Esta experiencia ha plasmado su concepto dentro de un mundo de delirios, todo lo que han hecho parece manejarse por un primitivismo musical que encuentra en lo ritual su razón de ser, y que utiliza la experimentación sonora como medio para transportarse hacia esos lugares tan particulares del espíritu musical. Ellos saben lo que hacen y lo hacen con determinación, sin basilar, por lo que sus propuestas no buscan intermediarios, sino que son claras y se manifiestan con su propia voluntad.
En sus discos no hay canciones, solo hay exploraciones sonoras indeterminadas, auténticos rituales que son puras manifestaciones de ellos mismos y sus ansias creativas por expresarse. El resultado de ello es una producción sonora muy interesante dentro de la música experimental y aledaños. Dentro de los años que han funcionado han podido dejar una prolífica cantidad de trabajos discográficos, por lo que hay buena cantidad de producciones por descubrir de lo que fue su experiencia.
‘’Run From Your Honey Mind’’ se encuentra dentro de los primeros álbumes que publicaron. De 2005, este experimento ritualista es toda una puesta en escena sonora de sucesos internos que se manifiestan en un mundo de riquezas provenientes de otras esferas, o tal vez sea esto una puesta en escena de un ritual para contactar con esos misterios. Sea cual fuere el caso, nótese el éxito que alcanzaron en ese acercamiento con lo oculto, y que queda como prueba en estos trabajos que son rituales vivientes.
Aquí no hay estructuras sino una sucesión de eventos con muchos ingredientes que van progresando en el espectro de la sesión instrumental y que van mutándose en ambientes oscuros indeterminados en su accionar. Hay distintos caracteres en sus ejecuciones, a veces más punzantes, por momentos más duros en lo abstracto, y a veces pareciera que entran en un ritual ya sin opción de ser revertidos. Lo experimental es su vía de acción, entre percusiones, elementos electrónicos y acústicos, y otros distintos instrumentos y efectos sintetizados agregados, que sirven para construir eso con lo que más predilección musical parecieran tener, que son las extensas sesiones instrumentales.
El disco está compuesto por cuatro piezas. Las primeras tres rondan entre los cinco y siete minutos de duración, dentro de la música experimental instrumental, con dosis de ritual pero yendo más a lo experimental, con tres propuestas con diferencias pese a componer el mismo disco. y ya en la cuarta pista, aparece el corazón del disco, que es la homónima ‘’Run From Your Honey Mind’’, aquí ya sí con un aire ritual muy marcado, ritmos hipnóticos y ambientes que invitan a entrar en trance, un sonido agradable pese a lo peculiar de la propuesta.
Haciendo una diferencia entre el rock psicodélico y la psicodelia, siendo el primero algo del rock y la última algo más abstracto y experimental, se puede detectar inmediatamente la dificultad que hay para encontrar experimentos de buena psicodelia experimental, música ya no tanto dentro de la canción sino más abocada al delirio y a la exploración sonora hacia las tierras de lo oculto. Brothers of the Occult Sisterhood podría entrar en ese estilo de psicodelia, tal vez la banda tenga su estilo propio, pero también responde al delirio, la reverberación y lo místico, características que marcan la experiencia conceptual de sus propuestas discográficas y que determinan todos los misterios espirituales que rondan cual aura alrededor de sus discos.
Ellos provienen de Nueva Gales del Sur, Australia, originalmente creados y liderados por los hermanos Michael Donnelly (Terracid, 6majik9, Soarwhole, etc, y figura clave del colectivo y sello Music Your Mind Will Love You) y Kristina Donnelly. inicialmente conformados como dúo, el grupo se fue transformando en un ensamble cada vez más grande y en permanente evolución. Tras la partida de Kristina de la formación, el grupo fluyó como un colectivo que se define más por el entorno que por una estética o núcleo particular.
Sus discos son experimentos muy interesantes, especialmente para los amantes de lo experimental y ritual. Son trabajos oscuros y generalmente bastante ocultos. No hay mucha de su música en youtube y no es tan sencillo obtener alguno de sus trabajos de manera virtual. Pero tal vez lo bello no deba ser mostrado a los grandes públicos, sino que la belleza está ahí, per se, sin mayores pretensiones, esperando a ser descubierta por quien deba descubrirla y nada más.
La época de pandemia y su consecuente aislamiento trajo con ella una serie de inconvenientes, pero con esto se generaron oportunidades que propiciaron el surgimiento de nuevas experiencias. En este marco, el músico Joaquin Martinez, se encargó a la grabación de un disco que aprovechó la ventaja de la conexión vía internet para sacar réditos artísticos, conectándose con músicos de todas partes del mundo.
En el disco ‘’Tiempo y espacio’’ cada pista fue creada por diferentes colaboraciones, tratándose de música grabada en vivo y en tiempo real, mediante programas que permiten las grabaciones unísonas con diferentes participantes, estando ubicado cada uno en cualquier parte del mundo, en su hogar y bajo las condiciones particulares de cada ubicación. Aunque también cuenta con grabaciones presenciales con músicos cercanos.
Se trata de un disco de dúos, grabado en parte online en 2020 y durante el 2022 presencialmente. Funcionando dentro del estilo de la música improvisada y casi sin parámetros preestablecidos. Joaquin jugó con la creación de un disco improvisado y grabado en tiempo real. Esto pareciera dotarle al disco de ese carácter heterogéneo en el que cada track tiene su propio sonido, y por ende su propia historia que funciona por detrás, con su propia dinámica, su propio dialogo, su propio clima, etc. Dependiendo de quién participe, cada pista representa una intersección única e irrepetible de sucesos que ocurrieron en la improvisación que cada músico aportó en cada evento musical.
