24 abr. 2018

Exmagma - Exmagma (1973)

Usualmente se suele encasillar a Exmagma dentro de la etiqueta del krautrock, por su proximidad a la movida (eran de la misma Alemania), y por ofrecer, al mismo momento en que se desarrolló dicho género, un estilo experimental en el cual usaban incluso los mismos elementos que en dicho género; pero Exmagma recombinó los sonidos y utilizó su imaginación (o su espíritu) para crear una música a priori muy difícil de encasillar o clasificar.

Exmagma fue formada en Stuutgart, Alemania, por Andy Goldner en guitarra, bajo y saxo, Thomas Balluff en teclados, trompeta, flauta, y voz, y el baterista de jazz Fred Braceful, proveniente de otro grupo alemán contemporane, ‘’Et Cetera’’. Originalmente iban a llamarse Magma, pero tuvieron que cambiar de nombre tras enterarse de la asociación francesa que llevaba el mismo nombre. El primer y homónimo álbum de Exmagma se grabó en 1972 y se lanzó en 1973, presentando una serie de atascos de, dentro de lo que difícilmente podría decírseles, jazz-rock, condimentado con una serie de factores y animidades que conducen al sonido hacia costados poco esperable pero que serían bien recibidos por los amantes del jazz-rock más experimental, de la época, o por los amantes de los sonidos psicodélicos. 

A menudo, al escucharlos, queda la sensación de que están desplegando sesiones, son auténticos atascos con una base percusiva amplia, con un estilo tipo funky, repleto de alocados solos estilo free jazz, con teclados, e incluso algunos agregados sonoros electrónicos. El sonido, parece cuasi improvisado, tiende a conducirse muchas veces a la experimentación sonora, especialmente en la última pieza del disco, la que seguramente ocupara, por aquel entonces, todo el lado B del original vinilo publicado por ellos; se trata de ‘’Trippin With Birds - Kudu – Horny’’, una pieza de 18 minutos en donde exponen aún más su potencial rupturista, apareciendo ambientes electrónicos juntos a solos de saxo a la free jazz, sonido que sigue así durante varios minutos para desembocar en otro atasco, típico del disco, pleno de solos de teclado y bases percusivas arrítmicas.


Una música ‘’desconocida’’, con una identidad extraña; sin duda uno de sus elementos recurrentes es el jazz-rock, en el que se afirman las formas propiamente concretas, los ritmos y armonías, que suelen aparecer en el sonido pero que de todas formas lo realizan de forma extraña, no típica; sin duda estaban interesados en mantenerse bajo un halo vanguardista, seguramente estaban preparados para elaborar piezas de un tipo convencional o evidente, pero utilizaron sus recursos para desarrollar sus ocurrencias sonoras.

Despliegan sonidos extraños pero da gusto escucharlos, tienen estilo aun desplegando elementos que por lo general causan extrañeza o desinterés en el público. Puede que recuerden a Soft Machine de los 60s, e incluso se dice que recuerdan a los trabajos contemporáneos de Wolfgang Dauner, otro alemán, quien en la misma época elaboró algunos trabajos de jazz rock de características bastante similares, como ‘’Output’’ o ‘’Et Cetera’’. También recuerdan en cierta manera a los atascos realizados por el Miles Davis de principio de los 70s, la epoca del ''Call it anything'', con groove y delirantes improvisaciones constantes.

A principios de 1973 Exmagma recorrió Francia, donde sus experimentos sonoros fueron bien recibidos y permanecieron allí durante unos dos años. "Goldball" se grabó en el sudio de Conny PLANK cerca de Colonia, y solo se lanzó en el pequeño sello francés, Urus, en 1974. Un tercer álbum del grupo tuvo su preparación, en 1975, Exmagma 3, pero no vio la luz sino recién en un cd en 2006.

Cod: #1310

18 abr. 2018

Lula Côrtes e Zé Ramalho - Paêbirú (1975)

'’Paêbirú: Camino de la montaña de sol’’, también conocido simplemente como ‘’Paêbirú’’, es un álbum ideado y realizado por dos brasileros, el pernambucano Lula Côrtes y el paraibano Zé Ramalho (que años después se convertiría en cantante de éxito), grabado entre los meses de octubre y diciembre de 1974, en la discográfica ya desaparecida Rozemblit, en Recife, en el estado de Pernambuco, Brazil, y lanzado en el año 1975; disco del cual participaron como invitados otros músicos como Paulo Rafael, Robertinho de Recife, Geraldo Azevedo y Alceu Valença, entre otros. ‘’Paêbirú’’ fue el primer y único álbum lanzado por asociación entre Cortés y Ramalho, también fue el segundo álbum de Lula Cortés y el primero de Ze Ramalho.

