Mostrando entradas con la etiqueta Hard Rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hard Rock. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de julio de 2025

Tefol: La férrea búsqueda de una musicalidad catártica, critica y espiritual

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

En la vida existen caminos que se enlazan de forma natural, donde determinadas circunstancias, externas o internas, derivan en la unión creativa de dos o más seres vivos con la única finalidad de emplear la música como un elemento en el cual redimirse y expresarse frente a un entorno agobiante, transmitiendo inquietudes terrenales o espirituales, manifiestas o imperceptibles.

Es así como surgió Tefol, una banda peruana de la ciudad del Cusco, conformada por dos hermanos: Sebastián y Juan Pablo Villafuerte Ochoa. La música siempre estuvo a su lado; desde pequeños, fueron cultivando un inquebrantable amor por sus respectivos instrumentos. Sebastián Villafuerte, hermano mayor de Juan Pablo, es un eximio guitarrista, quien siempre mantiene firme su convicción y pasión por el rock y el blues.
Y aunque Juan Pablo —actualmente un talentoso pianista— siempre quiso estudiar guitarra al igual que su hermano mayor, el piano se convirtió, con el paso del tiempo, en una auténtica herramienta entrañable y cósmica.
Acompañaron a la banda en las grabaciones de sus dos álbumes los músicos Jayro Antonio Zavala, en el bajo, y Kevin Orson Corazao, en la batería.

Dentro de la historia de Tefol debe mencionarse la influencia de una persona que ya no está entre nosotros: una especie de guía espiritual que acompaña a la banda desde alguna lejana dimensión celestial y psicodélica.
Un ser que vivió en primera persona la contracultura de la década de los 70 en los Estados Unidos, y quien tuvo la dicha de ver en vivo a muchas de las bandas más influyentes de aquel movimiento.
Esa persona, fanática de bandas como Grateful Dead, The Doors, Jimi Hendrix, Bob Dylan, entre otros, se llamó Juan Carlos Villafuerte, tío de Sebastián y Juan Pablo.
Sirva, pues, también este artículo como homenaje a este espíritu libre, quien, aun con todos los padecimientos que tuvo, supo sonreírle a los astros y viajar en una alfombra mágica sobre todos los escombros de una sociedad que, a día de hoy, sigue castigando lo diferente.


¿Qué significa Tefol?
En palabras de Sebastián, Tefol viene de Tefal, la marca de las cacerolas de su abuela. Y, dado el gusto de Sebas por bandas como Manal —cuyo nombre termina en L—, decidieron adoptar la palabra Tefal, pero cambiando la A por la O. Es así como quedó el nombre de Tefol.
A nivel de instrumentos, Sebastián es un guitarrista que se caracteriza más por trabajar un sonido distintivo que por la utilización de timbres: una Fender Stratocaster y un amplificador Princeton Reverb son suficientes para ejecutar con absoluta maestría cada una de sus canciones, con la única excepción de un fuzz tuneado por un fabricador artesanal que Sebas emplea en algunas secciones.
Por su parte, Juan Pablo no solo emplea el sonido del piano clásico, sino que también explora el del Clavinet y de órganos como el Hammond, Farfisa, Vox Continental, entre otros.

Un trabajo de cocción lenta, paciente, obstinada y con ingredientes de gran calidad: así se podría definir la gesta del primer álbum de Tefol, titulado de forma homónima.
Esta obra, publicada en 2024, es una inmersión absoluta en un mundo donde los relojes dejan de funcionar; una cabaña alejada de todas las pretensiones populares actuales, una pequeña y acogedora habitación de madera en algún lejano bosque.
Allí, dos hermanos —entre discos de vinilo de Buddy Guy, Hendrix, Dylan, Pappo, Lee Lewis, Allman Brothers, Yes, Who, Crimson, Spinetta, etc.— se juntan a crear, bajo el calor de una antigua estufa. Una guitarra y un piano van hilvanando futuras canciones con el corazón en la mano, los ojos en las constelaciones y los pies sobre la tierra.

