miércoles, 7 de octubre de 2026

Tangle Edge - In Search Of A New Dawn (The Psychological Perspective Of Tangle Edge) (1989)

He aquí un artefacto en cuya primera edición de 1989 se refleja el resurgir de la psicodelia hacia encarnaciones ya más de lo contemporáneo de la misma, que muchas veces entra en relación con lo espacial y el krautrock. Esta neo psicodelia sabe beber mucho de las fuentes espaciales originarias, mucho del krautrock, y de los atascos con improvisaciones, tal vez de influencia de bandas como Ash Ra Temple, Brainticket, Agitation Free, y toda esa faceta del rock de época que tuvo mucho contacto con la cultura metafísica de la India y medio oriente, lo que hace de su estilo uno que brilla por su misticismo.

‘’In Search Of A New Dawn - The Psychological Perspective Of Tangle Edge’’ fue originalmente lanzado en 1989 a través del sello Mushroom Productions, pero es su reedición en cd y LP de 1994 lo que le permitió llegar a mayor público internacional y le permitió adquirir un mayor nivel de culto por más fanáticos del género. El trabajo es la apertura discográfica de la banda Tangle Edge, originaria de Narvik, Noruega, grabado en Mushroom Studios en varias ocasiones entre diciembre de 1985 y agosto de 1988. 

Es una presentación de la banda que se mete de lleno en el mundo psicodélico y sin evoluciones prototípicas previas, es que ingresan en este sonido demostrando conocerlo y habiéndolo interpretado lo suficiente para dar un primer paso que dejaría su huella es un artefacto difícil de eludir si se pretender descubrir la psicodelia de finales de la década de los 80s y principios de los 90s.

La psicodelia es el factor fundamental en el trabajo, tanto por el lado del rock psicodélico, que se ve plasmado en momentos de atascos instrumentales, como también por momentos folk psicodélicos, ya con despliegues más suavizados por ambientes llenos de misterio. Del prog rock toman elementos, pero no tanto de ese prog virtuoso que subo y sabe haber, sino del prog más rockero, y lo saben reflejar en algunos cambios internos que pueden llegar a tener las composiciones de rock del disco.

Todo el sonido es una travesía que va fluctuando entre momentos de atascos de rock y momentos de folk y psicodelia, ese es el campo donde todo ocurre. En piezas como ‘’Isis At The Invisible Frontispiec’’, que es el track que da apertura al disco, hay presencia de folk y ya comienzan a declarar sus intenciones de misticismo practicado a plena luz del día. 

O ya en piezas como ‘’A Secret Inside Clopedia’’ puede apreciarse el folk y especialmente también la presencia de percusiones y estilos tomados de la música de a India, acercándose casi al estilo de un raga. En esos momentos pueden verse reflejados los orígenes folk de sus culturas a las cuales entremezclan en ese aire pastoral/místico de esos momentos folk.

En su costado más rockero la banda también parece tener una predilección por la cual manejarse, el rock les sienta bien, o por lo menos eso manifiestan al recurrir a este de manera insistente. Riffs pesados, solos de guitarra, atascos instrumentales, son elementos habitués del disco y hacen gala de las habilidades de improvisación del grupo, acercándose de a poco al rock espacial. ‘’ Later Than The Pinworm-Era’’ es una pista rockera per se, con riffs y solos de guitarra desperdigados por toda la pista. Tal vez lo que haga que se piense en prog sobre este disco sea la pista ‘’ Caesar's Integrated Flaw’’, que sabe transitar por momentos de variaciones internas y deja esa sensación de composición de rock fuera de lo común.

En su mayoría las pistas no son tan extensas, más bien gran parte del disco trata de pistas de no más de tres o cuatro minutos de duración, lo que deja la proliferación del disco manifestada en una buena variedad de propuestas. Aunque vale aclarar que el trabajo concluye en ‘’Solorgy’’, y aquí sí ya se puede hablar de una travesía de casi quince minutos de duración, una buena manera de concluir un trabajo puramente de psicodelia y que aquí se celebra esta cualidad con una exploración instrumental de extensión. Esta pista también debe ser otra de las que insinúa a algunos oyentes a pensar de que se trata de prog rock, la influencia está a las claras, es que esta composición tiene su extensión y algunos momentos internos que se asemejan al rock progresivo.

La banda se forma en Narvik, Noruega, alrededor de 1980 por los multiinstrumentistas Ronald Nygård (guitarras, teclados) y Hasse Horrigmoe (bajo, guitarra acústica). Durante gran parte de esa década circulan por entre el under de su país sin mayores miras internacionales, dejando algunas publicaciones discográficas subterráneas. Para 1988, pasan a formarse como un trío con la aparición del baterista Kjell Oluf Johansen. A partir del lanzamiento de su primer álbum oficial, la banda comenzó a llamar la atención de los coleccionistas de rock progresivo y psicodelia en Europa, lo que los llevó a realizar giras por Inglaterra, Rusia, Italia y Escandinavia. El proyecto detuvo su actividad en vivo y se disolvió oficialmente en octubre de 2019.

La banda se mantuvo desde un principio fuertemente ligada a la psicodelia, la cual manifestaron desde el comienzo en sus producciones sonoras multicolores, además de todo el repertorio de títulos de temas y portadas de discos, que llevan a pensar en ellos como no solo músicos sino más bien artistas imbuidos en el misticismo, la experimentación y el gusto por la música fusión, la música del mundo, además por supuesto del rock, entre algunos otros elementos.

Cod: #1840

viernes, 2 de octubre de 2026

Boris vs Choukoku No Niwa - More Echoes, Touching Air Landscape (1999)

A veces, algunos álbumes están tan embebidos en la psicodelia que terminan convirtiéndose en rituales por sí mismos, respondiendo toda su producción sonora a ese fin en una danza en la que todo se vuelve hacia las abstracciones del misticismo. Ese tipo de álbumes no corresponden habitualmente al lugar de complacer con canciones, lejos de eso se presentan de lleno al quehacer ritual y lo habitan de principio a fin, siendo todo el disco un artefacto de los vahos más bajos que la psicodelia pueda dar. No son tantos los álbumes de estas características, pero en la psicodelia hay varios artefactos pensados para cumplir esa función, y en la gran mayoría de los casos se trata de trabajos un poco dejados de lado por el público, evidentemente por su peculiaridad. Tal vez algunos freaks amantes del arte de este estilo puedan concebir un culto hacia estos artefactos con tanto misticismo, y es ahí cuando este tipo de sonidos pueda tener un lugar de comprensión que cohabitar.

