y tejen el mapa de las cinco piezas que componen el trabajo. El vinilo original de época fue lanzado en 1973 por el sello Panton. La portada del disco, emulando al estilo de Salvador Dalí, se refiere al encuentro con el rock puesto en boga por Miles en "Bitches Brew". 

Jazz Q Praha era una de las fuerzas dominantes en el jazz rock de la Republica Checa (por aquel entonces era Checoslovaquia) de su época y uno de los mayores representantes nacionales del estilo. El primer período de la existencia del conjunto, de 1964 a 1970, permanece casi inexplorado. Jazz Q fue fundado por Martin Kratochvíl y Jiří Stivín, influenciado por el free jazz y otras corrientes vanguardista de jazz. Varios músicos locales importantes fueron parte de los orígenes del grupo, entre ellos se encontraban el flautista Jiří Stivín, los guitarristas Luboš Andršt, Oskar Petr y František Francl, el bajista Vladimír Padrůněk o el baterista Jaromír Helešic. La cantante británica Joan Duggan cantó con la banda. 

Aunque la banda actuó en toda Europa en ese momento y recibió varios premios, no lanzaron ningún disco. Sólo una idea parcial del repertorio de la época puede formarse a partir del álbum ‘’Coniunctio’’ de 1970, un trabajo conjunto entre Jazz Q Praha y Blue Effect. La fusión de jazz y rock en ese primer lanzamiento tiene una forma espontánea y aventurera en un sentido descontracturado, desafiando muchos cánones que reflejaban que ambos grupos estaban abriéndose hacia espectros que trascendían los estándares del rock.

Sin embargo, la diversidad de las composiciones presentadas en el primer lanzamiento también fue un indicador de contradicciones internas en el grupo. Tras la marcha de Stivín, Martin Kratochvíl empezó a dominar la agrupación ideológica y compositivamente. A pesar de una serie de cambios de personal, Jazz Q mantuvo una continuidad creativa completamente clara y equilibrada, virando el decurso de los acontecimientos hacia un jazz fusión más pulido y fino. Sin embargo las siguientes encarnaciones discográficas del grupo pusieron en práctica muchas veces más el rock, poniendo a este en un lugar también preponderante, como en ‘’Symbiosis’’ de 1974’ que entre la incursión de la cantante, coros y la siempre aplastante guitarra eléctrica, repercuten con poderío y con la fusión como bandera. Al mismo tiempo, Kratochvíl compuso y grabó música para películas, y los proyectos paralelos del grupo incluyeron el álbum Paprsky con Helena Vondráčková (1978). La primera etapa de la banda se cierra en 1984 con la publicación del último disco que publicaron en esa etapa, ‘’Hvězdoň’’, grabado en 1981.

Cod: #1598

jueves, 9 de septiembre de 2021

Don Cherry - Organic Music Society (1973)

Convertido en uno de los principales representante de la vanguardia jazzística, el trompetista Don Cherry se encuentra entre la elite de músicos más destacados del mundo del jazz del siglo XX. Con su estilo algo excéntrico y místico ha creado trabajos emblemáticos dentro del jazz de vanguardia. Miembro fundador del innovador cuarteto de Ornette Coleman de finales de los años 50, Cherry continuó ampliando su vocabulario musical hasta su muerte en 1995. Siempre con un espíritu inquieto, Cherry aportó su creciente conocimiento de las músicas tradicionales de todo el mundo para influir en el proyecto de Coleman, dotándole de un aire absolutamente original a la audaz nueva música que estaban proponiendo. 

En 1960, grabó ‘’The Avant-Garde’’ con John Coltrane. Después de dejar la banda de Coleman, Cherry tocó con Steve Lacy, Sonny Rollins, Archie Shepp y Albert Ayler. En 1963-1964, Cherry co-dirigió los New York Contemporary Five con Shepp y John Tchicai. Con Gato Barbieri, Cherry dirigió una banda en Europa desde 1964 hasta 1966, grabando dos de sus álbumes más respetados, ‘’Complete Communion’’ y ‘’Symphony for Improvisers’’. Además de actuar y grabar con sus propias bandas, Cherry trabajó con músicos de jazz de primer nivel como Steve Lacy, Sonny Rollins, Archie Shepp, Albert Ayler, John Coltrane y Gato Barbieri. 

