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viernes, 9 de junio de 2023

Nicholas Payton - Sonic Trance (2003)

Este disco de fusión que en parte replica los sonidos vanguardistas de la época funk de Miles y la época electrónica de Hancock, y ha bebido muy bien de esa tradición setentera pero la ha replicado a la era moderna, por lo que los ritmos se ha vuelto más estrechos y directos, los sonidos más limpios, pero por suerte la experimentación se redobló, en este caso, con el uso de las nuevas tecnologías y las miras hacia pasados donde verse reflejados, por lo que la experimentación cumple un rol importante en este sonido.

El trabajo abre con unas palabras en inglés que perjuran un ‘’sonic trance, sonic trance…’’, como anunciando un viaje prometedor en el que las funciones de los músicos serán las de estar en un trance o, en su defecto, generar un trance en el oyente, en todo caso ese trance ya no será con una vanguardia cósmica, o con un libre albedrío cacofónico, o con una sesión instrumental orgánica afro futurista. ‘’Sonic Trance’’ se acerca a una visión moderna donde se le injerta un barniz de hip-hop, por lo que a menudo en el disco hay algunos sampleos o insinuaciones y guiños hacia otras piezas históricas del jazz o voces en algún especie de improvisación vocal.

El ‘’Trance’’, por lo tanto, sigue estando allí, entre búsquedas experimentales, sampleos, algunas percusiones agregadas, el virtuosismo de los ejecutantes que vuelven a las improvisaciones en proezas a degustar cuidadosamente, una búsqueda de estilos muy amplia que hace que las dieciocho piezas que componen el disco, un viaje de más de una hora, sea una aventura completa que desfila por un sinfín de tramas e inventos de variada manufactura y textura fusión. 

El disco está lejos de ser un disco promedio en un discografía de jazz básico, este trabajo es un experimento en sí mismo, con melodías abstractas de vanguardia, momentos de yeites a tradiciones con mezclas de fusion, sampleos, guiños al hip-hop, instrumentaciones virtuosas, impecables, Payton soplando sobre ritmos comprimidos e irregulares, cuando otros momentos son más relajados, conmovedores y suaves.

Hay también una sensación de uso expansivo de la instrumentación, entre trompetas y teclados de época,  el sonido puede volverse deliciosamente desordenado entre las improvisaciones modernas, los guiños hacia los hitos, y los sampleos sintéticos que se mezclan entre tanto. Si buscan hip-hop jazz lo encuentran más especialmente en la loca pieza ‘’Stinkie Twinkie [Remix]’’, que a su vez se conecta con las siguientes en una combinación de experimentaciones deliciosas. Este es un disco doble, ya hacia la segunda parte del mismo se hacen presentan algunos momentos hip-hop más marcados, con percusiones jazz adecuadas a tempos pegadizos, armonías en teclados, y líneas de viento que juegan entre vanguardias dispersas en el aire, logrando generar el conjunto un sonido múltiples formas en una sin perder las cadencias rítmicas hipnóticas del hip-hop, un invento muy agradable. 

A lo largo del comienzo de su carrera, el trompetista Nicholas Payton ha estado en estilos sobre las tradiciones de su ciudad natal de Nueva Orleans. Sin embargo para ‘’Sonic Trance’’ de 2003, ha dado a conocer un nuevo enfoque, un cambio radical que se salta varias décadas al deslizarse hacia la era moderna, renovando su repertorio, adicionando estilos modernos para esa época, y enfocando la instrumentación de su conjunto para adecuarlas a fusiones más amplias pero estrictas y virtuosas.

Aquí algunas palabras de Payton sobre sus nuevos sonidos en aquellos años: ‘’Como siempre, mi deseo es llegar a la mayor cantidad de gente posible. Independientemente del tipo de disco que haya hecho, siempre he tenido eso en mente. Siempre traté de crear lo que pensé que era música buena, algo que se sintiera bien, algo que los inspirara a bailar o reflexionar, si querían. Ese siempre fue el objetivo, por lo que el nuevo álbum es algo en lo que he estado trabajando durante bastante tiempo. Para mí, no es una sorpresa. Parece la progresión natural desde donde quería ir. Si miras ciertos elementos de mis discos, en términos de mi amor por el R&B en el pasado, he grabado canciones y hecho versiones de canciones dentro del idioma. He incluido muchas texturas diferentes en mis discos. Para mí, esta es la progresión natural desde donde me dirigí durante un tiempo. Es una música muy orientada al ritmo, sensual y para sentirse bien. Puedo ver que la idea de que no sea un llamado "disco de jazz" puede ser discordante para algunos, pero creo que está dentro de la tradición de los discos de Nicholas Payton.’’

Cod: #1739

martes, 16 de junio de 2020

The Mike Westbrook Concert Band - Marching Song (1969)

Algunos textos y conceptos de esta entrada fueron tomado de THE MIKE WESTBROOK CONCERT BAND: “MARCHING SONG”. 1969, una reseña de este disco escrita por Francisco Macias.

Desde mediados de los 60s en adelante el jazz inglés supo experimentar una notable mutación, cambio que alcanzó su apogeo hacia finales de los 60s y principio de los 70s, época en la que convergieron el jazz moderno, el jazz rock, el free jazz, las big bands, la psicodelia y el rock progresivo, de todo este caldo de cultivo saldrían experimentos y fusiones muy particulares. Mike Westbrook sería uno de los participantes que estuvo allí para proponer esas nuevas ideas y experimentaciones, siendo un innovador con sus impresionantes sonidos de big band.

