miércoles, 17 de julio de 2024
Goldenrod - Goldenrod (1969)
martes, 16 de julio de 2024
The Animated Egg - The Animated Egg (1967)
Detrás de esta producción estaba el sello ‘’Alshire’’, que se dedicaba a lanzamientos generalmente comerciales, sello asociado a Jerry Cole, un prolífico músico bastante comercial que para la época estuvo detrás de varios lanzamientos psicodélicos. La tarea creativa de Cole para la época, su visión, su prolífica producción y creatividad lo convierten en un artista con material muy amplio, muchísimos lanzamientos bajo su nombre o pseudonimos, incluso él se convirtió en un músico de sesión muy solicitado para la década de los 60s, trabajando con The Byrds, Nancy Sinatra, The Beach Boys, y Paul Revere & the Raiders, entre muchos otros.
Muchos emprendimientos precedió Cole, en su mayoría proyectos fugaces con lanzamientos que intentaban explotar los sonidos psicodélicos del momento y convertirlos en artefactos de consumo. Sus producciones, proyectos y lanzamiento psicodélicos incluyen, entre otros, a ''What's Happening!'' de 1967 por The Mind Expanders, ‘’Give Me Some Lovin'’’ de 1967 por The Projection Company, ‘’Are You Experienced’’ de 1968 por T. Swift & The Electric Bag, ‘’Mac Arthur Park’’ por 1968 The Stone Canyon Rock Group, ''Up Up And Away'' de 1968 por The Generation Gap, o los ''Psychedellic Guitars'' y ''More Psychedellic Guitars'' de 1967 publicado bajo nombre de Jerry Cole. Otro de los lanzamientos en los que estuvo involucrado Cole fue ‘’The Inner Sounds Of The Id’’ de 1967 publicado bajo el nombre The Id, aunque con este lanzamiento ocurre aquello de que a veces, entre las chatarras que se lanzaban, solían salir cosas interesantes.
‘’The Animated Egg’’ es otra de las tantas producciones lideradas por Jerry Cole, un proyecto nacido bajo su mano y creado con sus propias composiciones. El disco se compone por todos instrumentales psicodélicos muy a la hippie, beat rock, funky, toques de surf, blues ligero, liderado instrumentalmente en su mayoría por la guitarra eléctrica de Cole caracterizada por el sonido fuzz acido. Si bien no es una obra maestra y está pensado desde la explotación de lo psicodélico, tampoco lo hacen tan mal, con piezas ligeras que reflejan el ambiente hippie del momento, perfectas para musicalizar cualquier baile de la época. El disco cuenta con diez piezas cortas instrumentales, en su mayoría ligeras, fáciles de digerir, con una dosis muy alta de ese estirpe de la música de baile hippie. La guitarra eléctrica lidera con agilidad las piezas del grupo, y aunque el materia haya sido grabado con eficacia en poco tiempo, también es un mérito el sonido limpio y entretenido que resultó de esta empresa psicodélica.
Aunque no estaba seguro del resto del personal cuando se le preguntó a Cole sobre el LP muchos años después, los posibles acompañantes incluyen a Edgar Lamar y Don Dexter en la batería, Tommy Lee y Glenn Cass en el bajo, Billy Joe Hastings y Norman Cass en la guitarra, y Billy Preston en el órgano. El disco ’The Animated Egg fue reeditado bajo el nombre de ‘’Guitar Freakout’’ en formato CD y LP en el 2008, incluyendo el disco de The Animated Egg además de contener algunos tracks de sus tantas otras producciones de época.
Otra particularidad con la que cuenta este disco y la cual se suma a los tantos intentos desesperados del sello por vender refritos psicodélicos a como de lugar, es que para 1968, este disco fue relanzado también bajo otro emprendimiento de la casa como lo era la orquesta 101 Strings. Lo que ocurrió fue que al disco ‘’The Animated Egg’’, sumado a otras pistas tomadas del disco ‘’The Inner Sounds Of The Id’’, se le reimprimieron encima arreglos de cuerda de la orquesta, se cambiaron el orden y los nombres de las pistas, se le buscó una portada diferente y se publicó como una novedad bajo el nombre de ‘’Astro Sounds From Beyond The Year 2000’’ por la orquesta 101 Strings en 1968. Suena descarado pero a la vez es una reversión interesante del material de Cole, ya publicado bajo la 101 Strings, con sonidos psicodélicos que nos recuerdan que de estos aquelarres comerciales a veces solían quedar joyas muy interesantes.
Incluso en la era de la revolución juvenil, el mercado regia, los jóvenes compraban, y las empresas aprovecharon ese fenómeno de la psicodelia y el rock para vender aún más. Aprovechando esta moda pasajera del rock, e incluso cuando muchas veces este rock demostró que no era moda por su producción de obras impresionantes, las compañías incluso también aprovechaban el momento. Álbumes enteros eran creados por músicos de sesión en pocas horas y a bajo precio, se publicaban rápidamente, y se arrojaban a las estanterías de las disquerías emulando el estilo predominante por el gusto popular juvenil del momento, en este caso en la era hippie el estilo era la psicodelia. A veces, la portada colorida y la pretensión de querer pertenecer por fuerza, hacían creer al consumidor desprevenido que el contenido era de un artista popular y/o talentoso, cuando muchas veces no lo era.
