Esta experiencia ha plasmado su concepto dentro de un mundo de delirios, todo lo que han hecho parece manejarse por un primitivismo musical que encuentra en lo ritual su razón de ser, y que utiliza la experimentación sonora como medio para transportarse hacia esos lugares tan particulares del espíritu musical. Ellos saben lo que hacen y lo hacen con determinación, sin basilar, por lo que sus propuestas no buscan intermediarios, sino que son claras y se manifiestan con su propia voluntad.
En sus discos no hay canciones, solo hay exploraciones sonoras indeterminadas, auténticos rituales que son puras manifestaciones de ellos mismos y sus ansias creativas por expresarse. El resultado de ello es una producción sonora muy interesante dentro de la música experimental y aledaños. Dentro de los años que han funcionado han podido dejar una prolífica cantidad de trabajos discográficos, por lo que hay buena cantidad de producciones por descubrir de lo que fue su experiencia.
‘’Run From Your Honey Mind’’ se encuentra dentro de los primeros álbumes que publicaron. De 2005, este experimento ritualista es toda una puesta en escena sonora de sucesos internos que se manifiestan en un mundo de riquezas provenientes de otras esferas, o tal vez sea esto una puesta en escena de un ritual para contactar con esos misterios. Sea cual fuere el caso, nótese el éxito que alcanzaron en ese acercamiento con lo oculto, y que queda como prueba en estos trabajos que son rituales vivientes.
Aquí no hay estructuras sino una sucesión de eventos con muchos ingredientes que van progresando en el espectro de la sesión instrumental y que van mutándose en ambientes oscuros indeterminados en su accionar. Hay distintos caracteres en sus ejecuciones, a veces más punzantes, por momentos más duros en lo abstracto, y a veces pareciera que entran en un ritual ya sin opción de ser revertidos. Lo experimental es su vía de acción, entre percusiones, elementos electrónicos y acústicos, y otros distintos instrumentos y efectos sintetizados agregados, que sirven para construir eso con lo que más predilección musical parecieran tener, que son las extensas sesiones instrumentales.
El disco está compuesto por cuatro piezas. Las primeras tres rondan entre los cinco y siete minutos de duración, dentro de la música experimental instrumental, con dosis de ritual pero yendo más a lo experimental, con tres propuestas con diferencias pese a componer el mismo disco. y ya en la cuarta pista, aparece el corazón del disco, que es la homónima ‘’Run From Your Honey Mind’’, aquí ya sí con un aire ritual muy marcado, ritmos hipnóticos y ambientes que invitan a entrar en trance, un sonido agradable pese a lo peculiar de la propuesta.
Haciendo una diferencia entre el rock psicodélico y la psicodelia, siendo el primero algo del rock y la última algo más abstracto y experimental, se puede detectar inmediatamente la dificultad que hay para encontrar experimentos de buena psicodelia experimental, música ya no tanto dentro de la canción sino más abocada al delirio y a la exploración sonora hacia las tierras de lo oculto. Brothers of the Occult Sisterhood podría entrar en ese estilo de psicodelia, tal vez la banda tenga su estilo propio, pero también responde al delirio, la reverberación y lo místico, características que marcan la experiencia conceptual de sus propuestas discográficas y que determinan todos los misterios espirituales que rondan cual aura alrededor de sus discos.
Ellos provienen de Nueva Gales del Sur, Australia, originalmente creados y liderados por los hermanos Michael Donnelly (Terracid, 6majik9, Soarwhole, etc, y figura clave del colectivo y sello Music Your Mind Will Love You) y Kristina Donnelly. inicialmente conformados como dúo, el grupo se fue transformando en un ensamble cada vez más grande y en permanente evolución. Tras la partida de Kristina de la formación, el grupo fluyó como un colectivo que se define más por el entorno que por una estética o núcleo particular.
Sus discos son experimentos muy interesantes, especialmente para los amantes de lo experimental y ritual. Son trabajos oscuros y generalmente bastante ocultos. No hay mucha de su música en youtube y no es tan sencillo obtener alguno de sus trabajos de manera virtual. Pero tal vez lo bello no deba ser mostrado a los grandes públicos, sino que la belleza está ahí, per se, sin mayores pretensiones, esperando a ser descubierta por quien deba descubrirla y nada más.