Westbrook es tal vez, junto a Graham Collier y Michael Garrick, uno de los más importantes compositores que ha dado el jazz británico de su época. Durante su extensa carrera ha dirigido big bands, pequeñas bandas de jazz, agrupaciones de rock, bandas de metales e incluso ha hecho algún que otro musical. Hacia finales de los 60s irrumpió la escena inglesa con su banda ‘’The Mike Westbrook Concert Band’’, con la que publicó sus primeros trabajos. Todo lo que hizo hasta 1975 es absolutamente imprescindible, sobretodo el doble disco del que vamos a hablar en esta ocasión. “Marching Song” es el tercer álbum que Westbrook hizo para Deram, y como en sus dos anteriores trabajos, cuenta con una banda realmente impresionante, 26 músicos de primera línea que consiguieron tocar el cielo con este disco conceptual en el que Westbrook muestra su desprecio por la guerra. 

Un trabajo enorme, que trasciende al mundo del jazz, y se coloca en lo más alto de la expresión musical. Si uno conoce algo el panorama del jazz británico de finales de los ’60, puede marearse viendo los musicos que tocan aquí. Alan Jackson y John Marshall a las baterias, Harry Miller y Barre Phillips a los contrabajos, saxofonistas impresionantes como John Surman, Alan Skidmore, George Khan o Mike Osborne, trombonistas como Mike Gibbs, Malcolm Griffiths o Paul Rutheford, trompetistas como Kenny Wheeler o Henry Lowther, entre otros.

“Marching Song” es una enorme obra conceptual de jazz vanguardista de big band, un trabajo publicado en 1969, originalmente lanzado en dos partes, que repudia los horrores de la guerra, una obra gigantesca y muy ambiciosa que plantea diferentes escenas, a lo largo de diversas composiciones de diversa índole que se presentan como los diferentes estados y etapas de la carrera armamentística hacia el combate. El sonido presenta momentos de jazz libre, jazz orquestal moderno, jazz contemporáneo, ornamentado siempre desde una versatilidad instrumentales que lleva a plantear diferentes momentos con diversas instrumentaciones.


La obra comienza con sonidos de multitudes aclamando a los “heroes” que van a luchar, con una música orquestal alegre de tipo marcha nacionalista que exalta el espíritu patriótico y el circo de las masas que son manipuladas desde el fervor por los símbolos tradicionalistas y el sentimiento nacionalista de defender a su país de los ‘’enemigos’’. Por supuesto, las siguientes escenas planteadas se alejan de esa ‘’alegría’’, porque el concepto musical comienza a adentrarse en el reflejo de lo que sería el comienzo de la guerra, el reconocimiento del terreno, por lo que el sonido comienza a volverse cada vez más tétrico, oscuro, estado que se refleja con momento de desconcierto ejecutados desde el jazz libre.

‘’Other world’’ refleja ese desconcierto de alcanzar el territorio enemigo, el conflicto armado, el caos, el desembarco y la invasión. Una pieza caótica que concluye con un ritmo de marcha militar en batería, que se conecta directamente con la épica ‘’Marching Song’’, que sigue con ese ritmo de marcha pero rápidamente se vuelve a perder en esa confusión instrumental alucinante. Al final regresa el caos. Westbrook habla en sus notas de cómo en la guerra el individuo no es nada. Sólo importa como parte de la maquinaria bélica. Todo eso ocurrido durante el primer disco.

Entrando al segundo disco, se nos presenta un comienzo con un sonido distendido, con acercamiento al blues y al divertimento y a esparcimiento, con algunas voces que demuestran a los soldados en un momento de relajación. Pero la sombra de la guerra sigue presente y vuelven los sonidos estrictos y punzantes, repletos de acción y desenlaces vertiginosos.  “Introduction”, repleto de sonidos inquietantes, que representan los momentos oscuros previos a la confrontación. Luego de un clima inquietante aparece la pieza ‘’Conflict’’, donde la cacofonía es absoluta. La orquesta parece haberse vuelto loca. Es la batalla, el horror de la guerra. El álbum termina con una mirada irónica al himno nacional británico, “Memorial”, donde la locura de los vientos contrasta con la pomposidad del tema.

Este trabajo es un pico muy alto que sabe alcanzar el jazz moderno británico de la época, se trata de una obra conceptual que repudia la guerra, pero esto es utilizado como una excusa para incursionar en un sonido de big band que se presenta hacia diversas direcciones, blues, baladas, free jazz, momentos de desconcierto y momentos más agradables y tranquilos. El álbum suena brillantemente cohesivo y funciona como una obra amalgamada y exquisitamente adornada por la participación de los brillantes músicos británicos que integraron la orquesta. Las grabaciones fueron producidas por Peter Eden, entonces en el apogeo de su tenencia de producción de jazz moderno con Deram, capturando la crema de la escena del jazz británico que había aumentado constantemente desde mediados de la década de 1960 en adelante. 

Cod: #1456

sábado, 30 de mayo de 2020

Graham Collier Sextet - Down Another Road (1969)

El periodo de 1965 a 1970 fue un muy excitante momento para el jazz británico. Las oportunidades para el cambio y el desarrollo posibilitados por trabajos tempranos de Miles Davis y Ornette Coleman fueron liberadoras para muchos jóvenes músicos británicos. Adicional y crucialmente, cuando, en 1966, Ronnie Scott abrió su club en Soho para jóvenes músicos, le ofreció a la escena la oportunidad de experimentar con nuevas ideas, nuevas composiciones y cambios. Intérpretes y band-leaders como John Surman, Dave Holland, John Mclaughlin, John Taylor, Kenny Wheeler, Mike Gibbs, Chris McGregor, Mike Westbrook, entre otros numerosos músicos, tuvieron la posibilidad de presentar sus nuevas propuestas al público.

