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domingo, 1 de junio de 2025

Quill - Quill (1970)

Se dice que los músicos de este proyecto eran en su gran mayoría muliinstrumentistas, lo que no resultaría raro de concebir debido a la calidad creativa que manejan musicalmente en el disco. No se trata de rock a secas y tampoco de rock psicodélico a secas, aquí hay una búsqueda desde el rock, la canción, la música popular, pero ya entrando en terrenos de consistentes progresiones ocurriendo por aquí y allá, una búsqueda que queda manifiesta desde un principio, lo que hace del disco una buena experiencia para la escucha, con sus detalles, intensidades y búsquedas internas.

No se trata de estricto rock progresivo, pero esto ronda entre el rock de época con toques psicodélicos y entre el rock progresivo futuro, que a menudo se volvería más complejo. El homónimo Quill, publicado en 1970, es un artefacto que le hace honor a su época y a su estilo, con composiciones atrevidas dentro de la canción que proponen algunas formas inusuales desde donde plantar la escucha. No es música rock sensilla, es una aventura por la canción, por tierras de inventiva y una ornamentación instrumental bastante amplia.

Pocas similitudes hay con este emprendimiento hacia otras cosas, porque ya para 1970 parece ser un disco no necesariamente del todo psicodélico, y para nada lisérgico, aunque esa influencia creativa de la juventud artística de la flor está presente como un aire fresco como influencia en el sonido de esta banda. Cabe resaltar la presencia de Quill en el festival de Woodstock de 1969, presentación que no quedaría plasmada en la película del festival pero que sí refleja el codeo del grupo con ese ambiente, con tantos músicos del festival y con el ambiente creativo de la época.


Tal vez lo más psicodélico del disco sea ‘’Yellow Butterfly’’, una canción al estilo de la primera época de Pink Floyd, un tema con entonación oscura y armonías sumergidas en un ambiente de ácidos y baladas multicolor. 

Aunque el resto del disco no sigue por esa línea tan acida, la canción que se presenta aquí no tiene tanto que ver con eso, más bien con la canción de entonaciones vocales prístinas y arreglo frescos. Es en ese dinamismo en el que la banda se maneja a la perfección y es en ese terreno en el que la canción y todas las ideas preestablecidas fluyen, allí está el brillo del disco, los arreglos no se mezquinan en su inventiva para plasmarse hacia un terreno muy rico instrumentalmente, los aires progresivos no dejan de presentarse en estas canciones.

No se trata de un disco porque sí, no se trata de un conjunto de canciones quemadas de un vinilo, no se trata de un intento meramente comercial, esto es más que eso, es una obra de sofisticaciones, declaraciones de significación, estamentos compositivos que llevan a la canción a un lugar de mayor nivel al común. En esa época también había bandas comerciales, pero la aparición de proyectos (y otros muchos) como estos dan lugar a que algo pasaba allí y no era algo intrascendente. 

De entre las siete composiciones del disco, se pueden encontrar piezas particulares, como ‘’They Live the Life’’, un elemento de casi diez minutos con composición de rock y una sección interna de percusiones que termina explotando en una cacofonía delirante y que lleva a la música totalmente a otro lugar fuera de lo común. Otro momento destacado por su particularidad es ‘’Shrieking Finally’’, el track de cierre del disco y tal vez la pieza más sofisticada del mismo, un track de casi ocho minutos de duración, una canción retorcida, enriquecida por un sinfín de parte y elementos, un track progresivo de calidad excelsa, una suma de todas las habilidades del grupo agrupadas en una sola cosa maestra.

Finalmente, la escucha de este trabajo deja muy buenas sensaciones para quienes tenga oídos exigentes, porque han trascendido la música de rock a secas y han planteado nuevas bases para la música popular dentro de terrenos progresivos. Quill es de esas bandas que han publicado discos maestros no apreciados en su época, y que siguen siendo un desafío e incógnita aun hoy ante la consideración general, pero que en su lanzamiento está contenido todo un mundo impredecible, aún en la canción ‘’popular’’, pero siendo todo un desafío para encarar, analizar, internalizar, etc.

Quill tuvo un papel destacado en la escena local de Boston, con orígenes hacia 1966 y consolidándose como grupo hacia 1967 bajo liderazgo de los hermanos Jon y Dan Cole, grupo también integrado por el tecladista Phil Thayer, el baterista Roger North de la banda Catharsis (ambos músicos de formación clásica) y el guitarrista Norm Rogers de Morning Star Blues Band.

En la primavera de 1969, Quill fue contratado para tocar en ‘’The Scene’’ de Steve Paul en la ciudad de Nueva York. Esa noche en particular, luego del concierto, varios miembros de Quill terminaron en el escenario para una zapada nocturna con Johnny Winter, Stephen Stills y Jimi Hendrix. Su actuación, según la leyenda, resultó en que Quill fuera contratado para actuar en Woodstock. Gracias a su aparición en The Scene y al haber sido contratados para tocar en Woodstock, Ahmet Ertegün firmó a la banda un contrato de grabación con el sello Cotillion de Atlantic.

Cod: #1807

sábado, 31 de mayo de 2025

Hairy Chapter - Eyes (1970)

Sonidos bluseros pesados es lo que encontrarán aquí, sonidos acercándose a un rock heavy y con mucho condimento de blues, un sonido que tiene su parentesco sonoro con otras bandas bluseras pesadas de la época como muchas las había por todo el mundo. Este estilo es un referente y una marca maldita del sonido de la época, una modalidad que sobrevive en muchas bandas, under o no, de la actualidad: blues, rock pesado, riffs, distorsiones, solos de guitarra y atascos eléctricos.

Otro estilo que es parte de la formula rockera del momento, que destilaba un sonido pesado que comenzaba a surgir en las bandas de la época, el elemento del blues que estaba más fuerte que nunca y ya se había fusionado hace algunos años al rock y la distorsión, y un sonido que era parte de la evolución del rock de la época, a partir del cual algunos comenzaron a endurecerse más aun mientras que otros tomarían caminos hacia tierras de mayores complejidades.

Muy poca información hay dando vueltas de esta agrupación alemana, nacida en Alemania y habiendo tomado ese camino hacia el rock pesado. Estuvieron activos durante pocos años hacia finales de los 60s y principio de los 70s. El que sería su primer disco fue publicado en una edición que intentó ser comercial y vender el material, bajo un nombre de banda diferente y bajo un nombre de publicación también alterno. 

Pronto la banda cambiaria su rumbo y publicaría su disco ya bajo Hairy Chapter, y apareciendo dicho primer material en cuestión como un disco llamado ‘’Eyes’’. La portada pareciera mostrar el rostro de un cadáver, tal vez a modo de protesta para cortar con ese intento comercial que se le quiso dar al material en la primera publicación.

‘’Eyes’’ es un disco pesado de rock eléctrico, liderado por guitarras distorsionadas, sesiones duras, y un combo que se maneja en general muy bien por estas tierras. Mucha composición con riffs duros fue aplicada en esta fórmula rockera que no falla en su intento pesado, en muy buena forma para ser 1970. También el blues no falta y se combina de manera formidable con las composiciones de la banda.

Por su parte también la banda supo experimentar una evolución artística a la vista en los tan solo dos discos de estudio publicados, siendo este, ‘’Eyes’’, de 1970, su primer lanzamiento, tal vez el más crudo de ambos, el más rockero aun ligado a la canción y a la sesión de rock que es lo que marca la sustancia de estas composiciones.

Luego el grupo proseguiría con ‘’Can't Get Through’’ de 1971, su segundo lanzamiento discográfico, continuando con el sonido de rock pesado pero esta vez con acercamiento hacia el mundo de lo progresivo y las composiciones más metódicas, más pensadas hacia esos andamiajes compositivos complejos.

Hairy Chapter estaba compuesto por Harry Titlbach en la guitarra, Rudolf Oldenburg en el bajo, Rudi Haubold en la batería y Harry Hunte en la voz, su disco Eyes fue publicado en 1970 bajo el oscuro sello OPP World Wide.

Pocas bandas alemanas del momento alcanzaron ese acierto en la intensidad y llegaron a sonidos pesados dentro del blues, sus lanzamientos tuvieron repercusión, pero Hairy Chapter no sobrevivió mucho más que eso. El ingeniero de este disco fue Dieter Dierks de Cosmic Jokers.

Más allá de los inevitables emprendimientos comerciales inherentes a la condición humana, el rock de esa época se encontraba en una de sus más importantes encarnaciones y en un estado de fulguración total. Ya habían pasado décadas y estilos dentro del rock & roll y el rock psicodélico, entre otras encarnaciones, y ahora era el turno de ese recrudecimiento de los sonidos populares que habían puesto en boga bandas como Black Sabbath y que habían adoptado y continuado muchos otros.

El estilo continúa hasta el día de hoy, evolucionando posteriormente hacia un sinfín de sub géneros, pero en su época fue comenzado por varias banda de todo el mundo que siguieron esa onda y la replicaron bajo sus propias visiones.

Cod: #1806

sábado, 12 de abril de 2025

Aguaturbia - Volumen 2 (1970)

El estilo de los chilenos de Aguaturbia siempre fue, por lo menos en sus discos de estudio, el de un rock muy acertado, que no vacila y por lo tanto genera revuelo, además de tender puentes hacia la psicodelia contracultural norteamericana con similitudes en ejecuciones y por un estilo rockero que suele asemejarse. Esa personalidad que tuvieron los llevó a causar ruido con sus discos, primero por las portadas de los mismos, y seguido a eso, por el muy buen sonido rockero pesado y psicodélico que manejaban, una insignia de la psicodelia chilena y un punto de referencia ineludible del rock fundacional de Latinoamérica.