El cráneo incluido dentro del arte de portada fue elaborado por Aarón Dueñas Chillitupa, mientras que el arte de portada como tal fue obra de Fernando Alejo Chávez, bajo la dirección de los hermanos Sebastián y Juan Pablo.
Asimismo, cada canción de este primer álbum cuenta una hermosa animación en video (visualizer) en el canal de YouTube de la banda.

Créditos: Fernando Alejo Chávez

Centrándonos en el arte de portada, se puede observar la presencia de un cráneo cubierto por una vegetación florida: un extraño lugar que sirve de refugio para ambos hermanos, quienes observan misteriosamente el exterior.
Alrededor yace el caos de un entorno descolorido y furibundo, pero se logra distinguir a dos personajes etéreos que parecen surcar la vorágine; cual maestros de otra dimensión, dejan semillas que seguirán floreciendo y revitalizando el cráneo central.
En un rincón, un perchero sostiene la ropa del personaje que recorrerá cada canción del álbum, un personaje que parece emerger de las tinieblas mentales, de un pasado tormentoso y autodestructivo. Y es que el cráneo es precisamente el rostro del personaje central del álbum: un ser que está decidido a redimir sus heridas, empleando su arma más valiosa: la música.
Porque el mejor antídoto, el más bello elixir, siempre será aquella canción que desenmaraña la mente y abre las puertas del alma.

El Tren, canción que abre el primer álbum de Tefol, es un poderoso blues rock con derivaciones psicodélicas. Guitarra y teclados se ensamblan con gran contundencia y feeling para acompañar una letra que habla, de forma metafórica, sobre las radicalizaciones políticas que inundan de odio a aquellas personas que deciden convertirse en paladines de la pseudo libertad.
Un tren que no va hacia ningún lugar, pero que, en su afán incendiario, siembra prisiones a su paso, condenándonos a la autocensura y la paranoia.
Rompamos entonces las cadenas impuestas y cantemos:

Fuego con miel
mezcla de mi alma
que abre las puertas del ser…

Le sigue Saber, una hermosa canción de folk rock con toques country. Fue compuesta por Juan Pablo cuando tenía catorce años. La letra denota el nacimiento de un espíritu contestatario y disconforme con su entorno:

Si supieran lo que es vivir
arrodillado para servir
entonces entenderían lo que no quiero ser…

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

El álbum continúa con Diciembre, un rock / blues rock hilvanado de forma brillante por los teclados y la guitarra, con una letra contundente que retrata perfectamente el agobio de las presiones que el contexto ejerce sobre uno: el dilema entre el camino que se quisiera elegir y la agenda que buscan imponerte, las exigencias constantes de un entorno que solo quiere algo de ti, sin importarles tu integridad ni tu salud física y mental:

Mirando y mirando
sin poderte ver
Los muchachos y el resto quiere más
mucho más de lo que puedo dar…

Le sucede la canción titulada Agujero Negro. Se trata de un magnífico country rock psicodélico cuya letra es una férrea crítica contra quienes siguen ciegamente a los nuevos mesías y outsiders que profesan pan, circo y vino. La mortal displicencia que hunde a la gente en el entretenimiento barato, una poderosa anestesia que inocula ingentes cantidades de cobardía y pereza, volviéndolos incapaces de distinguir a su verdugo, quien se vestirá de oveja para así embaucar fácilmente a su presa:

Siempre te atoraste pretendiendo ser un hombre libre
rezando a héroes falsos
criticando a los demás…

Prosigue El Brote, una de las canciones más espirituales del álbum. Se trata de un folk rock blusero, coloreado por hermosos teclados y órganos, así como por un solo de guitarra magistral y emotivo. La letra nos recuerda que el objetivo nunca será la búsqueda de aceptación a cualquier precio, pues la necesidad de reconocimiento no debe perseguirse traicionándote a ti mismo.
Planteémoslo de esta manera: una canción es como una solitaria pluma de ave surcando el viento; a veces, la pluma se cruza en tu camino y cae lentamente en la palma de tu mano. Es entonces cuando la música anida en un corazón que busca vitalidad en la simpleza de la vida, lejos de los reflectores de un gran sistema que solo siembra discordia y mezquindad entre la gente:

Cuando el rey cambie el orden
volver sea viento y monte
este juego es algo más que tan sólo alegrar
no se trata de lanzar tus penas sin andar…


Continúa la canción titulada Corona-Boogie, un huayno (género musical tradicional andino) fusionado con rock and roll y boogie: una mezcla extraña, cautivadora e interesante que rinde homenaje a la música tradicional que los hermanos Sebastián y Juan Pablo aprendieron en la escuela de música Qantu, lugar donde estudiaron sus respectivos instrumentos. La letra aborda el caos que tomó por asalto nuestra salud mental durante la pandemia del coronavirus, así como los conflictos y protestas que inundaron las primeras planas y los noticieros:

Y mientras nuestras cabezas marchitaban
tontos hablaron, tontos gritaron
quemando un mundo para un mejor futuro
fue la excusa que usaron
pacifistas metiendo ladrillazos
los hipócritas bailaron…

Le sigue la canción Lucecita, uno de los puntos más altos del álbum. Se trata de un hermoso rock funky que incluye un saxofón a cargo del músico invitado Manuel Callo Chávez. Los espléndidos teclados, ejecutados con mucho swing, encumbran la canción; asimismo, las intervenciones de la guitarra, con ese sonido entre blusero y funky, son sin lugar a dudas un deleite auditivo. La letra aborda ese sentimiento de empatía frente a un ser querido que está atravesando circunstancias difíciles, algo muy humano y simple:

¡Para! está sufriendo, ¿no ves?
la están ahogando
Escapa de allí
lleva tu mente lejos y nútrela con luz…

Cierra el primer álbum de Tefol la canción titulada Nebulosa Color Pastel, un tema de rock progresivo con tintes psicodélicos y de latin rock. Una vez más, la versatilidad, el sentimiento y la precisión de los teclados, así como los magníficos solos de guitarra con espíritu blues-rockero, otorgan a esta pieza un carácter dinámico y profundamente auténtico. Cada pasaje está interpretado con notable maestría, sintetizando de forma magistral la calidad compositiva de la banda. La letra aborda la inmersión del ser humano en las cumbres y abismos de su existencia, en los claroscuros vitales, esos viajes introspectivos que conducen por los parajes más oscuros y dolorosos del alma hasta arribar, finalmente, a un lugar prístino y liberador:

Para un poco y ven acá
donde nadie piensa en clavarte el puñal
si te siguen
no los dejes entrar...


Al final de esta travesía de ocho canciones, el personaje central del álbum logra liberarse de la máscara en forma de cráneo, pues ha llegado su siguiente batalla: una en la que deberá emplear su esencia como vela de una embarcación dispuesta a surcar los mares del tempo y la visceralidad. Es así como arribamos al segundo álbum de Tefol, publicado en 2025, una obra gestada bajo una férrea convicción por la musicalidad y un profundo amor por la energía y contundencia del rock.

El arte de portada, elaborado por @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a bajo la dirección de Sebastián y Juan Pablo, parte del concepto de los sentimientos, emociones y estados mentales predominantes en las canciones del álbum, agrupados en cuatro colores: el color rojo representa la ira, presente en canciones como Heavy, Alemana y Chacarock; el color verde simboliza la melancolía y la nostalgia en temas como Claviman, Botellita De Uranio y Creativitis Autoinmune; el color azul encarna el espíritu reflexivo y la introspección en canciones como Soul Sebas, El Bosque y El Ave Y El Tonto Delirante; y, por último, el color blanco representa la conjunción y síntesis de todo lo anterior, cristalizado en la canción Las Rejas, que da cierre al álbum.

Esta gama cromática de colores, perfectamente representada en la portada, podría simbolizar el aura del alma. Y es que, ¿no somos acaso la suma de luces y sombras, de aciertos y desencantos, de encumbradas alegrías y profundos pesares? Todos estos matices que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas deben ser recorridos, mas no evitados, porque el encanto de vivir reside precisamente en lo tangible y lo invisible de un camino vital que nunca será predecible ni lineal.