En ese momento particular del jazz británico se encontraba otro joven que daría que hablar, Graham Collier, un personaje importante para el jazz británico de finales de los 60s y principio s de los 70s, un músico (bajista), además de compositor, arreglista y director de banda, que con sus dotes se las arregló para reclutar a los mejores jóvenes músicos de la floreciente escena, con los que publicó sus primeros lanzamientos.

En esa época funcionaron bajo sus dirección y liderazgo alguno de los mejores grupos de jazz contemporáneo que funcionaron en el Reino Unido, dándole ruedo desde el comienzo de su carrera a músicos que luego sería pilares fundamentales dentro del jazz y el rock. A finales de los años 60, Collier consiguió contrato para publicar sus primeros discos como lider: Deep Dark Blue Center (Deram, 1967), Down Another Road (Fontana, 1969) y Songs for My Father (Fontana, 1970).


‘’Down Another Road ‘’ presenta un sonido post bop pero este suena totalmente actualizado y moderno (según la época), un sonido fino y elegante, refinado bajo visiones de innovación, con arreglos de viento que a menudo dejan la sensación de que se trata de una enorme orquesta, siendo solo dos los músicos encargados de los vientos, pero es tan letal la performance de la banda y tan elegantes los arreglos y composiciones, que el sonido final suele dejar una sensación de completitud muy agradable.

En este trabajo hay varios matices presentes, sonidos de jazz-rock temprano, post bop moderno y hasta elementos de free jazz, y si hay una pieza del disco que condensa todos estos condimentos es la extensa ‘’Danish Blue’’, una pieza de diecisiete minutos tan dinámica como moderna y melancólica. Estas visiones aunadas en una sola expresión, sumado a esa presencia temprana de jazz-rock, hacen de este disco un auténtico artefacto de transición que conecta las formas más antiguas del jazz de finales de los 50s y principio de los 60s con el jazz moderno contemporáneo de la época que pronto estaría plagado de vanguardias e innovaciones.

La música de este disco es muy variada y bastante compleja, piezas sofisticadas de una sonido elegante y moderno, y no podía ser menos viendo la calidad y versatilidad de los ejecutantes, un sexteto compuesto por Nick Evans en trombón, Stan Sulzmann en saxo alto y tenor, Karl Jenkins en piano y oboe, John Marshall en batería, Harry Beckett  en fiscorno, y por supuesto Graham Collier en bajo, una serie de músicos fundamentales para el desarrollo del jazz rock inglés. 

Cod: # 1451

jueves, 8 de junio de 2017

Michael Gibbs - Tanglewood 63 (1971)

Michael Gibbs fue una figura notable dentro del desarrollo del jazz inglés de los 60s y 70s, que por aquel entonces estaba conociendo nuevas estilísticas, por la irrupción del rock y sus nuevos sonidos, que muchas veces eran tan finos y sofisticados como el jazz. El mismo Gibbs fue un incursioncita en ese terreno, haciendo uso de elementos de rock en su jazz orquestal. Las orquestas de Gibbs fueron etapas importantes en las carreras de varios músicos de fusión, y su trabajo de organización, dirección y producción fue muy apreciado.

Gibbs nace en Rhodesia del sur (ahora Zimbawe), en 1937, y comienza su formación en la ‘Berklee School Of Music’ de Boston, a la edad de 21, tras trasladarse a los Estados Unidos. Allí encontraría influencias vitales para su desarrollo, tocando en la banda de Herb Pomeroy, y estudiando con pioneros como George Rusell y Gunther Schuller. También se haría amigo de gente como Gary Burton y Carla Bley, otros pioneros dentro en el campo de la fusión, junto a quienes trabajaría más tarde.

Alrededor de 1965 se establece en Londres, volviéndose una figura vital y enérgica para la escena jazzera local. Allí estaban surgiendo nombres como los compositores John Stevens, John McLaughlin y Keith Tippet, los sonidos experimentales de Mike Westbrook y el más ortodoxo Dankworth Orchestra. Por su parte la ‘New Jazz Orchestra’ estaba dando lugar a nuevos compositores como Neil Ardley, bandas por la que pasó el mismo Gibbs. En algún punto en estos años, Gibbs hizo música con todos ellos.

Tras la ‘’renuncia’’ a participar como músico, Gibbs comienza a abocarse a la composición y la dirección de sus propias obras; con los años reunió un propio cuerpo de trabajo que lo supo acompañar en sus ideas propias dentro del jazz moderno y de fusión, proponiendo innovadoras y atrevidas formas de jazz, en las que aparecían elementos de música clásica y rock.


Siguiendo la línea de su primer trabajo solista, el homónimo ‘’ Michael Gibbs’’ de 1970, para su segunda publicación, ‘’ Tanglewood 63’’, de 1971, Gibbs continua por la senda de la orquestación con trompetas y las fusiones estilísticas en sus composiciones, que nacen del entrecruce de sus visiones, sus conocimientos adquiridos en composición, y otros ritmos y elementos que toma del rock. Para esta ocasión continua explayando sus ocurrencias compositivas, que siempre se despliegan en forma de sesiones o atascos en los que  el sonido va mutando o transformándose constantemente, transitando por distintos elementos tomados de distintas fuentes; esta capacidad para desarrollar nuevas formas estilísticas a lo largo de sesiones o atascos era una de sus principales cualidad, por lo menos en lo que respecta a sus primeros trabajos.