A diferencia de muchas otras bandas latinoamericanas, Aguaturbia no toma aun elementos folkloricos locales, sino que presenta un sonido netamente rockero pesado, con muchos agiles solos de guitarra eléctrica, adición del blues y acercamiento a lo psicodélico. Todo este repertorio los llevó a ser referentes en su país natal, referentes en Latinoamérica y referentes entre los conocedores de la psicodelia universal. Sus discos, con pocas tiradas originales, son hoy elementos codiciados en el coleccionismo del mundo psicodélico.

Como universalmente suele pasar con los artistas pioneros, Aguaturbia tuvo un paso rápido y con solo dos discos en la escena rockera de Chile, discos con poca tirada, y siendo la banda fuertemente castigados por la crítica y medios, pero su desenfado y su estilo rockero pesado marcaron la escena y lograron ser posteriormente reivindicados como lo que realmente eran, una banda pionera y de gran influencia. La inocencia que tuvieron para ejecutar sus acciones artísticas, sus discos y su sonido es tal vez otro carácter importante en estos músicos que para entonces eran unos jóvenes muchachos que estaban comenzando sus carreras profesionales y que de pronto se encuentran con la fama y la controversia.

La banda es formada en 1968 por la pareja de Carlos Corales y Denise, el baterista Willy Cavada y Ricardo Briones en el bajo. Ya armados, comenzaron a ensayar en septiembre de 1968, dejándose llevar por la influencia de los sonidos más psicodélicos como de bandas como The Jimi Hendrix Experience y Jefferson Airplane, aunque también en sus orígenes y gustos había música de soul y blues el estilo de canto de Denise se inspiraba en Janis Joplin, Aretha Franklin y Billie Holiday.


En 1970 aparecerían sus dos primeros y únicos discos publicados en la época, comenzando con el homónimo ‘’Aguaturbia’’, un hito del rock psicodélico chileno, que causó revuelo y marco el puntapié para nuevos sonidos. Este primer disco está compuesto por varias reinterpretaciones de temas de rock extrajero y con algunos otros tracks creados por la banda con lo que también causarían revuelo, como la pieza ‘’Erotica’’.

Ya para su segundo lanzamiento aparecería ese mismo año su ‘’Volumen 2’’, otra pieza de rock muy acertada, un rock actualizado, con carácter propio, una guitarra eléctrica especializada que sabe muy bien lo que está ejecutando, y una voz femenina que marca tendencia y da un toque especial al rock de la banda.

Este disco contó con una nueva polémica que fue la portada insignia del mismo, con los rostros de los músicos y de fondo pudiéndose apreciar a la cantante del grupo, Denise, crucificada, imagen inspirada en la obra ‘’Cristo de San Juan de la Cruz’’ de Salvador Dalí.

El disco posee varios rock pesados al estilo de manufactura de la banda, mucha dinámica y poder, mucha vena rockera, y una frescura en la composición que hace de los temas un pasaje muy agradable y divertido. Los temas de esta banda no son de molde y tiene una personalidad propia, seguramente esa frescura es la que hizo que llamaran la atención en su momento y la sigan llamando. La pieza llamada simplemente ''Evol'', es un track de casi nueve minutos, un atascos pesado, duro y puramente rockero psicodelico, una autentica delicia con toques experimentales y un aire proto progresivo.

Una fusión de blues y rock pesado, tal vez heavy psyh, con mucho de atascos y un dinamismo que los hace volar en cada ejecución. ‘’Volumen II’’ fue grabado originalmente en estudios RCA y producido por Camilo Fernández. Este, tanto como el primero de la banda, son clásicos indiscutibles del rock chileno.

Cod: #1800

miércoles, 2 de abril de 2025

Grupo Pan - Pan (1970)

Esta experiencia del rock ‘’latino’’, este sonido enriquecido con vientos y percusión, tiene una gracia muy bella, un disco psicodélico a lo ‘’latino’’ en cuanto a algunas de las tantas y variadas características que la música latina puede ofrecer según el país, en este caso con percusiones y vientos traídos de la salsa, riffs pesados traídos del rock y guitarras fuzz traídos de la psicodelia juvenil contracultural de la época, todos elementos que se terminan de conjugar en una misma cosa muy entretenida, enaltecida con ritmos robustos y pegadizos, y una guitarras distorsionadas de delicia.

Sin lugar a dudas que una de las virtudes de este sonido es el ritmo, con las percusiones, la fusión de rock con el aire de salsa que termina de dejar un sonido muy rico, un rock psicodélico con mucho sabor que ciertamente no pasa desapercibido, en un disco que no tiene nada de más ni de relleno, con muchos momentos entretenidos y todo un significativo de principio a fin.

Muchas veces este disco recuerda al Santana de la época, con atascos de improvisación con percusiones y fusiones con ritmos latinos, aunque al contrario de Santana, Grupo Pan no parece codearse tanto con el fusión o el jazz, sino más bien directamente con el rock con cierta dureza, y por supuesto con la salsa que marca todas la composiciones de esta robusta fusión con ingredientes y elementos variados.

Es un disco de rock que sabe tener sus solos de guitarra, sus guitarras fuzz y buenos riffs, pero estos se fusionan a los ritmos latinos y de manera maestra, una fusión en ritmo y velocidades que fluye con facilidad pese a su sofisticación, lo que denota la calidad de los músicos ejecutantes, entre arreglos de viento y pasajes muy divertidos. Es imposible desembarazar la herencia caribeña del sonido, esta participación fundamental de ritmos de salsa en el disco dota a las composiciones no solo de un don percusio muy fuerte, sino que también da a las melodías un cause particular proveniente de los infinitos pormenores de esta influencia latina traída a este rock por estos músicos provenientes de experiencias con banda de salsa.

Hay un manejo maestro de las fusiones, y de las intensidades, con momentos rockeros pesados, con momentos de salsa pura, momentos instrumentales en atascos o solos, y momentos de fusión entre el rock y esa herencia latina. Entre tanto el disco se va desenvolviendo y con ello se despliega toda la fuerza que ese sonido latino rockero tiene para ofrecer.

El reflejo final de esta andanza es un una experiencia muy divertida, bailable, enriquecida, virtuosa, con mucho para decir, una fusión que sobresale de muchos de los discos convencionales psicodélicos de época, locales o extranjeros, que suelen contener canciones per ser, pero no es el caso del Grupo Pan que presenta toda una experiencia muy variadas de composiciones y arreglos aun dentro del espectro del rock de canción.

Se trata de un disco fundacional del rock latino y del rock venezolano, publicado en Venezuela en 1970. La banda se forma por iniciativa de Carlos “Nené” Quintero, quien contó con el apoyo de su hermano Jesús “Chu” Quintero, ambos junto al baterista Gustavo Colón forman el trio fundamental de la banda. El grupo pronto comenzó a tomar fuerza y con ello se sumaron los músicos Alfredo Padilla en percusión, David Azuaje y Carlos Guerra en trombones, Ruben ‘’Micho’’ Correa en guitarra líder, y Henry Camba en la trompeta.

Publican un único álbum en 1970, el llamado ‘’Pan’’, bajo el sello ‘’Souvenir’’ en diciembre de 1970. La banda permanece unida hasta alrededor de 1973, habiendo dado varios conciertos en festivales importantes. Luego de eso ese año comienza a disolverse, dando lugar a otros proyectos.

El disco pasa a enriquecer las ricas filas de las obras fundamentales del rock psicodélico surgido en Latinoamérica, en este caso un disco nacido con la estirpe local de Venezuela, y que, cantado en español, es otro ejemplo de las tantas obras sobresalientes de psicodelia local latina. 

Cod: #1797

domingo, 1 de diciembre de 2024

Jeremy Steig - Legwork (1970)

Las miras de esta producción brillan por un quehacer que se refleja en una búsqueda creativa que llama la atención inmediatamente. Aunque con pocas pistas, arreglos solo instrumentales y nada de voces, se las arreglan para crear todo un mundo muy creativo instrumentalmente hablando, de fusiones, inventos y vanguardias. Un sonido que está a la altura de su época, discos que llaman la atención por lo profundo de su visión creativa y que eran el reflejo del caldo de cultivo creativo que se estaba gestado en el momento y que darían como resultado una enorme cantidad de producciones discográficas extremadamente virtuosas y creativas.

El flautista Jeremy Steig había tenido hasta entonces una muy prolífica producción discográfica, especialmente ligada al jazz, y para su disco ‘’Legwork’’, de 1970, esto no sería la excepción, siendo un trabajo muy ligado al jazz y a su ejecución líder de la flauta traversa, aunque en este caso el artista se encamina más hacia la experimentación abstracta instrumental, tal vez de estilo free jazz, además de encontrarse hacia el camino de las fusiones típicas de por aquellos años, como elementos de blues o funk.

El trabajo tiene mucho en su interior, mucho estilo, grooves pegadizos, muchas improvisaciones, mucha visión de búsqueda y experimentación, incluso The Beasty Boys llegaron a samplear algo de este disco, más especialmente de la pieza ‘’Howling For Judy’’. Dicho track se encarga de abrir el disco y está compuesto por un riff pegadizo interpretado en flauta sumado a la ejecución unísona de otras dos o tal vez tres flautas más que funcionan en una creación única en su gama, para cualquiera que tenga oído y algo de gusto por la música de la época sería imposible no quedar fascinado con esta pieza maestra, es un groove que ya desde 1970 anuncia mucho de lo que vendría a futuro.