Hacia principio de los 70s Don Cherry había experimentado y fusionado tanto su música de jazz que esta había quedado casi irreconocible como jazz en sí mismo, presentando un sonido tan experimental que prácticamente su estilo se volvió irreconocible bajo parámetros preestablecidos o conocidos, un estilo inclasificable en el que el autor viajó y se dejó deslizar por sus llamados internos a tal punto que su producción sonora de esa época se volvió un trance por tierras místicas propiamente dichas, transes rituales, ceremonias, misterios sin nombre y sonidos que, creados a partir de fusiones con sabores de todo el mundo, representaban un quehacer exótico y mostraban que el autor estaba manifestando una cosmovisión también muy particular.

‘’Organic Music Society’’ es otro de sus tantos experimentos étnicos y uno de sus más destacados trabajos dentro de un estilo creado por él mismo, ya con la presencia del brasilero Nana Vasconcelos que es un artista de fusión perfecta para esta etapa de Cherry, siendo un músico de auras místicas por excelencia que encaja perfectamente en este estilo tan espiritual, aplicando el sonido libre ritual de su Berimbau y aportando esa cuota étnica y afro proveniente de sus orígenes en la música originaria brasilera. Este encuentro acrecienta aún más el aura mística y el caldo de cultivo étnico que caracteriza al estilo de Cherry de por aquel entonces, cuando su música era un vergel donde convergían tanto sonidos de la India, como de Latinoamérica, África, y demás.

Las sesiones de grabación del disco son de muy variada índole y reflejan el quehacer del artista a lo largo y ancho de muchos escenarios, ya que sólo dos pistas del disco se grabaron en un estudio, el resto se grabó de distintos conciertos en vivo, en circunstancias tremendamente divergentes. Algunas pistas son largas y conducen al oyente a un viaje ritual por las profundidades de las culturas ritualistas del mundo, como la pieza que abre el disco ‘’North Brazilian Ceremonial Hymn’’, mientras que otras piezas son cortas, apareciendo un sinfín de tramas y trazas y diversos instrumentos y ejecutantes, aunque lo que une a todo el sonido en una misma cosa es que todo parece haber salido de un ritual místico realizado en las profundidades de algún templo tibetano, en las entrañas de alguna selva o en lo más íntimo de alguna milenaria cultura aborigen, todos esos elementos están allí en el disco, sonando muchas veces en una misma cosa en la que convergen sabores muy diversos pero siempre exóticos.

Este sonido nace en las intersecciones de la improvisación libre, el ritualismo y la música folclórica del mundo, estilo en el que el jazz por supuesto no se encuentra en su estilo más clásico sino que se halla expandido y ramificado en un crisol de experiencias sonoras que contienen las fibras de culturas de muchas partes del mundo. Acompañan a Cherry en esta aventura algunos músicos suecos de primer nivel, Bengt Berger, Christer Bothén, Tommy Koverhult, además del percusionista turco Okay Temiz, y el ya nombrado Naná Vasconcelo, el brasilero especialista por excelencia del berimbau. El propio Cherry toca en corneta de bolsillo, pero también en voz, armonio, flauta, caracola y piano. 

Este sonido está lejos de ‘’Complete Communion’’ o ‘’Symphony for Improvisers’’, está lejos del jazz propiamente dicho, este sonido es el reflejo de un explorador por excelencia de las culturas del mundo, de lo que parecía más preocupado que del mismo jazz, reflejando un espíritu de hermandad hacia y entre los diversos músicos que lo acompañan en esta travesía musical. Es un estilo libre, sumergido en las culturas exóticas del mundo, ejecutado sin ningún parámetro limitador más que el de realizar música por la música misma, por la experiencia misma, siendo un disco doble con un sinfín de muchos sonidos por experimentar.