Esta explotación de la psicodelia llevó a las compañías a producir grandes chatarras musicales buscando así aprovechar la moda y vender discos. Muchos fueron los casos, incluso se conoce al psychsploitation como ese fenómeno de discos generalmente comerciales, cuadriculados, con sonidos obsecuentemente aburridos, con canciones que buscaban descaradamente el hit pegadizo, emular los sonidos de época, o generalmente también eran refritos instrumentales de temas conocidos de artistas muy populares, como The Bealtes, Rolling Stones, Jimi Hendrix, etc.
Aunque ese fenómeno no termina allí, muchas veces esos discos eran de baja calidad y poca creatividad, aunque a veces, pese a las condiciones en las que eran concebidos, se lograban crear sonidos bastante interesantes, y de allí salían perlas de la psicodelia que suelen sorprender. Artistas solistas, bandas de rock, proyectos comerciales fugaces, músicos de jazz, y hasta algunas orquestas terminaron haciendo refritos instrumentales de hits de la época o se volcaban a la psicodelia de manera comercial, buscando la popularidad, obsecuencia y éxito comercial.
También ocurría que esas incursiones comerciales descaradamente buscadoras de éxito, finalmente lograban el éxito comercial, tal vez con todo un disco o tal vez con alguna melodía que se volvía pegadiza en un lanzamiento. Muchas veces un refrito instrumental se volvía un éxito, lo cual generaba problemas legales con la banda dueña de la melodía. Aunque no tiene nada que ver con Jerry Cole, pero es un caso interesante, es lo que hizo The Andrew Oldham Orchestra, una orquesta que en 1965 publicó un disco con refritos instrumentales de temas de The Rolling Stones llamado ‘’The Rolling Stones Songbook’’.
El ‘’problema’’ comenzó cuando esta orquesta tomó el tema ‘’The Last Time’’ de dicha banda, pero reversionándolo de manera muy creativa, convirtiendo el tema original en una cosa instrumental nueva e interesante, y con una melodía innovadora y mucho más excitante que la canción original. The Rolling Stones pronto tomaron acciones legales y se quedaron con los derechos de autor de esta reinterpretación. Esta historia ultra conocida se corona ya en la década de los 90s, cuando la banda de rock inglesa The Verve ‘’toma prestada’’ esa melodía creada por The Andrew Oldham Orchestra para componer su himno de rock ‘’Bitter Sweet Symphony’’. Luego hubo problemas legales y demandas por parte de The Rolling Stones para con The Verve, hasta que The Rolling Stones terminaron cediendo los derechos. Pero lo más interesante de esto es ver como una orquesta de refritos instrumentales creó algo original a partir de una reversión y con ello cambiaron el curso de la historia de la música, incluso el gran mérito de todo esto lo merece The Andrew Oldham Orchestra, que creó algo hermoso a partir de un tema de The Rollings Stones, e incluso The Verve lo único que hizo fue robar esa melodía inconclusa y crear su canción. Pero el gran mérito de esa pequeña historia lo merece la orquesta de refritos The Andrew Oldham Orchestra.
martes, 9 de julio de 2024
The Electric Flag - The Trip (Original Motion Picture Soundtrack) (1967)
El primer disco de la banda estadounidense The Electric Flag es a la vez la banda sonora de la película homónima ‘’The Trip’’ de 1967 como también uno de los primeros discos en contener el sonido del sintetizador Moog en su haber. El trabajo es una muestra de la música de la película que representa, una colección de pasajes sonoros instrumentales que reflejan a las claras la idiosincrasia hippie en cuanto más pueden hacerlo. Una buena colección de tracks psicodélicos, en su mayoría cortos, de no más de un par de minutos cada una, que son pequeños trips de delirio sonoro.
En sí no es un gran disco, es más bien un muestrario de lo que pasa en cuanto a lo musical en la película, no parece haber una idea cohesiva que unifique todos los tracks más allá de que todos son pequeños viajes sonoros conglomerados en un disco que musicaliza una película llamada ‘’El Viaje’’. Tal vez podría tenerse una referencia de a donde se quiere llegar conceptualmente con este disco más allá de que sea un intento comercial en su época.
La película a la que refiere este disco es la homónima ‘’The Trip’’ de 1967, un film hippie y de ''psychsplotation'' por excelencia, censurada en algunas partes del mundo, escrita por Jack Nicholson, y dirigida por Roger Corman, un especialista en hacer cine con poco y en aprovechar la tendencias del momento, por lo que para finales de los 60s esta producción tenía que salir a la luz aprovechándose la oleada psicodélica. El film trata de un joven, interpretado por Peter Fonda, que experimenta con un trip acido, y básicamente todo ocurre en esa perspectiva. Muchos momentums y estados transita en protagonista en su viaje hacia lo interno. Y tal vez podría tenderse esa relación de paralelismo con la música de este ‘’disco’’, que pasa por momentos de misterio, momentos gratos, momentos divertidos, pero también momentos de mal viaje y desazón.
Al tratarse de piezas cortas, el álbum cuenta con buena cantidad de tracks, dieciocho en total, por lo que hay una diversa cantidad de inventos sonoros para escuchar. Pequeñas melodías, improvisaciones, delirios, alguna referencia a la música raga, malos viajes, entre otros. Algunos momentos interesantes del disco son, ‘’Fine Jung Thing’’ como una zapada blusera con ritmo de funk y muy buenas intervenciones eléctricas por la guitarra solista de Mike Bloomfield, o ‘’Peter Gets Off’’ otra pieza que también parece una improvisación pero esta vez liderada de forma solista por un saxo. O los pequeños trips sonoros como en piezas como ‘’Joint Passing’’, ‘’Inner Pocket’’ o ‘’Flash, Bam, Pow’’, o sino la blusera ‘’Gettin' Hard’’, una improvisación lenta de blues con solos de guitarra eléctrica.