La época de pandemia y su consecuente aislamiento trajo con ella una serie de inconvenientes, pero con esto se generaron oportunidades que propiciaron el surgimiento de nuevas experiencias. En este marco, el músico Joaquin Martinez, se encargó a la grabación de un disco que aprovechó la ventaja de la conexión vía internet para sacar réditos artísticos, conectándose con músicos de todas partes del mundo.
En el disco ‘’Tiempo y espacio’’ cada pista fue creada por diferentes colaboraciones, tratándose de música grabada en vivo y en tiempo real, mediante programas que permiten las grabaciones unísonas con diferentes participantes, estando ubicado cada uno en cualquier parte del mundo, en su hogar y bajo las condiciones particulares de cada ubicación. Aunque también cuenta con grabaciones presenciales con músicos cercanos.
Se trata de un disco de dúos, grabado en parte online en 2020 y durante el 2022 presencialmente. Funcionando dentro del estilo de la música improvisada y casi sin parámetros preestablecidos. Joaquin jugó con la creación de un disco improvisado y grabado en tiempo real. Esto pareciera dotarle al disco de ese carácter heterogéneo en el que cada track tiene su propio sonido, y por ende su propia historia que funciona por detrás, con su propia dinámica, su propio dialogo, su propio clima, etc. Dependiendo de quién participe, cada pista representa una intersección única e irrepetible de sucesos que ocurrieron en la improvisación que cada músico aportó en cada evento musical.
El resultado es algo irrepetible, algo que goza de una peculiaridad experimental que se fundamenta especialmente hacia la experiencia de la improvisación en vivo. Todo aquí se crea en un terreno fértil que es la ejecución sin parámetros ni mayores limitaciones más que la de tocar lo que surja en el momento. Ese terreno de improvisación libre es un lugar de mucha amplitud ya que el músico tiene el espacio para plantar la semilla que le plazca, pudiendo dirigirse absolutamente hacia donde quiera, pero también requiere de buen conocimiento y recursos para poder abrirse paso hacia las tierras de lo desconocido.
Y en la experiencia de este disco pareciera radicar otro factor, que es el hecho de la presencia de otro interprete sonando al unísono, en vivo y bajo la misma dinámica de ejecución libre. Esto parece dejar en el acto de improvisación, o por lo menos en los sucesos de este disco, un elemento que de alguna manera afecta a cada músico, que se ve reflejado en el espejo del sonido del otro interprete. Con esto la experiencia musical experimenta alteraciones, surgiendo variados sucesos musicales que van ocurriendo espontáneamente, entre diálogos, preguntas/respuestas, y otros intercambios varios que tienen lugar entre los músicos que están tocando y a la vez escuchándose entre sí.
El curso de eventos creativos que hay detrás de cada momento del disco va apareciendo en el horizonte sonoro y con ello un sinfín de continuos momentos se suceden progresivamente y van variando, indefinida y casi perpetuamente, experiencia que se ve limitada solo por el factor de que, en algún momento, indefectiblemente, la grabación se detiene.
Es evidente que es difícil predecir qué ocurrirá a cada momento en esta música, lo único que es claro es que se tratará de música improvisada, pero con esto apareciendo un sinfín de climas y texturas internas, configurándose así la experiencia de una música improvisada en progresiones interminables. La experiencia del oyente aquí tiene que ver también con una experiencia de desafío, y si se quiere de creación, debiendo este estar atento a cada momento para poder percibir cada suceso ocurrido al presente. La música improvisada de esta manera es siempre un desafío a la escucha y una experiencia de apertura hacia propuestas no tan comunes.
A continuación algunas de las preguntas que Joaquín me ha respondido sobre la experiencia de creación del disco y sobre su vida musical, que ayudan a seguir enriqueciendo la escucha y el dilucidar sobre el disco y sobre su arte:
¿Cómo fue el proceso de creación del disco Tiempo y Espacio? ¿Quiénes participaron? ¿Cómo se ensambló todo? ¿El disco se grabó todo improvisado? ¿Se escuchaban mientras grababan? ¿Establecían pautas antes de tocar o tocaban lo que salía en el momento?
‘’Tiempo y Espacio es esencialmente consecuencia de la pandemia. O al menos empecé a gestarlo en ese marco temporal. El título es alusivo a eso también. Variables físicas que se vuelven filosóficas en momentos de cuarentena.