A finales de la década de los 60s Cherry se encontraba viviendo en Suecia, con su esposa Moki Karlsson, tocando con musicos suecos, adquiriendo experiencias, enriqueciéndose de diferentes miradas, y viviendo en comunas en un estilo muy hippie. Fue en este entorno, en los veranos de 1971 y 1972, donde Cherry grabó las pistas de su legendario disco doble ‘’Organic Music Society’’, publicado finalmente en 1973. ‘’Organic Music Society’’ se encuentra entre una colección de trabajos de similar calibre en la que el autor experimenta hasta el extremo con la fusión con sonidos del mundo, de similar calibre a otros de sus trabajos como ‘’Actions ‘’ de 1971, ‘’ Orient ‘’ de 1973, ‘’Relativity Suite’’ de 1973, ‘’Eternal Now’’ también de 1973, ‘’Brown Rice’’ de 1975, entre otros.

Cod: #1591

martes, 3 de agosto de 2021

Golem - Orion Awakes (1973)

Este sonido es garantía de viaje por el cosmos, por una formación misteriosa y fugaz de la que muy poco se sabe y que se tomó, en su época, el tiempo de estudio necesario para experimentar con sonidos espaciales y bien lo logró, con excursiones hacia terrenos más que volátiles, tierras fértiles de un sonido en la que cada uno de los integrantes aportó su cuota kosmic para enriquecer al caldo primigenio y crear así un trip que, a la deriva, recorre, vagando por entre las esferas celestes, los espacios del no tiempo en el éter, mientras se deshace en una singularidad alcanzada en el encuentro con exotismos deliciosos que la transportan a su vez hacia otras realidades temporales.

Todas las piezas que componen el disco son incursiones espaciales cuasi improvisadas, plenas de libre ejecución entre un rock krauty, kosmic, psych, que emprende un viaje por terrenos espaciales, conducidos por guitarras hipnóticas, sintetizadores y órganos también reverberantes, y una ejecución perfecta entre todos los componentes del combo galáctico que ejecutan al unísono un sonido pulido y bien trabajado para funcionar dentro del espectro mencionado.

La mayoría de las piezas del disco son incursiones no demasiado extensas, en las que la banda funciona con introducciones y tramas a manera de intro y outro, apareciendo entre medio los diversos solos entre guitarras y teclas. Pero esta fórmula no es exacta todo el tiempo, creando también amalgamas que funcionan entre pasajes con arreglos prefijados y diversas aplicaciones y solos, fusionándose todo en un caldo único. Hay sí, una pieza en particular, la llamada ‘’Júpiter & Beyond’’, que consiste en un trip sideral de catorce minutos de duración, en la que la banda sí realiza ese extenso trip tan esperado de antemano, en el que la banda se inmiscuye en los ya mencionados terrenos espaciales pero de manera muy esmerada y elaborada, por lo que el elemento progresivo pareciera surgir de pronto en forma de compleja incursión espacial. Párrafo aparte podría hacerse para el tema ‘’The Returning’’, en el que la banda se sale insólita y totalmente del rol espacial y se vuelca en un sonido heavy distorsionado mucho más lineal pero no menos disfrutable, netamente instrumental y pesado.

En el sentido espacial y expansivo Golem parece seguir la tradición de bandas como del estilo espacial rockero de los alemanes de Ash Ra Tempel, el estilo místico espacial de los suizos de Brainticket, algo emparentados a los primeros Pink Floyd cósmicos, pero definitivamente cerca del estilo espacial de los serbios de Igra Staklenih Perli. Golem se ubica entre esas bandas, como un ejemplo esporádico que pasó rápido en su época y no creó una escuela tan perdurable pero que se logró ubicar en gran lugar entre la escuela de jamm bands espaciales, con auras áureas que funcionan dentro de una música cuasi prog que navega por entre los cosmos siderales de éter.