Para 1967 había tan solo un puñado de discos en los que aparecía el Moog en su sonido, y lo que resalta de esos trabajos es lo muy bien ejecutado que estaba siendo ya para esa época este sintetizador, viéndoselas en trabajos muy experimentales de psicodelia, entre otros lanzamientos comerciales varios de tipo ‘’moogsploitation’’. Para ser una tecnología que recién estaba surgiendo es llamativo lo bien utilizado que está el sintetizador en muchos discos primarios del momento, aun sumergidos en el ambiente psicodélico, aunque vale aclarar que, pese a que el Moog sí aparece en este disco ‘’The Trip’’, no tiene una intervención preponderante sino más bien aparece como detalles en varios momentos sueltos.
El encargado de las aplicaciones electrónicas en ‘’The Trip’’ fue Paul Beaver, un entusiasta promotor de esta nueva tecnología del sintetizador Moog, como músico, y con colaboración de Bernie Krause, se convirtió en promotor comercial de Moog en la Costa Oeste de los EE. UU. Su promoción especialmente en el mundo de las bandas de rock hippie sirvió de enlace para llevar la música electrónica incluso también a otros de los primeros álbumes, todos psicodélicos, en contener el sonido del sintetizador en su haber, como ‘’Psychedelic Percussion’’ de 1967 por Hal Blaine, ‘’New Sound Element Stones’’ de 1967 por Emil Richards, ‘’Pisces, Aquarius, Capricorn & Jones Ltd.’’ de 1967 por The Monkees, ‘’The Notorious Byrd Brothers’’ de 1968 por The Byrds, entre otros.
The Electric Flag fue una banda estadounidense de rock pero con mucha intención hacia el blues, creada y liderada en 1967 por el gran guitarrista Mike Bloomfield, quien venía de la experiencia de ser parte de The Paul Butterfield Blues Band. Bloomfield, junto al tecladista Barry Goldberg y el baterista Buddy Miles, y con otros músicos como el vocalista Nick Gravenites y el bajista Harvey Brooks, tuvo la ambicion de crear algo así como él llamo "música americana", tomando inspiraciones del blues de big band de BB King, T-Bone Walker y Guitar Slim (Eddie Jones), sino también en los sonidos soul contemporáneos de Otis Redding, Steve Cropper, Booker T. & the MG's y otros. También se inspiró en las formas tradicionales del country, el gospel y el blues.
Inicialmente la banda se llamaría American Music Band, pero Bloomfield organizó la banda que se conocería como The Electric Flag en la primavera de 1967, buscando un sonido propio al incluir instrumentos de viento. La banda alcanzó su apogeo con su segundo disco, el lanzamiento de 1968 ‘’A Long Time Comin' ’’, una fusión de estilos de rock, jazz y R&B que se ubicó bien en la lista de álbumes pop de Billboard.
miércoles, 3 de julio de 2024
Rotary Connection - Rotary Connection (1967)
domingo, 30 de junio de 2024
Chrysalis - Definition (1968)
Uno de los aspectos determinantes de los procesos evolutivos que aportó la era psicodélica a la cultura popular fue la producción de ‘’grandes álbumes’’, ‘’grandes producciones’’, discos que más que discos era auténticas obras con piezas de culto en su interior, lo que hizo que se instaurara en el inconsciente creativo de los músicos la idea de querer producir grandes discos, de tener la ambición de hacer algo coherente, que esté unido bajo un mismo motivo y sea en su conjunto una gran pieza musical. The Beatles ayudaron en gran medida a la aceleración de la instauración de esta idea en la noción de los músicos y bandas creadoras, especialmente tras la publicación de su Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de 1967, disco inspirado a su vez por otra gran obra innovadora como lo fue de Pet Sounds de 1966 por The Beach Boys.
Ahora ya no se publicaban disco como una serie o lista de canciones, sino que muchos tuvieron la ambición de intentar crear una obra en su conjunto que marcara una época o que dejara gran influencia, o por lo menos que sea algo enorme y muy creativo. Esto a su vez se intensificó debido a la noción mucho más creativa y profunda que manejaban los músicos y bandas del momento, lo que hizo que de pronto, bandas que eran poco conocidas sacaran de la manga obras impresionantes, algunas recordadas y algunas otras, muchas, aun hoy poco valoradas. La persecución de crear una obra musical enorme, creó el fenómeno de la aparición de algunos álbumes que eran muy creativos pero que no necesariamente llamaban la atención del público.
Muchas veces no va de la mano ese fenómeno, generalmente cuanto más se sale de lo convencional y se busca la perfección musical es cuanto más se aleja de los gustos populares, lo que hace que obras fulgurantes en lo creativo queden en un segundo plano en tanto a la memoria popular. Pocos fueron los que lograron conjugar vanguardias con popularidad masiva, como The Beatles, lo que no le quita merito a los álbumes creativos y no populares, tal vez sea todo lo contrario.
Hay ejemplos varios de este fenómeno de álbumes con producciones innovadoras pero olvidados en el tiempo, desde obras como: ‘’Puzzle’’ de 1969 por The Mandrake Memorial, ''Song Cycle’’ de 1968 por Van Dyke Parks, ‘’Rainbow’’ de 1968 por Bobby Callender, entre otros. Y además, aunque The Beatles tengan en su haber el mérito de traer las vanguardias al campo de lo popular, fue el mismísimo George Harrison que con su ‘’Wonderwall Music’’, de 1968, sufrió el mismo efecto de olvido de la consideración popular, e incluso hoy en día sigue habiendo personas que creen que el primer álbum solita de Harrison es ‘’All Things Must Pass’’, ignorando los dos primeros álbumes en solitario que publicó este músico, seguramente por las extravagancias sonora que presentaban los mismos.