Este trabajo es muy amplio aunque no haya voces y sea aparentemente improvisado, que de improvisaciones tiene mucho, mucha buena zapada, aunque también mucha idea y planeación hay aquí para que todo este proyecto funciona y sus innovaciones salgan a la luz. No es tan común, incluso para la época, que una flauta lidere el sonido total de un disco, y que no solo lo lidere, sino que lo protagoniza, lo improvisa, lo dirige y moviliza con una fuerza creativa inagotable. Jeremy Steig demuestra ser un incansable creativo y un hábil ejecutante de su instrumento, con un el cual crea nuevos mundos.

Hay mucho en el disco por explorar, desde la agradable ‘’ Hot-Head’’ con aire de blues, y forma de blues, toda una sesión blusera en la que participa una guitarra eléctrica pero sigue siendo la flauta la protagonista, una buena jam sesión de blues es todo lo que necesita un disco de la epoca para completarse hacia su perfección posible, y aquí liderado por una flauta, mucho mejor aún.

‘’Alias’’ comienza con unas baterías funk y se mantiene por esa línea durante toda la pista, otra pista que si no fue sampleada debería serlo porque tienen mucho en su interior y tiene mucho momento que tranquilamente podría ser parte de una creación aparte. Esta pieza de cuatro minutos es, al igual que la ya nombrada ‘’Howling For Judy’’, momentos de un groove de adelantos y sonidos que reverdecen en su presencia, revitalizan al disco y tienen miras hacia el futuro con sonidos funk groove pegadizos. Más de los momentos que reflejan el fino trabajo que hizo el compositor para entrelazar varios arreglos de flauta a la vez.

Hasta allí ya hay mucho explorado sobre el disco pero todo ese mundillo del funk no es lo único que caracteriza al disco. Tal vez ‘’Howling For Judy’’ es lo que llame la atención del disco por su vinculación con los The Beasty Boys, peor lo cierto es que hay mucho más que explorar aquí en cuanto a sonidos y experimentos. Algo que caracteriza a varios de los discos de Jeremy Steig es lo amplio de sus miradas y su alcance con las composiciones, y por supuesto esta no sería la excepción, ya que en este trabajo hay lugar también para la vanguardia y la experimentación no solo ‘’pop’’ sino también hacia momentos oscuros.

Ya en ‘’Nardis’’ tenemos un sonido de un estirpe totalmente diferente a lo que se espera del disco, con Steig haciendo gala de más de sus habilidades, recursos, técnicas, imaginería, y búsquedas sonoras, en una pieza de once minutos de duración que explora hacia terrenos de jazz de vanguardia, en una pieza de estructura estándar y sonido en el que aparecen únicamente contrabajo y flauta. Aquí cada instrumento tiene su momento para lucirse y sacar de la galera su improvisación, para terminar con los motivos de composición que sonaban al comienzo de la pieza.

Otros momentos de experimentación en el disco, con ‘’Permutations’’ con el trio completo haciendo de las suyas pero en modo más libre y no tanto dependiendo de un patrón percusivo particular, allí parece que las líneas de batería se abrieron comenzando con un sonido casi indeterminado para recaer sobre momentos de jazz. O también aparece la pieza ‘’Piece Of Freedom’’ con la que cierra el disco, otro momento de amplitudes y búsquedas, esta vez si ya de mayor vanguardia y búsqueda sonora indeterminada. Toda este producción está ligada profundamente, entre otras cosas, al jazz, estilo que determina a fuego toda su producción sonora general.

Tal como en este disco se refleja, hay mucha tela que cortar en las producciones proto fusión psicodélicas de Jeremy Steig, epoca predilecta para el artista creador que dejaría varios trabajos en esa línea, aportando muchísimo al arte de por aquellos años. Desde sus comienzos con ‘’Piece Of Freedom’’ de 1964, el ya nombrado en este blog ‘’Jeremy & the Satyrs’’ de 1968, o siendo parte del trio de Bill Evans en ‘’What’s New’’ de 1969, entre tantísimos lanzamientos posteriores.

Cod: #1781

domingo, 23 de junio de 2024

Staff Carpenborg And The Electric Corona - Fantastic Party (Die Tanzplatte Für Heiße Stunden) (1970)

Hay aquí una muestra de que una de las principales influencias del rock alemán de aquella época fue la psicodelia, casi como una derivación o un desprendimiento bastardo que continuó, en Alemania, el sonido contracultural estadounidense. Más allá de la vinculación del sonido de este disco con el krautrock por la primera razón de haber sido grabado en Alemania, lo cierto es que este sonido todavía tiene mucho de psicodelia, de delirio hippie al estilo acid-test, algo freak out, e incluso si se dijera que esto es un artefacto perdido proveniente del under de alguna de las escenas psicodélicas estadounidenses de finales de los 60s, tranquilamente pasaría como tal.

Estos músicos parecen haber bebido directamente de la fuente de la psicodelia, como habiéndola conocido en persona, ya que la recreación que hace esta banda de dicho estilo es precisa, con una serie de sesiones improvisadas, mayormente instrumentales, que fluyen con el devenir de la improvisación eléctrica, los órganos hipnóticos y el groove de la percusión, e incluso algunas flautas y los cantos en ingles gritan en voz alta psicodelia por todos lados.

Es otro artefacto que no presenta ‘’canciones’’ propiamente dichas sino sesiones instrumentales psicodélicas, delirio generalizado por una banda misteriosa alemana que se recreó en el delirio instrumental. Todo el disco es una aventura a disfrutar especialmente por los amantes de la psicodelia, incluso este es un disco psicodélico exacto dentro de ese género. 

Tal vez por haber sido publicado en Alemania algunos resbalen a decir que se trata de krautrock, aunque eso es cosa que ocurre con absolutamente todos los discos de rock alemanes de finales de los 60s y principio de los 70s. La verdad es que ‘’Fantastic Party’’ poco tiene de krautrock, y mucho tiene de contracultura hippie psicodélica, incluso el nombre del disco ya es un yeite muy hippie, además de los nombres de los tracks y el canto de los músicos es en inglés, incluyendo la foto de la portada con gente vestida muy a la onda cool de la moda hippie.

Hablando en términos de krautrock, este disco poco se ha acercado a eso tan ambiguo y electrificado típico del rock alemán del momento, que estaba pasando por una transformación de vanguardia que reformularía la música del siglo XX, o por lo menos por algunas bandas de la escena alemana. ‘’Fantastic Party’’ tiene vanguardia aunque a la hippie, con ese espíritu de acid test en donde nada importa más que volcarse hacia un delirio generalizado, muchas veces como manera de protesta contra imposiciones morales o como forma de mantener un modo de vida de supuesta libertad y amor libre. Los acid test eran comunes en la era hippie en los Estados Unidos, y dieron como resultado un delirio que fue captado por muchos artistas a lo largo de todo el mundo, y que trataron de recrear, en sus producciones sonoras, ese estado de delirio que los llevaba generalmente a manifestarse hacia el caos transformador, la iniciación acida, la experimentación, e incluso los rituales místicos entre rock y psicodelia.

Aunque sea un disco alemán, e incluso aunque tenga rock en su haber, lo cual lo rumbea hacia el rock psicodélico, también se puede decir que se trata de un disco de psicodélia propiamente dicha. Derivación que proviene de la diferenciación entre rock psicodélico y psicodelia, siendo el primero lo que se refleja generalmente en una canción, y siendo lo segundo, la psicodelia, una cosa indeterminada de rock y caos instrumental expresado generalmente (aunque no siempre) en sesiones de rock libre. Este disco es otro de esos discos que engrosan esa selecta lista que contienen todo un delirio hippie en su haber y no solo con canciones, e incluso ni una sola canción aparece en este disco, sino solo improvisaciones instrumentales libre. Este sonido recuerda mucho a los delirios colectivo de Ken Kesey y The Merry Pranksters, y sus fiestas multitudinarias.

‘’Fantastic Party’’ se lanzó originalmente con el sello alemán ‘’Maritim’’ en 1970, y más tarde se reeditó a partir de una copia en vinilo. El proyecto detrás de este disco en uno que se mantiene misterio hasta hoy, ya que, salvo por rumores, no se sabe a ciencia cierta quienes participaron de las grabaciones aun. No se sabe quién estuvo detrás de este extraño proyecto de estudio excepto un tal Paul Bucher acreditado en el disco como el compositor de todas las pistas.

Cod: #1766

viernes, 2 de junio de 2023

Donald Byrd - Electric Byrd (1970)

El Pájaro Eléctrico emana su campo electromagnético de vibraciones alfa y moviliza las ondas subsecuentes, que lo circundan, en ráfagas que priorizan el avanzar por el espacio interior y exterior, no deja nunca su viaje porque su movimiento por el espacio-tiempo es su maldición y su razón de ser, recibe señales de lugares lejanos ya que su cuerpo magnético está compuesto por capas que se subyugan en un efecto de composición aurea y que reflejan el contenido de su misión, de su viaje y de la esencia de lo que lo rodea. El Pájaro Eléctrico vuela por entre todos nosotros esparciendo así la semilla de lo misterioso!

En una era de cambios, ebulliciones, influencia de la psicodélia obre el jazz, una era marcada a fuego, en el terreno del jazz, por los nuevos sonidos del Miles eléctrico del Bitches Brew, continuaban apareciendo elementos que ayudaban a realizar el trocar de los sonidos psicodélicos hacia una transición a lo progresivo. En este terreno el Electric Byrd de Donald Byrd amortiguó de buena manera los efectos de los nuevo sonidos de Miles y, con un elenco de elite, pudo proponer incluso nuevos aires dentro de las nuevas formas del jazz, que eran los viajes hacia las extensísimas sesiones fusión entre aires eléctricos, psicodelias espirituales y viajes cósmicos hacia afro-futurismos y nuevos sonidos de punta.