También se manejan muchas veces por entre bases percusivas de batería que funcionan de forma recta y sobre la que descansa el resto de la maquinaria celeste rockera, la forma exacta en la que funciona el stoner espacial más contemporáneo, en ese sentido presentas reminiscencias tempranas de este estilo que tuvo lugar muchos años más tarde. Aunque hay una teoría dando vueltas sobre este sonido y que dice que en realidad esta fue una producción creada en los 90s y que hicieron pasar por un supuesto lanzamiento fantasma setentero. Lo cierto es que muchos sonidos que suenan en este disco son sorprendentes en ese sentido, guitarras con delays fantasmas, órganos que parecen salidos de otra época, sonidos de batería que no tienen esos característicos golpes secos de la época, etc. El sonido del disco da qué dudar sobre la procedencia del mismo por lo que la teoría de que se trata de una banda más contemporánea no está tan desacertada, pero es imposible comprobarlo.

Las crónicas de los orígenes y vida de la banda son vagas e inciertas. Poco más se sabe de la banda, hay otras teorías que dicen que en realidad el proyecto fue encarado por liminarias de la música krautrock de la época que, funcionando bajo pseudónimos, crearon este disco desde el anonimato y a manera de creación sin miras comerciales. Aparentemente, "Orion Awakes" fue lanzado como un prensado hecho a mano muy limitado alojado en una funda de papel de aluminio, publicado por un pequeño sello discográfico llamado Pyramid, que, según los informes, solo imprimió un par de cientos de números de este lanzamiento, destinado a venderlos en galerías de arte y exposiciones. El sello fue dirigido por Toby y su amigo Robin Page, el artista de Fluxus. Nunca se han encontrado copias originales.

Cod: #1574

viernes, 2 de abril de 2021

Think - Variety (1973)

Esta es una puesta progresiva delicada que guarda un fuerte vínculo con la era psicodélica, especialmente por los órganos y guitarras hard características, bases duras de rock y algunos momentos de sutil experimentación instrumental, incluso en toda la puesta hay un aura deliberada que recuerda al hard rock underground europeo. La banda parte desde esas influencias pero se encamina hacia estructuras de sutil sofisticación que entre algunos pasajes más complejos y otros más sencillos aun así se asegura de presentar toda una puesta de variada composición dentro del terreno de la música progresiva, haciéndole gran honor al espectro compositivo de la época y diferenciándose un tanto de los sonidos psicodélicos más tradicionales.

Al ser un disco alemán, los vínculos que se le tienden a este sonido con el krautrock son inmediatos, lo cierto es que este disco tiene poco y nada de relación con el krautrock, algunos efectos sonoros eventuales y fugaces, eso es todo; esta propuesta tiene más que ver con el rock hippie evolucionado desde la misma instrumentación pero hacia estructuras de sofisticación, con una complejidad media que no está sobrepasada con progresiones virtuosas e interminables pero que presenta los cambios suficientes para que este ser un sonido excitante para escuchar y disfrutar, convergiendo entre ambientes psicodélicos y estructuras progresivas.

En la instrumentación aparecen algunos instrumentos particulares que enaltecen la propuesta, aplicaciones en flauta, saxo, violines y eventuales arreglos de cuerda se suman a la interesante propuesta del disco que se mantiene en una constante búsqueda progresiva, no virtuosa pero sí con una amplitud contundente que la saca del convencionalismo del rock más estándar. 

La portada psicodélica con esas dos damas sobre las que se proyectan algunos efectos luminosos es toda una declaración de intereses, tal vez el álbum no sea tan deliberadamente lisérgico pero sí representan el ambiente de donde provienen los músicos y con el cual se codeaban, el trasfondo musical del disco se esparce como un aura de un sutil exotismo ácido que se desparrama en el alma básica de la instrumentación del grupo y demuestra un porvenir hippie. 

Por la participación de flautas y violines es que se tiende relación hacia la influencia clásica, apareciendo también momentos de elementos de blues, influencia del jazz, y momentos de rock del cual toman esa tendencia hacia las estrofas cantadas que se desparraman entre las diversas progresiones. La puesta no es virtuosa pero entre tantos pasajes e invensiones se puede apreciar que la banda estaba bien en caminada hacia ambientes de elaboración y búsqueda sonora.