‘’Canticle’’ es una pieza que se mantiene constantemente en un ambiente relajado y calmo, también algo tenso, sobre el cual parece volcar algunos arreglos provenientes de la música clásica. Por otro lado, el ‘’Five for England’’, recae en otra de sus predilecciones, el rock, presentando otro atasco, esta vez un poco más agresivo y con presencia de una guitarra eléctrica, dándole el inequívoco toque de ‘’jazz-rock’’ al sonido. Sus primeros trabajos se caracterizan por esto, por la variedad en estilo e intensidades que pueden presentarse a lo largo de los temas.

Entre el cuerpo de músicos que componen la ‘’pequeña big band’’ que lo acompañan en la grabación de este trabajo se encuentran Chris Spedding en guitarra, Roy Babbington y Jeff Clyne en bajo, John Marshall en batería, Frank Ricotti en percusión, Gordon Beck en teclados, Kenny Wheeler y Henry Lowtheren trompeto, Alan Skidmore y Chris Pyne en saxo, Dick Hart en tuba y Fred Alexander en chelo.

El nombre y reputación de Gibbs se elevó luego de sus primeros lanzamientos, alcanzando ser una figura codiciada como arreglista y músico de sesión, llegando a trabajar para algunos de los mejores músicos de rock del momento, como Jack Bruce, Chris Spedding, miembros de Soft Machine, entre muchos otros. Varios discos de sus grandes bandas siguieron a este lanzamiento, siempre dentro de un jazz de vanguardia, impulsado por sus big bands. Desde finales de los 70s, trabajó especialmente como arreglista y orquestador, apareciendo su nombre en discos de artistas como Peter Gabriel, Stanley Clarke, Elton John, Whitney Houston y Uriah Heep.

Cod: #1266

sábado, 10 de diciembre de 2016

Neil Ardley, Ian Carr & Don Rendell - Greek Variations (& Other Aegean Exercises) (1969)

Proveniente del jazz contemporáneo británico de principio de los 60s, Neil Ardley tal vez sea uno de los principales compositores para grandes orquestas y arreglista de su generación, y una figura clave en la escena, dirigiendo grandes orquestas y aunando, con sus composiciones y direcciones orquestales, a los mejores músicos británicos, bajo una misma identidad que teñiría a la escena de su pais, con influencias vitales no solo sobre el jazz sino también sobre el rock. Ardley nació en Carshalton, Inglaterra, el 26 de mayo de 1937. Aprendió piano a la edad de 13 años, y durante la universidad toco en varias bandas de jazz. Se recibe en 1959, en la Universidad de Bristol, en licenciatura en música.

Trasladado a Londres, entre 1960 y 1961 estudió arreglos y composición con el compositor, trombonista y maestro norteamericano Raymond Premru. Ese año se unió a la big band de John Williams como pianista, escribiendo además temas nuevos y arreglos para él. Entre 1964 y 1970 fue director de la ‘New Jazz Orchestra’, una flamante big band de jazz contemporáneo que comenzó como una charla de café y terminó siendo un semillero de muchos personajes destacados de las escena jazzera británica, incluyendo a algunos de los mejores músicos jóvenes de la época, como Ian Carr, Jon Hiseman, Barbara Thompson, Dave Gelly, Mike Gibbs, Don Rendell, y Trevor Tomkins.

Pese a estar tan influenciado por el new jazz británico (que se encontraba en efervescencia por aquel entonces) y por el jazz y el third stream norteamericano, logra desarrollar sus propios estilos y ya desde sus primeras composiciones como solista logra un sonido distintivo, totalmente intimista y delicado. Su primer gran trabajo solista fue el ‘’Greek Variations’’, compuesto en 1969, tratándose de un trabajo para big band de jazz, mixturado con finos arreglos, modos, escalas e improvisaciones basadas en tonos de la música griega, transitando por un ámbito de third stream, donde el jazz contemporáneo tiene lugar también.


La obra fue compuesta en colaboración con el saxofonista Don Rendell y el trompetista Ian Carr. Estos era una fuerza importante en el jazz británico, desde principio de los 60s, funcionando en conjunto en el ‘’The Don Rendell/Ian Carr Quintet’’, por lo que es una gran adición para la banda, siendo ellos los encargados de aplicar las voces melódicas, con sus instrumentos de viento. También fueron llamados, para la ocasión, músicos contemporáneos de la escena jazzera britanica, y finalmente entre banda encargada de la grabación aparecieron músicos como: la saxofonista Bárbara Thompson (futuro miembro de Colosseum), el oboísta y saxofonista Karl Jenkins (futuro Nucleus y Soft Machine), el bajistas Jeff Kline (futuro Nucleus, Isotope y Gilgamesh), Mike Gibbs en trombón (futuro influyente músico solista), y Jack Bruce (futuro Cream y músico solista). Además de estar el virtuoso percusionista y vibrafonista Frank Ricotti. 

’’Greek Variations & Other Aegean Exercises’’ presenta dos partes bien diferenciadas, segmentadas por las dos caras del LP original. La pieza principal del trabajo es la homónima ‘’Greek Variations’’, que ocupaba originalmente todo el lado A del vinilo. Esta suite orquestal, dividida en seis partes, presenta una serie de variaciones de música de cámara en base al jazz modal y el third stream, fusionadas con melodías de la música griega. Una big band es la encargada de ejecutar la obra, desplegando un muy sofisticado sonido que transita por distintas intensidades y modos, todo esto dirigido por Neil Ardley, quien toma el particular lugar de director.