Pues bien, tenemos en el álbum ‘’Definition’’ de 1968 por Chrysalis, otro de esos ejemplos de obras maestras poco valoradas que cuentan en su haber una producion asombrosa y una lista de temas memorables. Este trabajo cuenta con una muy pulida producción, en tanto a composición, instrumentación, armado, trabajo de estudio y arreglos vocales, es un disco exquisito que da placer escuchar, con el nivel de las canciones que no se vuelcan a un sinfín de tracks sin razón, esta es una selección de pieza finas, canciones significativas, que evocan emociones y generan placer por su delicadeza y la forma en que la banda se evoca casi devocionalmente a su ejecución, la producción sonora es ejemplo de esto.
Las canciones son emotivas, algunas baladas, otras más frenéticas, en realidad hay muchos inventos y la álgida producción con que cuentan las mismas hace de este disco una aventura de descubrimiento, no por tierras desconocidas, sino por una lista de composiciones muy bien arregladas en la que da gusto inmiscuirse. La propuesta música es muy amplia, desde rock, baladas, pop, y aunque utilizan elementos ya conocidos, y aunque hay diversidad en los sonidos, aun así pareciera que todo estuviera unido bajo un halo único que unifica la propuesta en una sola cosa.
Parece ser un disco hippie pero no hay tanto de lo psicodélico como se esperaría en cuanto a guitarras sucias y solos infernales de ultratumba, tal vez lo psicodélico llega desde lo esmerada de la producción, que hace que sea un disco de época con esas clásicas brillantes producciones y esa búsqueda de hacer una gran obra en vez de un disco solo con canciones, por lo que lo psicodélico llega con eso, con arreglos de todo tipo y muy bien planteados, desde órganos, o pianos, o guitarras acústicas y no solo eléctricas, momentos de guitarras distorsionadas pero no es su totalidad, detalles entre intros y partes, variedad de ritmos, fusiones, proto eclecticismo, y una lista de temas que deja en el aire un sabor de que muchas cosas ocurren y que muchas de esas cosas son variadas y tienen mucho para decir aunque el idioma cantado de las letras nos impida terminar de entender del todo lo que ocurre desde la lírica.
Chrysalis fue un colorido quinteto de Ithaca, Nueva York, que incursionó en todo, desde el folk, el rock y el jazz hasta la música de Oriente Medio. El grupo al momento de la grabación estaba compuesto por J. Spider Barbour en bajo, guitarra y voz, Ralph Kotkov en teclados y voz, Dahaud Elias Shaar en percusión, Paul Album en bajo y voz, Jon Sabin en guitarra, mandolina y voz, y Nancy Nairn en voz. Frank Zappa, que defendió a Chrysalis como "un grupo que aún no ha destruido tu mente", fue el primero en ser invitado a producir el disco, pero estaba en medio de una amarga disputa contractual con MGM/Verve. Al final, ‘’Definition’’ pasó por numerosos equipos de producción que se marcharon por diversas razones (ninguna relacionada con la música o los músicos), lo que hace que sea aún más curioso que suene tan definido y cohesionado.
La lista de temas del disco es amplia y ofrece una buena variedad de inventos muy bien producidos siempre dentro de la canción. Todo el disco es brillante, aunque tal vez lo más consistente se encuentre hacia el comienzo de la lista. Toda la producción del disco unifica al sonido en una misma cosa, pero los primeros cinco temas del disco gozan de una belleza musical única, entre arreglos de viento y cuerda, arreglos de piano, baladas profundas y búsquedas eclécticas en los ritmos, una belleza de escuchar. El resto de pieza seguramente cuenta con esa virtud también, ya no tanto con canciones memorables sino con algunos inventos también entre eclecticismo, apareciendo algo de sátira y humor, algo de psicodelia e inventos aledaños que completan al disco y lo hacen más profundo aun.
El líder del grupo, Spider Barbour, había participado en los discos ‘’We're Only in It for the Money’’ y ‘’Lumpy Gravy’’ de Frank Zappa, trayendo de estas experiencias con The Mothers of Invention muchas ideas innovadoras, o elementos que toma prestados como la zatira, para aportarlas como nuevas estéticas al disco de Chrysalis, de ahí nótese el eclecticismo y algunos delirios, zatiras y humor, arreglos atípicos, momentos fuera de lugar, o juego con los ritmoes, que suelen aparecer en este trabajo y que tras conocerse su vínculo con las idas de Frank Zappa todo recobra sentido y tiene una razón del porque existe esa influencia.
‘’Definition’’ es tan amplio como podría serlo, la diversidad de canciones es notoria y toda la propuesta, que está sumida bajo una cohesión de producción, es muy amplia, por lo que mucho puede ser encontrado dentro de este disco. La influencia del Sgt Pepper's está presente, en esa búsqueda de obra con una enorme producción que presenta una lista de composiciones variadas e hipnóticas. Frank Zappa estaba fascinado con este grupo neoyorquino, y fue invitado a producir el disco, pero como estaba en una disputa legal contra MGM, se abstuvo. Lo mismo le ocurrió a Joshua Rifkin, y finalmente fue Jim Friedman, compositor de Judy Collins y Shawn Philipps, quien se mantuvo al mando.