El resultado es algo irrepetible, algo que goza de una peculiaridad experimental que se fundamenta especialmente hacia la experiencia de la improvisación en vivo. Todo aquí se crea en un terreno fértil que es la ejecución sin parámetros ni mayores limitaciones más que la de tocar lo que surja en el momento. Ese terreno de improvisación libre es un lugar de mucha amplitud ya que el músico tiene el espacio para plantar la semilla que le plazca, pudiendo dirigirse absolutamente hacia donde quiera, pero también requiere de buen conocimiento y recursos para poder abrirse paso hacia las tierras de lo desconocido.
Y en la experiencia de este disco pareciera radicar otro factor, que es el hecho de la presencia de otro interprete sonando al unísono, en vivo y bajo la misma dinámica de ejecución libre. Esto parece dejar en el acto de improvisación, o por lo menos en los sucesos de este disco, un elemento que de alguna manera afecta a cada músico, que se ve reflejado en el espejo del sonido del otro interprete. Con esto la experiencia musical experimenta alteraciones, surgiendo variados sucesos musicales que van ocurriendo espontáneamente, entre diálogos, preguntas/respuestas, y otros intercambios varios que tienen lugar entre los músicos que están tocando y a la vez escuchándose entre sí.
El curso de eventos creativos que hay detrás de cada momento del disco va apareciendo en el horizonte sonoro y con ello un sinfín de continuos momentos se suceden progresivamente y van variando, indefinida y casi perpetuamente, experiencia que se ve limitada solo por el factor de que, en algún momento, indefectiblemente, la grabación se detiene.
Es evidente que es difícil predecir qué ocurrirá a cada momento en esta música, lo único que es claro es que se tratará de música improvisada, pero con esto apareciendo un sinfín de climas y texturas internas, configurándose así la experiencia de una música improvisada en progresiones interminables. La experiencia del oyente aquí tiene que ver también con una experiencia de desafío, y si se quiere de creación, debiendo este estar atento a cada momento para poder percibir cada suceso ocurrido al presente. La música improvisada de esta manera es siempre un desafío a la escucha y una experiencia de apertura hacia propuestas no tan comunes.
A continuación algunas de las preguntas que Joaquín me ha respondido sobre la experiencia de creación del disco y sobre su vida musical, que ayudan a seguir enriqueciendo la escucha y el dilucidar sobre el disco y sobre su arte:
¿Cómo fue el proceso de creación del disco Tiempo y Espacio? ¿Quiénes participaron? ¿Cómo se ensambló todo? ¿El disco se grabó todo improvisado? ¿Se escuchaban mientras grababan? ¿Establecían pautas antes de tocar o tocaban lo que salía en el momento?
‘’Tiempo y Espacio es esencialmente consecuencia de la pandemia. O al menos empecé a gestarlo en ese marco temporal. El título es alusivo a eso también. Variables físicas que se vuelven filosóficas en momentos de cuarentena.
A comienzos del 2020 empecé a grabar tomas en solitario para una convocatoria de un centro cultural. Las hice en el living de mi casa, con una placa de audio y mi notebook. La idea era hacer un autorretrato (sonoro en mi caso) de 2 minutos de duración máximo. Cuando terminé las tomas, me di cuenta que tenía un disco. Mandé la mejor al centro cultural y saqué en plataformas ‘’Dos Minutos Frente al Espejo Interior’’. Por primera vez un disco me encontraba a mí, pero era un disco en solitario. Dos minutos es en mis términos, un disco experimental.
En el medio de la distribución del disco descubrí Jamkazam, un programa que me permitió tocar en tiempo real con músicos de todo el mundo sentadito en mi living. Y con él surgió la posibilidad de grabar online con buena calidad. Empecé entonces a grabar lo que después fue ‘’Tiempo y Espacio’’, pensado como un disco a dúo. Una continuación de Dos minutos. En principio fui convocando músicos que me gustaba como tocaban, y lo que se generaba cuando tocábamos juntos. Con la mayoría de los músicos extranjeros que participan compartimos muchas horas de música.
La dinámica era que los invitaba, les contaba lo que quería hacer, arreglamos un horario y la única consigna que había era tocar lo que saliera en el momento. Hicimos varias tomas y listo. En un rato tenía material.
La excepción a ese proceso fue Vlad Melocello, con quién grabamos 50 minutos de música y entendí que eso merecía un disco aparte (al que nombré Confluencia).
Otra excepción, el tema que abre el disco, que fue una sesión en la que entré accidentalmente y me gustó lo que estaba sonando así que me puse a tocar. Haciendo la mezcla descubrí que era una sesión de ajuste de sonido, pero el resultado me siguió gustando.
Luego de la etapa online convoqué algunos amigos en buenos aires y grabamos en el living de casa.
Respecto a si se grabó todo improvisado y si nos escuchábamos mientras grabábamos la respuesta es sí. Ensamblarlo fue sencillo porque jamkazam me daba una pre mezcla y aparte los tracks individuales. Fui responsable de hacer la mezcla y el mastering, pero más allá de editar y elegir las mejores tomas, no hubo un proceso de ensamble como algo necesario por fuera de lo que se había grabado. Algunos temas los desensamblé de hecho para poder mezclarlos mejor.
Los músicos que participan son Alden Phelps (Baltimore, USA), Todd Upstate (NY, USA), Vlad Melocello (Canadá), Peter Duray-Bito (Colorado, USA), Santiago Pascual (Buenos Aires), Malcolm Roberts (Panamá), Esteban Juarez ( Buenos Aires)’’
¿Cuáles son tus estudios formales? ¿Qué géneros tocas?