Cada variación muestra un modo distinto, presentando en su mayoría diversas bases percusivas provenientes del jazz, distintos modos de swing, tempo y estructuras, por sobre las cuales reposan los motivos orquestales, intercambios de estrofas griegas con improvisaciones de viento por Don Rendell y Ian Carr. La pieza no se adentra demasiado en estructuras orquestales propiamente dichas, se trata en si de una extensa suite de jazz, enriquecida por las diversas texturas por las que transita, con un muy elegante sonido y una fina fusión con el folk griego. Por la presencia de la trompeta de Carr y el third stream fusionado con melodías ‘étnicas’, la obra trae reminiscencias del ‘Sketches of Spain’ de Miles Davis.

En la segunda mitad del trabajo, el original lado B del vinilo, se encuentran los ‘‘Other Aegean Exercises’’, otra serie de variaciones, esta vez individuales e independientes, que presentan también varios lemas y alteraciones, transitando por mixturas dentro del cool jazz y el jazz modal. Para este lado B la disposición de los músicos fue planteada de una manera muy particular, la banda se divide en dos: por un lado un quinteto dirigido por Ian Carr, encargado de ejecutar los primeros tres temas de la cara, y el resto formó un cuarteto dirigido por Don Rendell, encargado de ejecutar los últimos cuatro temas del disco.

En la formación que lidera Ian Carr, para esta grabación, nos encontramos con una muy interesante particularidad, ya que los interpretes encargados de ejecutar las composiciones serian: además del trompetista Ian Carr, el bajista Jeff Clyne, el guitarrista Chris Spedding, el saxofonista y flautista Brian Smith y el baterista John Marshall; se trata de la mismísima primera formación de la mítica banda de jazz-rock ‘Nucleus’, por lo que estos serían unos de los primeros registros que dejaría la formación. Se encargan de ejecutar jazz más clásico, demostrando que no eran buenos tan solo dentro del fusión, se destaca ‘Wine Dark Lullaby’, un bello jazz modal protagonizado por la trompeta de Carr.


Otra particularidad de la performance de esta formación, liderada por Carr, se puede apreciar en ‘Persephone’s Jive’. Puede que se trate de un tema corto y que pase desapercibido ante la inmensa vorágine sinfónica de la composición principal, pero esta pieza contiene un sonido inédito, extraño para el estilo del trabajo en su totalidad, ya que aquí que aparece algo de jazz rock, más precisamente en esta pieza se escucha jazz-rock, sumado a saxos y trompetas que aplican melodías griegas e improvisan también con escalas griegas, sumado a una guitarra que da un toque funky al asunto, una mezcla inédita e inesperada. Se trata de la primera formación de Nucleus ejecutando jazz-rock en un trabajo de third stream y jazz contemporáneo de 1969, algo inédito!. Maravilloso suceso y un gran mérito de Ardley por darle rodaje a este grupo, en 1969.

Para la otra parte del lado B, el cuarteto dirigido por Don Rendell sigue con las mixturas griegas, esta vez adentrándose aún más en la fusión del cool jazz con aires mediterráneos, de lo que queda un resultado muy particular, evocando imágenes mitológicas y noches mediterráneas cálidas, suaves y exuberantes. De aquí se destacan ‘’Odysseus, King of Ithaca’’ y ‘’Sirens' Song’’.

No ‘contento’ con esto, Neil Ardley continuo su desarrollo en la música, su discografía no es extensa pero si determinante y de influencia. En 1971 publica su segunda gran obra, ‘A Symphony of Amaranths’, una ambiciosa y maravillosa obra orquestal de jazz, a la cual podríamos denominar como una autentica sinfonía de jazz contemporáneo, la más romántica y harmónica pieza de su repertorio. Durante los 70s construyo su propio estudio de música electrónica, donde experimentaría en la materia, quedando como resultado el álbum ‘Kaleidoscope of Rainbows’ de 1976. Aunque no solo hizo de la música su único espacio artístico de desarrollo, también escribió una seria de libros de éxito, dentro del campo de la ciencia ficción, y la tecnología dirigida a los niños.

Cod: #1269

domingo, 4 de diciembre de 2016

The Keith Tippett Group - Dedicated To You, But You Weren't Listening (1971)

Keith Tippet fue otra figura del jazz contemporáneo inglés, de principio de los 70s. Nacido en Bristol, Reino Unido, 25 de agosto de 1947, es un muy reconocido e innovador pianista y compositor británico de jazz, una figura sobresaliente del jazz moderno con una discografía plagada de discos innovadores, un músico de formación clásica que llegó al jazz a través de vanguardistas como Mingus, George Russell, Coltrane, y Pharoah Sanders, pero su elemento compositivo también le debe a compositores como Darius Milhaud, Vaughan Williams, y Frederick Delius. Desde pequeño, Tippett tendría predilección por la música, ya desde chico estudiaría piano y órgano, además de tocar la corneta y el cuerno tenor con una Banda Juvenil.

En 1967 ganó una beca, como músico, para irse a Gales, a una escuela de verano, donde financiarían sus estudios y algunas actuaciones. Allí conocería a los músicos Elton Dean y Nick Evans a los cuales invitaría a formar de su proyecto de sexteto de jazz. Dicho proyecto sería su primer trabajo de renombre, liderado por el mismo Tippett, acompañado por Elton Dean en el saxo, Mark Charig con la trompeta y Nick Evans al trombón. Durante los últimos años de la decadad de los 60s dieron varios conciertos en clubes de Londres, gracias a eso Tippet conseguiria lugar entre los músicos de jazz londinenses y así empezaría su carrera en el ambiente del jazz.