A comienzos del 2020 empecé a grabar tomas en solitario para una convocatoria de un centro cultural. Las hice en el living de mi casa, con una placa de audio y mi notebook. La idea era hacer un autorretrato (sonoro en mi caso) de 2 minutos de duración máximo. Cuando terminé las tomas, me di cuenta que tenía un disco. Mandé la mejor al centro cultural y saqué en plataformas ‘’Dos Minutos Frente al Espejo Interior’’. Por primera vez un disco me encontraba a mí, pero era un disco en solitario. Dos minutos es en mis términos, un disco experimental.
En el medio de la distribución del disco descubrí Jamkazam, un programa que me permitió tocar en tiempo real con músicos de todo el mundo sentadito en mi living. Y con él surgió la posibilidad de grabar online con buena calidad. Empecé entonces a grabar lo que después fue ‘’Tiempo y Espacio’’, pensado como un disco a dúo. Una continuación de Dos minutos. En principio fui convocando músicos que me gustaba como tocaban, y lo que se generaba cuando tocábamos juntos. Con la mayoría de los músicos extranjeros que participan compartimos muchas horas de música.
La dinámica era que los invitaba, les contaba lo que quería hacer, arreglamos un horario y la única consigna que había era tocar lo que saliera en el momento. Hicimos varias tomas y listo. En un rato tenía material.
La excepción a ese proceso fue Vlad Melocello, con quién grabamos 50 minutos de música y entendí que eso merecía un disco aparte (al que nombré Confluencia).
Otra excepción, el tema que abre el disco, que fue una sesión en la que entré accidentalmente y me gustó lo que estaba sonando así que me puse a tocar. Haciendo la mezcla descubrí que era una sesión de ajuste de sonido, pero el resultado me siguió gustando.
Luego de la etapa online convoqué algunos amigos en buenos aires y grabamos en el living de casa.
Respecto a si se grabó todo improvisado y si nos escuchábamos mientras grabábamos la respuesta es sí. Ensamblarlo fue sencillo porque jamkazam me daba una pre mezcla y aparte los tracks individuales. Fui responsable de hacer la mezcla y el mastering, pero más allá de editar y elegir las mejores tomas, no hubo un proceso de ensamble como algo necesario por fuera de lo que se había grabado. Algunos temas los desensamblé de hecho para poder mezclarlos mejor.
Los músicos que participan son Alden Phelps (Baltimore, USA), Todd Upstate (NY, USA), Vlad Melocello (Canadá), Peter Duray-Bito (Colorado, USA), Santiago Pascual (Buenos Aires), Malcolm Roberts (Panamá), Esteban Juarez ( Buenos Aires)’’
¿Cuáles son tus estudios formales? ¿Qué géneros tocas?
''Por un lado, este año terminé la cursada del Conservatorio de La Lucila y me encuentro preparando el examen final. Sería la formalización de mis estudios en guitarra académica, algo que empecé a explorar y estudiar hace casi 30 años. La guitarra académica y el Conservatorio me dieron no sólo herramientas técnicas para ejecutar el instrumento, sino también una concepción de la guitarra como una orquesta.
Paralelamente estudié música popular con diversos profesores particulares, lo que me dió las bases y clichés estilísticos para tocar diversos estilos. Esta exploración y estudio terminó siendo importante porque me dió no sólo versatilidad, sino la certeza de que hay varias guitarras en una sola guitarra y sus correspondientes herramientas. Cada estilo exige pensar el instrumento desde distintas funciones y lógicas, lo que enriquece la mirada musical y técnica. En los últimos años me especialicé en jazz, estudiando con Ricardo Lew, Marcelo Gutfraind y actualmente con Lucio Balduini, y estudié tango con Pino Enriquez. El tango fue una necesidad de especificar la función y recursos del estilo, como consecuencia de un proyecto con mi padre ( quien fue músico), que culminó en la grabación de un disco y la generación de proyectos paralelos para profundizar en la problemática , especialmente en el plano del acompañamiento.''
Más allá de tu instrucción formal, ¿Cómo viviste tu desarrollo en la música experimental? ¿Cómo fue tu ingreso al terreno de tus propios lanzamientos dentro de las vanguardias y lo experimental?