Cuando Zé Ramalho conoció a Lula Côrtes, a mediados de 1974, los dos fueron contagiados por la fascinación por la región Ingá del Bacamarte, en Paraíba, gracias a un amigo en común, el artista Raúl Córdula, cuyo padre estaba ligado a la sociedad Arqueológica de Paraíba. El dúo resolvió hacer un disco conceptual vinculado a esta zona en particular y las maravillas arqueológicas ubicadas en ella, ambos investigaron sobre los ritmos indígenas locales y las leyendas de la región. 

También resolvieron transformar el disco en una especie de trip colectivo, de acuerdo con las costumbres hippies de la época. Lula Côrtes cuenta "Zé Ramalho fue de importancia fundamental, porque él tenía una experiencia muy grande con bandas. Era una persona que tenía cierta disciplina para conducir los ensayos.’’. El sentido de disciplina de Zé Ramalho era fundamental aún por otro motivo: una amplia parte de los músicos del proyecto estaba involucrado con experimentaciones lisérgicas, durante las sesiones de grabación los músicos experimentaron con ácido lisérgico. Côrtes: "La gente que pasaba por Paraíba, en el camino, paraba y comían hongo, era una cuestión astral volcada a la sensibilidad, no para convertirse en una persona grosera y estúpida".

Así es como ‘’Paêbirú’’ exhibe una serie de piezas ambientales acústicas, de un carácter relajado y místico, que reflejan intrínsecamente la cultura del tropicalismo y el folklor brasilero, sumado a visiones indígenas y a misticismos tomados de leyendas locales que fueron revividas bajo intensas experiencias alucinógenas que tuvieron los músicos en el proceso de grabación. El sonido se fundamenta por un entrecruce absoluto de sonidos acústicos (en largos pasajes instrumentales), sonidos rituales, ritmos regionales del noreste de Brasil y psicodelia. El trabajo originalmente fue publicado en dos vinilos, en los que, cada lado de cada disco representaba conceptualmente un elemento de la naturaleza, siendo la tierra, el aire, el fuego y el agua, los objetos retratados en cada una de las partes en las que se divide la obra.


Es cierto que cada elemento está representado con algunas características particulares: en la parte correspondiente a la ‘’tierra’’ aparecen algunos tambores y maracas y unos sonidos como de ritual, mientras que para la parte del ‘’aire’’ el sonido es prácticamente acústico, elaborado con arpegios y arreglos en guitarra acústica. Para las piezas correspondientes al ‘’fuego’’, pareciera que el sonido se vuelve más rockero, por así decirlo, aparece la guitarra eléctrica y aparecen sonidos de rock psicodélico, ya no tan acústicos o sutiles. Por último, para el ‘’agua’’, en las piezas correspondientes a este elementos aparecen sonidos de agua, algunos canto tribales de alabanzas, y otros arreglos acústicos, a lo largo de las sesiones.

Aunque por otro lado, las diferencias sonoras son sutiles entre cada parte, en realidad todas están marcadas por lo mismo, por el carácter de ritual, la búsqueda conceptual elaborada como una gran alabanza sonora reivindicatoria a las culturas precolombinas brasileras y sus costumbres místicas. Una de las fuentes de inspiración para el disco fue la ‘’Pedra do Ingá’’, una enorme piedra de 24 metros de longitud y tres metros de altura, ubicada en el municipio brasilero de Inga, en el estado de Paraíba, en una zona de importancia arqueológica, con cuervas y piedras repletas de distintas inscripciones y tallados, algunos zoomorfos, otros representando signos abstractos y otros que representan estrellas.