En la lista de obras que se prestan de lleno a la tarea ritual, sin medias tintas, sin rodeos, aparece este artefacto, proveniente de Japón, que combina la pesadez del stoner/heavy psicodelia, con todo ese mundo místico que necesita de la exploración en el espacio para desarrollar su misión, y que hace de lo experimental un campo fértil con el cual desarrollarse. En esta misión discográfica supieron unir fuerza dos bandas japonesas, Boris y Choukoku no Niwa, la primera más en la línea de lo pesado, y la segunda, banda menos conocida, más cerca de la psicodelia. Revisando sus discografías, este trabajo, que es resultado de esta unión bipartita, es una obra que destaca, seguramente por esa cualidad ritual que posee.

‘’More Echoes, Touching Air Landscape’’, de 1999, es un trabajo que no posee canciones propiamente dichas, sino que el disco en sí se divide en dos partes. El primero en aparecer al oído es ‘’Fukurou’’, una pista de veinticuatro minutos de duración llevada adelante por los músicos de Choukoku no Niwa, y la segunda parte de la obra es la llamada ‘’Kanau’’, que según la edición puede constar de una sola pista o de la misma pero dividida en parte 1 y 2, y que es interpretada ya por lo músicos de Boris. Sea cual fuere el caso, no hay aquí melodías no estribillos a entrañar, sino una puesta en escena de exploraciones mayormente instrumentales, que se van desenvolviendo poco a poco y que se prestan a una tarea conceptual/espiritual, sin cesar en tal esfuerzo.

En el caso de ‘’Fukurou’’, interpretado por Choukoku no Niwa, nos encontraremos con momentos de tribalismo en percusiones que se conducen a un atasco de la banda completa con una guitarra eléctrica pesada conductora del hilo de los sucesos. El stoner se lleva bien con los psicodélicos, forman una buena faena juntos, siendo el elemento pesado el que brilla por sus texturas oscuras, mientras que el costado de la lisergia es el que aporta el mundo de misterios y delicias que harán del experimento algo de mayor profundidad.

Mientras que por el lado de ‘’Kanau’’, ejecutado por Boris, nos encontraremos con una propuesta dividida en dos momentos, siendo el primero de ellos uno dedicado especialmente a acoples oscuros, sonidos cual saturación que inundan el lugar y no dejan más nada a la imaginación, para luego conducirse a la segunda parte de la propuesta, donde el sonido continua, pero transmutándose inmediatamente en un atasco stoner en que la banda, en su formación completa, se manifiesta en momentos pesados cual atascos, ya entrando en partes y diversos momentos que se van sucediendo en la medida que se desarrolla la pista.

En ambas partes del trabajo, se percibe la paciencia de cada banda para desarrollar su concepto, dedicándose con cuidado a trabajar en la introducción de cada pista, llevando las introducciones a desarrollarse lentamente, las cuales a su vez se conectan con el cuerpo principal de cada pista que también se desarrollan hasta sublimarse y concluirse. No es un álbum típico de stoner, o típico para la canción, sino que se dedica a una tarea conceptual, se dedican a la plasmación de los asuntos que cada banda tiene para aportar en el lugar que le toca. A su vez, ambas bandas se han cohesionado en una misma propuesta, llevando a que todo esté delimitado por el desarrollo en progresión de una fina propuesta dentro del sonido stoner.

No falta la psicodelia, no falta el misticismo, no faltan los sonidos pesados y el experimentalismo, es que no se trata de un trabajo común y corriente, sino de un experimento en el que dos fuerzas poderosas se reúnen para celebrar su música, y para crear sonidos que son auténticos rituales sonoros.

Cod: #1839

lunes, 17 de agosto de 2026

Dick El Demasiado - Celulitis Popular (2012)

En el vanguardismo hay una rama que goza de su peculiaridad, aka fluxus, aka artes conceptuales, o el apodo que cada artista le adjudique a su producción. Sea cual fuere el caso, en general se trata de un estilo llevado a cabo por personajes retorcidos que se manifiestan dentro de estas esferas en las que se han corrido los límites del arte (y lo moral) hacia un más allá, y lo han hecho con la forma muy propia de su estilo. Como Reynols y sus experimentos, Wild Man Fischer y su delirio apadrinado por Zappa, Derek Bailey y sus desconciertos sonoros, o sin ir más lejos, John Lennon y Yoko Ono y su etapa experimental en álbumes como Unfinished Music y Wedding Album, álbumes que llenarían de dudas a cualquier fanático de la música de The Beatles que ama las canciones canciones del grupo, pero le cuesta escuchar su ‘’Revolution 9’’. Lo mismo ocurre con Dick El Demasiado y sus lunáticas que llegaron para marcar el rumbo en el under cumbiero.

Es que no se trata solo de artistas experimentales, sino que esa peculiaridad que poseen radica en el hecho de que esa rama del vanguardismo es bastante bizarra, siendo ellos mismos una manifestación de lo que pretenden comunicar, y sus producciones artísticas poseen la cualidad de haber sido expresadas sin la barrera que generalmente un artista convencional le impone a sus producciones. Eso puede ocurrir por diversas razones, ya sea por temor al rechazo, por búsqueda de popularidad o dinero, o ya sea nomas por la formalidad de pertenecer a un estilo o convención el cual exija el ajustarse un molde determinado.

Pero estos personajes pareciera que carecen de esa barrera moral autoimpuesta, carecen en mayor medida de temor, lo que hace que puedan desarrollar su arte de manera autentica y que por tanto no les interese cual sea la reacción del entorno hacia su arte. Lo que ellos prefieren es gozar en alto grado de su espíritu creativo, deseando poder manifestarlo sin restricciones limitantes.

Las producciones de este tipo de artistas son extremas en el sentido de que van hacia donde quieren sin imponerse limitaciones, y esto deja como resultado músicas que son difíciles de aceptar por el público común. Son artistas que se vuelven hacia las sombras del under, teniendo la posibilidad de recibir el culto de alguna sub escena o publico paralelo, estando siempre en un lugar de marginación en comparación con un artista netamente popular. Ellos manifiestan su espíritu creando con ello, sin esfuerzo, un estilo propio, y suelen publicar manifiestos, desarrollar conceptos propios, hacer proclamas, romper con instituciones comúnmente aceptadas, chocar contra el espíritu público, avanzar hacia una concepción artística sin concesiones en su cualidad, etc. Hablan en sus propios idiomas porque así lo quieren y hacen una música nacida de su autenticidad, porque ello es lo justo y así debe ser para ellos.