Think proviene de la ciudad de Marl, Alemania, fundada en 1971 por 3 alemanes, 2 húngaros y 1 checo.La banda estaba formada por el alemán Friedhelm Wördehoff (baterista en bandas de ritmos de Essen desde mediados de la década de 1960), los húngaros Ricky Ramor en bajo y Rodrigo Ramor en la voz principal (cuyos padres habían huido a Alemania a fines de la década de 1950), y los alemanes Frank Voigt en flauta y saxo y Gerd Pohl en guitarra. Los hermanos húngaros Ramor encontraron otro compatriota "oriental" para integrar el grupo, el checo multiinstrumentista Ludovich Sandrik que había estado tocando con la filarmónica húngara.

Algunos de los miembros de la banda eran miembros de una orquesta húngara que había ido a Alemania de gira, tras desertar, se quedaron en Alemania y fue allí donde congeniaron con los demás miembros de la banda, esto explica las diversas instrumentaciones aplicadas en varios pasajes del disco, además de la sofisticación general del trabajo que es considerablemente sofisticada, es de ahí de donde proviene ese toque clásico que tiene este disco y que es típico de la fusión del progresivo general de la época.

La banda solo duró lo suficiente para grabar este álbum, luego se separaron y poco se sabe de ellos luego de este eventual proyecto. El resultado es una esperada fusión de elementos progresivos con amalgamas clásicas que se suman a todo el repertorio típico del rock de las escenas de la época. Es un trabajo muy esmerado, un logro sonoro de la instrumentación muy bien logrado producto de la buena producción, un gran trabajo del under progresivo alemán.

Cod: #1549

domingo, 28 de marzo de 2021

The Entourage Music & Theatre Ensemble - Entourage (1973)

The Entourage Music and Theatre Ensemble fue un grupo de vanguardistas que estuvo activo desde 1970 hasta 1983 y actuó en teatros en combinación con conjuntos de danza. El grupo formó en Baltimore, Marylan, se trasladó a Millbrook, Nueva York, y finalmente se estableció en New London, Connecticut. La banda contó con Joe Clark en saxofones y teclados; Rusti Clark en viola y guitarra; Michael S. Smith en batería y percusión; y Wall Matthews en guitarras, teclados y percusión. 

La primera encarnación de Entourage fue en Baltimore, Marylan, en 1970. El fundador y director musical Joe Clark inició el grupo como una fusión experimental de jazz, rock, folk, clásica, improvisación libre y palabra hablada. Las primeras actuaciones del grupo fueron en el Bluesette Nightclub en la cuadra 2400 de Charles Street, que presentaba grupos de rock de forma regular. Su propietario, Art Peyton, un amigo de la infancia de Clark, entregó el club a Entourage los sábados por la noche, cuando se convirtió en un club nocturno, a partir de la 1 am. Clark tenía su base en ese momento en Millbrook, Nueva York, donde era el músico residente del Departamento de Danza del Bennett College.. Viajaba semanalmente a Baltimore para actuar el fin de semana.

Durante su carrera, grabaron dos álbumes brillantes para el sello ‘’Folkways’’, “Entourage” de 1973 y “The Neptune Collection” de 1975, así como una película de media hora, “ Ceremony of Dreams”, de 1978. Inmediatamente de la escucha se puede apreciar el corte experimental y vanguardista de la puesta y las intenciones que traspasan la música y se ubican en concepciones teatrales y escénicas de sus propuestas, al fin y al cabo actuaban en vivo en conjunto con compañías de teatro, tomando elementos del teatro japonés Noh y teatro balinés. 

Este es el resultado de un grupo de clara formación académica pero volcada hacia una producción y un quehacer de vanguardia, por lo que muchos de los tracks son exploraciones sonoras envueltas en ambientes disonantes, exploraciones por terrenos poco predecibles ya que el desenvolvimiento de la instrumentación tiende hacia piezas de cierto aire minimalista, compuestas con una sofisticación teórica pero con cierta simpleza instrumental en la ejecución, haciendo del sonido una experiencia de vanguardia totalmente particular y personal.