A su vez, para el trabajo se inspiraron en una variedad de leyendas sobre Sumé, una entidad mitológica en la que los indios locales creían antes de la colonización española. Las letras del disco hacen incontables referencias a estas leyendas y grabados, léase el mismísimo nombre del tema 8, que corresponde a la parte del disco dedicada al fuego, ‘’En las Paredes de la Piedra Encantada, Los Secretos tallados por Sumé’’. Otras entidades importantes de la cultura brasileña como Yemanjá también se citan. Además, el nombre del disco, ‘’Paêbirú’’, hace referencia a "Ruta Paêbirú " o ‘’Camino de la montaña de sol’’, se trata de un camino construido por los indios desde hace más de mil años, que une el Océano Pacífico con el Océano Atlántico.

Cuenta una leyenda, que un suceso involucrado al lanzamiento del disco hizo que el mismo se volviera mucho más codiciado y que le diera un aire aun mas legendario a su historia. La discográfica Rozenblit, que lo grabó, se encontraba a la orilla del río Capiberibe, y luego de su producción en físico, los discos fueron almacenados en un galpón ubicado en las cercanías. Lamentablemente una secuencia de lluvias torrenciales comenzó a llegar a la zona lo que hizo desbordar al rió aledaño, llevándose consigo casas y hasta vidas de algunos lugareños, y con esto, el lote de discos que estaba almacenado también fue afectado. 1000 copias del vinilo fueron arrasadas por el agua, quedando solo unas pocas copias, alrededor de 300, disponibles. (En el 2011 se realizó el documental ‘’En las paredes de la piedra encantada’’, que cuenta la historia de la realización del disco y de la región que inspiró su realización.)

Cod: #1309

11 abr. 2018

Black Renaissance ‎- Body, Mind And Spirit (1976)

El coautor e ideólogo principal de este proyecto es Harry Whitaker, un norteamericano nació un 19 de Septiembre de 1942, en Pensacola, Florida. Ya en plena adolescencia, su padre solía llevarlo a un famoso Templo Masónico llamado “The Blue Bird”, donde algunas noches florecían jam sessions sin límites horarios que provocaron una inminente influencia en el joven Whitaker. A los 16 años y recién graduado se decidió a probar suerte junto a su amigo y bajista, Ray McKinney, juntos recorrieron kilómetros y kilómetros de carretera buscando audiciones, tocando en clubs y ganándose un nombre como bien podían. (Algunos párrafos para esta reseña fueron tomados de Concepto Radio)

Su gran oportunidad fue en 1965, cuando Slide Hampton lo contrató para formar parte de la banda de Lloyd “Mr. Personality” Price, como pianista una formación de auténticos salvajes del circuito, músicos de talla mundial. Whitaker no se achicó y con tan sólo 22 años compartió escenario con leyendas como Kenny Dorham, Pat Martino o Jimmy Heath, músicos que también supieron introducirle ante otros grandes nombres del momento, como por ejemplo el gran batería Alphonse Mouzon (con quién compartiría estudio en la futura grabación del mítico álbum de Eugene McDaniels, “Headless Heroes Of The Apocalypse”, quién a su vez le presentó a un vibrafonista de Los Angeles llamado Roy Ayers, que en aquellos tiempos se encontraba en plena búsqueda de un pianista para su nuevo álbum.

Así comienza una nueva asociación de Whitesnake con Ayers, y se podría decir que la carrera de Whitaker ya nunca volvería a ser la misma, aquella relación que determinó al pianista como nuevo integrante de la banda del vibrafonista (Ayers) fue un punto de inflexión tanto en su ideología, su manera de tocar. Juntos grabaron el disco “Ubiquity”, que fue un preludio de la formación que años después se conocería como Roy Ayers Ubiquity. “He’s Coming”, el segundo álbum de la formación de Ayers se grabó en 1972, se editó también en Polydor y fue arreglado y dirigido por completo por el mismo Whitaker.

Eugene McDaniels fue otro personaje igualmente clave para la carrera del aún joven pianista Whitesnake. Fue en las sesiones de grabación en Atlantic para “Headless Heroes Of The Apocalypse”, donde estos dos grandes amigos y colaboradores estrecharon su amistad, una admiración mutua que llegó a su punto más alto en la producción, arreglo y ejecución del uno de los mejores álbums de Soul de todos los tiempos, el “Feel Like Makin’ Love” (1975) de Roberta Flack, quien también coincidió en varias tardes de grabación en Atlantic, donde quedó impresionada con el talento y destreza de Whitaker y lo propuso como su nuevo director musical tras la marcha de León Pendarvis.