''Hay un aspecto quizás tangencial pero importante en la familiarización con la estética, las técnicas extendidas, el ruido y la concepción de las disonancias como recursos expresivos que viene de mi padre quien fue compositor de música contemporánea. Haber empezado de alguna manera por el final de la música fue en algún sentido una ventaja adaptativa. Por otro lado, dentro del estudio del jazz y la improvisación, descubrí que más allá del estilo la impro como proceso de composición en tiempo real era lo que realmente me interesaba. La música experimental, la composición en tiempo real y la improvisación al menos para mí no solamente están íntimamente ligadas sino que son diferentes partes de una misma cosa y un solo proceso creativo. Claramente la música experimental puede estar sujeta a procesos más serios y rigurosos de composición, pero al menos en mi caso salvo excepciones prefiero vincularlo a procesos compositivos vinculados a la espontáneo y la impro.''
¿Cuáles son tus referentes en la música de vanguardia? Ya sea del siglo XX o más contemporáneos. ¿y cuáles son tus referentes musicales en general?
''En términos generales, quizás el mejor referente que tengo es conceptual. Entender que el ruido y las disonancias son partes, junto con el silencio, fundamentales de la música. El ruido como elemento musical. Si tengo que poner nombres, nada es posible sin Stravinsky y Schoenberg. John Cage y, por la idea de las capas y el trabajo sobre el espacio, Charles Ives. Anthony Braxton y Ornette Coleman. John Zorn. Luis Sirimarco también, un cómplice indispensable.
En música, en general, es difícil hacer una lista. Es mucho material. Spinetta, Eduardo Mateo, Horacio Salgan, Miles Davis, Coltrane, Bill Frisell, Chango Farías Gómez y un largo etcétera. La referencia fundamental termina siendo la buena música.''
Tu padre era músico y vanguardista, ¿Cómo viviste esa influencia? ¿A qué lugares musicales te llevó esa vivencia?
''Es casi tan difícil tener un padre músico, cómo (imagino), tener un hijo músico. Quizás una imagen que resume el vínculo fue cuando aprendí un par de acordes en la guitarra y compuse me primera canción. Se la mostré a papá. Fue lacónico: eso ya se hizo en el 1600. En términos históricos esa afirmación es correcta, pero no es lo mejor para decirle a alguien que está empezando a componer canciones. Sin embargo, le reconozco la honestidad intelectual y ser siempre fiel a sus principios. Para mi padre, la creación musical solo existía si aportaba algo a la música que nadie haya hecho antes, lo que fue una exigencia y una búsqueda que recorrió y sostuvo durante toda su obra. Siempre estuvo a la vanguardia o en su búsqueda.
En términos de influencia, excede las palabras. Una de las últimas cosas que hizo fue un bosquejo en piano de una pieza orquestal. Para mí sonaba a la cruza perfecta entre Thelonius Monk y Bach, pero el resultado orquestal fue mucho más disonante, abstracto e interesante.
Al mejor lugar que me llevó quizás fue al tango. Fue el estilo que nos permitió finalmente tocar juntos y grabar un disco. Poco después falleció, cómo si hubiera cumplido una misión.''
Más allá de los eventos con música popular. ¿Tocas en vivo tu música experimental?
''Afortunadamente sí. Para mí la música experimental es parte de la música popular. Es una opinión personal, pero decididamente es música popular. Que no vaya mucha gente a escucharla no la hace menos popular. Van Gogh tardó 50 años en vender un cuadro después de muerto y nadie discute que haya sido un pintor. El éxito no siempre va de la mano de las categorías y de la popularidad.
Lo que sí a veces se complica es tocar los discos en vivo. Para tocar tiempo y espacio tengo que pagarle muchos pasajes a gente que vive lejos, y no me da la economía. Pero por suerte toco relativamente seguido en algunos espacios generados dentro del MEAR que nos permiten hacer este tipo de música con audiencia que no sólo escucha, sino que aplaude. Lo que no es poco.''