Chrysalis se disolvió en 1970 y casi todos sus miembros se alejaron de la música. Dejando solamente a ‘’Definition’’ como único álbum publicado, y habiendo un potencial segundo álbum a publicarse pero que solo quedó como un demo con un puñado de temas nomas. ‘’Definition’’ pasa a ocupar las lista de joyas perdidas e infravaloradas. Esto depende de los gustos musicales, pero sí vale reconocer que grandes cosas ocurren en la creación y producción de estas canciones, con influencia de los delirios de Frank Zappa, y con baladas folk-pop arregladas con vientos y cuerdas, momentos eclécticos, psicodélicas, melodías memorables, una belleza pocas veces vista, o que se puede encontrar solamente en pocas obras de producciones de imaginería y adelanto.
Cod: #1768
sábado, 29 de junio de 2024
Kaleidoscope - Kaleidoscope (1969)
Este es todo un mito del rock y psicodelia mexicanos de finales de los 60s, un disco que, aunque publicado en México en 1969, fue grabado ya hacia 1967, por lo que hablamos de sonidos psicodélicos tempranos para lo que es Latinoamérica, y música de rock también en gran forma para la región. El homónimo ‘’Kaleidoscope’’, de 1969, fue el primer y único lanzamiento de esta banda que para el momento de grabación estaba integrada irónicamente por todos músicos no mexicanos, sus primeros integrantes fueron Frank Tirado en bjao y voz, de Puerto Rico; Orly Vazquez en bajo,voz y algunas guitarras, también de Puerto Rico, el guitarrista Pedro García, de España, y los dominicanos Julio Arturo Fernández y Rafael Cruz, tecladista y baterista, respectivamente.
El mito aumenta aun porque de la tirada original de 800 copias del disco , muchas fueron retiradas de las tiendas y desechadas, de las que quedaron solo 200 copias que terminaron en manos de algunos pocos afortunados, el disco es hoy difícil de conseguir y uno de los artefactos más codiciados por los coleccionistas en Mexico.
Es un disco de rock época, de gran nivel para lo que es la psicodelia latinoamericana, y un artefacto que se ha convertido en culto para algunos amantes de la psicodelia universal, con una serie de canciones que destilan acido por doquier, por lo que la escucha es una experiencia por tierras de delirio espeluznantes en las que guitarras fuzz y órganos hipnóticos guían el trip hacia tierras de devastación. La psicodelia está presente impregnando de un sonido acido a una lista de temas muy entretenido, ritmos movidos y temas de rock psicodélico al estilo norteamericano.
La lista de temas presentado en el disco es variados, generalmente con temas rápidos y pegadizos, donde destacan inmediatamente guitarras fuzz y teclados presentes a lo largo de todo el disco y que le dotan de el carácter tan mitico al disco, una acidez en altos niveles. Las reminiscencias con la psicodelia norteamericana es directa y muchas veces recuerdan a varios emprendimientos de dicha escena. Más allá del ambiente sociocultural en el que fue concebido, grabado y presentado, el disco prácticamente no tiene elementos ni instrumentos de la música local mexicana, ni mucho menos de eso llamado ‘’latin rock’’, aunque lo sea por ser un disco concebido en Latinoamérica. Las letras en inglés terminan de hacer lo suyo en cuento a su relación con una psicodelia más norteamericana y no local.
Con una efímera carrera en cuanto a tiempo, la banda logró presentarse, con varios cambios de formación en el medio, en algunos clubes en México, aprovechando el florecimiento en la escena local del rock psicodélico. Ellos no era mexicanos pero estaban identificados con esta cultura, e incluso también a este disco se lo considera como parte del rock mexicano, y con justicia es así.
Según algunas fuentes parece que el disco fue grabado en los estudios Fabiola de Santo Domingo, en República Dominicana, y publicado por Orfeón de México, con producción de los mismos músicos que para esa altura era uno jóvenes de alrededor de 17 años. La post-producción fue por parte Porfirio Reyna y Bodo Molitor se encargó del diseño de portada. El grupo comenzó en 1967 como Kaleidoscope y en el 1970 cambian de nombre a "Latino", terminando su carrera ya para 1971. El grupo tiene una historia no del todo conocida aun, ya que queda poca información sobre su carrera y quehaceres, con integrantes tanto de República Dominicana, Puerto Rico y México, y con una corta carrera pero con la que incluso supieron abrirse paso más que nada en la historia de la psicodelia.
El disco es una perla de carácter under, tal vez difícil de apreciar por oyentes contemporáneos y poco asiduos a la psicodelia de época, ya que es un disco que refleja psicodelia por todos lados, y proviene de una generación en la que se hacía música para cambiar el mundo, para romper con los dejos musicales, para chocar contra las instituciones, o por lo menos para aportar algo nuevo a la música, cosa que hoy ya no existe. Hoy se ve con malos ojos a ese arte ‘’lejano’’, ‘’primitivo’’, ‘’vintage’’ o ‘’antiguo’’, por que poco a poco nos hemos ido acostumbrando a que la música deba ser algo horrible, producto del achatamiento progresivo de lo que se escucha a nivel popular.