El tiempo y el espacio está previsto para funcionar de forma escénica por lo que el desarrollo de las pistas recobra un decurso atípico, con texturas que alcanzan y repiten en el tiempo en cada una de las pistas que compone el disco, explorando elementos ambientales, con cierta espiritualidad ritual, y toda la peculiaridad típica de un colectivo de músicos y artistas vanguardistas. Algunas texturas son experimentales, rozando el minimalismo, la libre improvisación y la alteración de sonidos en pos de una búsqueda experimental sonora.

El sello ‘’Folkways’’ que publicó el disco describió al sonido del grupo como:’’ Un primer álbum brillante de un grupo totalmente original que interpreta sus propias composiciones en un jazz experimental / ambiental-oriental-nueva tradición clásica, música rítmica y reluciente. Un sinergismo de sonido instrumental, que incluye instrumentos caseros, saxofón, teclados, percusión, kalimba, viola, flauta dulce, guitarra, batería y otros.’’

Junto con los antecedentes musicales eclécticos de los miembros, también hubo una amplia gama de influencias extra musicales que se combinaron para hacer que el sonido de Entourage fuera tan único. La astrología y los escritos de Dane Rudhyar jugaron un papel importante, en particular su libro ‘’Un Mandala Astrolgico’’. La composición " Nature Spirits ", por ejemplo, se inspiró directamente en dicha obra. Al crear una "música fluida" que era tanto humanista como imaginativa, el grupo se esforzó por unir el mundo natural externo con el mundo interno del individuo.

La base creativa del grupo se construyó sobre la firme creencia de Joe Clark en la "composición colectiva". Su concepto era que las contribuciones hechas por los miembros participantes en la creación de una pieza musical, ya sea en reacción a un "tema" escrito por uno de los compositores, o a través del proceso de improvisaciones del grupo que resultan en una composición original, eran todas parte de las composiciones resultantes. Por lo tanto, la acreditación de composiciones como “Composición colectiva” por el grupo se convirtió en la notación de acreditación estándar. Esto también se aplica al trabajo coreográfico de los bailarines.

Cod: #1548

domingo, 7 de marzo de 2021

Cornucopia - Full Horn (1973)

‘’Full Horn’’ es un gran artefacto de la música progresiva alemana que a su vez retrata el quehacer de la musca rock europea del momento, con influencias claras de bandas como Genesis que se manifiestan en la voz líder del grupo y en la sofisticación de las composiciones. Este es uno de esos trabajos en los que es fácil perderse dentro, debido a la gigantesca complejidad que manejan, estructuras desplegadas en enormes suites compositivas donde la banda arremete con poderío, ingenio y mucha inventiva para la progresión y el cambio constante. 

El disco incluye dos pistas largas y dos canciones más cortas. La primera pieza del disco es una enorme suite de veinte minutos de duración en la que ocurre de todo en una andanada de cambios e inventos variados, desde grandes atascos rockeros con buenas guitarras eléctricas, con progresiones constantes, y hasta momentos de calma y desazón donde la experimentación sobreviene atacando al oyente con sus desconciertos. Dicha primera pieza está dividida de forma típica para las estructuras presentada por banda progresiva de la época, o sea con una composición conceptual dividida en un sinfín de partes, en este caso la pieza se divide en ocho sub partes.

Hay una tendencia puesta en boga en la que muchos denominan como ‘’krautrock’’ a todo aquello que haya sido producido por el rock alemán de la época contemporánea a dicho género, y con el sonido de esta banda no harían excepción, encasillando al álbum dentro del género krautrock, lo cual es desacertado porque ‘’Full Horn’’ refleja puramente las incumbencias de la banda hacia una música compleja influenciada especialmente por el mundo del rock progresivo temprano e incluso por la psicodélica pero no así tan especialmente por el krautrock, género del cual era contemporáneos y coterráneos. Si algo tiene de krautrock este disco es un par de momentos en particular, en los respectivos finales de las dos extensas suites que presenta el disco, ‘‘Day Of A Daydreambeliever’’ y ‘’Spot On You, Kids’’, piezas en el que la banda, promediando las ultimas secciones de cada suite, ralentiza las progresiones y se sumerge en un pasaje donde aparece algún agregado electrónico, entrando en un ambiente de experimentación, donde sí puede que se acerquen al krautrock, con una sutil aparición de la electrónica, pero también denotan ese toque de vanguardismo progresivo que muchas bandas explotarían en géneros el como R.I.O., por lo que eso de krautrock no es tan directo como se supone popularmente, esta no es una banda de krautrock.