Electric Byrd se suma a la tendencia del experimentar eléctrico, con un fusión suave que sabe a dónde va y encuentra nuevos aires en algo en lo ya que se había comenzado a experimentar. Es uno de los discos más llamativos del Donald Byrd de la época y seguramente el mejor de su periodo fusión, proponiendo cuatro extensas pistas que rondan los diez minutos cada una y que ofrece una suavidad pocas veces vista en el fusión. Todo está perfectamente planeado pese a las improvisaciones, no hay excesos en la distorsión, es equilibrado y circula con ritmos funky en un andar que agrada y envuelve inmediatamente tras la primera escucha.

Pese a ser un disco de vanguardia, innovaciones y fulguraciones en terrenos del fusión temprano, la característica de este trabajo no es un vanguardismo extremo como el Bitches Brew, para ser en cambio el Electric Byrd una propuesta con cierto antagonismo que utiliza un costado más racional del funk y más convencional de la sesión extendida, siendo tan orgánico hasta donde la improvisación le permite pero sin caer en excesos de libre albedrio, todo está muy bien planeado y finalmente queda un aire de que se ha recorrido mucho y viajado bastante, especialmente por las extensas duraciones, las tramas progresivas de las composiciones y las muy buenas improvisaciones.

También cabe destacar esa característica tan ‘’cosmic’’ que posee el sonido, originada con ecos y efectos en las instrumentaciones, además de estar relacionada y explayada esa sensación en las extensas sesiones improvisadas de jazz progresivo surgido de los sutiles cambio en las composiciones. Aires místicos, viajes siderales, emprendimientos de ambición improvisadas que fluyen como ondas y que incluso han logrado que algunos tildaran a este disco de algo así como  ‘’jazz psicodelico’’, por ser un sonido que flota sobre el piso, vuela con empuje propio y contiene un misterio muy agradable.

El elenco que participó de la grabación del disco estuvo integrado por estrellas nivel top mundial del jazz de la época, lo que hace de este disco un inequívoco artefacto que e ubica entre los mejores discos fusión del momento. De aquí participaron: Donald Byrd en trompeta, Jerry Dodgion en saxo y flauta, Frank Foster en saxo y clarinete, Lew Tabackin en saxo tenor y flauta, Pepper Adams en saxofón barítono y clarinete, Bill Campbell en trombón, Hermeto Pascoal  en flauta (solo en "Xibaba"), Wally Richardson en guitarra, Duke Pearson en piano eléctrico, Ron Carter en bajo, Mickey Roker en batería y Airto Moreira en percusión.

La presencia de figuras de la música fusión brasilera, como Airto en percusión y Hermeto Pascoal en flauta (solo en "Xibaba"), incrementan la solidez del All-Star y adicionan esa cuota tan enriquecedora e icónica como les es posible y que proviene del sabor de la samba y el fusión brasilero. Airto deja algunos buenos sabores con su berimbau en la pieza ‘’Essence’’ pero principalmente aporta su composición ‘’Xibaba’’ (que también publicaría en su disco solista ‘’Natural Feelings’’ ese mismo año), que enriquece el disco, le da nuevos aires, nuevos sabores, una cuota de samba fusión que era una pequeña tendencia que logró figurar entre la alta esferas del fusión mundial.

La condición de ‘’electric’’ en el titulo representa un cambio hacia una nueva tendencia de la época, desarrollada de forma personal y no vana, más pop, más orgánico pero complejo, más funky, más ligero, más suave en un trabajo de armonías impecable. Muchos de los discos de la época aun suenan frescos y difíciles de imitar, este es uno de ellos, por las tendencias cambiaron, las vanguardias transmutaron hacia otros lares, y el jazz de grandes obras se modificó en nuevas vanguardias modernas.

Cod: #1734

domingo, 7 de mayo de 2023

Jon Appleton & Don Cherry - Human Music (1970)

‘’Human Music’’ no es una de las obras más reconocidas de Cherry pero seguramente se trate de un artefacto digno de ser investigado, y es que además presenta una alternativa diferente y otro punto de divergencia artística más que demuestra que el Cherry de por aquellos años tenía incluso más que ofrecer a lo ya amplio de su repertorio, en este caso incursionando en la fusión con el mundo, por aquel entonces temprano, de la música electrónica.

Era 1970 y la ‘’música electrónica’’ como la conocemos hoy en día recién estaba naciendo, ya había ejemplos de experimentos con sintetizadores y algunas bandas del progresivo comenzaban a utilizar el instrumento de forma cada vez más habitual. También sucedía a menudo que habían aparecido en todas partes del mundo laboratorios musicales en los que los músicos o ingenieros abocados al tema se lanzaban en búsquedas que rondaban entre lo electrónico, concreto y experimental. El joven profesor de música de Dartmouth, Jon Appleton, era otro de esos casos, quien casualmente tenía a su disposición un estudio de música electrónica repleto de sintetizadores Moog.

Cherry, entonces un elemento fijo en la escena del free jazz de Nueva York, fue invitado a ser artista residente por el profesor Jon Appleton. Appleton fue pionero en música electrónica, hizo estudios en varias universidades sobre electrónica y nuevas tecnologías durante la década de los 60, siendo finalmente contratado Dartmouth College donde se estableció con su estudio de electrónica y donde desempeñó un papel integral en la formación de una de las primeras instituciones de música electrónica de Estados Unidos. Ayudó a convertir el programa de Dartmouth en un centro mundial de música electrónica y a hacer de Dartmouth un centro con programa de posgrado en electroacústica. Por su parte también Jon Appleton fue el inventor de un instrumento llamado ‘’Synclavier’’, un aparatejo construido sobre una CPU en tiempo real, para una conversión de analógico a digital y de digital a analógico, todo producido como proyectos de diseño interno a medida, encapsulando toda esa sofisticación computacional con algo genuinamente musical. 

Del encuentro entre Cherry y Appleton quedó como fruto una colaboración discográfica que puso a prueba los límites del sonido electrónico, el jazz y las disciplinas etnológicas de la época. ‘’Human Music’’, fue creado en una época que la que ambos artistas estaban viviendo una ebullición en sus carreras artísticas y en sus cosmovisiones sobre sus áreas de desarrollo: mientras Appleton desarrollaba exitosamente sus visiones en el campo de la electrónica y la música pionera, Cherry ya era todo un potencial del jazz experimental en miras de su fértil período de desarrollo y descubrimiento con las músicas del mundo, en el que el compositor combinaba todas sus influencias como la fusión de música libre de Francia y Alemania con la instrumentación tradicional de la India y el norte y el oeste de África. Por lo que aquí tenemos a dos jóvenes entusiastas haciendo de las suyas en un terreno que ambos bien conocían y que juntos potenciarían aún más.

Este trabajo consiste en una exploración de música improvisada en vivo, ejecutada al unísono que fusiona dos constelaciones aparentemente divergentes pero que en el fondo esconden un submundo de maravillas que parecen ya conocerse de antemano. En esa amplitud de visiones estos dos mundos se hallan envueltos en una misma cosa musical de ejecución libre que ya, por tratarse de una colaboración eventual, demuestra la rápida aprehensión entre los estilos y su fusión entre sí. Si bien para esa altura ya había ejemplos tempranos de que ambos estilos ya habían tenido experimentos bastante llamativos dentro de terrenos experimentales, y aun así siendo este no un trabajo de los más destacados de la carrera de ambos artista, de todas formas este lanzamiento puso en juego el significado de ambas músicas, planteando nuevas pruebas de lo electrónico hacia las vanguardias más radicales en el mundo y siendo la participación de un jazz que ya había dejado de ser jazz para ponerse al servicio de una experimentación de forma libre.

La performance de Cherry no se sale a lo que ya había comenzado a ser su propuesta de por aquel entonces, ejecuciones sin preocupaciones, búsquedas desde lo orgánico de la ejecución, aplicaciones libres y sin ataduras armónicas, un planteamiento que parte desde el jazz pero que ya ha recorrido un camino hacia un más allá muy lejano y que no puede quedarse estático en un solo lugar. Para ello utiliza todo su repertorio de percusiones, voz, trompeta, flauta, kalimba, o batería, muchas veces filtrando el sonido de su instrumento, como el de la flauta, y alterándolo electrónicamente, por lo que se puede escuchar a Cherry modificado a través de sintetizadores.

Por su parte Appleton utiliza un sinfín de recursos en pos de aportar a ese ambiente libre en el que se desarrolla todo el trabajo: distorsiones, eco, reverberaciones y los retardos, aplicaciones libres y formas que solo el creador de estas ejecuciones pudo haber inventado y ejecutado. Conservándose entre diálogos internos con Cherry en el que las ejecuciones electrónicas incrementan el carácter de ritual pero desde un lugar más sintetico y aportando ese aire de proto ‘’cosmic’’ al caldo de cultivo.

‘’Human Music’’ fue grabado en una performance en vivo debido a las limitaciones de la tecnología de la época y las complicaciones que podría representar unir en tiempo real en estudio una música ejecutada al unísono que combinara electrónica con jazz de vanguardia. Este experimento alejó mucho más a Cherry del mundo de la tonalidad y la armonía, demostrando que el músico de jazz prácticamente no tenía límites a la hora de experimentar.

Cod: #1726

domingo, 5 de febrero de 2023

Os Mundi - Latin Mass (1970)

Aquí la tardía octava y última entrega de discos conceptuales basados en la misa católica, en este caso tenemos una banda de rock alemana que creó su obra en torno a la misa, con estilos de rock progresivo y una búsqueda exploratoria en general que los sacó de los estándares del género. Una obra intensa y por momentos psicodélica que bien vale la pena inspeccionar, ‘’Latin Mass’’ de la banda Os Mundi:

No los discos de rock por surgir en Alemania necesariamente son del tan mal mencionado y manoseado ‘’krautrock’’, y este es uno de esos casos denominado popularmente como krautrock cuando en realidad nada tiene que ver con esa fusión tan representativa del género que combina muchas veces el rock con el vanguardismo electrónico. En ‘’Latin Mass’’ tenemos una obra cuya raíz conceptual se centra en la reinterpretación de la misa católica en formato rock, respetando en gran medida la estructura tradicional de este género religioso, con las formas de Kyrie, Gloria, Credo parte I y II, Sanctus y Agnus Dei, a excepción del Benedictus que no aparece en el disco y apareciendo a cambio una obertura instrumental al comienzo del trabajo.