Dick El Demasiado es un personaje que refleja a la perfección esa definición del anti artista capaz de despertar un sinfín de sensaciones ya no más en los primeros encuentros con su arte. Tanto en la música, como la escultura, pintura, sus instalaciones, películas y libros, en cualquiera que sea su manifestación puede llegar a generar un desconcierto repleto de maravillas porque su arte se desborda de un estilo que es tan suyo como lo pueda llegar a ser, y al tratarse de un personaje de los vahos artísticos, entonces sus manifestaciones son expresiones de la marginalidad que llega a la luz del día para chocar con lo convencional y llenarlo de dudas.

Él habla en su propio idioma en el arte, y cuenta historias o se manifiesta contra enemigos, pero enemigos que solo él con su visión puede detectar, enemigos que no cualquiera puede llegar a ver. Él nos anuncia sobre asuntos importante, y su música está plagada de esas visiones que brillan tanto por su presencia como por su peculiaridad. Y en su música esto es llevado siempre hacia ese extremo de un arte conceptualista basado en lo absurdo y demás yerbas deliciosas. Varios álbumes ha publicado y en cada uno de ellos retrata su visión del mundo y sus males, y su sonido es un antídoto contra esa chatura escondida en la superficie de la comunidad que se recalca hacia las convenciones para no salir jamás de allí. Pero es que Dick El Demasiado ha dado varios pasos hacia un adelante que lo ubica en un lugar de marginalidad, lo cual pareciera no representarle un peligro para él.

‘’Celulitis Popular’’, de 2012, es uno de sus trabajos discográficos, aunque a diferencia de sus demás publicaciones, aquí nos encontraremos con un trabajo instrumental, ya con nada de voces, lo cual pone la preponderancia en el despliegue instrumental. En esa área este disco consiste, estando entre ritmos provenientes de la cumbia pero que son adornados por distorsiones, sampleos y un sinfín de elementos que provienen del abanico creativo del autor y que enriquecen las performances y las llevan a ese lugar tan ‘’lunático’’ como solo Dick podría llevar, son sus auténticas cumbias lunáticas.

Tal vez sea la falta de voces cantadas lo que representa que la música de este trabajo viaje muy rápidamente hacia las experimentaciones instrumentales típicas del autor, y que estas experimentaciones estén volcadas a lo largo de todo el trabajo. La falta de voces abre el terreno para que el autor pueda jugar con los adornos de forma global, llevando su música a una intensificación de lo experimental. Estas son cumbias, pero poco reconocibles como tal en su forma clásica, son sus propias cumbias que se reconocen a la distancia y que llevan marcado a fuego su nombre.

Ese lugar que ha construido es de una buena riqueza y todo su mundo es espacio que se mantiene a salvo por si mismo. Todo su arte goza de una extravaganza, desde el mensaje, pasando por los materiales, hasta las sustancias y medios con los que se lleva a cabo, pero es que al fin se trata de un artista que ha tomado su camino y que nada ha logrado sacarlo de allí.

Cod: #1838

sábado, 13 de junio de 2026

Triorität - ALG0 (2020)

Esta banda suena a una síntesis entre el jazz fusión de antaño y sonidos más contemporáneos como house y hip hop, suena a algo hibrido que tiene la amplitud del jazz, el ritmo del fusión suavizado por golpes sutiles, con un aire que invita al baile en grooves repetitivos, sonidos con estilo.

Hay sustancias del fusión, por momentos, entre el ritmo hipnótico, parece como si estuvieran en una sesión donde el funk y el jazz no les falta, y parecen hipnotizados por esa condición de estar en una sesión, pero a su vez en una sesión actualizada, con ritmos más cuidados, y aires que vienen del disco y el house. 

El resultado es algo que fue nutrido con visiones disimiles, pero que al fin y al cabo dieron pie a una cosa de mejor acceso como pueda ocurrir con el fusión más progresivo y vanguardista, que tal vez sea difícil de digerir.

Su estilo es animado y sirve para amenizar cualquier reunión con un mínimo de gusto por las fusiones modernas. De todas formas, el uso que le dan a los sintetizadores es algo particular y puede llegar a causar estupor en algunos que no estén preparados, pero que de todas formas no se tienen que preocupar, es sonido es totalmente agradable y bailable.

Se utiliza el sintetizador con intensidad muchas veces, por momentos tirando a lo psicodélico, por eso se dice que esto es algo cósmico. No pierden el ritmo de baile, pero las teclas son algo intensas y eso es algo muy positivo para toda la propuesta, que muchas veces juega con la ambigüedad.

Tanto la armonía como el ritmo funcionan dentro de una línea de manifestación, la propuesta es así, sin perder su aura jazzera, pero con estructuras lineales que sugieren algo moderno. Es un buen invento y una invitación a explorar algo de las fusiones actuales que tienen mucho por ofrecer.

Por las velocidades y el aire de jazz actualizado, se podría decir que tienen vínculos con propuesta como las de Domi y JD Beck, con este típico aire de jazz sintetizado, aunque estos últimos son algo más virtuosos. Tambien se dice que esto pueda estar vinculado a estilo como The Comet Is Coming, o Vels Trio.

Salvando las barreras del tiempo, hay algunas similitudes sutiles con sonidos como los de Hansson y Karlsson, especialmente por el uso principal de teclas y el aire de jazz fusión más efectista que progresivo. Se le destaca al disco algunas otras influencias del fusión clásico de antaño como Weather Report, y eso se ve en el acercamiento de la propuesta hacia el fusión.

El costado modernizado de la propuesta proviene de influencias más modernas, ya alejadas del rock, y más dentro de la música electrónica, eso hace de los ritmos, aunque versátiles, algo fijos aun, y esa característica hace de la propuesta hacia un sonido más aceptable para los públicos, siendo un estilo de jazz de baile o ‘’dancefloor jazz’’.

No es un disco de jazz para puristas, sino algo actualizado que ha obtenido notoriedad en el underground europeo y tiene con qué hacerlo. La vanguardia no es su estilo, sino el baile y la música en movimiento.