''Por un lado, este año terminé la cursada del Conservatorio de La Lucila y me encuentro preparando el examen final. Sería la formalización de mis estudios en guitarra académica, algo que empecé a explorar y estudiar hace casi 30 años. La guitarra académica y el Conservatorio me dieron no sólo herramientas técnicas para ejecutar el instrumento, sino también una concepción de la guitarra como una orquesta.
Paralelamente estudié música popular con diversos profesores particulares, lo que me dió las bases y clichés estilísticos para tocar diversos estilos. Esta exploración y estudio terminó siendo importante porque me dió no sólo versatilidad, sino la certeza de que hay varias guitarras en una sola guitarra y sus correspondientes herramientas. Cada estilo exige pensar el instrumento desde distintas funciones y lógicas, lo que enriquece la mirada musical y técnica. En los últimos años me especialicé en jazz, estudiando con Ricardo Lew, Marcelo Gutfraind y actualmente con Lucio Balduini, y estudié tango con Pino Enriquez. El tango fue una necesidad de especificar la función y recursos del estilo, como consecuencia de un proyecto con mi padre ( quien fue músico), que culminó en la grabación de un disco y la generación de proyectos paralelos para profundizar en la problemática , especialmente en el plano del acompañamiento.''
Más allá de tu instrucción formal, ¿Cómo viviste tu desarrollo en la música experimental? ¿Cómo fue tu ingreso al terreno de tus propios lanzamientos dentro de las vanguardias y lo experimental?
''Hay un aspecto quizás tangencial pero importante en la familiarización con la estética, las técnicas extendidas, el ruido y la concepción de las disonancias como recursos expresivos que viene de mi padre quien fue compositor de música contemporánea. Haber empezado de alguna manera por el final de la música fue en algún sentido una ventaja adaptativa. Por otro lado, dentro del estudio del jazz y la improvisación, descubrí que más allá del estilo la impro como proceso de composición en tiempo real era lo que realmente me interesaba. La música experimental, la composición en tiempo real y la improvisación al menos para mí no solamente están íntimamente ligadas sino que son diferentes partes de una misma cosa y un solo proceso creativo. Claramente la música experimental puede estar sujeta a procesos más serios y rigurosos de composición, pero al menos en mi caso salvo excepciones prefiero vincularlo a procesos compositivos vinculados a la espontáneo y la impro.''
¿Cuáles son tus referentes en la música de vanguardia? Ya sea del siglo XX o más contemporáneos. ¿y cuáles son tus referentes musicales en general?
''En términos generales, quizás el mejor referente que tengo es conceptual. Entender que el ruido y las disonancias son partes, junto con el silencio, fundamentales de la música. El ruido como elemento musical. Si tengo que poner nombres, nada es posible sin Stravinsky y Schoenberg. John Cage y, por la idea de las capas y el trabajo sobre el espacio, Charles Ives. Anthony Braxton y Ornette Coleman. John Zorn. Luis Sirimarco también, un cómplice indispensable.
En música, en general, es difícil hacer una lista. Es mucho material. Spinetta, Eduardo Mateo, Horacio Salgan, Miles Davis, Coltrane, Bill Frisell, Chango Farías Gómez y un largo etcétera. La referencia fundamental termina siendo la buena música.''
Tu padre era músico y vanguardista, ¿Cómo viviste esa influencia? ¿A qué lugares musicales te llevó esa vivencia?
''Es casi tan difícil tener un padre músico, cómo (imagino), tener un hijo músico. Quizás una imagen que resume el vínculo fue cuando aprendí un par de acordes en la guitarra y compuse me primera canción. Se la mostré a papá. Fue lacónico: eso ya se hizo en el 1600. En términos históricos esa afirmación es correcta, pero no es lo mejor para decirle a alguien que está empezando a componer canciones. Sin embargo, le reconozco la honestidad intelectual y ser siempre fiel a sus principios. Para mi padre, la creación musical solo existía si aportaba algo a la música que nadie haya hecho antes, lo que fue una exigencia y una búsqueda que recorrió y sostuvo durante toda su obra. Siempre estuvo a la vanguardia o en su búsqueda.
En términos de influencia, excede las palabras. Una de las últimas cosas que hizo fue un bosquejo en piano de una pieza orquestal. Para mí sonaba a la cruza perfecta entre Thelonius Monk y Bach, pero el resultado orquestal fue mucho más disonante, abstracto e interesante.
Al mejor lugar que me llevó quizás fue al tango. Fue el estilo que nos permitió finalmente tocar juntos y grabar un disco. Poco después falleció, cómo si hubiera cumplido una misión.''
Más allá de los eventos con música popular. ¿Tocas en vivo tu música experimental?
''Afortunadamente sí. Para mí la música experimental es parte de la música popular. Es una opinión personal, pero decididamente es música popular. Que no vaya mucha gente a escucharla no la hace menos popular. Van Gogh tardó 50 años en vender un cuadro después de muerto y nadie discute que haya sido un pintor. El éxito no siempre va de la mano de las categorías y de la popularidad.
Lo que sí a veces se complica es tocar los discos en vivo. Para tocar tiempo y espacio tengo que pagarle muchos pasajes a gente que vive lejos, y no me da la economía. Pero por suerte toco relativamente seguido en algunos espacios generados dentro del MEAR que nos permiten hacer este tipo de música con audiencia que no sólo escucha, sino que aplaude. Lo que no es poco.''
