2 ago 2019

Faust - Faust (1971)

Las bandas componentes de lo que se conoció vagamente como Krautrock funcionaron a manera de chocar y cortar con la hegemonía desplegada por el beat británico y el blues-rock norteamericano, y sea tal vez Faust uno de los exponentes más rupturistas entre estas bandas desafiantes. Faust, un grupo de artistas alemanes provenientes de diversas partes de su país, unidos por la idea principal de deconstruir todo lo heredado y comenzar de cero, sin ninguna influencia del maistream, para generar así una música nueva en todos los sentidos.

El grupo estaba asociado con un personaje que sería de importancia vital en su desarrollo discográfico, Uwe Nettelbeck, productor de la banda, era un periodista que había trabajado en varias de las revistas underground que habían florecido en la escena contracultural de fines de los sesenta. Nettelbeck fue un escritor importante e influyente en los sesenta, y fue con esa autoridad que se acercó a Polydor  para venderles la propuesta de Faust y logró convencerlos, consiguiendo un presupuesto enorme.

Nettelbeck  contactó con Jean-Hervé Peron cuando este tocaba con un grupo que hacia canciones y del que también eran parte el guitarrista Rudolf Sosna y el saxofonista Gunter Wüsthoff. Ellos conocían a su vez a otra banda, un cgrupo que funcionaba bajo el nombre de Capylognatus Citelli y que contaba entre sus varios integrantes con Werner ‘’Zappi’’ Diermeier y el tecladista Hans-Joachim Irmler. Estos dos grupos se fusionaron rápidamente para formar Faust.

Polydor no solo financió el proyecto de Faust, sino que también  financio la construcción de un nuevo estudio para la banda en el edificio de una antigua escuela en el pequeño pueblo de Wümme, a unos cuarenta kilómetros de Hamburgo. El grupo se encerró en este estudio a trabajar en sus creaciones pero con un espíritu de divertimento, ni periódicos ni televisión, estaban aislados, eran solo ellos y sus perros. Lo único que hacían era cocinar, hacer música, conversar, cocinar, hacer música y dormir. 

Aprovechando la oportunidad de haber sido financiados, el grupo se recreó a sí mismo y se expandió en un aura de libertad total, hacían lo que querían cuando querían, vivían desnudos, tocaban en medio de la noche desde la cama, ensalzados por el espíritu de no ser serios, eran serios en la idea de no ser serios, impulsados por la idea dadaísta de creación espontánea y sin límites.


Viviendo entre el humo de hierba, las inspiraciones punzantes, el libertinaje total, la vida alocada, etc; en esas condiciones es concebido el álbum debut de Faust, una arremetida primigenia y exuberante de dadaísmo traída al mundo en una forma musical tan libre y desenfrenada que desafía los conceptos de lo posible o imposible, lo aceptable y lo intolerable, los bueno y popular y lo malo e impopular, es que se propusieron trabajar inspirados en las vanguardias y en ello los limites están muy corridos hacia afuera, impulsados por la influencia del jazz rock experimental de Frank Zappa & The Mothers, respirado aun los resabios contraculturales de mayo del 68.

Faust hace uso del collage de cintas para dar vida a una música sin nombre, que muta y depara al oyente una serie de pasajes electrónicos, fusionados con rock de cámara y muchos elementos con los que posiblemente pudieran encontrarse o toparse, presentado todo de manera irreverente y vanguardista, rupturista y desenfrenada. Lo que parece ser un rock no profesional se encuentra con un zumbido electrónico, para luego surgir una serie de voces desencajadas y percusiones espontaneas, y lo que comenzó como un rock vertiginoso ahora se transforma en una pieza lenta y melodiosa, que en la medida de la improvisación va, a su vez, mutando hacia nuevas intensidades.

La rusticidad fluctúa entre ambientes de rock pesado, las esferas de la vanguardia guardan un dejo de desazón ante la estrechez dejada por este sonido que sería el sueño para los futuristas italianos de principio del siglo XX, porque todo lo que ellos soñaron el krautrock lo recreó con creces, imponiéndose con subestimación ante las convenciones más rancias del maistream con la creación de una música radicalmente vanguardista y políticamente desencajada de cualquier patrón comercial.

La vida de la banda luego de este álbum siguió de la misma manera, de forma desenfrenada creando su música, con escándalos publicos, con incomprensibles presentaciones en vivo en las que aparecían en escena tan descontracturados como en la misma sala de ensayo y en las que el público mismo terminaba subiéndose al escenario para participar, ejecutando cualquier instrumento o cualquier cosa que pudiera hacer ruido; finalmente esa era su intención, generar algo en el público. 

Hasta 1973 la banda llegó a publicar tres álbumes más, hasta que poco a poco, por las incongruencias del grupo, los miembros fueron desertando, y tras varios escándalos, las travesuras del grupo llegarían a su fin, por lo menos en lo que respecta en la década de los 70s, luego volverían a reunir en la década de los 90s.

Cod: #1374

1 comentario:

  1. Some Krautrock Archaeology:

    I'm not usually a FLAC snob, usually 320 is quite okay. But this album (a wonder of 1971 recording technology, but with many harsh elements) requires FLAC to fully hear the details, and not cause a headache to the listener. Thanks to your rip, after hundreds of listens to this LP from other sources, I can finally hear that the Beatles and Stones samples were actually cover impersonations by Faust (!), and finally understand what Jean-Herve Peron says in the opening (obviously a message to the Polydor executives):

    "We're clearly sick from the cold! Just keep on waiting!!"

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