El mundo artístico de Omar Rodriguez Lopez es enorme, se lo conoce muchas veces como guitarrista de The Mars Volta, pero en paralelo ha desarrollado una carrera artística muy prolífica, con alrededor de cuarenta discos en los que presenta un sinfín de experimentos nacidos de su ingenio. Hay mucho por escuchar en su mundo musical, algunas cosas más accesibles y otras publicaciones más difícil de encarar por lo experimental de la propuesta, habiendo pasado mucho por la música experimental, instrumental, el noise, que suelen ser estilos más difíciles de asimilar para el público.
En su carrera solista ha publicado bajo distintos nombres también, mayormente bajo el sello de su nombre, Omar Rodriguez Lopez Quartet o Omar Rodriguez Lopez Quintet, pero todo queda registrado bajo el mundo de sus proyectos solistas. Omar también, en una faceta no tan conocida, hace películas, pero es más difícil de acceder a ellas debido a que suele aparecer en festivales o lugares especializados y no tanto en cines.
Después de la ruptura de la banda estadounidense At the Drive-In, hacia 2001, banda de la cual Omar era parte, el guitarrista se dedicó a la grabación de su primer disco solista, llamado ‘’A Manual Dexterity: Soundtrack Volume One’’, grabado en su mayoría ese 2001 pero publicado en 2004.
El disco refleja en mundo ecléctico de Omar, con mucho del espíritu que lo caracteriza, un estilo de abundante experimentalismo, ese espíritu alternativo que lo motivó a moverse por lugares creativos poco comunes, o por lo menos no apuntando a lo comercial, lo que le ha dotado de una visión que lo ha llevado muy lejos en cuanto a lo creativo.
Entre las primeras piezas del disco aparecen algunas pistas que tienen más presencia de banda y de la guitarra eléctrica de Omar, con presencia de momentos experimentales que se fusionan con las intervenciones de la banda que lo acompaña. Pistas como ‘’Around Knuckle White Tile‘’ son reflejo de este encuentro y muestran las destrezas del guitarrista como compositor desde su costado de guitarrista de rock, con estilos abstractos rondando hacia lo progresivo, y como buenos solos y arreglos de guitarra.
Pero el disco no sigue por esa línea y pronto entra en un mundo de abstracciones mayores, con mucho de ruidos y experimentaciones sonoras, búsquedas abstractas ya alejadas un poco del rock, y metidas en mundos de fantasía abstracta que siguen reflejando el mundo imaginaria del músico pero ya más como compositor o ideólogo de paisajes subterráneos o sonidos que provienen de lugares poco comunes.
Hay varios momentos memorables, ‘’Dramatic Theme’’ con su tención se corresponden en buena medida a la caldiad general de la obra, con un estilo tenso y misterioso que se va tejiendo poco y van construyendo un sonido que muta continuamente. ‘’Dream Sequence’’ es otro buen lugar donde sumergirse, un momento de experimentaciones que enriquecen la escucha con ambientes abstractos, y aplicaciones instrumentales pero también alteradas y poco convencionales, un sonido de ensueño.
Todo el disco es un experimento en sí mismo, una abstracción de muy variada índole que se extiende en un abanico de inventos instrumentales enriquecidos y muy bien imaginados, y que también fueron puestos en materia sonora con una producción muy prolija.
Sin dudas que todo esto forma parte de una cosa sonora general, a la cual respeta, constituyéndose como una obra con un mismo motivo propio. El disco es un experimento con su carácter y con un sinfín de riquezas sonoras, detalles e ideas realizadas que convierten a esto en un experimento de enorme calidad.
Este disco fue pensado como la primera de dos partes, y ambos consistirían en la banda sonora de una película dirigida también por Omar. Finalmente, la segunda parte de esta saga discográfico jamás salió a la luz, así también como la película misma que jamás apareció. Es uno de los misterios sin resolver alrededor del mundo del artista, poca y poco clara información hay sobre la publicación del segundo disco y sobre la película, en un asunto aun no terminado. Hubo distintas fechas previstas para las publicaciones faltantes, pero esto aún no se resolvió.
El misterio está abierto y queda en suspenso como se va a resolver esta historia artística aun inconclusa. El volumen uno de este invento es una delicia que vale la pena rescatar, y mientras se resuelve el enigma, aún quedan los demás discos de Omar Rodriguez Lopez por descubrir, que son parte, mejor aún, de una carrera musical muy rica que ha dejado tras su paso una serie de alrededor de cuarenta discos de variada índole.