El mundo artístico de Omar Rodriguez Lopez es enorme, se lo conoce muchas veces como guitarrista de The Mars Volta, pero en paralelo ha desarrollado una carrera artística muy prolífica, con alrededor de cuarenta discos en los que presenta un sinfín de experimentos nacidos de su ingenio. Hay mucho por escuchar en su mundo musical, algunas cosas más accesibles y otras publicaciones más difícil de encarar por lo experimental de la propuesta, habiendo pasado mucho por la música experimental, instrumental, el noise, que suelen ser estilos más difíciles de asimilar para el público.
En su carrera solista ha publicado bajo distintos nombres también, mayormente bajo el sello de su nombre, Omar Rodriguez Lopez Quartet o Omar Rodriguez Lopez Quintet, pero todo queda registrado bajo el mundo de sus proyectos solistas. Omar también, en una faceta no tan conocida, hace películas, pero es más difícil de acceder a ellas debido a que suele aparecer en festivales o lugares especializados y no tanto en cines.
Después de la ruptura de la banda estadounidense At the Drive-In, hacia 2001, banda de la cual Omar era parte, el guitarrista se dedicó a la grabación de su primer disco solista, llamado ‘’A Manual Dexterity: Soundtrack Volume One’’, grabado en su mayoría ese 2001 pero publicado en 2004.
El disco refleja en mundo ecléctico de Omar, con mucho del espíritu que lo caracteriza, un estilo de abundante experimentalismo, ese espíritu alternativo que lo motivó a moverse por lugares creativos poco comunes, o por lo menos no apuntando a lo comercial, lo que le ha dotado de una visión que lo ha llevado muy lejos en cuanto a lo creativo.
Entre las primeras piezas del disco aparecen algunas pistas que tienen más presencia de banda y de la guitarra eléctrica de Omar, con presencia de momentos experimentales que se fusionan con las intervenciones de la banda que lo acompaña. Pistas como ‘’Around Knuckle White Tile‘’ son reflejo de este encuentro y muestran las destrezas del guitarrista como compositor desde su costado de guitarrista de rock, con estilos abstractos rondando hacia lo progresivo, y como buenos solos y arreglos de guitarra.
Pero el disco no sigue por esa línea y pronto entra en un mundo de abstracciones mayores, con mucho de ruidos y experimentaciones sonoras, búsquedas abstractas ya alejadas un poco del rock, y metidas en mundos de fantasía abstracta que siguen reflejando el mundo imaginaria del músico pero ya más como compositor o ideólogo de paisajes subterráneos o sonidos que provienen de lugares poco comunes.
Hay varios momentos memorables, ‘’Dramatic Theme’’ con su tención se corresponden en buena medida a la caldiad general de la obra, con un estilo tenso y misterioso que se va tejiendo poco y van construyendo un sonido que muta continuamente. ‘’Dream Sequence’’ es otro buen lugar donde sumergirse, un momento de experimentaciones que enriquecen la escucha con ambientes abstractos, y aplicaciones instrumentales pero también alteradas y poco convencionales, un sonido de ensueño.
Todo el disco es un experimento en sí mismo, una abstracción de muy variada índole que se extiende en un abanico de inventos instrumentales enriquecidos y muy bien imaginados, y que también fueron puestos en materia sonora con una producción muy prolija.
Sin dudas que todo esto forma parte de una cosa sonora general, a la cual respeta, constituyéndose como una obra con un mismo motivo propio. El disco es un experimento con su carácter y con un sinfín de riquezas sonoras, detalles e ideas realizadas que convierten a esto en un experimento de enorme calidad.
Este disco fue pensado como la primera de dos partes, y ambos consistirían en la banda sonora de una película dirigida también por Omar. Finalmente, la segunda parte de esta saga discográfico jamás salió a la luz, así también como la película misma que jamás apareció. Es uno de los misterios sin resolver alrededor del mundo del artista, poca y poco clara información hay sobre la publicación del segundo disco y sobre la película, en un asunto aun no terminado. Hubo distintas fechas previstas para las publicaciones faltantes, pero esto aún no se resolvió.
El misterio está abierto y queda en suspenso como se va a resolver esta historia artística aun inconclusa. El volumen uno de este invento es una delicia que vale la pena rescatar, y mientras se resuelve el enigma, aún quedan los demás discos de Omar Rodriguez Lopez por descubrir, que son parte, mejor aún, de una carrera musical muy rica que ha dejado tras su paso una serie de alrededor de cuarenta discos de variada índole.
Para quien busque historias de la psicodelia del mundo, acá hay una buena para conocer, donde la vida natural y la lisérgia se encuentran y crean coloridas melodías, trances de los más místicos, sesiones de rock espacial y mucha música. Un particular agradecimiento a Mike por su buena onda en todo desde que lo contacté, esta entrada va dedicada a celebrar su vida y su música:
Cualquier cosa que encuentren en el universo creativo de este artista será algo creado desde un sentido profundo del vivir, hay aquí una música con mucho sentido de la profundidad, ello se refleja inmediatamente en la primera escucha y hace que se ponga en marcha una manifestación siempre muy particular en lo artístico, con mucho espíritu, mucha antigüedad, partiendo desde visiones que provienen de lugares alejados de lo común, pero que se dirigen hacia lo común para tratar de espabilarlo y generar en el escucha toda una experiencia enriquecedora de despertar.
Hay allí un lugar en el mundo del rock, en el que el krautrock, el rock espacial, la música progresiva y, por supuesto, la psicodelia, se codean en una misma cosa para recrearse en los estilos psicodélicos modernos. Mike ha dedicado mucho de su vivir a este arte, por ende, lo comprende y lo ejecuta ya en un estilo propio. Sus propuestas son profundas, siempre volcadas a lo musical y planteadas hacia encarnaciones de una psicodelia contemporánea que cuenta con un buen presente y futuro pero que a su vez conoce de la historia del género, además el mismo Mike se codea con referentes históricos del género en Europa, por lo que conoce de propia mano, a través de sus protagonistas, muchos de los secretos que este arte onírico tiene para ofrecer.