Es un disco propio de su época, de un 1970 álgido en fusiones con progresiones, psicodelia y temáticas conceptuales. Por esos años surgieron muchas obras conceptuales que giraban en torno a una idea, libro, formato, género, poesía, etc., era una, valga la redundancia, era muy creativa y la gente de OS Mundi le hizo honores a sus coterráneos, sus contemporáneos y a su época, con un disco que representa una exploración musicalmente conceptual, donde en la letra y en el espíritu religioso también se ve reflejado en concepto presentado, formando parte tal vez se ese vago estilo denominado como prog rock, género sobre el que cada quien imprime sus propias teorías conceptuales y subgéneros.

La búsqueda del disco tiene su motivo exploratorio y hace de las composiciones un andar por distintos lugares, entre pasajes rockeros con riffs y guitarras pesadas, rock pesado, hasta momentos de alguna progresión y momentos incertidumbre instrumental que se acerca a la psicodelia. El trabajo está presentado de forma estructuralmente conceptual, por lo que se hace difícil seguir las distintas estructuras, más bien es un experimento bastardo de rock, una psicodelia oscura, algo perversa, con cierto fervor por las letras misteriosas en latín y unos órganos que no dejan lo motivos oscuros atrás, las guitarras eléctricas pesadas terminan de cerrar la idea y motivos conceptuales oscuros y rituales.

Los orígenes del grupo tienen lugar en Alemania, entre distintas bandas de rock y beat que terminaron cohesionándose entre sí en una formación que rondaba entre la formación de cuarteto y formación de doce personas. Su primer disco es su mayor acierto discográfico, una reinterpretación rockera de la misa latina, ‘’Latin Mass’’, cantado con letras en latín, influenciado por la psicodelia y reverdecido por buenos fragmentos instrumentales.

El álbum salió en 1970 bajo el sello ‘’Metronome’’, y presentó una obra de arte de portada a la luz de las velas, una imagen oscura que refleja el contenido musical que lleva en su interior. El grupo de grabación estaba integrado por Udo Arndt en guitarra, teclados y voz, Christoph Busse en batería y voz, Dietrich Markgraf en saxofón y flauta, y Andreas Villain en bajo, además de aparecer acreditas en el disco David V. Kalkreuth en órgano y Hartmut Seidel en bajo. Hay buenos pasajes, momentos inciertos mucha instrumentación, algo de delirio, riffs pesados. Un intento de misa rock a la alemana pero con influencia de rock contracultural hippie, aunque en versión oscuro.

Cod: #1718

jueves, 19 de enero de 2023

A Fleeting Glance - A Fleeting Glance (1970)

‘’A Fleeting Glance’’ es un trabajo experimental encuadrado dentro de la psicodélia y la música de hecha con sonidos. En realidad hay algo más que eso aquí. Las etiquetas tildan a esto como ‘’prog rock’’ o ‘’space rock’’ o ‘’psych folk’’, pero nada de eso ocurre aquí. Esto es más bien un trabajo que se hizo únicamente para recaudar dinero para una causa benéfica y se imprimió un número limitado de 100 copias para venderse. Los músicos participantes no ganaron dinero y se vincularon al proyecto de forma solidaria y desinteresada.

El trabajo trata de retratar la tempestuosa historia de una mujer sombría desde el nacimiento hasta la muerte. El disco fue elaborado por una variedad de músicos y bandas en un club social llamado Aquila Social Club, de los que participaron los artistas: el cantante folk Chris Lownds, la banda Aquila Trad Band, el artista Puckles Blend, el grupo folk Penny, Phil y Paul, y los artistas Dave And John. Incluso se rumorea un cameo no acreditado de Billy Fury.

Si bien no se trata de una obra maestra, tampoco se podría decir que es un mal disco, para los amates de la psicodelia y de los sonidos de la época esto es realmente interesante. Gran parte del disco trata de un collage de sonidos desparramados en varios momentos del trabajo con grabaciones ambientes de autos, tráficos, voces, charlas, ambientes de escuela, pájaros, entre otros, ambientes que se recrean desde el field recording y la experimentación con pastiches.

Hay también una pieza dedicada al rock psicodélico en ‘’Fly To The Moon’’, en la que la banda comienza haciendo una canción de rock para luego estirarla y conectar con una sesión de rock psicodélico libre que se finaliza, luego de unos minutos de zapada, con el riff clásico del tema de Pink Floyd ‘’Interestelar Overdrive’’, es una buena excursión de rock psicodélico que le da interés psych a un disco con miras varias. 

Hay también una reversión acústica del clásico de The Doors ‘’Light My Fire’’, que no está nada mal, se deja escuchar, ejecutada por dos guitarras y dos voces al unísono, con algunos cambios en el tempo y buenos arreglos en la armonía para sacarla de su versión original, un buen acierto para el disco, suena entretenida.

Hay también por aquí dos piezas de tipo dixieland como lo son las bellas ‘’Rossetta’’ y ‘’Tiger Rag’’. Además, entre los ruidos y grabaciones del primer track del disco se incluye una muestra de "Song For Our Ancestors" de Steve Miller Band.

El trabajo se cierra con ‘’Symphony of love/Finales’’, más grabaciones de campo, entre sonidos ambientes, música y recitaciones de poesía. Un buen final con algo de experimentación que aparece hacia el final, en un track de once minutos de duración que ofrecen el cierre perfecto al trabajo del que no mucho se esperaba de antemano. Con momentos oscuros y con algo de experimentación termina la pieza y cierra el disco.

El trabajo es difícil de definir en una sola etiqueta, hay muchos estilo dando vuelta en este solo disco, en general es un buen esfuerzo y hay mucha experimentación, por lo que el sonido se vuelve atípico para quien no esté acostumbrado a esto, pero a quien guste de la experimentación le resultará totalmente encantador.

Es un trabajo con cierta buena reputación, aunque no querido por todos, totalmente difícil de encontrar en su tirada original y perteneciente al under profundo si no se es asiduo para la música psych de culto. Solo se sabe que existen dos copias de esta edición privada británica original de 1970. 

Cod: #1711

domingo, 1 de enero de 2023

Mandrill - Mandrill (1970)

Este es un disco muy entretenido ya que ofrece algunas variantes compositivas que sacan al disco de un lugar cómodo y lo ubican entre los clásicos de la época. El trabajo comienza con la pieza homónima ‘’Mandrill’’ en la que presentan un sonido afro cuban, un atasco con percusiones, guitarra eléctrica y órgano, muy a lo que había presentado al mundo Santa hacía poco tiempo antes. Pero el disco comienza a variar en la siguiente pieza, ya para el segundo track, ‘’Warning Blues’’, presentan justamente eso, un blues con tintes funky y buenos arreglos internos, con roces con el blues clásico. Ya para la tercer pieza aparece una balada que cambia rotundamente el viaje sonoro del disco, ‘’Symphonic Revolution’’, un tema suave con sutiles arreglos sinfónicos de fondo. 

Una vuelta hay en ‘’Rolling On’’ hacia el estilo latin rock, comenzando con una canción más convencional pero con buen sabor y buenos arreglos, un tema entretenido que sigue recordando al sonido de Santana, comenzando como canción, pasando por un pequeño atascos afro cuban, y continuando con una parte muy al estilo latin boogalo con más atascos e improvisaciones, al final vuelven las vocalizaciones y cantos y el tema termina como canción en pleno atasco. Una pieza realmente sofisticada, con sabor, ritmo, instrumentación, y fusión ya que hacia el final se puede escuchar algún arreglo coral evocando un estilo de góspel. Mucha fusión y sonidos en una sola pieza, delicioso!

Y para continuar con una oferta compositiva muy variada aparece ya el segundo lado del disco en el que la banda se vuelca de lleno a una autentica suite progresiva dividida en cinco movimientos, una suite realmente compleja que refrenda al disco lo revitaliza y lo coloca en un lugar de preponderancia y poder compositivo para lo que es la época, sin quedar atrás de nadie a la hora de imaginar su música. 

‘’Peace And Love (Amani Na Mapenzi)’’ es la suite en cuestión, ya apareciendo más sonidos, con una intro con sonoridades experimentales, agregados de jazz en metales, hard rock, más jazz en interludios muy ricos, momentos internos progresivos, partes sinfónicas, y un final que remonta el atasco afru cuban con una percusiones y momento hipnóticos. Todo un experimento que trata de auténtico rock progresivo. Y para terminar el disco y seguir molestando con sonidos muy diversos aparece un plus con la pequeñas piezas ‘’Chutney’’, otra balada, esta vez una balada jazzy instrumental muy agradable y perfecta para cerrar el disco.

En toda la mezcla del disco aparece siempre presente el sello afro cuban entre arreglos y percusiones, también hay elementos de jazz o fusión dando vueltas en varias partes, además de aparecer un blues, elementos con los que la banda crea su propia personalidad, personalidad que dejaría una gran impresión en la época y perduraría hasta el día de hoy en el que la banda continúa con vida, ya reformada y con nuevo personas y sonido, y nuevos lanzamientos.