Whitaker, quien ya venía haciendo carrera como pianista, productor y arreglista, se encarga a su propio proyecto, a la joven edad de 26 años, invirtiendo su propio dinero duramente ganado como arreglista, escritor y músico de sesión, en la realización de su propia epopeya musical no comercial, un audaz emprendimiento que combinaba jazz y música afroamericana al cual denominó ‘’Black Renaissance, Body, Mind And Spirit’’, grabado en el estudio Sound Ideas, de Nueva York, el 15 de Enero del año 1976, día correspondiente con el 47 aniversario de nacimiento de Martin Luther King.

La historia de la formación que grabó este trabajo comienza con la unión de algunos de los músicos más importantes en la facción más políticamente comprometida del Jazz de los 70; James Mtume y Billy Hart en las percusiones, Woody Shaw en la trompeta, Azar Lawrence al saxofón, Buster Williams con el contrabajo y a la cabeza, por supuesto, Whitaker, en piano, dirigiendo el sonido.

‘’Body, Mind And Spirit’’ está compuesto por dos extensas piezas, dos largas sesiones que originalmente ocupaban cada una un lado completo del vinilo. En estas piezas, que son auténticas sesiones donde la improvisación tiene lugar casi como requisito, se despliega una música groove/funky con estilo afroamericano fusionada al jazz, donde toda la riqueza y significación de la cultura negra se aglomera en una música bastante espiritual y con riqueza. Una amplia gama de elementos componen al sonido final, soul espiritual afrocéntrico, poesía, influencias de free jazz, solos de saxo, aullidos instrumentales, etc. La presencia de la influencia del jazz está más espiritual está presente, se perciben reminiscencias de sonidos a lo Sun Ra, John Coltrane o Herbie Hancock.

Por supuesto Whitaker es quien marca el paso y dirige el sonido, con sus parafraseos jazzeros en piano, respetando los silencios y marcando los cimientos del sonido que fluye y refluye constantemente, tras hacer varios parates; véase el la pieza “Black Renaissance”, en la cual se modula hasta llegar a varios silencios intermedios.


Hay una noción, en el sonido, como de ritual, de magia afro, misticismo; son extensas sesiones, con arreglos vocales algo hipnóticos por su efecto reverberante y continuos solos de saxo, el sonido se introduce en tierras de misticismo negro. Véase especialmente el nombre del segundo track, ‘’Magic Ritual’’, que comienza con sonidos de ritual y termina sublimándose en orgasmos donde explotan los solos de saxo y los ritmos afro-funk. Recitaciones y voces, tanto en inglés como en un idioma que pareciera ser africano, se presentan en distintos pasajes de las sesiones, y dan aún más una sensación como de ritual.

La homónima “Black Renaissance” (de 23 minutos de duración y que reza al Renacimiento Negro) y “Magic Ritual”, dos muestras enciclopédicas de lo que fue la época más socialmente comprometida de la música Negra, elaboradas con un espíritu que denota las ansias de revolución, de integridad, de compromiso social y racial. 

En la reedición del cd viene una inscripción que dice: ‘’Un santo grial para todo coleccionista de soul-jazz y grooves extraños, y uno de los primerísimos ejemplos de rap en un LP de jazz. Grabado como tributo en el día honorifico de Martin Luther King, 1976, lanzado ilegalmente en una cantidad muy limitada, en Japón, más tarde ese mismo año’’. Esto nos da algunas pistas seguir adentrándonos en los orígenes musicales de la obra.

La vida musical de Harry Whitaker llevó años relacionada con Nueva York, donde sus actuaciones cada Jueves, Viernes y Sábado en el Arturo’s Restaurant de la 106 W Houston Street son toda una institución. Allí fue donde se gestó su intensa participación en el debut de la cantante Claudia Acuña para Verve (donde dirige y toca el piano) y donde Harry ha encontrado la oportunidad de editar sus primeros discos con su trio (junto a Omer Avital y Dan Aran) gracias al sello Small Records. “Thoughts (Past And Present)” primero y a modo de revisión de algunas composiciones del pasado del pianista, y más recientemente el “One Who Sees All Things”, enteramente compuesto por material nuevo. Harry Whitaker falleció el 17 de noviembre de 2010, en la ciudad de Nueva York.

Cod: #1307
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