Cod: #1837

domingo, 31 de mayo de 2026

Psicodelai Calal - Psicodelai Calal (2025)

El rock argentino muchas veces se ha caracterizado, entre otras cosas, por su personalidad, y en el rubro de lo psicodélico han aparecido interesantes artefactos a tener en cuenta por estas tierras. Los chicos de Psicodelai Calal han hecho de las suyas en el género de lo psicodélico y aledaños con este muy interesante disco que por fin salió a la luz en 2025, después de varios años de estar guardado, para liberarse como un artefacto que se maneja entre el rock psicodélico, y con influencias de krautrock y el rock progresivo, pero que principalmente es algo muy propio de la banda. 

Se nota el funk, lo buenos grooves, las construcciones bien elocuentes de temas con esa personalidad que tuvieron para crear cosas con forma propia. Las pistas representan una propuesta interesante desde la composición, con formas de canción que en general son poco predecibles, son inventos que llevan a explorar lugares diferentes, y eso siempre es algo interesante.

Además, con buen bagaje creativo se las arreglar para nutrir a sus composiciones con buenos elementos, desde teclas, guitarras, bajos y grooves. Se notan las influencias que arrastran de la música progresiva de antaño, se nota ese factor nutricio de la creatividad que jóvenes músicos, cargados con su entusiasmo, pudieron darle a su música. El estilo progresivo tiene esa cualidad de conducir a la música a esa amplitud en la composición, y esa cualidad aparece en este disco, con pasajes elaborados en la canción, entre introducciones, desenlaces y finales, pero sin salirse finalmente de la canción.

Hay algunas pistas instrumentales interesantes en el trabajo, es allí donde la influencia progresiva más de puede apreciar. Hay muchos pasajes que recuerdan al krautrock, por el uso que le dan a los teclados, esa influencia está a las claras. Lo psicodélico está presente, el pop y el funk también está aquí, pero ninguno de estos géneros termina de definir exclusivamente a este disco, es más un invento de ellos y su creatividad.

No se defraudarán con este disco que mucho tiene de experimento, hay varios inventos dentro del rock, con mucho estilo para manejar el groove rockero, mucha prestancia para liberarse en esos pasajes que de pronto todo rompe en algún riff con bastante power.

La propuesta parece interesante vista desde el exterior, y en el encuentro con las letras también hay material rico. Desde la lírica hay un contenido fuerte, hay mucha introspección que parte de esa energía que se requiere para mirar hacia adentro, con críticas hacia el mundo vano, que van desmenuzando en visiones distócicas que parten de la desazón que puede generar el encuentro de alguien profundo con el mundo frívolo que lo rodea, pero a esta visión la efectúan primordialmente con mucho espíritu y mucha riqueza, por lo que la construcción musical ayuda a que la lirica pueda ser digerida sin caer en el pesimismo, y caso contrario, los grooves poderosos que manejan se encargaran de levantar cualquier desanimo existencial, haciendo bailar a cualquiera que se anime a escuchar.

Psicodelai Calal llega a la colección del Jardín Psicodélico, y para cerrar esta historia, aquí están algunas preguntas, con sus correspondientes respuesta, que amablemente los chicos me respondieron y que siempre ayudan a vislumbrar aun más a las bandas, sus discos y las historias que hay por detrás.

¿Cuál es la historia de la banda? ¿Cuándo se formó? ¿Cuánto tiempo funcionó la banda? 

''Bueno, arrancamos como un grupo de 4 amigos de Pilar, Buenos Aires. Nos juntábamos en la casa de Pablo a escuchar, hacer música y filosofar mirando el cielo nocturno. épocas donde el tiempo nos sobraba.

Tanto como Francisco Maris (tecladista), Pablo Masuco (Guitarra y voz) y Martino Stefano (Bajo y voz) íbamos al colegio juntos y veníamos haciendo música de forma recreativa desde el 2009 aprox. y Nico Mena (Batería) apareció, ya que Pilar es chico…

La banda se formó en el 2015, y duro 2 años, hasta octubre del 2017.''

Vi que el disco que publicaron había sido grabado en parte en 2017 y hace poco lo retomaron para terminarlo, ¿es así? ¿Cuál es la historia del disco?

''Si, es así. Grabamos baterías, bajos y teclados en 2 jornadas de septiembre del 2017 en el estudio 505 con Francisco Marquez y nos separamos un mes después por diferencias. 

Pablo comenzó a montar su estudio en 2020 y como solo faltaban las guitarras y las voces, decidió retomar el proyecto en el 2021. Grabó sus guitarras en su estudio, los más fieles posibles a lo que eran originalmente y después nos juntamos a grabar las voces y algún que otro arreglo de teclado también.  Lo llevamos a mezclar y masterizar en Cosmonauta récords con Mariano Keller, y en el 2025 lo pudimos sacar.

A nuestro amigo Gaston Richardson (@gastonrichardsonart), gran aliado de la psicodelia, le pasamos el disco y escuchándolo, nos pintó un tremendo cuadro representando lo que para él era Psicodelai Calal.

Se demoró el lanzamiento del disco por las obligaciones del día a día y el escaso tiempo libre que le pudimos dedicar (el tiempo de calidad que se merecía).''

¿Qué géneros e influencias hay dando vuelta en el disco?

''Psicodelia pura, krautrock, rock progresivo, jazz, rock alternativo, noise, tecno, blues.''

¿De qué habla el disco? ¿De qué están hablando con esas letras y composiciones?

''Del existencialismo, de la búsqueda personal más que nada y que todo.''

Ustedes dicen: ‘‘El camino de la felicidad es el constante descubrimiento de uno mismo’’, muy buena frase, lo que se estanca se marchita. A veces las bandas que hacen psicodelia o aledaños andan con esas visiones profundas. ¿Qué pensaban ustedes sobres estos temas cuando estaban en la banda?

''Si trasladamos esa frase a nuestras composiciones, el descubrimiento de algo nuevo genera muchísima dopamina, y nosotros improvisábamos mucho. Al improvisar aparecían las melodías y grooves completamente nuevos, originales, del momento más presente posible, descubriendo esos sentimientos con nuestra música, que sin duda generaban felicidad. Hasta los momentos más oscuros y turbios de psicodelia eran sensación de felicidad absoluta.''

¿Por qué ‘’en el futuro ya no existen las almas’’?

''Recurriendo a la matemática, y la vida que habitamos hoy, siendo una línea recta exponencial, la llegada de la tecnología, las redes (sobre todo las redes), están haciendo que el alma deje de tener mérito, presencia, protagonismo… realmente, en el futuro ya no existen las almas y cada vez se comprueba más. 

Ahora... tenemos fe todavía, y en algún momento podrá pegar la vuelta, y vamos a necesitar más del alma, que de volvernos virales para subsistir.''