Y a continuación algunas palabras provenientes de la página web de la banda, que ofrecen más info y visiones sobre el sonido del grupo:

''El legendario MANDRILL salió "de la nada" hace cinco décadas, empujando el sobre musical con una combinación contundente de trompetas pesadas y percusión pesada superpuestas hábilmente en una mezcla compleja de sonidos Funk, Jazz, Latin, R&B, Rock y Afro-Caribbean. , pionero en un género llamado "World Music". Esta "mezcla" cultural es un elemento básico de la industria actual pero, debido a su trabajo innovador, MANDRILL, ganador del premio Grammy, atrae la adoración entusiasta de los seguidores de todo el mundo que se han sentido conmovidos por la "Experiencia Mandrill".

Mandrill se formó en Brooklyn, Nueva York en 1968. La banda original incluía a tres hermanos: Carlos Wilson (trombón, percusión, voz), Lou Wilson (1941-2013) (trompeta, percusión, voz) y Ric Wilson (saxo, percusión). , voz). Los hermanos Wilson nacieron en Panamá y crecieron en el área de Bedford-Stuyvesant de Brooklyn. Los hermanos tocaron música juntos desde la infancia, pero también llevaron vidas diversas. El fundador, miembro y graduado de Harvard College de larga data de Mandrill, el doctor Ricardo Wilson (conocido como "Doc Ric") combinó su carrera musical con su carrera como cardiólogo y especialista en medicina interna. Carlos Wilson, después de su servicio como veterano de Vietnam, también fue uno de los cofundadores de Mandrill, aportando sus habilidades de escritura y arreglos musicales de la Escuela de Música Mannes al grupo.

Otros miembros originales de la banda incluyeron a Claude “Coffee” Cave II (teclados, percusión, voces); Bundy Cenac (bajo) en el primer álbum homónimo de la banda, reemplazado por Fudgie Kae Solomon (bajo, voz) en 1972; Charles Padro (batería, percusión, voz) por dos discos, reemplazado por Neftali Santiago (batería, percusión, voz) en 1973; y Omar Mesa (guitarra, voz), reemplazado por Doug Rodríguez (guitarra principal, voz) en 1974. Esto completó la formación de Mandrill para los años de Polydor, 1970-1975. Un cuarto hermano, Wilfredo “Wolf” Wilson (bajo, percusión, voz), se unió al grupo en 1975. Otros miembros de la banda en años posteriores incluyeron a Juaquin Jessup (guitarra principal), Tommy Trujillo (guitarra principal), Andre “Mouth Man” Locke (batería), Brian Allsop (bajo) y Eddie Summers (batería, voz).

La formación actual de Mandrill incluye a los hermanos Carlos Wilson, Ric Wilson y Wilfredo Wilson, junto con Marc Rey (guitarra principal), Stacey Lamont Sydnor (batería), Derrick "Dock" Murdock (bajo), Eli Brueggemann (teclados, sintetizador ), y Keith Barry (viola, saxofón, flauta). Todos los miembros actuales participaron en la grabación del nuevo álbum de estudio de Mandrill, Back In Town. Este álbum está dedicado a Lou Wilson, quien contribuyó a cada canción del álbum, incluida "Black Wings", que interpretó él solo.''

Cod: #1704

domingo, 7 de agosto de 2022

The Mike Westbrook Concert Band - Love Songs (1970)

Este es un trabajo de jazz rock para orquesta que goza de buena reputación entre los fanáticos del género y especialmente por los amantes del jazz ingles de la época. Mike Westbrook era un personaje que estaba llevando la vanguardia hacia adelante, manteniendo los estándares del jazz ingles en un gran nivel. 

Desde mediados de los 60s en adelante el jazz inglés supo experimentar una notable mutación, cambio que alcanzó su apogeo hacia finales de los 60s y principio de los 70s, época en la que convergieron el jazz moderno, el jazz rock, el free jazz, las big bands, la psicodelia y el rock progresivo, de todo este caldo de cultivo saldrían experimentos y fusiones muy particulares. Mike Westbrook sería uno de los participantes que estuvo allí para proponer esas nuevas ideas y experimentaciones, siendo un innovador con sus impresionantes sonidos de big band.

Westbrook es tal vez, junto a Graham Collier y Michael Garrick, uno de los más importantes compositores que ha dado el jazz británico de su época. Durante su extensa carrera ha dirigido big bands, pequeñas bandas de jazz, agrupaciones de rock, bandas de metales e incluso ha hecho algún que otro musical. Hacia finales de los 60s irrumpió la escena inglesa con su banda ‘’The Mike Westbrook Concert Band’’, con la que publicó sus primeros trabajos. Todo lo que hizo hasta 1975 es absolutamente imprescindible.

Más especialmente, desde finales de los 60s, y durante buena parte de la década del 70, Westbrook se concentró en su trabajo con Big Bands, para las que dirigió y compuso música a la medida, generalmente tratándose de obras conceptuales basadas en conceptos literarios, similar al estilo de los compositores clásicos. Sus big bands y orquestas generalmente estaban compuestas por la flor y nata de los musicos del jazz ingles del momento, llegándose a codear con el vanguardismo, siendo sus creaciones campos de experimentación constante y terreno por donde estilos por venir estaban ya n su forma prototípica.

Anteriormente ya había sorprendido con su ‘’Marching Song”, un disco conceptual en el que Westbrook muestra su desprecio por la guerra. Todo el caos, la rebeldía y el rupturismo manifestado en ‘’Marching Song” hacía tan solo un año atrás, ahora cambiaban de rumbo para presentarse en un concepto más alegre pero no menos preponderante. ‘’Love Songs’’ es un trabajo dinamico, con frescura y dinamismo en el que la banda se confabula para pintar algunas escenas de amor jazzero mientras se diluyen en las sesiones, en lo que es a la vez un ejemplo perfecto de jazz rock temprano en la escena inglesa y en el mundo.

‘’Love Songs’’ se grabó en Tangerine Studios en 1970, y es muy refrescante con sus ritmos dinámicos y su repertorio en su mayoría instrumental, con una frescura que avanza sutil pero constante lo largo de las seis piezas por las que está dividido. El elenco participante es estelar, con apariciones de musicos de entre la crema del jazz ingles del momento, la talentosa Norma Winstone en voz, un músico de sesión muy talentoso y requerido como lo era Chris Spedding en guitarra, o la frescura de Alan Jackson en batería.

El estilo de composición combina elementos de jazz orquestal, prototipos de jazz rock, jazz contemporáneo, ya habiendo dejado de lado el vanguardismo más duro por lo menos para esta ocasión, pero con el coqueteo esta vez de lo melódico y melancólico también. El trabajo presenta una lista de composiciones inspiradas y dedicadas a los poemas de Caroline Menis. La banda está formada por los saxofonistas Mike Osborne, John Warren y George Khan, el trompetista Dave Holdsworth, los trombonistas Malcolm Griffiths y Paul Rutherford, además de Chris Spedding en guitarra, Mike Westbrook en piano, Harry Miller en bajo y Alan Jackson en batería, todos músicos de jazz estelares. Este  grupo de músicos asombrosamente dirigido por Westbrook presentan un trabajo que requiere una escucha atenta y cuidados, es un trabajo de jazz fiel a su época, con inventos dinámicos y creaciones que están a la altura de la crema del jazz británico.

Cod: #1678

sábado, 16 de julio de 2022

Hermeto Pascoal - Hermeto (1970)

Este extraño personaje concibió algunos de los mejores discos de jazz, o jazz fusión, de su Brasil natal, siendo parte de una generación de músicos de jazz brasileros (Airto, Vasconcelos, Gismonti, Purim, etc) que supieron hacer pie en la escena internacional de la época, llegando a colaborar con grandes y a participar de grandes obras. 

Después de una buena carrera de su país natal, como compositor, arreglista e instrumentista con grupos como Sambrassa Trio, Quarteto Novo y Brazilian Octopus, Pascoal se traslada a los Estados Unidos donde se hace conocido en primer lugar por haber participado como compositor e intérprete del disco de Miles Davis ‘’Live Evil’’ de 1970, al mismo tiempo en el que comienzan sus publicaciones solistas, entre ellas el homónimo ‘’Hermeto’’ de 1970. En Estados Unidos también se codea con figuras como Edu Lobo, Antonio Carlos Jobim, Donald Byrd, Airto Moreira, etc.

En este primer disco comienza con todo un poderío de grande orquesta, un jazz de big band, carácter que involucra a todas las pistas del mismo trabajo, con finas orquestaciones de metales y cuerdas desparramados por doquier, en un jazz que circula por entre el big band tradicional, un estilo proto fusión, vanguardismo, experimentación. Aunque el estilo es difícil de encasillar en una sola cosa, es un disco muy a lo Pascoal, con su sello de atípico y poco común, un inconformista que creó paisajes sonoros en el jazz con sabores siempre de su cultura natal, partiendo de la tradición de la música folklórica del nordeste brasilero (frevo, baiao) para introducirlos en la experimentación y crear así un estilo propio bajo la fusión de diversos estilos de jazz.

Los dejos culturales heredados los deja reflejar, por momentos, en las líneas melódicas y armónicas de la orquesta, que retratan casi como canciones típicas desde lo instrumental, embebiendo al jazz en ese sabor exótico del folklor de su país. La propuesta en este disco parte desde una libertad de composición, donde fragmentos de big band se entrecruzan con partes de jazz más clásicos, de corte post bop, aunque siempre al estilo libre de Pascoal.

La propuesta es variada, diversas desde lo compositivo, aquí hay mucho para escuchar. El encuentro con la orquestación muchas veces hace las delicias en el sonido con algunas apariciones esporádicas y más sutiles, y no tan determinante como en otros momentos. También el disco ‘’rivaliza’’ con algunos de los mejores discos de MPB de la época, debido a estar tan fusionados con el estilo local de su país.

