17 may 2021

Raul Porchetto - Cristo Rock (1972)

El comienzo del disco puede llegar a engañar, comenzando con los conceptos de la obertura y siguiendo con un tema de rock pesado bien al estilo de ‘’La Pesada’’, banda cuyos miembros participan en este disco, pero luego de estos temas comienza la maza acústica del disco propiamente dicha que se desarrolla en delicadas canciones folk acústicas ornamentadas eventualmente con arreglos de cuerda, apariciones de rock, apariciones de arreglos corales, y siempre siguiendo por esa línea lirica de una delicadeza melódica y una delicadeza en la interpretación del autor, carácter que se incremente con el canto tan característico del autor. Hay pasajes por donde el sonido suena como un pastiche, un collage de grabaciones alteradas, atmosferas extrañas e inventos varios, especialmente esto ocurre en el último track, el llamado ‘’Cancion VIII’’, que comienza curiosamente con un blues pero que poco a poco se deforma para terminar de ingresar hacia terrenos desconocidos, con las aplicaciones sonoras nombradas anteriormente, un mejunje tan extraño que alcanza el mote de vanguardista, con el rock/blues como excusa para presentarse pero para terminar también volcándose hacia terrenos desconocidos y que buscan la innovación sonora. 

Estos intentos experimentales son típicos del rock de aquel momento, y típicos además de quien estuvo a cargo de la producción del disco, el mismísimo Billy Bond, quien, acompañado por otros músicos estelares de la escena rock argentina de la época, como lo eran Claudio Gabis en guitarra, Kubero Díaz en guitarra, Alejandro Medina en bajo, Cacho Lafalce en bajo, Charly García en teclados, Jorge Pinchevsky en violín, Oscar Moro en batería, Jimmy Márquez en batería, se encarga de dotarle al disco, desde la producción, de algunas ideas y avances que se ven reflejados en algunos pasajes puntuales del disco, como en el primer track, llamado ‘’Cancion I’’, el ya mencionado ultimo track del disco, llamado ‘’Cancion VIII’’, y en general en algunos arreglos particulares que brotan junto a los arreglos acústicos del compositor de los temas. Estos detalles realzan esa noción que presenta la obra de ser un trabajo ‘’conceptual’’ u ‘’operístico’’, son las visiones del autor de la música hechas carne a través de la producción.

La participación de semejantes músicos de rock en este disco le dotó al mismo una significancia que se puede ver reflejada en la aparición del rock más duro, alejándose de lo acústico, como lo es en el segundo tracks, ‘’Cancion II’’, donde abandonan cualquier intento acústico para meterse de lleno en un rock, puro y duro, donde se continua con el mismo concepto lirico pero el sonido rock se impone. Sobre esto Porcheto hace referencia en un entrevista: ‘’El rock era underground, éramos contracultura, pero dentro de eso había ciertos parámetros que había que respetar. Si vos no los respetabas y ya te ibas, no sé, a lo electroacústico, directamente te querían matar... Tanto es así que no doy pie con bola nunca más con la grabadora, y aunque tenía contrato por dos años y dos long-plays, no me iban a dejar grabar a menos que yo cambiase mi enfoque y yo nunca lo hice a través de mi carrera. Así que hice un par de discos simples y luego tuve que esperar un par de años para retomar mi carrera de grabación en otro sello.’’


Se trata de un disco que parece conceptual, parece operístico, parece desarrollarse a través de un concepto que pretenden masticar y plasmar musicalmente, y de alguna forma los intentos creativos desde los nombres y estructuras de las piezas reafirman esta sensación de que se trata de una obra conceptual. El trabajo se centra en una fuerte noción religiosa pero no desde una manera de predica como lo podría ser en el rock cristiano, sino que Porcheto habla sobre religión o Jesucristo pero cuestionando aquellos estados moralmente contradictorios en los que se encuentran el establishment religioso o las instituciones relacionadas a este. Raul Porcheto: ‘’La idea del disco yo la había estructurado a partir de cómo vivenciaba la contradicción que veía entre la visión de Cristo tradicional e institucional y su figura real, su prédica y su obra.’’

Raul Porcheto declararía sobre la obra: "La obra está dividida en dos partes: en la primera gira alrededor de un gran recuerdo de una persona llamada Cristo al que la institución (la Iglesia) lo da como muerto. En la parte siguiente, Cristo está metido dentro de nuestro actual sistema social y político y da sus opiniones igual que lo hizo en su época. El personaje habla siempre en primera persona por que vive". De esta manera se aclara el porqué de la lírica y poética del disco hablando desde primera persona, inmerso desde la perspectiva actualizada en el contexto de la época en la que el trabajo fue publicado, visión que de alguna manera se podría extender hasta el presente porque las instituciones religiosas y eclesiásticas continúan manteniéndose firmes en una cúpula de poder y ambición que se desdicen del mensaje original de donde suponen partir.

Luego de la publicación de este disco Porcheto se asentó con un nombre propio entre lo más alto del rock nacional de época. Integró la banda "Reino de Munt", en la que tocaron Alejandro Lerner y Gustavo Bazterrica, entre otros.  En 1976 integró el grupo Porsuigieco, junto a León Gieco, María Rosa Yorio, Charly García y Nito Mestre. Para 1979, porchetto grabó varios álbumes en los que colaboraron artistas como Pedro Aznar, Gustavo Bazterrica, Alejandro Lerner y Lito Epumer. En 1980, Porchetto editó "Metegol" y al año siguiente, "Televisión", con la participación de los futuros G.I.T., ambos discos de rock moderno, de los primeros en su tipo en Argentina. En 1982, cuando todavía gobernaba la dictadura militar, Raúl Porchetto editaba 2 LPs: "Che pibe", que incluye el tema «Che pibe, vení votá» cantado a dúo con León Gieco y que fue Disco de Oro. En 1983, después de la Guerra de las Malvinas, editó «Reina madre», disco de platino que llegó a ser uno de los más vendidos del rock nacional.

Cod: #1558

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