¿Por qué ese nombre de la banda? ¿Hace referencia la psicodelia?

''Primero le pusimos ese nombre a la canción homónima y nos gustó tanto que terminó siendo el nombre de la banda. Salió de un chiste entre amigos, risas y música. ¿Sabés como se dice Psicodelia en Chino?... No tiene sentido y tampoco importa. De eso se trata la psicodelia!''

¿Qué conexión tienen con la psicodelia? ¿Cuáles son sus referentes del género?

''Mucha; hemos experimentado como lo hacían nuestros ancestros de Grateful Dead en sus fiestas de acid testers. Hacíamos improvisaciones hasta el amanecer y un poco más y nada importaba.

Nuestros máximos referentes fueron Pink Floyd (Sus primeros discos, sobre todo A Saucerful of Secrets), Tame Impala (Innerspeaker-Lonerism), Can, Neu, Miles Davis, Mars Volta, y muchas más.''

¿Tocaban mucho en vivo? ¿Cómo eran sus presentaciones?

''Teníamos buena rotación y eran intensas. Lo que más nos representaba eran nuestras fechas que organizábamos en un viejo bar local llamado Steparius. Se llamaban Ranove. Ahí invitábamos artistas de todo tipo que quisieran expresarse y nos dimos el gusto de llamar a bandas cercanas a la psicodelia/experimental. Se armaban fechas de pura felicidad, ya que se trataba de disfrutar ese momento.

Nuestras presentaciones arrancaron variadas, y terminamos tocando muy similar a lo que quedo en el disco. En las primeras fechas solíamos empezar improvisando una especie de noise/ambient y un amigo nuestro, Ignacio Pedernera solía recitar poemas arriba de ellos.''

¿Qué ha sido de los músicos? ¿Se siguen reuniendo alguna vez? ¿En qué proyectos andan ahora?

''Todos seguimos de alguna manera conectados y haciendo música. 

Martino es un productor/dj de urban house solista y se dedica a eso (siempre estuvo con este proyecto en paralelo). 

Francisco ha estado en varias bandas como Superchino, Bubulina, La Mother Funky, y forma parte de jams de todo tipo, un músico prodigio la verdad. 

Pablo formó parte de Voltier, Los Fritos, y ahora, un proyecto de banda nuevo que saldrá a la brevedad. También es productor musical y se hizo un estudio en su casa donde trabaja con otros artistas locales. 

Nico estuvo en Superchino, Voltier, Elefantes en Marte, Ladran Pájaros, todo para chequear en Spotify y demases.

Nos solemos reunir, hemos tenido muchos proyectos en común, pero la amistad es lo que más nos reúne.

Fue algo único que vivimos los 4, hermoso y real. Dimos todo de nosotros y lo manejamos con mucha intensidad, como a veces hay que hacer las cosas para llevarlas a cabo. Gracias de verdad por escucharnos y ojala mas gente pueda, seria algo muy grato, hemos dejado una parte de nuestro corazón en esto.''

Cod: #1836

jueves, 21 de mayo de 2026

Los Pirañas - Toma Tu Jabon Kapax (2011)

Esta es una música con mucho sabor, un sonido que merece ser rescatado por la valía con la que cuenta, que es la de rescatar de la difamación a esos estilos latinoamericanos tropicales que muchas veces no gozan del favor del ideario popular inconsciente, pero es que este sonido a su vez reformula la manera en interpretar esos estilos y los replantea en una forma renovada, no perdiendo estas músicas la capacidad de hacer bailar a los oyentes.

Hay algo descocido en estos sonidos, una manera irreverente de interpretar el sonido tropical, como reformulándolo hacia la psicodelia, pero sin perder jamás el respeto, que resguardan, hacia estos estilos. Vallenato, chicha peruana, raspa, champeta, algunos sonidos africanos y la cumbia en sus diferentes vertientes (sabanera, rebajada, sonidera), son los estilos que hacen gala en este experimento, notándose estos principalmente en los ritmos pegadizos (y bailables) que posee el disco, ritmos con mucho sabor tropical que invitan a la celebración, como no cualquier otro género pueda poseer.

El invento aquí es el ideario patafísico que se le suma a la producción de estas músicas, ya no clásicas, sino con un toque de delirio, con esa dosis experimental que le puede agregar la mente de músicos que buscan el choque. Contra todo pronóstico esto sigue siendo bailable, pero ya con agregados que van hacia otro lugar, más hacia el terreno del rock y la electrónica, y varias opciones que pueden brindar estos géneros a la hora de experimentar con la sonoridad. 

Hay elementos de música electrónica moderna que, desde los ritmos, parece que se llevan muy bien con lo tropical. Por otro lado, hay una guitarra eléctrica sumada al sonido, y desde su lugar de disparate suma toda clase de ruidillos y agregados sonoros, muy bien aunados a los ritmos, que hacen que el sabor tropical se vuela hacia la una alocada computación electrónica. Esta guitarra se anuncia oficialmente por los músicos con un estilo que nace desde el surf y la chicha peruana, la versatilidad con la que cuenta y la buena manera de acompañar a los ritmos hacen dar cuenta de su origen artístico, pero muchas veces también la guitarra hace ruidos disonantes que rompen con la dinámica de los ritmos tradicionales, proporcionándoles ese costado tan descocido que escucharán aquí.

Esta grabación ocupa un casillero en la lista de esos sonidos tan impensados como lo son aquellos que gozan de la experimentación pero dentro de géneros tropicales que son más bien tradicionalistas y que además no contaron con un fenómeno sociocultural que los ubicara en facetas experimentales, como sí lo supo experimentar en gran manera el rock. Cumbia psicodélica sería talvez un término alejado y pretencioso pero curioso a la hora de mirar a esta música, cumbia psicodélica o música tropical psicodélica.

Si bien todo el disco es bastante alocado, hay en el aire de la interpretación algo para lo hipnótico, debido a la presencia de lo psicodélico que siempre tiene en sus entrañas ese aire de introspección tan característico y que se puede sentir dentro de los experimentos aquí ejecutados, como una cosa que se insinúa en las sonoridades, en los ambientes y las distinciones, y los efectos. Los ritmos frenéticos no invitan a la meditación, pero hacen de algo que es repetitivo e induce a lo hipnótico, la cumbia tiene en sus entrañas mucho de lo psicodélico.

