En el vanguardismo hay una rama que goza de su peculiaridad, aka fluxus, aka artes conceptuales, o el apodo que cada artista le adjudique a su producción. Sea cual fuere el caso, en general se trata de un estilo llevado a cabo por personajes retorcidos que se manifiestan dentro de estas esferas en las que se han corrido los límites del arte (y lo moral) hacia un más allá, y lo han hecho con la forma muy propia de su estilo. Como Reynols y sus experimentos, Wild Man Fischer y su delirio apadrinado por Zappa, Derek Bailey y sus desconciertos sonoros, o sin ir más lejos, John Lennon y Yoko Ono y su etapa experimental en álbumes como Unfinished Music y Wedding Album, álbumes que llenarían de dudas a cualquier fanático de la música de The Beatles que ama las canciones canciones del grupo, pero le cuesta escuchar su ‘’Revolution 9’’. Lo mismo ocurre con Dick El Demasiado y sus lunáticas que llegaron para marcar el rumbo en el under cumbiero.
Es que no se trata solo de artistas experimentales, sino que esa peculiaridad que poseen radica en el hecho de que esa rama del vanguardismo es bastante bizarra, siendo ellos mismos una manifestación de lo que pretenden comunicar, y sus producciones artísticas poseen la cualidad de haber sido expresadas sin la barrera que generalmente un artista convencional le impone a sus producciones. Eso puede ocurrir por diversas razones, ya sea por temor al rechazo, por búsqueda de popularidad o dinero, o ya sea nomas por la formalidad de pertenecer a un estilo o convención el cual exija el ajustarse un molde determinado.
Pero estos personajes pareciera que carecen de esa barrera moral autoimpuesta, carecen en mayor medida de temor, lo que hace que puedan desarrollar su arte de manera autentica y que por tanto no les interese cual sea la reacción del entorno hacia su arte. Lo que ellos prefieren es gozar en alto grado de su espíritu creativo, deseando poder manifestarlo sin restricciones limitantes.
Las producciones de este tipo de artistas son extremas en el sentido de que van hacia donde quieren sin imponerse limitaciones, y esto deja como resultado músicas que son difíciles de aceptar por el público común. Son artistas que se vuelven hacia las sombras del under, teniendo la posibilidad de recibir el culto de alguna sub escena o publico paralelo, estando siempre en un lugar de marginación en comparación con un artista netamente popular. Ellos manifiestan su espíritu creando con ello, sin esfuerzo, un estilo propio, y suelen publicar manifiestos, desarrollar conceptos propios, hacer proclamas, romper con instituciones comúnmente aceptadas, chocar contra el espíritu público, avanzar hacia una concepción artística sin concesiones en su cualidad, etc. Hablan en sus propios idiomas porque así lo quieren y hacen una música nacida de su autenticidad, porque ello es lo justo y así debe ser para ellos.
Dick El Demasiado es un personaje que refleja a la perfección esa definición del anti artista capaz de despertar un sinfín de sensaciones ya no más en los primeros encuentros con su arte. Tanto en la música, como la escultura, pintura, sus instalaciones, películas y libros, en cualquiera que sea su manifestación puede llegar a generar un desconcierto repleto de maravillas porque su arte se desborda de un estilo que es tan suyo como lo pueda llegar a ser, y al tratarse de un personaje de los vahos artísticos, entonces sus manifestaciones son expresiones de la marginalidad que llega a la luz del día para chocar con lo convencional y llenarlo de dudas.
Él habla en su propio idioma en el arte, y cuenta historias o se manifiesta contra enemigos, pero enemigos que solo él con su visión puede detectar, enemigos que no cualquiera puede llegar a ver. Él nos anuncia sobre asuntos importante, y su música está plagada de esas visiones que brillan tanto por su presencia como por su peculiaridad. Y en su música esto es llevado siempre hacia ese extremo de un arte conceptualista basado en lo absurdo y demás yerbas deliciosas. Varios álbumes ha publicado y en cada uno de ellos retrata su visión del mundo y sus males, y su sonido es un antídoto contra esa chatura escondida en la superficie de la comunidad que se recalca hacia las convenciones para no salir jamás de allí. Pero es que Dick El Demasiado ha dado varios pasos hacia un adelante que lo ubica en un lugar de marginalidad, lo cual pareciera no representarle un peligro para él.
‘’Celulitis Popular’’, de 2012, es uno de sus trabajos discográficos, aunque a diferencia de sus demás publicaciones, aquí nos encontraremos con un trabajo instrumental, ya con nada de voces, lo cual pone la preponderancia en el despliegue instrumental. En esa área este disco consiste, estando entre ritmos provenientes de la cumbia pero que son adornados por distorsiones, sampleos y un sinfín de elementos que provienen del abanico creativo del autor y que enriquecen las performances y las llevan a ese lugar tan ‘’lunático’’ como solo Dick podría llevar, son sus auténticas cumbias lunáticas.
Tal vez sea la falta de voces cantadas lo que representa que la música de este trabajo viaje muy rápidamente hacia las experimentaciones instrumentales típicas del autor, y que estas experimentaciones estén volcadas a lo largo de todo el trabajo. La falta de voces abre el terreno para que el autor pueda jugar con los adornos de forma global, llevando su música a una intensificación de lo experimental. Estas son cumbias, pero poco reconocibles como tal en su forma clásica, son sus propias cumbias que se reconocen a la distancia y que llevan marcado a fuego su nombre.
Ese lugar que ha construido es de una buena riqueza y todo su mundo es espacio que se mantiene a salvo por si mismo. Todo su arte goza de una extravaganza, desde el mensaje, pasando por los materiales, hasta las sustancias y medios con los que se lleva a cabo, pero es que al fin se trata de un artista que ha tomado su camino y que nada ha logrado sacarlo de allí.
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