Aquella generación de músicos de antaño tenía mucha más lucidez para crear su arte y detectar muchos dejos, cosa que hoy en día no pasa. Antes con muchas menos condiciones técnicas y menos publicidad se creaban obras que duran como mitos del rock hasta hoy en día, y en la música actual, cuando se cuenta con posibilidades técnicas infinitas, solo se producen boberías y se cantan estupideces, para producir un hit, venderlo en las redes y morir rápidamente.
domingo, 23 de junio de 2024
Staff Carpenborg And The Electric Corona - Fantastic Party (Die Tanzplatte Für Heiße Stunden) (1970)
Hay aquí una muestra de que una de las principales influencias del rock alemán de aquella época fue la psicodelia, casi como una derivación o un desprendimiento bastardo que continuó, en Alemania, el sonido contracultural estadounidense. Más allá de la vinculación del sonido de este disco con el krautrock por la primera razón de haber sido grabado en Alemania, lo cierto es que este sonido todavía tiene mucho de psicodelia, de delirio hippie al estilo acid-test, algo freak out, e incluso si se dijera que esto es un artefacto perdido proveniente del under de alguna de las escenas psicodélicas estadounidenses de finales de los 60s, tranquilamente pasaría como tal.
Estos músicos parecen haber bebido directamente de la fuente de la psicodelia, como habiéndola conocido en persona, ya que la recreación que hace esta banda de dicho estilo es precisa, con una serie de sesiones improvisadas, mayormente instrumentales, que fluyen con el devenir de la improvisación eléctrica, los órganos hipnóticos y el groove de la percusión, e incluso algunas flautas y los cantos en ingles gritan en voz alta psicodelia por todos lados.
Es otro artefacto que no presenta ‘’canciones’’ propiamente dichas sino sesiones instrumentales psicodélicas, delirio generalizado por una banda misteriosa alemana que se recreó en el delirio instrumental. Todo el disco es una aventura a disfrutar especialmente por los amantes de la psicodelia, incluso este es un disco psicodélico exacto dentro de ese género.
Tal vez por haber sido publicado en Alemania algunos resbalen a decir que se trata de krautrock, aunque eso es cosa que ocurre con absolutamente todos los discos de rock alemanes de finales de los 60s y principio de los 70s. La verdad es que ‘’Fantastic Party’’ poco tiene de krautrock, y mucho tiene de contracultura hippie psicodélica, incluso el nombre del disco ya es un yeite muy hippie, además de los nombres de los tracks y el canto de los músicos es en inglés, incluyendo la foto de la portada con gente vestida muy a la onda cool de la moda hippie.
Hablando en términos de krautrock, este disco poco se ha acercado a eso tan ambiguo y electrificado típico del rock alemán del momento, que estaba pasando por una transformación de vanguardia que reformularía la música del siglo XX, o por lo menos por algunas bandas de la escena alemana. ‘’Fantastic Party’’ tiene vanguardia aunque a la hippie, con ese espíritu de acid test en donde nada importa más que volcarse hacia un delirio generalizado, muchas veces como manera de protesta contra imposiciones morales o como forma de mantener un modo de vida de supuesta libertad y amor libre. Los acid test eran comunes en la era hippie en los Estados Unidos, y dieron como resultado un delirio que fue captado por muchos artistas a lo largo de todo el mundo, y que trataron de recrear, en sus producciones sonoras, ese estado de delirio que los llevaba generalmente a manifestarse hacia el caos transformador, la iniciación acida, la experimentación, e incluso los rituales místicos entre rock y psicodelia.
Aunque sea un disco alemán, e incluso aunque tenga rock en su haber, lo cual lo rumbea hacia el rock psicodélico, también se puede decir que se trata de un disco de psicodélia propiamente dicha. Derivación que proviene de la diferenciación entre rock psicodélico y psicodelia, siendo el primero lo que se refleja generalmente en una canción, y siendo lo segundo, la psicodelia, una cosa indeterminada de rock y caos instrumental expresado generalmente (aunque no siempre) en sesiones de rock libre. Este disco es otro de esos discos que engrosan esa selecta lista que contienen todo un delirio hippie en su haber y no solo con canciones, e incluso ni una sola canción aparece en este disco, sino solo improvisaciones instrumentales libre. Este sonido recuerda mucho a los delirios colectivo de Ken Kesey y The Merry Pranksters, y sus fiestas multitudinarias.
‘’Fantastic Party’’ se lanzó originalmente con el sello alemán ‘’Maritim’’ en 1970, y más tarde se reeditó a partir de una copia en vinilo. El proyecto detrás de este disco en uno que se mantiene misterio hasta hoy, ya que, salvo por rumores, no se sabe a ciencia cierta quienes participaron de las grabaciones aun. No se sabe quién estuvo detrás de este extraño proyecto de estudio excepto un tal Paul Bucher acreditado en el disco como el compositor de todas las pistas.
domingo, 16 de junio de 2024
Jorge Pinchevsky - Su Violín Mágico Y La Pesada (1973)
Este disco es otro de esos experimentos de estudio creados por la agrupación de músicos argentina La Pesada del Rock and Roll, con producción de Billy Bond en su época más activa dentro del rock argentino, con las típicas invenciones y experimentos que muchas veces se salían de la canción para buscar el delirio sonoro, entre zapadas, ambientes, partes y otros elementos además de experimentación de estudio e instrumental.
La Pesada era un grupo en el que varios músicos participaban de forma estable para producir sus propios discos e incluso producir a otros artistas. Entre ellos estaba el violinista Jorge Pinchevsky, un violinista que no solo estaba en el círculo rockero de la pesada sino que también contaba con formación académica, por lo que sus intervenciones en estas grabaciones aportan mucho y desde un enfoque diferente, con el sentimiento del blues, la búsqueda experimental del rock y sus formación formal clásica.