A principio de 1970, antes de encomendarse a su primer disco como lider, hizo sus aportes y colaboraciones para la banda King Crimson, participado de la grabación del segundo álbum del grupo, ‘’In the Wake of Poseidon’’, grabado entre Enero y Abril de ese año. También apareció en la formación de la banda que participó en el programa de TV, Top of the Pops. Hizo aportes, además, en el primer álbum de Shelagh McDonald, de 1970.


Con sus propios grupos mantuvo siempre un ímpetu de desarrollo, aportando discos innovadores ya desde sus primeros lanzamiento. En 1970 formó su primer grupo profesional, ‘’The Keith Tippett Group’’, un supergrupo en el que también estaría el destacado saxofonista inglés Elton Dean, también estarían el bajista Jeff Clyne, el trompetista Marc Charig, el baterista Alan Jackson y Nick Evans en trombón. Dicha formación, liderada por Tippett, lanzaría en 1970 el primero de sus dos discos, ‘’You Are Here... I Am There’’, en el cual extienden una exploración de jazz contemporáneo y jazz rock.


Esta formación se mantendría un tiempo más, lo suficiente como para lanzar un segundo álbum, llamado ‘’Dedicated To You, But You Weren't Listening’’, de 1971. Para esta grabación se sumarían ademas algunos otros músicos invitados, como Robert Wyatt en batería, Tony Uta en congas, Roy Babbington y Neville Whitehead en bajo, y Gery Boyle aportando algunas aplicaciones en guitarra eléctrica. En este trabajo seguiría la línea de jazz contemporáneo presentada en el álbum debut, pero esta vez soltarían la formalidad y la espacialidad de las primeras composiciones, para presentar un sonido mucho más arriesgado y descontracturado, siempre dentro de un sonido de jazz rock que se fundamenta especialmente en el jazz y la experimentación sobre líneas contemporáneas dentro de este género.

En este caso presentan algunas bases rítmicas más duras, con las cuales fusionan al rock desde un costado percusivo. Las armonías se comprimen y el sonido se vuelve más contundente, hasta llegar a un costado de free jazz y libre improvisación, que es el carácter principal que tiene el disco. Estos caracteres juntos hacen de un free jazz muy dinámico. La percusión también sigue un carácter propio del Tippet de los primeros discos, aplicaciones como de un groove lento en los temas, con repetición de frases instrumentales con saxo, que hacen de un sonido muy agradable para la escucha, potenciado por los increíbles solos de Elton Dean en saxo.


Las estructuras de las piezas corresponden a un orden específico, pero lo que más impera aquí es el caos, la libre ejecución, la soltura, y la improvisación, que completan hasta el último rincón de los pasajes y dan vida a un sonido muy personal y elegante, pese a la disonancia de sus arreglos. Por su estilo y su acercamiento al rock Tippet encontró lugar en la escena de la época, junto a algunos de sus contemporáneos, como Soft Machine, King Crimson, Nucleus, etc.

‘’Dedicated To You, But You Weren't Listening’’ sería un especie de antesala para el próximo proyecto liderado por Tippet, el mítico y controversial ‘Centipede’, una big band de Jazz-rock experimental en la cual participarían muchos de los grandes del jazz rock de la época, entre ellos Robert Wyatt y Robert Fripp, quienes se aunarían para lanzar el ‘Septober Energy’, un muy extraño trabajo, experimental y muy llamativo por sus ocurrencias musicales, que contendría muchos elementos aplicados por Tippet en este segundo disco, como el free jazz, la libre improvisación, la libre ejecución, las piezas instrumentales largas que pasan por varias intensidades. E incluso pareciera que uno de los temas de este segundo disco, más especialmente ‘Green And Orange Night Park’, es reinterpretado también en ese disco lanzado por ‘Centipede’, publicado bajo otro nombre.

El resto de la década del 70 fue también importante en su carrera y sus trabajos, participo para bandas como, la ya mencionada, King Crimson,  además para Peter Sinfield, Elton Dean , Soft Machine o Nucleus. Sus trabajos como solitas, durante este período, no encontraron más que una pequeña audiencia, pero su participación en otras bandas lo convirtieron en un nombre familiar para decenas de miles de oyentes.  Durante la década de los 70s y 80s hizo fuertes aportes al jazz y jazz rock, creó innumerables formaciones con músicos destacados del género y elaboró su propio concepto de jazz en base a la creación espontanea. La discografía de Tippett se extiende incluso durante los 90s hasta el día de hoy, lanzando innumerables discos como solita o como acompañante o ayudante.

Cod: #1267

domingo, 27 de noviembre de 2016

Michael Gibbs - Michael Gibbs (1970)

El jazz británico supo experimentar, a principio de los 70s, considerables mutaciones y fusiones, principalmente por su codeo con las vanguardias y las distintas experimentaciones que estaban teniendo lugar en el rock de la época. Como resultado de estos cruces íntimos han quedado varios documentos de enorme valor. Tal vez lo más destacado de este fenómeno es lo que se ha dado dentro del jazz-fusión o el Canterbury Scene, pero han quedado también otros experimentos musicales que surgieron desde la combinación de los mismos elementos pero desde ópticas distintas, desde las diferentes visiones de otros referentes, surgiendo lugar así para otros diversos fenómenos como sinfonías de jazz contemporáneo, jazz de vanguardia, jazz experimental, big bands de jazz-rock, etc.