Hay en esta propuesta, en ese costado alocado, tan ruidoso, una faceta de un sonido con mucho humor, irreverencia, lo que lleva a la música a ser estridente, con aplicaciones alocadas que tensan la música, llevándola hacia el lado de la experimentación. Se trata de un encuentro inusual de elementos que provienen de distintas partes y que es inesperado encontrarlos en esta misma cosa, pero que, de alguna manera, funcionan bien juntos. No siempre se puede bailar al ritmo de algo experimental, pero en este caso esa regla se puede obviar esa regla, ya que el sabor es lo que nunca pierden.

Los Pirañas están compuestos por miembros de Frente Cumbiero, Meridian Brothers, Palanca y Ensamble Polifónico Vallenato. Los artistas participantes son Eblis Álvarez en guitarra y pc, Mario Galeano en bajo y Pedro Ojeda en batería y timbal. "Toma tu jabón Kapax" fue grabado en vivo en diciembre de 2010, en Matik Matik, un espacio cultural en Bogotá que promueve la experimentación musical. Originalmente lanzado en Colombia por Festina Lente Discos, poco después Vampisoul lo lanzó para el público internacional.

Cod: #1836

martes, 19 de mayo de 2026

The Quantic Soul Orchestra - Stampede (2003)

The Quantic Soul Orchestra es sinónimo de buen groove, buen funk, mucho sabor, y una gran dosis de exotismo soul, manejando muy bien estos estilos y creando muy buenas amalgamas y fusiones como bien la banda lo ha hecho en muchos de sus trabajos. El origen del grupo lo ubica a Will Holland como creador e ideolgo. 

Él había lanzado dos exitosos álbumes en ‘’Tru Thoughts’’ bajo el pseudónimo de Quantic, ‘’The 5th Exotic’’ de 2001 y ‘’Apricot Morning’’ de 2002. El siguiente paso de Holland fue crear la Quantic Soul Orchestra como un aplataforma para seguir experimentado con sonidos groove fusion, publicando un primer disco con el proyecto, ''Stampede'' de 2003.

El grupo, en este debut, liderado por Holland, maneja a la perfección del idioma groove, creando una serie de variadas amalgamas funk de todo tipo, tomando sonidos de viejas tradiciones del género y trayendo el aura vintage hasta su época, recreándolo hasta la nuevas producciones, lo cual es fácil de lograr para la banda que parece estar angelada en el groove y los sabores soul negros entre todas sus variantes y sub géneros. Este sonido es diversión asegurada, con fusiones que invitan a bailar, bailar una música que no es movida porque sí, es un mérito este groove y esta fusión, las guitarras especializadas en armonías, riffs funk y toda la banda funcionando a la perfección. Es una música bailable de calidad en el soul.

En las notas del disco se dice que "Stampede" se inspiró en los viejos y polvorientos 45 de funk y soul, influencia que es fehacientemente apreciable en el hecho de que se trata en su mayoría de piezas cortas de funk instrumental, con percusiones dinámicas y algunas líneas de viento dando vueltas por ahí. En ese sentido el disco parece haber captado muy bien la esencia de las viejas tradiciones del funk y esto es llevado hasta tal punto que el álbum es deliberadamente tosco adrede, la banda fue grabada y masterizada de tal manera para producir un sonido crudo y algo ‘’defectuoso’’, una producción no del todo clara pero que fue elaborada de esa forma apropósito para hacer de cuenta de que se trata de funk setentero, lo cual es fácil de detectar viendo que se trata de un disco lanzado en 2003, realmente captaron la esencia.

Todo el álbum tiene un ritmo muy dinámico y rápido, un groove que incita, invita a moverse, con una serie de variadas piezas cortas de funk que no se guardan nada y aportan su cuota groove al instante. El estilo de estos grooves es clásico, los instrumentos funcionan a la perfección en la recreación del estilo, transportándolo desde décadas anteriores hasta su época, y el resultado en un muy nítido y divertido sonido de funk, con elementos de jazz, inventos compositivos entre algunas texturas particulares y muy creativas composiciones en general.

La Quantic Soul Orchestra también agrega influencias de Afro Beat y Soul al sonido Funk con músicos evidentemente experimentados y talentosos para la ocasión y el desafio de crear una música funk con amalgamas de otros estilos del soul y fusiones afines. Toda una gran banda conformaba el grupo para la ocasión, con: Dave Woodhouse (Clavinet, Rhodes y Trompeta), Damian Bell (Trombón), Antonia Pheulatos (Arreglos de cuerda y violín), Lucy Holland (Saxaphone), Richard Gibbs (Batería), John Hughes (Flauta, Guitarra, Voz), una cantante de ensueño, Alice Russell, y por supuesto el propio Will Holland (Guitarras, Bajo y Percusión).

No es un disco innovador pero tampoco pretende serlo, toma muy bien las influencias de los viejos funks de los 70s y las recrea a la perfección, demostrando un nivel técnico muy alto de los músicos y el evidente talento de Holland para comandar el barco y crear texturas groove siempre frescas. 

En una época en la que el hip hop tomaba de viejos beats del jazz y el funk, Holland demostró que también podía hacerlo. Un sonido que demuestra que el funk está realmente vivo en el nuevo milenio.  The Quantic Soul Orchestra continuó su carrera con tres discos más, a destacar su fabuloso ‘’Tropidelico’’ del 2007, donde experimentan con un sinfín de texturas y géneros groove variados, como salsa, cumbia, jazz, y boogaloo.

Cod: #1835

domingo, 17 de mayo de 2026

Dungen - Dungen (2001)

Seguir el rastro de este disco es complejo porque se trata de un sonido muy amplio, pero al fin y al cabo es el elemento psicodélico el que está detrás de todo para unificar cada insinuación musical en una misma cosa. A Dungen parece que le sienta bien lo psicodélico, en muchas presentaciones en vivo, sin contar sus discos, se sumergen en lugares experimentales, utilizando la instrumentación para encaminar su sonido hacia lo exótico. En 2001 publicaron el homónimo ‘’Dungen’’, un trabajo que se transformaría hacia el culto de algunos, y con un sonido que refiere el porqué de ese culto, un sonido difícil de clasificar debido a la gran cantidad de elementos que hay dando vueltas en su sonido, desde rock psicodélico y psicodelia, música progresiva, fusión, folk, música de sesión, y muchos otros elementos.

Además de la gran cantidad de insinuaciones que aparecen en este trabajo, lo sorprendente es que todo se fusiona con una inventiva que unifica cada cosa en función de la música de sesión cuasi improvisada, es allí donde todo ocurre y lo que comienza como algo psicodélico termina pasando por partes de un estilo fusión para terminar con algo pastoral, etc. Hay una despreocupación general en estos músicos a la hora de componer e interpretar, lejos de formalidades y con un espíritu muy amable para hacer arreglos creativos.