Mike Häfliger es un artista suizo dedicado especialmente a la guitarra eléctrica, un espíritu que vino a experimentar la existencia terrena a su manera, y lo sigue haciendo en cada cosa que hace. La vida del artista siempre será marginal en este mundo de violencias y apariencias, Mike conoce su esencia y no reniega de ella, lo que le da una libertad mayor para moverse con humildad por el mundo. Mike ha sido parte de varias bandas, tal vez una de la más destacada de esas bandas sea Space Invaders, un grupo que explora el rock espacial de manera exacta y con una prestancia prístina a la música rock libre de sesión.
Pero también ha dedicado parte de su vida al desarrollo de algunos proyectos solistas y con otros proyectos varios grabados junto a amigos, parece que hay mucho material solista que ha dejado guardado. ‘’The Rise Of The Stoned Ape’’ es una de las tantas grabaciones que hay en su legado personal y que poco a poco va dejando salir a la luz en publicaciones virtuales en bandcamp. Es allí, en su perfil, donde hay varios de sus tantos registros, por lo que entrar en ese perfil virtual nos acerca más a su costado lisérgico.
‘’The Rise Of The Stoned Ape’’ es una colección de diferentes pistas que tratan de lo mismo pero que fueron grabadas en diferentes situaciones y lugares. No se trata de pistas de un mismo proyecto, pero funcionan a la perfección juntas porque son todas perfectamente psicodélicas. Algunas entradas en sesiones con banda entera, otras planteadas desde la guitarra, aunque todas consisten en la sesión, la extensa sesión psicodélica que invita a la meditación y al lento descenso hacia el mundo de lo onírico, para comenzar un viaje hacia las lejanas tierras de las infinitudes interiores.
Es música muy psicodélica, algunos momentos tienen más que ver con sesiones de rock con baterías donde se funden en grooves interesantes con buenos solos de guitarra. También hay momentos más experimentales, todo nacido de juegos de grabaciones con distintas pistas. El nombre del disco proviene de la teoría llamada "Stoned Ape Theory", que dice que la evolución cognitiva de la humanidad comenzó con una experiencia de hongos psicodélicos.
Ahora, como en todas las publicaciones con entrevista, viene la sección de algunas preguntas y respuestas que hemos intercambiado con el artista, y que Mike ha respondido con amabilidad. Estas preguntas siempre son buenas para sumergirse aun más en el mundo artistico de cada entrevistado, así que los invito a leer este intercambio que se dio con Mike.
Viento tus perfiles en redes sociales, parece que llevas una vida con mucha conexión con la naturaleza. ¿Cómo ha sido tu vida? ¿Por qué tu decisión de tomar ese camino?
‘’La vida siempre me ha resultado muy interesante. Mi conexión con la naturaleza proviene de mi abuelo, quien fue pionero en el montañismo. Más tarde, en mi juventud, comencé a fumar marihuana, lo que me ayudó a conectar con la naturaleza, y luego el LSD me brindó la profunda experiencia de que todo es polvo de estrellas, todo está hecho de los más pequeños elementos de la vida. Y todos estamos conectados con todo, no separados. La naturaleza tiene un sistema mejor que el de los humanos modernos. Es apacible e inspirador vivir una vida sencilla en el bosque junto a un fuego mágico.’’
Parece que has estado en India, Egipto, Grecia, has acampando en cuevas en Suiza, etc. ¿Has viajado mucho por el mundo? ¿Qué has aprendido de tus viajes y de tantas culturas diversas?
‘’Soñé con viajar desde niño, y finalmente, a los 20, comencé a viajar. Mi primer viaje fue a México y Estados Unidos, donde estuve 18 meses. Después, viajé por Europa y Escandinavia (90). Después, visité Grecia, Israel y Egipto. Finalmente, me fui a la India, donde pasé la mayor parte del tiempo. Hasta los 38, viajé intermitentemente durante 13 años, lejos de Suiza, donde siempre trabajaba, para luego volver a partir. Era una forma de escapar de las redes de nuestro sistema capitalista. Pude vivir mi sueño de libertad, con el pulgar en el aire y el viento en el pelo, por la carretera hacia cualquier lugar. En el camino, también conocí a muchas personas con ideas afines. Todos éramos marginados, aquellos que vivían la aburrida vida del sistema, siempre celosos, lo que nos convertía en marginados, algo de lo que me siento orgulloso.
Y también aprendí que puede ser agradable vivir en un país extranjero, siendo un extraño, y ser recibido como en casa. También fue una visión diferente de mirar el mundo y el país en el que nací.’’
¿Cuáles fueron tus orígenes en la música? ¿Por qué elegiste la guitarra? ¿Qué instrumentos tocas además de la guitarra?
‘’Comencé a escuchar a los Beatles a los 8 años y me convertí en un gran fan de ellos y me encantaba el Rock'n'Roll de los 50 como Chuck Berry, aunque a mis padres no les gustaba este tipo de música. Tuve suerte de conocer esta música tan temprano. Con 12 años comencé a tocar la guitarra, quería tocar esas canciones de Rock'n'Roll y especialmente las canciones de los Beatles, la guitarra era perfecta para esto. En esa época vi la película de Woodstock y descubrí a Hendrix y la posibilidad de convertirme en un ciudadano normal y corriente se volvió casi nula. También me convertí en coleccionista de discos, en esta escena descubrí mucho Psych, Space Rock y música progresiva como Zappa, Funkadelic, Can, Gong, Sweet Smoke, Guru Guru, Arthur Brown, J.Lee Hooker, Betty Davis, Birth Control, Brainticket, Magma y Pink Floyd, y mucho más que descubrí. En mi adolescencia coleccioné casi 2000 discos. Mientras viajaba, descubrí el jazz. Me encanta el buen Trane (J. Coltrane). En la India me aficioné a los ragas indios y empecé a tocar la flauta de bambú traversa.’’