En toda la propuesta del disco, y especialmente para los amantes de lo más experimental, destaca “Velório (Luto)”, una pieza inidentificable creada con voces, sonidos, ruidos, y experimentación para crear así una cosa bastarda deliciosa y de gran potencia en lo experimental.

La portada de su primer disco solista no es una casualidad estilística, Pascoal es un multiinstrumentista muy talentoso, llegando a tocar teclados, cuerdas, viento, percusión, de todo tipo y color. Con su genio musical natural y un sentido incesante de libertad creativa, Hermeto es ampliamente conocido además por usar objetos no convencionales para hacer música. En las notas de la carátula del álbum, Airto destaca la canción “Velório (Luto)” explicando cómo Heremto llenó 36 botellas de jugo de manzana con diferentes cantidades de agua y las afinó en tonos precisos para crear las seductoras armonías escuchadas.

Grabado en 1970 en los estudios A&R de Nueva York, el álbum presenta a titanes norteamericanos certificados como Ron Carter, Hubert Laws, Joe Farrel y Googie Coppola, y las estrellas brasileñas Airto Moreira y Flora Purim (que también produjeron el álbum).

Hermeto Pascoal es un músico irrepetible y poco convencional, por su importancia en la escena del jazz de la época, su influencia, y por sus creaciones discográficas que fusionan el folklor brasilero con sus idiosincrasias propias, de ello quedó un estilo totalmente propio, además de sus presentaciones en vivo de una vertiente teatral y abiertas a la sorpresa y la improvisación del momento.

Cod: #1672

sábado, 9 de julio de 2022

Soft Machine - Third (1970)

Política, dadaísmo, patafisica y vanguardia, experimentación, jazz rock temprano, psicodelia, hipismo, contracultura, invención de nuevos géneros, etc., todos estos aspectos y más componen el universo de la banda inglesa Soft Machine, universo tan influyente en la historia del rock progresivo como para ubicarse entre los grandes del estilo. 

La banda fue un producto de la escena Canterbury que generó fenómenos de culto como Caravan y Hatfield and the North. Soft Machine fue el extravagante combo de art-rock cuyos integrantes eran capases de hazañas instrumentales, armados con ambiciosas ideas musicales puestas a prueba constantemente, así como una interpretación lucida en su delirio. Cuando comenzaron a publicar albums, Soft Machine ya era una sensación en el rock underground británico, gracias a sus ahora legendarias actuaciones en clubes londinenses como el UFO, el Speakeasy y Middle Earth, donde compartían escenarios con los como Pink Floyd y Tomorrow.

El primer lanzamiento de Soft Machine es todo un auténtico experimento que sin duda comprende el jazz y la psicodelia pero difícilmente pueda definirse estrictamente bajo estos términos, porque la combinación de estos elementos, aunados al rock, al pop y a la experimentación, dan como resultado una música de rock vanguardista con una identidad estrictamente propia y un lenguaje de vanguardia donde el rock se expresa bajo visiones poco comunes, aun aunque contengan elementos conocidos para la época. Lo mismo ocurre con su segundo disco, ya con piezas más cortas, siendo un trabajo experimental, de similar estilo al primero, tomando influencia supuestamente de ‘’Absolutely Free’' de The Mothers of Invention, con muchas piezas de muy corta duración en un delirio generalizado con sarcasmo y vanguardismo.

Aunque para la ocasión de su tercer lanzamiento la banda emprende un viaje de improvisación y experimentación no de menor calibre experimental pero si de distinta manufactura, ya alejándose poco a poco de la psicodélica más pura aunque siempre con el jazz presente, para esta vez encaminarse a un trabajo doble dividido en cuatro extensas piezas de aire progresivo y que entran también en la era prototípica del jazz fusión más propiamente dicho. Aunque esta extensas excursiones son difíciles de consignar bajo una sola cosa, solo bandas como Soft Machine pueden lograr semejantes sonidos, semejantes experimentaciones, alcanzando un sonido propio con el que lograron influir a toda la escena del mundo, especial a la del fusión y prog. 

Estas cuatro piezas que componen el disco son hartas el complejidad, divididas y subdivididas en pasajes internos, progresiones, mucha improvisación y solos, siendo básicamente uno de los pináculos de la banda. Aquí converge también todavía el estilo psicodélico que estaba dando sus últimos coletazos en la influencia de las bandas de la época, viéndose reflejado en la instrumentación, los sonidos de los instrumentos y la experimentación instrumental propiamente dicha.

Muchas veces la complejidad de las mismas piezas no se logra mediante un atasco continuo sino mediante la superposición de pasajes varios que terminan conformando un pastiche enorme entre los que circulan muchos momentos de desosiego experimental el cual funciona como un caldo de cultivo para el fusión temprano y propicia aún más ese carácter de pastiche, superposición y experimentación, incluso donde podría detectarse algo de free jazz en el sonido.

Esto representa un salto cuántico de lo que había sino el sonido de la banda hasta entonces, habiendo publicado anteriormente dos discos de corte experimental dentro del jazz fusion pero de duración de temas más corta, acercándose a lo convencional pero siempre con la tan característica manufactura de progresivo temprano del grupo, pero aquí para el tercer disco, la banda se encamina a composiciones hartas y muy complejas, ya asumiendo un rol de jazz o jazz fusión temprano bien demarcado, es uno de los hitos de la banda (uno de tantos), una de sus obras maestras, asentándose en buen lugar y tiempo en el momento, mismo año en el que aparecería el ‘’Bitches Brew’’ de Davis, Tony Williams Lifetime haría lo suyo también en el terreno temprano del fusión ya desde 1969, y algunos o670tros ejemplos tempranos, aunque no mucho más.

Para el momento del lanzamiento de ‘’Third’’, su justamente tercer disco, la banda ya no contaba con los iniciáticos bajista Kevin Ayers y el guitarrista Daevid Allen. Para esta ocasión el grupo consistía en un cuerteto formado Mike Ratledge en órgano, Hugh Hopper en el bajo, Elton Dean en saxo, y el mítico, por entonces todavía baterista, Robert Wyatt. La formacion también contó con el apoyo de Lyn Dobson, Nick Evans y Jimmy Hastings en los vientos y Rab Spall en el violín.

Cod: #1670

viernes, 25 de marzo de 2022

Continuum - Continuum (1970)

Este es un disco único en su tipo, se trata de una fusión de música académica con estilos occidentales como el jazz, en lo que parecieran ser estudios de música clásica en piezas para guitarra clásica lo cual termina, insólitamente, fusionándose, de manera hibrida, con momentos de jazz o blues, una combinación para nada fácil de componer y fusionar, acercando dos mundos que aunque sí se encontraron en el progresivo de la época, no lo hicieron desde formas tan puras sino desde fusiones experimentales, y aunque este disco sí sea también experimental desde el costado de la fusión, es sorprendente el encuentro entre momentos clásicos en guitarra criolla con momentos de jazz donde las bases de baterías se vuelven más sutiles y aparecen un contrabajo y algunos solos flotando por encima del sonido.

Una amalgama fina, delicada, parecen estudios contemporáneos de música moderna y académica, sonidos que desde ya generalmente no son ni serían avalados en conservatorios, especialmente desde los sectores académicos más conservadores y puristas, por lo que proyectos de este carácter se vuelven a tendencias privadas y músicos con visiones que trascienden los motes instalados por las distintas instituciones musicales y sus correspondientes estatutos morales.

Cualquier guitarrista podría apreciar mejor el valor de esta música, especialmente en los momentos en los que el sonido transcurre por las partes clásica en guitarra, las ejecuciones no son para nada sencillas ni básicas, lo cual tampoco deja de ser una limitación para los ejecutantes, ya que aquí hay fusiones hasta con blues. Véase la pieza ‘’Allemande & Blues’’, que comienza con una intrincada ejecución en guitarra clásica para terminar volcándose en una sencilla pero no de menor valor base blusera, un tipo de fusión pocas veces escuchada en el mundo progresivo de la época.

Es el encuentro del mundo clásico con el mundo del rock de la época y todas sus vertientes desde jazz, blues y soul, siendo todas las piezas ejecutadas por una guitarra clásica y que muchas veces comienzan estas mismas con fragmentos de allegros y otros estándares clásicos tocados de piezas original de los compositores Bach y Handel, aunque esto pareciera ser una excusa, una alegre anécdota, una ingeniosa fusión, para recaer en los sonidos del rock, un rock abordado desde el mundo clásico.

La cara uno del álbum consta de cuatro improvisaciones sobre música de Bach y Handel orientadas al blues y jazz. Mientras que, por su parte, el lado dos es una suite lateral extensa dividida en cuatro partes compuesta por Richard Hartley, que no era miembro de la banda, y basada en la obra poética de Lord Byron. En la segunda parte la cosa se pone, por momentos, un poco más abstracta, alcanzando en un par de track momentos de desconcierto en los que la banda pareciera sumergirse aún más en la fusión y la experimentación, saliéndose de los sonidos más ‘’clásicos’’.

El álbum fue lanzado gracias a un contrato con RCA que firmó Yoel Schwarcz (no Continuum) y Continuum lanzó su primer álbum homónimo en 1970. Continuum lanzó un segundo disco en 1971 pero nada de lo que ocurriría en el primer disco dejaría una pista de las experimentaciones que alcanzarían para su segunda presentación. Tal vez algunas pistas experimentales del primer disco, como ‘’Revelate’’ o ‘’Apodosis’’, dan algunas pistas del rumbo al que se dirigiría la banda, el rumbo de la experimentación y la música sinfónica con acercamiento al vanguardismo, los sonidos extensos y de sesión, las suites y el acercamiento al rock sinfónico. Para su segundo lanzamiento, "Autumn Grass", de 1971, la banda rompe con las piezas cortas del primer disco y presenta piezas preferentemente extensas donde experimenta con fusiones sinfónicas y música clásica.