Todo el disco tiene ese aire de música graba en vivo en sesiones, esa libertad se encuentra en las interpretaciones cambiantes que mutan si resquemor ni vacilo, yendo hacia donde el grupo quiera, y con la soltura de ser interpretadas por una banda de buena calidad. Evidentemente conocen la música psicodélica/progresiva de antaño ya que esa influencia está marcada a fuego en su estilo, con predilección de música libre de sesión y ejecuciones psicodélicas instrumentales. 

El disco es bastante experimental, especialmente por la primera pista del mismo, la llamada ‘’Stadsvandringar’’, pero en realidad toda la propuesta se maneja por esas tierras amplias propia de músicos que aún no contaban con una gran fama y tal vez estaban sueltos para ir a esos lugares tan particulares como los que transita el disco. Esta propuesta toma mucho de los sonidos antiguos y los revive en un espíritu fresco, cantado con letras en sueco que reafirman aun la honestidad del lanzamiento. 

Seguramente sea el factor psicodélico el que más afecte a las producciones de Dungen, tomando muchos estilos del genero para recrearlos en su música. En la pista ‘’Stadsvandringar’’ tenemos zapadas estilo fusión, o en ‘’Andra sidan sjön’’ nos encontramos con una pista folk psicodélico con sitar, o en ‘’ Och du frågar mig varför...’’ se puede apreciar un auténtico rock psicodélico, con flautas y atascos volátiles.

Ese es el don principal de la banda, lo orgánico de su interpretación proviene de sus habilidades y de su búsqueda de algo transcendente y no superficial. Tal vez esta expresión tan amplia los ubique en un lugar particular con respecto al público, pero la banda parece gozar de su propio estilo ya que sus interpretaciones tienen ese sello tan marcado de algo elaborado con buenas intenciones creativas. Teniendo en cuenta su gusto por lo psicodélico, Dungen es un proyecto destacado de este género en la actualidad.

El disco fue publicado originalmente en vinilo en 2001, bajo el nombre de ‘’Dungen’’, en una cantidad limitada, pero en 2005, luego de que la banda alcanzara la fama, el trabajo fue republicado en cd, como ‘’Dungen 1999-2001’’, ya con modificaciones en la música, pasando de tener originalmente ocho pista, a tener tan solo tres.

En esa nueva versión del disco, del año 2005, la banda reformula la música del trabajo, respetando algunos fragmentos de la versión anterior, pero grabando nuevas partes, ya instrumentales, también dentro de lo psicodélico pero ahora con nuevos pasajes extensos de una música mucho más oscura, ambiental, muy psicodélica, sonidos de ensueño y ambientas mucho más profundos.

La versión del 2005 de este disco tiene otra dinámica que la primera versión, ya que la música se reduce a tres pistas, por lo que la propuesta se ramifica a lo largo de tres tracks de larga duración, mostrando la banda una cara totalmente distinta. Aquí la sesión experimental del disco se acrecienta, y finalmente nos queda el feliz hecho de que hay dos versiones distintas de un mismo disco, y ambas son muy interesantes.

Cod: #1834

sábado, 16 de mayo de 2026

Dimorphodons - Waui (2025)

Al escuchar este disco se puede pensar que la psicodelia de la primera hora ha revivido, incluso siendo un disco que no siempre está en el rock, con algunos momentos con acercamientos a la música electrónica moderna, o aires que reflejan el pop de la neo psicodelia, pero es que se trata de un rock psicodélico actualizado, y aun así se encarga a la paradoja, inconsciente o no, de tomar de aquel viejo espíritu de la música de rock acida de antaño. 

Hay muchos momentos que traen reminiscencias a los antiguos hitos del género, como guitarras fuzz recontra podridas que recuerdan al primer disco de la banda SRC, o momentos de delirio que traen a la mente a los primeros Pink Floyd, aunque también otros momentos más duros que traen a la mente a la heavy psicodelia de Blue Cheer, o también el clavecín utilizado en algunos temas trae aires de antiguos discos de la psicodelia barroca como ‘’Walk Away Renée / Pretty Ballerina’’ de The Left Banke.

No es una propuesta pasajera, no hay algo pasatista aquí, ya que en la escucha se revela algo que fue trabajado minuciosamente, es un sonido enriquecido con muchos elementos, con una producción que lleva al escucha hacia diversos lugares, pero sin moverte del mismo disco, y aun así todo suena con una cohesión que unifica a las propuestas en una misma cosa.

Algunos estribillos de estas canciones son algo pegadizos, está presente la neo psicodelia, con similitudes a Tame Impala o sonidos actuales. El disco pareciera por momentos tener esa influencia, es una colección de melodías actualizadas, pero esa lista de temas pop pareciera haber sido pasada por ácido lisérgico, por lo que la lógica de las canciones varía, y los ritmos se vuelven hacia lugares poco comunes, típico de las producciones psicodélicas de antaño. Este trabajo en la percusión hace de esto un esfuerzo que saca a la canción de rock de su lugar común y la ubica muchas veces en el frenetismo de una lisergia que roza con la heavy psicodelia, enriqueciendo la sensación psicodélica del disco.

Todo el disco es, no solo entretenido, sino también fresco, a todo momento. Hay una frescura en la propuesta que hace que todo el trabajo sea interesante, con una variedad de cosas que suceden y siempre mantienen el interés. Es un disco que va a su ritmo, con su propia dinámica; propuestas que ubican a toda la obra en un lugar fuera de lo común, en un lugar propenso a lo hipnótico, a lo lisérgico, un ritmo con un dejo propio. No es rock y ya, es una propuesta con mucha profundidad que obliga al escucha a viajar a otros lugares. Esto también puede significar ubicarse en el espectro de un público muy específico, es un riesgo agradable que toma el disco, dotándole de credibilidad y honestidad artística.

El trabajo ha llamado la atención de muchos, especialmente de amantes de la psicodelia, y no por nada eso ha ocurrido, es un disco muy esmerado, con mucho por ofrecer y que es capaz de sorprender gratamente a los seguidores de esos sonidos de antaño tan comunes en el rock de la vieja escuela.

Del pop se toma la melodía, el estribillo y las voces agradables, por lo que, aunque se escuche algo heavy, tambien se puede apreciar lo que se canta como algo familiar. Sumado a eso, hay un trabajo esmerado con las guitarras eléctricas, muchas veces muy sucias.