¿Cómo ha sido tu carrera? ¿De qué bandas has sido parte? ¿Qué proyectos has integrado?
‘’Mi primera banda se llamó "Never" en el 85, con un nombre de banda como este, por supuesto, no lo logramos. Teníamos 3 canciones que tocamos durante un año y luego colapsó. Luego toqué en una banda de versiones en el 86 llamada "Mottzzarella". En el 87 toqué un proyecto que ni siquiera llegó a un nombre. En mis viajes he hecho mucho busking en las calles, improvisando en bares y pequeños eventos con un montón de compañías de músicos desconocidos. Mientras viajaba no era fácil estar en una banda, pero improvisaba con muchos músicos. En el 96 fundé Mike's Project Formation para llevar mis canciones que produje en mis viajes por la India al escenario local suizo. 2004 hice un proyecto que se llamó Mike's Pyrodelics. 2008 Amigos y yo estábamos formando Spacenote. En 2010, mis compañeros de Jam y yo formamos Space Invaders en un festival alemán (el Festival de Burgherzberg). Entretanto, siempre hubo pequeños proyectos, proyectos en solitario y actuaciones a lo largo de esos años. Toqué con Damo Suzuki (con Space Invaders @YouTube) y Mani Neumeier (también con Space Invaders @YouTube) de Guru Guru. Como ya no quería ser una gran estrella del rock desde mi adolescencia, solo quería divertirme tocando música y unir a gente (extraña). Así que mi carrera ha sido tranquila, pero con un desarrollo lento, porque no me importaba mucho. Quería mejorar en lo que hacía, además de vivir una buena vida.’’
Sos parte de la formación de Space Invaders, banda formada hace muchos años, ¿Cómo es esa experiencia? ¿Cómo son sus shows? ¿Se dedican a hacer música improvisada en vivo?
‘’Sí, fundamos "Space Invaders" en 2010 en el Festival Höllenschuppen/Burgherzberg mientras estábamos improvisando. No nos conocíamos. Tenía música de Electric Orange y me gustaba mucho, pero no sabía que dos de los chicos de EO estaban en esa improvisación, simplemente funcionó bien. Nuestros shows siempre fueron muy psicodélicos y espaciales, a veces más suaves y fáciles, y a veces más duros y salvajes. Pero siempre fue un viaje. Es difícil mantener una banda viva durante tantos años. Las diferencias personales causaron cambios de formación, así que no es solo amor y armonía cuando los egos y los fenómenos chocan, pero supongo que eso es parte de la vida del Rock'n'Roll. Uno de mis grandes objetivos era poder tocar en una banda de pura improvisación, aprendí mucho tocando de esa manera para crear música en el momento. Como vivimos muy lejos, no tenemos oportunidad de ensayar juntos, así que simplemente nos limitamos a la nota fundamental. Desde la época de "Space Invaders", improviso principalmente, incluso cuando toco solos.’’
Toda tu producción musical es muy psicodélica, profunda, con mucha espiritualidad. ¿Cómo vivís la música? ¿Qué cosas pasan por ahí? ¿Qué queres transmitir? ¿Qué hay detrás de todo eso?
‘’Empecé a aprender sobre psicodelia antes de los 10 años. Con los últimos trabajos de los Beatles, los escuchaba en ese entonces. No sabía de qué se trataba todo esto, pero llegué a escuchar más y más música que estaba fuertemente influenciada por psicodélicos. Años después, cuando tenía 18 años, experimenté mi primer viaje de LSD con dos de mis amigos músicos. Estábamos escuchando el álbum Kingdom Come de Arthur Brown "Galactic Zoo Dosier" también escuchamos "Gong Trilogy" y "Live Herald" de Steve Hillage. Esa fue mi revelación. Me gustaban mucho esos viajes y sobre todo estaba viajando con música o hacía música yo mismo. A muchos músicos les gusta intentar tocar música psicodélica, pero por lo general será un intento mientras no tengas experiencia. Reconocí mi Ser. Siempre he adorado la espiritualidad de las tribus nativas de Norteamérica, que combina a la perfección con el amor por la naturaleza y el cosmos, y también con el fuego, la música y el LSD. Ya no creo en Dios, pero he intentado seguir los caminos religiosos. Leí la Biblia por un tiempo y luego seguí el culto a Shiva (hinduismo). También intenté comprender la Torá y el Corán, pero descubrí que, para mí, son solo una forma de abordar la responsabilidad, alejándola del yo, hacia un tipo imaginario de fantasía. ¡Era, soy y estoy por venir!’’
Cuando los mejores de una escena de rock se unen, suelen pasar cosas sorprendentes, y esta no es la excepción, rock puro y duro, psicodélica acida improvisada a más no poder, sesiones en carne viva que rebosan vida y rock, todo elaborado en un paquete de sesiones instrumentales de un poderío aplastante, muy en la onda de la psicodelia improvisada de finales de los 60s pero de esa psicodelia que ya se había codeado por el estilo proto prog y fusión, acercándose hacia lugares pesados más complejos.