Continuum fue concebido en Holanda por el multiinstrumentista húngaro Yoel Schwarcz en 1967. Después de mudarse al Reino Unido, se unió con el pianista Tim Rice, el bajista Peter Billam y el baterista Harvey Troupe, grupo que desarrolló un tipo único de música fusión que unía culturas de orígenes diversos y las incluía en una sola cosa fusión. Aunque el proyecto se formalizó en el marco de una banda, Schwarcz era el líder nato y la música era la criatura bastarda de sus visiones y ocurrencias.

La banda continuó de gira después del lanzamiento de "Autumn Grass", pero surgieron las omnipresentes diferencias musicales y el fundador Schwarcz decidió que era hora de seguir adelante. Los miembros restantes mantuvieron a la banda en funcionamiento durante unos meses más, pero cuando quedó claro que sus esfuerzos eran inútiles, se disolvieron. Yoel Schwarcz se convirtió en músico de sesión e ingeniero de sonido, y estuvo de gira con Henry Cow, entre otros. Ha vivido y trabajado en Francia y el Reino Unido estando involucrado en una amplia gama de proyectos relacionados con el sonido. Se retiró de ese trabajo a principios de 2006 y compró una pequeña granja en el valle del Loira, donde sigue activo en los campos de la música y el arte.

Cod: #1647

lunes, 21 de marzo de 2022

Emerson, Lake & Palmer - Emerson, Lake & Palmer (1970)

Este sonido es toda una rama y una insignia distintiva dentro del prog inglés y dentro del prog universal, estando sus discos en las bateas de todas las disquerías que se jacten de saber de prog y multiplicándose sus publicaciones a lo largo de muchas ediciones de sus tantos discos publicados, muchos de ellos elementales para el desarrollo de la música rock progresiva. Aunque Emerson, Lake & Palmer no es fácil de escuchar, especialmente para quienes sean ajenos del prog. Sus composiciones, que son todas construcciones sonoras erguidas en base a progresiones académicas en Hammond y Moog, no son para cualquiera y por ende estos sonidos no se han logrado ubicar en el imaginario popular común tanto como otras bandas ‘’prog’’ de mejor acceso para las masas como Pink Floyd.

Emerson, Lake & Palmer toma su ser de la fusión de la música clásica con el rock, trayendo desde su compositor líder, el pianista Keith Emerson, todo un repertorio técnico de formación académica, nociones marcadas de jazz, vanguardismos, experimentaciones y armonías, para construir así una identidad propia y única, un sello distintivo que durante los año se ha mantenido en pie y sigue dando influencia y referencia en el género, un estilo y un sonido ineludible y universal.

Keith Emerson, como miembro fundador del grupo, impuso no todo su repertorio técnico y sus ocurrencia como adaptaciones de músicas clásicas y tradiciones al rock, sino que trajo, de su anterior experiencia con The Nice, todo un repertorio casi teatral con los que desarrollaba todo un acting de locuras y delirios en los conciertos en vivo, como clavar cuchillos en su órgano Hammond, tirarse al piso o saltar sobre su Hammond y tirárselo encima, para seguir así tocando sin dificultad alguna. Emerson venía desarrollando estas locuras con The Nice, su anterior banda, formada en 1967 y de influencia marcada también por la música clásica y las fusiones con rock, aunque también marcados por la influencia de la psicodelia del momento. 

Según el mismo Keith Emerson, esos frenetismos en los vivos fueron inspirados por su confeso ídolo Jimi Hendrix, quien evidentemente hacia usos de despliegues muy particulares en sus presentaciones, y por influencia de otro personaje, ya no tan conocido, apodado ‘’Don Shinn’’, quien propuso en la misma época algunos sonidos similares a los de The Nice, fusionando melodías clásicas a sonidos de rock impulsados teclados hammond, Emerson tomaría mucho de allí para inspirarse en sus sonido. 

Emerson declararía lo siguiente sobre estos asuntos: ‘’Don Shinn era un hombre de aspecto extraño, muy extraño. Tenía una gorra de colegial, gafas redondas ... Acababa de pasar por el Marquee cuando lo vi tocar ... El público era pura histérica .... Y me dije: '¿Quién es este tipo?' Había estado bebiendo whisky de una cucharilla y todo tipo de cosas ridículas. Tocó un arreglo del Concierto de Grieg, el Brandenburg y todo. Y realmente me inspiro... toco realmente bien y consiguió un sonido fantástico de la L-100. Luego se sacó un destornillador y comenzó a hacer ajustes mientras tocaba. Todo el mundo se moría de la risa. Lo vi y me dije: ''Espera un minuto! Ese tipo tiene algo ". Supongo que ver a Don Shinn hizo darme cuenta de lo que me gustaría hacer en escena. Él y Hendrix fueron las principales influencias sobre la forma en que desarrollé la puesta en escena en mi conciertos…".

En 1969, el Fillmore West fue la meca hippie de San Francisco, por donde pasaba la crema de la escena de la costa oeste, pero también la meca para visitantes británicos. El 12 de diciembre de ese año la banda inglesa The Nice, liderada por el tacladista estrella Keith Emerson, se presentó en el Fillmore West para el final de su gira por los Estados Unidos. Dos días después, el bajista y cantante Greg Lake estaba en el Fillmore junto a King Crimson, ambas bandas pioneras en la fusión del rock, jazz y música clásica. Para ese entonces ambos musicos ya eran reconocidos y destacaban por sus hazañas cada uno es sus respectivas bandas, pero tras bambalinas ambos ya estaban proyectando sus visiones en un proyecto venidero.

Tras su encuentro, ambos músicos congeniaron a la perfección y seis meses de la partida de sus respectivas bandas estaban ya en un proyecto propio, en busca además de un baterista que completara el trio de brillantes. El primero en ser sondeado por Mitch Mitchell de la Jimi Hendrix Experience, pero pronto empezó a sonar más fuertemente el nombre del Carl Palmer. Palmer venia de pasar por bandas como la Crazy World of Arthur Brown, y en ese momento estaba por terminar su paso por Atomic Rooster, grupo con el que tuvo un comienzo problemático pero del que no se quería ir tan rápidamente. Palmer Inicialmente se mostró reacio a renunciar. “No me uní a ELP de inmediato”, dijo. Finalmente, y gracias a la ayuda de su manager, logra salir de Atomic Rooster para unirse al trio de leyendas que pasaría a llamarse Emerson, Lake And Palmer.

La banda se fusionó durante los ensayos en el salón de una iglesia del oeste de Londres, antes de hacer su debut en el Guildhall de Plymouth el 23 de agosto de 1970, un calentamiento para una actuación grandiosa en la Isla Of Wight Festival seis días después. Mientras tanto, el trío había comenzado a trabajar en London's Advision Studios en su álbum debut, con Lake produciendo y la ingeniería de Eddie Offord, lanzado finalmente en Noviembre de 1970, bajo el nombre homónimo de ‘’Emerson, Lake And Palmer’’.

Los tres músicos del trio estaban a la misma altura y su primer disco fue una muestra de ello, repartiéndose las autorías del material publicado en el mismo. Este primer trabajo sería una de las mecas iniciáticas del progresivo, un trabajo temprano que marcó tendencia e influencia, aunque a menudo no se lo recuerda entre sus fans como su trabajo más destacado. El trio todavía ligado de alguna manera a los sonidos de la psicodélica, aplica por momentos distorsiones a los teclados y al bajo, alcanzando un sonido a veces sucio y ruidoso, estilo que congenia a la perfección con el virtuosismo de los ejecutantes, que se plasman en atascos y composiciones más que sofisticadas y de diversa manufactura progresiva.

Es un trabajo progresivo fino, con composiciones muy sofisticadas y ejecuciones que funcionan a la perfección las unas con las otras, generando un climax muy particular. La influencia del rock marca obviamente también a estas piezas, apareciendo algunos riffs, partes cantadas y estribillos, aunque estos se ven enriquecidos por las sofisticaciones aplicadas desde el tecladista Emerson que es también un pianista de concierto por momentos, Lake no solo un gran bajista sino también gran guitarrista aunque incluso en su rol de cantante sea como se destaque más en el disco, con su voz pristina y perfecta, y Palmer no queda atrás, siendo un percusionista completo y tan versátil para encontrar a las partes intrincadas y sinfónicas el golpe justo y perfecto a cada momento.

Una pieza destacada del disco es la extensa ‘’Take a Pebble’’, que cuenta con una forma heredada del hipismo y el rock psicodélico, el cual acostumbraba, por ejemplo Hendrix en sus presentaciones en vivo, a tocar canciones en su formato normal pero estirando el solo de guitarra para que funcionara en una extensa sesión de improvisaciones, una autentica zapada. ELP hace algo parecido en este tema, tocando una canción relativamente convencional, aunque al momento del solo estiran la cosa con una serie de tres secciones entre partes con piano, partes acústicas y más partes con teclas y atascos de la banda. La fusión es fina, compleja, la banda congenia a la perfección tocando cosas muy complejas con una soltura envidiable.

Estos eran los nuevos sonidos propuestos por las bandas de la época que comenzaban a despegarse del rock clásico y cada una presentaba su propia versión de esta nueva música creada a fundamente de fusiones y experimentos y que no puede ser ejecutada fácilmente por cualquier músico, ya que los creadores de estos discos generalmente eran virtuosos o talentosos creadores que ofrecían sonidos nunca antes oídos y ejecuciones propias de prodigios. El rock se había vuelto sofisticado, había recobrado un significado artístico muy profundo y de ellos surgieron prodigios artísticos como este.

Cod: #1646