Ellos parecen haber bebido de influencias progresiva europeas, de bandas como Grobschnitt, Nine Days' Wonder, Gnidrolog, o Thirsty Moon, también pareciera haber alguna sutil influencia de la psicodleia norteamericana como bandas como Vanila Fudge, o también parecen haber escuchado al vanguardismo progresivo temprano de zappa y sus inventos experimentales en terrenos tempranos de fusiones con influencias clásicas.

El septeto se reunió en 1972 en Hamburgo, Alemania, y estaba formado por Wolfgang Kause en voz, Wolfgang Bartl en bajo, Christoph Hardwig en teclados y guitarra, Wolfgang Gaudes en batería, Kai Hendrik Motler en guitarra, Harry Koch en percusión y Rudy Holzhauer en percusión, y en su álbum debut además contaron con la participación y producción de Jochen Peterson, ex miembro de Ikarus. Cornucopia lanzó este álbum en 1973 que, a pesar de ser una gran obra, ha caído fuera del alcance de la mayoría de los oyentes de música progresiva, quedando en la oscuridad y el under, y siendo descubiertos eventualmente por freaks y melómanos que en la búsqueda de discos se topan sorpresivamente con este grato sonido de alta complejidad y alto calibre progresivo.

En general, en cada época y estilo de cada era de la música, aparecen bandas que, inspiradas y motivadas por los hitos musicales de su presente, tratan de emular el éxito de la banda del momento y dan vida a un grupo encarnando en cuerpo y alma musical las influencias de sus referentes y, bebiendo directamente de las influencias presentes, recrean una música que intenta parecerse lo más posible a sus referentes. Mucho sucedió esto con los Beatles y su influencia sobre el rock de su época, floreciendo en todo el mundo bandas que vestían igual, formaban de la misma manera y hacían la misma música, emulada por supuesto. Con el progresivo, aunque sí ocurrió algo similar en algunas bandas, ya no era algo tan fácil de llevar a cabo, porque la música progresiva (dependiendo en caso de cada banda y la complejidad presentada) muchas veces es relativamente compleja y requiere y exige un nivel técnico de ejecución e inventiva que no es sencillo de emular por cualquiera. Cornucopia hizo lo suyo y claramente reflejó estar influenciados por hitos del progresivo europeo del momento, tratando de alcanzar el éxito con un sonido que se sumaba a las filas de la música puesta en boga en una época en la que generalmente se buscaba alcanzar omnipotentemente un grado alto de perfección y sofisticación. Cornucopia logró esto con creces, presentando un sonido que emulaba estas tendencias.

"Full Horn" fue finalmente el primer y único álbum que publicaría la banda. Al no lograr el éxito comercial la banda termina su carrera, alcanzando su camino un corto periodo de tiempo que va desde 1972/73 a 1974. Christian Graf, en la reedición en cd de este disco, diría lo siguiente sobre la supuesta razón del final del grupo alemán: ‘’La razón por la que la banda de Hamburgo nunca tuvo el éxito que merecía permanece abierta a la especulación. Una de las razones de su fracaso, quizás, es que Cornucopia no hizo lo suficiente por su imagen y tuvo problemas para aceptar las reglas del negocio. La banda insistió en sus libertades y solo cumplió a regañadientes con sus deberes de promoción. Tenían la esperanza de obtener mucho reconocimiento por "Full Horn", pero cuando no se materializó, Cornucopia se desilusionó tanto que en 1974 se rindieron.’’

Cod: #1539