La experiencia en el jazz, el estilo rockero y la inquietud por lo psicodélico, son los motivos que marcan esta propuesta con músicos con mucha amplitud. Se nota un bagaje por detrás, un oficio bien pulido por la sesión instrumental que alimenta cada segundo de esta música, además del poderío instrumental, el virtuosismo en el rock y la improvisación.
Hay mucho por aquí para escuchar, siempre con una música que flota en vez de caminar, siempre en un limbo de poder y lisergia, siendo todo lo que hacen un viaje, aunque los pasajes entren en atascos pesados y duros o entren en momentos más ligeros y de mayor volatilidad. Momentos de delirio no faltan, el rock está servido a la mesa para el disfrute psicodélico, con ambientes donde no faltan aplicaciones de sintetizador que se disfrutan en mayor medida en los momentos más tranquilos. De pronto, en lo atascos más pesado, ahí ya es tiempo de los ritmos fuertes de la batería, y de todo el arsenal que desde el virtuosismo aplican a la música.
El álbum es difícil de encasillar en un solo lugar, solo se puede visualizar teniendo en mente los años de finales de los 60s y principio de los 70s, donde este tipo de sonidos ocurrían más comúnmente, y llegaban a crearse este tipo de obras que no tienen una forma en particular y delimitaciones bien marcadas, sino que todo llega a ser un experimento per se. Todo esto se originó en esos años donde las vanguardias chocaron con la contracultura joven, y el rock se fue a las nubes, a lugares inesperados. Ya no había canciones pegadizas o momentos repetitivos, todo era un experimento porque experimentar era la meta principal.
Entre ellos gentes como Miles Davis de la época de Bitches Brew, o del Jimi Hendrix de Woodstock, donde todo se juntó sin resquemor, no limites se corrieron y los tradicionalistas se horrorizaron, porque lo que estaba naciendo era la semilla de la cual brotaría la música fusión, con algunas ramas más rockeras, otra más progresivas, otras más jazzeras, pero fusión al fin.
Esta experiencia tuvo lugar en San Diego, California, epicentro de un fenómeno de ebullición psicodélica llevada adelante por varias bandas de gran nivel, entre ellas Earthless y Astra. Y en el caso de la Ellis Munk Ensemble también tenemos otro ejemplo de esa proyección de la escena local de San Diego. Brian Ellis es uno de lo impulsores de este ensamble psicodélico, miembro de Astra, impulsor del rock de San Diego y participante de la escena jazz y funk de California. A Ellis se le suman las fuerzas del danés Jonas Munk, miembro de Causa Sui, que participó de varias bandas y tiene su propio estudio de grabación. A ellos dos se le suma un elenco de músicos de gran nivel en la zona proveniente de bandas como Astra, Psicomagia, Monarch, Radio Moscow y Sacri Monti.
‘’San Diego Sessions’’ es el único trabajo publicado por esta experiencia de renombre local, reflejando con ese nombre el lugar de concepción, y presentando toda una experiencia psicodélica. Toda la música es de sesión, por lo que escuchar esto es sumergirse en un viaje por las tierras de la psicodelia más rockera posible. Aunque dentro de esta, y otras propuestas de estos músicos en otros proyectos, suele alcanzar una amplitud enorme, por lo que lo presentado no es algo sencillo o hecho a la ligera.
El álbum fue publicado por el sello danes El Paraiso Records, un sello propiedad de la banda Causa Sui creado como soporte para las publicaciones de la banda pero también albergando varios otros proyectos, siempre de enorme nivel y dentro de ese estilo psicodélico y de sesión. Recomendado explorar los lanzamientos del sello porque hay varias sorpresas por ahí, entre ellas lanzamientos de bandas como Psicomagia, Kanaan, Papir y otros proyectos de enorme nivel, marcando un buen lugar para la psicodelia más moderna y que se mantiene viva con gran nivel.
Es un álbum sorprendente más de este sello, y de este grupo de compañeros artísticos en los que se encuentran grandes publicaciones. Brian Ellis tiene una carrera muy fructífera con muchas publicaciones solistas, y con varios proyectos solistas, además de ser parte de la sorprendente banda Astra. Por otro lado, Jonas Munk también es un fructífero compositor, teniendo varios discos en su haber, siendo miembro de Causa Sui, y habiendo participado de buena cantidad de otros proyectos.
Makar Sankranti es una banda proveniente de la ciudad de Mexico, Mexico, y nacidos allá por el año 2012. De 2013 ha sido su primer álbum, luego de eso tuvieron un parate durante muchos años, retomando su actividad este último tiempo, cuando se mantienen en vuelta al ruedo, trabajando en un nuevo material que se publicará a mediados de 2026.
‘’Sintocracia de los Ojos Mudos’’, de 2013, es el primer disco publicado por la banda, un trip de principio a fin. Esta banda despega en los primeros segundos y no baja más de ese lugar de música que pareciera nacer de sesiones cuasi improvisadas, de hecho, el disco se compone de seis pistas que rondan entre los ocho y doce minutos de duración, la mesa está servida para el banquete psicodélico. La formación de la banda en sus inicios y también la formación que participó en la grabación de su primer disco es: Donald Alfredo Jiménez en guitarra, Mauricio Garreta en batería, Ken Marino en bajo, Alan Almaraz en teclado, Mario Cortes en sintetizadores.
Todo el trabajo cuenta con el mismo estilo de música, sesiones amplias, con mucha sensación de improvisación y jam, a partir de las cuales las composiciones se van desarrollando, llegando a alcanzar las pistas una alta complejidad. Todo el disco es una cosa en sí mismo, el sonido del mismo está fundido en una sola cosa, y las pistas también llegan a dar esa sensación de que todo es la misma cosa, sucediéndose y mutando en las encarnaciones musicales del disco que son cada pista del mismo.