Y por supuesto también hacer pie en el aire actualizado que posee el disco, uniendo clavecín y heavy psicodelia con sintetizadores y pop más moderno, pero haciéndolo de manera en que ambos lugares puedan coexistir a la perfección. Hay también algos temas que van más hacia lo electrónico y podría pensarse incluso en otro tipo de estilo en esos casos, pero esa actualización va muy bien con todo lo demás que propone el disco, toda la propuesta está muy bien unificada, los ingredientes cohesionan muy bien entre sí.

Parece que el disco fue gestado a lo largo de un extenso tiempo, con mucho esmero grabado en distintas locaciones, con inventos y experimentos, algunos fallidos y otros producto de una inspiración acertada, todo para intentar dar vida a una obra que fue pulida y producida con mucho trabajo, y que en su resultado final se puede apreciar aquello tan particular. ‘’Waui’’ reabre el estigma de la vieja psicodelia, y la actualiza sin recelo para ubicarse como un artefacto destacado del género en los últimos años. El resultado es una cosa que todos ya conocemos, pero que de todas maneras todavía nos sorprenderá.

En bandcamp es el propio artista es quien describe al disco de esta manera: ‘’Dimorphodons, también conocido como el productor, multiinstrumentista y melómano empedernido Will Twynham, presenta su álbum debut, largamente gestado: Waui. Desde la grandilocuencia stoner de «Land Over Sea» hasta la grandilocuencia barroca cinematográfica de «Gondwanaland», Waui representa una obra que no fue fácil de reunir, terminar ni siquiera empezar. Un ambicioso viaje por la mente de un amante de la música, el proceso de grabación incluyó estancias en Glastonbury y Los Ángeles, un clavecín transportado en la parte trasera de una furgoneta hasta una capilla abandonada, cuatro bateristas, un coproductor, innumerables intentos fallidos, experimentos y momentos de inspiración que se han cristalizado en una obra de sorprendente originalidad.’’

Cod: #1833

domingo, 10 de mayo de 2026

My Brother The Wind - Twilight In The Crystal Cabinet (2010)

My Brother the Wind es de esas bandas contemporáneas que se han volcado hacia una psicodelia que se recrea en la actualidad con esa predilección hacia lo espacial y las sesiones instrumentales de rock, siendo esta tal vez la manera favorita que tienen los músicos de psicodelia contemporáneos de entender a la psicodelia universal. Hay incontables bandas y sus correspondientes discos, muchos de ellos muy buenos, que gozan de esta característica, demostrando que la rama espacial está más viva que nunca y que tiene un lugar preponderante en el mundo psicodélico, o por lo menos un lugar preponderante en la manera en que las bandas de rock contemporáneas perciben a este estilo.

Esta forma de psicodelia también se percibe actualmente como exploraciones de rock instrumentales cuasi virtuosas (o virtuosas al fin), con poderíos en guitarra eléctrica, sintetizadores, y bases rítmicas hipnóticas. Con estos elementos se han recreado un sinfín de viajes espaciales por el cosmos, por bandas de muchos lados del mundo, pero con esa preponderancia de bandas europeas que lideran en cantidad los proyectos de este estilo. 

Una vez situados en ese terreno, el sonido resultante consistirá en lo que cada banda pueda/quiera imaginar, dentro del espectro creativo que ofrece la música espacial que es enorme, presentando un espacio por explorar y jugar hacia un sinfín de direcciones. A veces las percusiones se vuelven más rectas o en otros ejemplos tienen hacia la búsqueda de la amplitud de ritmos.

La gran mayoría de las veces la música de rock espacial suele ser pedal, o sea que se para solo sobre una tonalidad para realizar toda la interpretación. Esto puede llegar a recibir el prejuicio de músicos que trabajan más con la armonía que con las espacialidades, tachando a lo espacial como algo inconsistente.

Pero los ejemplos más destacados en el mundo en interpretar este tipo de estilo en el rock consisten en bandas de excelente calidad técnica, pero que a su vez han explorado otro terreno en la música, que es la ejecución de un sonido que se expresa a lo largo de sesiones, desarrollándose en un sentido progresivo en el espectro sonoro, buscando así la progresión en el espacio, junto a otros atributos importante de esta música como lo son la capacidad de manejarse en improvisaciones muy extensas, y la capacidad de manejarse en una concepción música que se recrea en lo progresivo y que no está tan prefijada en lo estructural, los límites de las estructuras se corren más allá.

La música espacial, valga la redundancia, se expresa en un entorno espacial, desarrollándose como un germen que va creciendo y va avanzando, conquistando nuevos espacios para expandirse cada vez más en un fenómeno en el que a su vez se va autodesarrollando y autodescubriendo. No hay manera de prefijar este fenómeno, lo que ocurre allí en su mayoría es el establecimiento de las mínimas características que se van a utilizar, pero lo que ocurra a desde ese momento en adelante lo demarcará lo que la energía propia provea al momento de volcarse en el espacio de la sesión.

‘’Twilight In The Crystal Cabinet’’ fue grabado en vivo por esta banda sueca que recién se estaba conociendo, en una interpretación en vivo, puramente instrumental y basándose especialmente en la improvisación. El resultado es un trabajo rockero liderado por guitarra eléctricas, pero con el atenuante de que no tiene canciones sino solo arremetidas instrumentales, algunas muy extensas, en las que se propone el viaje lo largo del espacio sideral, característica que se refuerza por las características que recobra cada instrumento.

Afortunadamente el disco cuenta con una amplitud enorme en tanto a la variedad de estilos dentro del mismo género, siempre plantado en un sonido feroz, con un enorme poderío, pero transitando por distintos momentos, entre rock espacial más ligero, o momentos de bases más lentas, otras interpretaciones que ocurren dentro de una sucesión de acordes con aire de balada rockera, y otros inventos del grupo.

Salvo un par de pequeñas pistas que aparecen en el trabajo, el resto del sonido parece volverse un pretexto para que el grupo viaje hacia lo sideral, comenzando con algunas partes prefijadas, pero volcándose rápidamente hacia ese lugar tan excitante que es el viaje hacia lo desconocido, con poder y con el carácter cósmico tan presente. Allí habrá un sinfín que momentos internos, intensidades que cambiaran, abundantes solos de guitarra eléctrica, y desarrollos rítmicos en los que la batería vivirá su lugar predilecto.

Cod: #1832