Michael Gibbs fue uno de los partícipes y una considerable figura para estos fenómenos dados en Gran Bretaña, contemporáneo a Ian Carr & Nucleus, a Keith Tippet, quienes han dado el puntapié, al nacer de los 70s, fusionando el jazz contemporaneo y el rock. Gibbs nace en Rhodesia del sur (ahora Zimbawe), en 1937, y comienza su formación en la ‘Berklee School Of Music’ de Boston, a la edad de 21, tras trasladarse a los Estados Unidos. Allí encontraría influencias vitales para su desarrollo, tocando en la banda de Herb Pomeroy, y estudiando con pioneros como George Rusell y Gunther Schuller. También se haría amigo de gente como Gary Burton y Carla Bley, otros pioneros dentro del campo de la fusión, junto a quienes trabajaría más tarde. 

Alrededor de 1965 se establece en Londres, volviéndose una figura vital y enérgica para la escena jazzera local. Allí estaban surgiendo nombres como los compositores John Stevens, John McLaughlin y Keith Tippet, los sonidos experimentales de Mike Westbrook y el más ortodoxo Dankworth Orchestra. Por su parte la ‘New Jazz Orchestra’ estaba dando lugar a nuevos compositores como Neil Ardley, bandas por la que pasó el mismo Gibbs. En algún punto en estos años, Gibbs hizo música con todos ellos.


El álbum debut de Gibbs fue lanzado bajo el sello Deram, en 1970, publicado bajo su propio nombre aunque él no participaría como músico sino como director de la big band que lo acompaña, una autentica big band que por momentos hace jazz-rock, siendo un precursor en este campo para el momento. Un sonido que refleja las insinuaciones de la convulsionada escena jazzera británica de la época. Como todo disco de Gibbs, la orquestación de su ‘band’ y el jazz-rock son elementos presentes y determinantes en el sonido general. Se trata de un jazz contemporáneo de vanguardia impulsado por su big band, con especial presencia de instrumentos metálicos entre flautas y saxos. Ellos presentan un jazz muy variado, con una cara melódica de fanfarria y fina orquestación por donde se pueden apreciar algunos elementos de jazz rock. 

Aunque el sonido a mitad del disco varía, transitando por algunas piezas de influencia más clásica aunque aun manteniendo la orquestación y la puntillosa elaboración con la que se busca constantemente algo nuevo y fusionado, pasan allí por algunos sonidos que transitar por entre algo de hard bop e easy listening. Ya hacia el final del trabajo vuelve un poco la experimentación  y la vanguardia, la fanfarria melancólica, un estilo que se extendería incluso hasta su tercer disco, nacido de la mezcla de sus propias visiones, jazz contemporáneo, instrumentos de viendo, fusión de distintas influencias, pinceladas de rock (o jazz rock), experimentación orquestal.

El nombre y reputación de Gibbs luego del lanzamiento de su álbum debut se elevó, alcanzando ser una figura codiciada como arreglista y músico de sesión, llegando a trabajar para algunos de los mejores músicos de rock del momento, como Jack Bruce, Chris Spedding, miembros de Soft Machine, entre muchos otros. Varios discos de sus grandes bandas siguieron a este lanzamiento, siempre dentro de un jazz de vanguardia, impulsado por sus big bands. Desde finales de los 70s, trabajó especialmente como arreglista y orquestador, apareciendo su nombre en discos de artistas como Peter Gabriel, Stanley Clarke, Elton John, Whitney Houston y Uriah Heep.

Cod: #1266

martes, 7 de junio de 2016

Masahiko Sato Trio - Palladium (1969)

Masahiko Sato pertenece a la escuela de jazz y jazz fusión japonesa, que tantos grandes frutos y valores ha dado, y a la cual él ha influenciado, tanto con arreglos directos, participaciones, como con su sonido personal y con su extenso trabajo discografico. Nacido en Octubre de 1941, en Tokyo, Sato, es un influyente pianista japonés de jazz, arreglista y compositor. 

Comenzó a tocar el piano a la edad de cinco años, y a los 17 ya era profesional. En 1967 se muda a los Estados Unidos, para estudiar en la universidad de Berklee. Se mantenía trabajando en una casa de comidas y tocando el piano en un Hotel. Pasó dos años allí, estudiando arreglos y composición musical. 

En 1969 volvería a Japón y lanzaría su primer trabajo, ‘Palladium’, en una formación liderada por él mismo, un trio compuesto por Sato en piano, Yasuo Arakawa en bajo y Masahiko Togash en batería. Todas las composiciones del trabajo le pertenecen a él, a excepción de una formidable reversión de ‘Michelle’, de los Beatles.


En este trabajo debut presenta sus primeras piezas en piano, que se mantienen dentro del espectro del jazz contemporáneo típico de la época, hardbop, post bop, y con un toque de free jazz para abrir las sesiones y para nutrir las piezas a la hora de la improvisación. Son piezas delicadas y estilizadas en piano, que denotan la influencia directa de Duke Ellington.

Siempre correcto y elegante, se va adentrando tímidamente en un sonido algo hermético y descontracturado, con su temible habilidad… con la que demuestra sus capacidades en armonía y sus excelente uso de fraseos y acordes en la improvisación; las piezas son prominentes, de un muy buen nivel, y le valieron a Sato un comienzo promisorio en la escena del jazz japonés, ya con sus primeros trabajos obtendría algunos premios y reconocimientos.

Luego de este lanzamiento, seguiría con el trio, con el cual lanzaría tres álbumes mas durante los primeros años de los 70s, pero su talento le permitiría participar a la vez en innumerable cantidad de discos, dúos, trabajos como invitado, arreglos para otros discos, música para películas, televisión y publicidad, además de sus discos lanzados en modo solista, que recorren todas las décadas desde principio de los 70s hasta la actualidad.