''Su violin Magico y la Pesada'' es el primer disco solista de Jorge Pinchevsky, y que cuenta con el apoyo natural de los músicos de la pesada, con Alejandro Medina en bajo, Claudio Gabis en guitarra, Kubero Díaz en guitarra, y demás integrantes de La Pesada.
El disco es un interesante experimento de rock que muchas veces suena como tal, los primeros tres tracks del mismo son piezas instrumentales de rock bastante experimental, rock hippie a la argentina, blues rock en forma de zapada y sesiones instrumentales, típico de la producción instrumental de la banda que contaba con músicos de sesión expertos en el blues y el rock y las improvisaciones, el resultado final del disco es un movimiento natural del encuentro de estos músicos creadores.
De los siete tracks que componen del disco, solo dos tienen forma de canción propiamente dicha, ya que el disco tiene mucho de zapada e improvisación en estudio, muchas sesiones instrumentales y arremetidas de la banda, algunas más ligeras y otras más pesadas, siempre dentro de un blues rock hippie a pura guitarra eléctrica y buenos solos.
Así como de las generaciones de postguerra surgieron muchas vanguardias, el espíritu de lo que ocurre en este disco también refleja lo que ocurría en aquellos años en el ámbito político y social de una Argentina bajo represiones militares, lo que hacía que las producciones discográficas de los músicos de rock se volvieran desafiantes y buscaran más que nunca esa ruptura típica resultante del arte al cual se intenta reprimir, casi como un movimiento natural del devenir que busca compensarse a sí mismo luego de una gran destrucción y muerte.
Más allá de cualquier visión política que pueda tener cada uno, estos músicos también manifestaron ese fenómeno, no solo con letras que muchas veces intentan decir cosas y sacudir al público, sino más que nada con producciones sonoras que chocan instrumentalmente, rompiendo muchas veces el formato de la canción y volcándose hacia nuevas propuestas dentro del rock y la música popular.
El sonido del disco también es reflejo del rock de época en general, con mucha experimentación de estudio, búsqueda sonora rockera, mucho blues, momentos oscuros, mucho ocurriendo a la vez, visiones ‘’contraculturales’’ que muchas veces atacan a las tradiciones y la música más comercial e intentan emprender un búsqueda hacia una nueva música, casi como el hipismo mismo y todos los subgéneros desprendidos del mismo.
Aunque mucha de la influencia que recibieron estos músicos era del rock clásico de época como Zeppelin, Hendrix, Cream, etc, estos sonidos muchas veces recuerdan también a las vanguardias europeas dentro del rock, del estilo del krautrock, o tipo rock vanguardista con cierto aire a ‘’Älgarnas Trädgård’’, ‘’Parson Sound’’, entre otros.
Para los amantes del rock más experimental este es un disco muy recomendable, y testimonio del rock argentino de la época y una pieza de colección para cualquiera que quiera conseguir un ejemplar de época del mismo, el cual no es sencillo de conseguir más que nada por los valores que se piden por los ejemplares. Aunque no es nada que no esté dando vueltas cada tanto en los grupos de coleccionistas de vinilos de rock argentino.
Cod: #1765
jueves, 30 de mayo de 2024
Edgar Broughton Band - Wasa Wasa (1969)
Una banda inglesa no clásica pero con cierta reputación en el ámbito de los conocedores del rock ácido under de la época, con discos interesantísimos siempre dentro de la psicodelia pesada, el rock ácido y algo oscuro, o por lo menos eso es lo que ofrecen en este primer disco que publicarían en 1969. El primer lanzamiento discográfico de larga duración del grupo fue gracias a un contrato que firmaron con el prestigioso sello Harvest, a través del cual editaron dos singles en el 68 y en el 69, y el susodicho primer disco de 1969, ‘’Wasa Wasa’’.
Si bien se trata de rock a secas, algo de lo que hacen acá se sale de las casillas, la oscuridad y la suciedad de las guitaras le dan un plus a la propuesta, que con buenos riffs y buenos solos de guitarras se sabe hacer camino por sí misma. Las composiciones son pesadas, con guitarras sucias, solos rasposos, ritmos hipnóticos de batería y una voz espeluznante del cantante del grupo que le termina de dar el toque perfecto a lo que estaban proponiendo.
El disco tiene su acercamiento a la psicodelia, desde el lugar de la sátira política y el rock pesado, pero tampoco tiene demasiadas dosis de delirio aunque se trate de rock acido. La propuesta es de rock pesado de época, con influencia de mucho de lo que había en su momento, y con una impronta que, por lo menos en este disco, cuenta con su propio estilo dentro del rock pesado clásico.
La banda era famosa también por sus propuestas delirantes en vivo y por sus temáticas políticas bastante irónicas y negras en las letras de sus canciones, lo que le valió cierta fama y cierto sequito de seguidores en su época. El disco cuenta en su mayoría con pistas de rock en formato clásico, con un sonido sucio y oscuro, nacidos del blues pero torcidos hacia la psicodelia y el rock y pervertidos por la oscuridad que nacía dentro de ellos.
Si bien todo el álbum cuenta con canciones algo estándar, hay una pieza del mismo trabajo que se sale del molde convencional y donde el grupo explaya algo que revela aún más su locura exquisita en la que se manejaban. La susodicha pieza ‘’Dawn Crept Away’’, de catorce minutos de duración, es la que ofrece un mayor aire a la propuesta del disco y da cierre al trabajo, con una composición que comienza en forma de rock pero termina volcándose hacia una excursión instrumental entre variaciones de ritmos, ambientes oscuros, y distintos implementos propios de las zapadas de la época y de las búsquedas exploratorias ‘’proto progresivas’’ típicas de la era psicodélica. Ese track es de o más experimental y ‘’progresivo’’ del disco.