También está esa sensación de que algo trascendental está ocurriendo, una narración hay no en letras, pero si en la instrumentación, todo el disco es una cosa homogeneizada en un aura de viaje. Ese carácter trascendental se manifiesta desde los nombres de las canciones hasta la portada del álbum, y por supuesto que la música también lo manifiesta, en un rock psicodélico que se presta al viaje acido instrumental extenso, con un carácter hipnótico que nace de esas guitarras eléctricas moduladas y la sesión rítmica potente y rockera.
La sección rítmica, sumado a órganos, guitarras y bajos, dan un sonido propio del estilo, abriendo puertas para que la alucinación tome su cauce hacia las tierras de los irreconocible. Todo el fenómeno musical del disco parece ser una sola cosa que comienza con los primeros segundos del disco y que no se detiene hacia el final, en el medio habrá paradas, pero lo homogéneo de la interpretación y los sonidos de los instrumentos hacen dar esa sensación de que la obra se completa en sí misma como un todo desatado a lo largo de todo el trabajo.
El sonido es oscuro muchas veces, transitando por varios estados internos, entre pasajes y variaciones, es un buen disco para perderse dentro, dejar las nociones del comienzo y final de los momentos, y dejarse llevar por la propuesta.
Para seguir esta reseña, continuará una serie de preguntas que muy amablemente Donald Alfredo Jimenez pudo responderme sobre la banda y sus historias, respuestas con las que siempre es bueno contar para ampliar la visión que se pueda hacer de la banda y sus sonidos:
¿Qué cosmovisión tiene de lo que hacen? Viendo el nombre de la banda, del disco y de los temas del mismo, hay una temática, ¿Qué significa todo eso? ¿Qué ideas hay detrás de todo?
‘’El nombre surge de una celebración que se hace en la India y las ideas de la música van de la mano con eso, con hacer un sonido e ideas espirituales, los tracks hablan de una historia que va desde la cultura indu hasta constelaciones y el universo.’’
¿Bajo que estilos se podría englobar su disco? ¿Están emparentados con la psicodelia?
‘’No creemos en tener un estilo definido pero podemos englobarlo con los siguientes estilos. Progresivo/Experimental/Mathrock/Fusion/Jazz y claro la Psicodelia.’’
Escuchando su trabajo, parece que tienen mucha vocación para las sesiones y la improvisación en extensos pasajes. ¿Cómo surgió esa característica?
‘’Pues surge desde el momento en que creamos el proyecto, ya que al crear la música lo que hacemos es improvisar en la sala y crear ideas en el momento y no limitarnos a seguir una línea implantado en la música si no la que nos vibra en ese momento, de igual forma en vivo nunca tocamos las canciones igual que en el álbum, varía la duración así como diferentes arreglos, solo se mantienen las bases sólidas.’’
Teniendo en cuenta todo el trabajo, se nota un sonido bastante sofisticado. ¿Cómo fue el proceso de composición del mismo? ¿Cuánto tiempo trabajaron en el mismo?
‘’Para crear al álbum completo nos llevó aproximadamente medio año en tener los 6 tracks ya bien ensayados y el proceso fue yo Donald (guitarra) tener 4 tracks ya armados en guitarra y solo ensamblar Batería, Bajo, Teclados y Synths, en los ensayos 2 tracks fueron armamos entre todos en la sala y el proceso que lleve yo solo para hacer la música fue de ideas que me llegaban y todo fue influenciado por escuchar todo tipo de música, sobre todo psicodelia y progresivo.’’
¿Qué artistas los han influenciado musicalmente? Tanto artistas de la vieja escuela (60s/70s) como más contemporáneos.
‘’Pues es muy curioso porque soy guitarrista gracias a Nirvana Kurt Cobain pero no hago nada parecido al crear música creo yo, pero en el momento que se hizo el proyecto y hasta el día de hoy de las más grandes influencias han sido The Mars Volta, Omar Rodriguez Lopez, y cosas de la vieja escuela como Mahavisnu Orchestra y más bandas muy under, también cosas más conocidas como Pink Floyd David gilmour, Santana.’’
¿Cómo, cuándo, dónde se originó la banda? ¿Sigue la banda funcionando actualmente? ¿Quiénes componen el grupo?
‘’La banda se originó en Ciudad de Mexico, Mexico en el año 2012 y seguimos actualmente activos, a mediados del 2025 se volvió a reactivar el proyectos después de varios años en pausa y con nuevos miembros e instrumentos, actualmente los integrantes son: Donald Alfredo Jimenez ( Guitarra ), Mauricio Garreta ( Bateria ), Julieta Brizuela ( Synths), Jose Garbuno ( Bajo ), Yunue Itsi ( Violin ), y Leonardo ( Saxofón).’’
Publicaron su disco en 2013. ¿Tienen planes de publicar algún otro material?
‘’Si, justo estamos trabajando en nueva música que esperamos salga a mediados del 2026.’’
¿Están en contacto con otras bandas del estilo en su país? ¿Cómo es la escena local por la que circulan?
‘’Si, siempre tuvimos en las etapas que estuvimos activos bandas locales con estilos parecidos con las que tuvimos oportunidad de compartir escenario en México hay bandas en el under con buenas propuestas
Es muy interesante y curioso que tenemos mucho fan en otros países como Chile, Argentina, que al parecer les encanta el proyecto, así como haberles impactado de alguna forma personal la música, eso es hermoso ya que la idea del proyecto es ese y llegar a muchos países, estamos muy agradecidos con la poca o mucha respetas que hemos tenido en estos años y pronto les daremos más música.’’