Cod: #1233

domingo, 4 de enero de 2015

The Keith Tippett Group - You Are Here... I Am There (1970)

Keith Tippett, nacido en Bristol, Reino Unido, 25 de agosto de 1947, es un muy reconocido e innovador pianista y compositor británico de jazz, una figura sobresaliente del jazz moderno, un músico de formación clásica que llegó al jazz a través de Mingus, George Russell, Coltrane, y Pharoah Sanders, pero su elemento compositivo también le debe a compositores como Darius Milhaud, Vaughan Williams, y Frederick Delius. Desde pequeño, Tippett tendría predilección por la música, ya desde chico estudiaría piano y órgano, además de tocar la corneta y el cuerno tenor con una Banda Juvenil.

En 1967 ganó una beca, como músico, para irse a Gales, a una escuela de verano, donde financiarían sus estudios y algunas actuaciones. Allí conocería a los músicos Elton Dean y Nick Evans a los cuales invitaría a formar de su proyecto de sexteto de jazz. Dicho proyecto sería su primer trabajo de renombre, liderado por el mismo Tippett, acompañado por Elton Dean en el saxo, Mark Charig con la trompeta y Nick Evans al trombón. Durante los últimos años de la decadad de los 60s dieron varios conciertos en clubes de Londres, gracias a eso Tippet conseguiria lugar entre los músicos de jazz londinenses y así empezaría su carrera en el ambiente del jazz.

A principio de 1970, antes de encomendarse su primer disco como solista, hizo sus aportes y colaboraciones para la banda King Crimson, participado de la grabación del segundo álbum del grupo, ‘’In the Wake of Poseidon’’, grabado entre Enero y Abril de ese año. También apareció en la formación de la banda que participó en el programa de TV, Top of the Pops.

Con sus propios grupos, desarrolló un estilo evolucionado del free jazz europeo, a eso lo demostró ya desde su primer álbum como solista y líder. En 1970 formó ‘’The Keith Tippett Group’’, junto al bajista Jeff Clyne, el trompetista Marc Charig, el baterista Alan Jackson, el saxofonista Elton Dean y Nick Evans en trombón. Dicha formación, liderada por Tippett, lanzaria en 1970 el primero de sus dos discos, ‘’You Are Here... I Am There’’, en el cual extiende una exploracion de jazz contemporaneo y jazz rock. Este álbum sería reflejo de la particular visión que tenía Tippett sobre el jazz y la orquestación, ya que siendo un quinteto el que participa de las grabaciones, aun así aplica elementos de big band y arreglos sinfónicos extensos y armoniosos, utilizando muy bien los espacios y los silencios, siempre dentro de un jazz tranquilo y explorativo, influenciado por jazzeros norteamericanos como John Coltrane, Archie Shepp, o Charles Mingus. Todos estos elementos serian una muestra de la búsqueda sonora de Tippet, que es en sus siguientes dos discos exploraría aún más la profundidad y la utilidad de las big bands.


Las sensibilidades armónicas de Tippett envuelven la investigación tonal, comprometido con el blues y el swing, y con una paleta de colores que le debe mucho a Gil Evans sin que suene el derivado en lo más mínimo. Es un jazz valiente que hace uso del espacio, la organización armónica, y la aplicación de ideas de vanguardia, mucho más que algunos de sus contemporáneos.

También es clara la influencia que el rock le ha impreso a su música, no porque haya electrificado su sonido, sino por ciertas estructuras y riffs que transita en las sesiones, esto tal vez se deba a que Tippet dio sus primeros pasos en la plenitud de finales de los 60s, y lanzó sus primeros trabajos sólitas a principio de los 70s, en medio del apogeo del rock progresivo y el jazz rock. La liberación de este disco marcó un choque en el ámbito del jazz, colocándolo a la altura y nivel de la vanguardia inglesa de jazz rock, entre los que tambien se encontraban el 'Núcleus' de IAN CARR, o Soft Machine, o Mike Gibbs.

También a comienzos de la década de 1970, mas específicamente en 1971, se encamino hacia un proyecto epónimo y de ambiciones sonoras mucho mayores, creo una big band de jazz rock a la cual llamó "Centipede", la cual reunió a los más destacado instrumentistas de jazz y rock de su generación, procedentes de grupos como Soft Machine, Nucleus o King Crimson: Robert Wyatt, Elton Dean, Nick Evans, Mark Charig), Karl Jenkins, Ian Carr, Brian Smith, Jeff Clyne, Roy Babbington, Bryan Spring, John Marshall, Robert Fripp,Peter Sinfield, Ian McDonald y Boz Burrell. Limitado por el coste económico de mover a una formación como esta, solamente realizaron algunos conciertos y grabaron solo un doble-Lp, ‘Septober Energy’.

El resto de la década del 70 fue también importante en su carrera y sus trabajos, participo para bandas como, la ya mencionada, King Crimson, ademas para Peter Sinfield, Elton Dean , Soft Machine o Nucleus. Sus trabajos como solitas, durante este período, no encontraron más que una pequeña audiencia, pero su participación en otras bandas lo convirtieron en un nombre familiar para decenas de miles de oyentes.

Durante la década de los 70s y 80s hizo fuertes aportes al jazz y jazz rock, creó innumerables formaciones con músicos destacados del género y elaboró su propio concepto de jazz en base a la creación espontanea. La discografía de Tippett se extiende incluso durante los 90s hasta el día de hoy, lanzando innumerables discos como solita o como acompañante o ayudante.

Cod: #1268