Y aunque haya otros discos de la banda más elogiados o conocidos, seguramente sea este primer disco de ellos el que contenga el sonido más pesado y sucio, crudo, especialmente por la suciedad distorsionada de las guitarras eléctricas y por varios temas rockeros pesados con el que cuenta el trabajo. El grupo es entusiasta y creativo, y cuenta con propuestas discográficas audaces, aunque, como ya se ha dicho con acierto, no está muy cerca del estilo de rock progresivo más complejo que se manejaba a menudo en ese género, por lo que la música discográfica de la banda no es de rock progresivo.
Para dar a conocer su primer disco se lanzaron a una serie de conciertos, muchos de ellos gratuitos, encima de un camión y con el riesgo de ser arrestados. La propuesta finalmente llamaría la atención, ganando seguidores y siendo invitados a transmitir la oscuridad de sus presentaciones en vivo en los estudios de Abbey Road el 9 de diciembre de 1969. Esa fecha fue grabada pero solo se lanzó una canción en ese momento: "Out, Demons Out". !", que era una adaptación de la canción "Exorcising The Demons Out Of The Pentagon" de The Fugs, el resto de las grabaciones de esa presentación recién se publicarían en 2004 en "Keep Them Freaks a Rollin".
Cod: #1764
domingo, 26 de mayo de 2024
Steamhammer - Reflection (1969)
Steamhammer tuvo su lugar dentro del rock progresivo hasta llegar a puntos vanguardistas bastante insospechados teniendo en cuenta el lugar de donde arrancaron discográficamente. En muy pocos años su música evolucionaria hasta llegar a discos progresivos oscuros y experimentales, aunque en su primer disco, ya de 1969, comenzaron con una trabajo básico de los sonidos de la época, entre blues rock, rocanroles, y algo de psicodelia y buenas zapadas de por medio dominadas por guitarras eléctricas.
Siendo un buen trabajo, correcto, efectivo y entretenido, no es un disco que deslumbre particularmente si se tiene la pretensión de lo complejo y vanguardista, y más aun teniendo en cuenta que en un par de años nomas alcanzarían lugares muy sofisticados, de todas formas este primer disco, ‘’Reflection’’ es un buen artefacto que por su parte no solo deja un aire rocanrolero sino que se predispone a dejar la insinuación de que más cosas están sucediendo allí además del rock & roll clásico.
Desde los arreglos de la voz y el tipo de tono vocal particular de su cantante principal, oscuro y solemne, con una estilo particular y algún efecto agregado a la grabación que deja sensación de no ser algo común. Además de que entran en algunos temas de rock interesante, siempre con ritmos y estilos bluseros, pero con un aire de sutil jazz, búsquedas sonoras, efectos agregados también a los instrumentos, y arreglos que salen del convencionalismo por momentos, lo que hace que algunos tilden a esto cerca del ‘’crossover prog’’.
Algunos elementos también interesante de esta propuesta son la psicodelia que unifica a las composiciones y zapadas que se mandan, psicodelia que asoma entre efectos agregados y sesiones de solos del blues rock de la época. Otra noción interesante también es la del track ‘’Water Part I’’ y ‘’Water Part II’’, dos tracks que se encargan de dar apertura y cierre al disco, por lo que también hay alguna noción conceptual allí, entre bluses lentos, rocanroles, piezas psicodélicas y mucho blues rock, entre otros inventos de rock.
Se nota que la banda se maneja muy bien en el rock, blues, las sesiones, versátiles entre distintos tipos de rock y blues, abiertos a la psicodelia y pendientes de ofrecer un material variado, lo que termina de dar más aire al asunto del sonido del disco, especialmente por los guitarristas del grupo que son los encargados de dar voz melódica, armónica e improvisada al disco con sus solos.
La influencia del blues, shuffle, rock and roll, que pesa sobre ellos, es evidente, las composiciones del disco, incluso las no necesariamente bluseras, están encaradas desde la visión y los arreglos de guitarristas que saben de blues y que además se nota que han bebido mucho de esa fuente de influencia. Finalmente se trata de un disco no de los más experimentales de la banda pero si un artefacto interesante para comenzar una carrera que daría de qué hablar.
La banda no tuvo necesariamente una carrera discográficamente muy extensa, aunque cuatro discos fueron los que publicaron en tan solo tres o cuatro años, y todos de ellos reflejaron la inventiva, creatividad y inquietud del grupo que se mantuvo activo, componiendo, experimentando y superándose siempre para ir más allá de lo que habían hecho antes. Sus cuatro discos son peldaños de una obvia evolución que marca el espíritu de la banda y también que es reflejo de la creatividad general que manejaban las bandas de la época, evolucionando mucho y evolucionando dramáticamente en lapsos cortos de tiempo.
Durante el transcurso de varios cambioz de formación, la banda se volvió más progresiva y cada vez más difícil de clasificar, primero cuando se unió el multiinstrumentista Steve Jolliffe en su segundo álbum, y más aún cuando el bajista Louis Cennamo reemplazó a Davy en el LP final. Para los fanáticos del progresivo más vanguardista no pueden perderse su cuarto y último disco, ‘’Speech’’, de 1972, una obra que va más allá de todo lo que habían hecho como grupo, experimentando más de la cuenta con ambientes y progresiones, sin dejar nunca su espíritu de improvisación.
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