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

Abre el álbum el sensacional Soul Sebas, que, como su nombre lo indica, se trata de un soul acompañado con dosis de blues, psicodelia y rock progresivo. Musicalmente, esta canción presenta una guitarra magistralmente sensitiva, con una gran dinámica entre sutileza y fuerza. El teclado, por su parte, brinda un acompañamiento grandioso, marcando determinadas derivaciones psicodélicas y progresivas que le otorgan un encanto particular a la canción. La letra aborda los desencuentros internos que uno tiene consigo mismo, así como también los conflictos en las relaciones interpersonales:

Tu mente va
sin compasión a morder
estás quebrada y ya no sabes qué hacer
Alcanfor, los golpes sanan de pie
sin saber, la propiedad que posees…

Le sigue Claviman, en una transición casi cinematográfica muy bien lograda, con unos vientos modificados y/o distorsionados que dan paso a la aparición del glorioso Clavinet, ejecutado de forma enérgica y cadenciosa por Juan Pablo. La canción viene a ser una extraña pero efectiva mezcla de gypsy jazz, blues rock y pinceladas progresivas. La letra habla sobre un episodio nostálgico mientras se transitan aquellos lugares, materiales o inmateriales, que evocan recuerdos gratos y dolorosos:

Luna roja, ciudad muerta
me escondo en la terminal oxidada
un largo tramo por recorrer, esperando verla otra vez
tal vez mañana, el peso de mis hombros se caiga…

El álbum prosigue con El Bosque, una preciosa canción de folk rock cuya letra aborda, de forma metafórica, ese remanso espiritual donde encontramos paz, lejos de las represiones internas que nos encadenan al despiadado asfalto:

La verdad del bosque me sostiene sin dolor
al volver mis sueños están intactos
ya sin lesión…


Continúa la canción titulada Heavy, un enérgico blues rock psicodélico donde la banda saca a relucir su espíritu entrañablemente rockero. No te dan ni un solo segundo de respiro: la guitarra ocupa el ambiente con riffs cavernosos, mientras el sonido enrabietado de los teclados y los solos bluseros son sencillamente exquisitos. Sin lugar a dudas, el feeling y groove de esta canción la colocan como una de las mejores del álbum. La letra aborda de forma directa la ira, frustración y desencanto que un artista padece en una ciudad donde la mediocridad y el conformismo son constantemente ponderados y premiados:

Llega a la pradera, caminando
sin tardar, ponte el collar
que lo inefable está en un bend con tripa y alma
Alérgico, es el suelo de la calle
con aroma a petricor…

Prosigue la canción Botellita De Uranio, se trata de un bellísimo rock psicodélico, bastante melódico, con ciertos atisbos progresivos. La armonía del piano está inspirada en una zamba argentina y está magistralmente arropada por silbidos oníricos, poderosas guitarras bluseras y una letra muy emotiva que refleja aquellas noches solitarias de contemplación lunar, donde añoramos que nuestro ser encuentre alguna isla donde anidar, una isla donde podamos hallar el esquivo cofre de la vital simpleza:

Así que si alguien me encuentra
estaré flotando en el mar
como el humo que revoloteó
Con gracia y viveza antes de desaparecer
en un parpadeo me empecé a desvanecer…

Le sucede la canción titulada Alemana, se trata de un sensacional blues rock monolítico con arrebatos progresivos, donde Sebastián nos demuestra una vez más todo el poderío de su guitarra encendida en llamas. Y es que el fuego que emite al tocar es sencillamente alquimia musical. La deriva progresiva de la canción, donde instrumentos y voces crean un ambiente casi teatral, es un claro homenaje a Stravinski, Frank Zappa y Gentle Giant. La letra aborda los encasillamientos ideológicos que aprisionan a determinadas personas, quienes se sienten en la potestad de imponer sus ideas a los demás, siendo evidente su intolerancia ante perspectivas diferentes y la inevitable deriva en la violencia como medio para implantar lo que se cree verídico e incontestable:

Y me quieren matar en la charla del bar, siempre ensucian la vereda
la vereda que brilla sin ladrar
No falta mucho más, para que el mundo mortal
se arrepienta de toda su jaqueca
la jaqueca del hombre cerebral…


Le sigue la canción titulada El Ave Y El Tonto Delirante, se trata de un excepcional folk rock sutilmente psicodélico, una auténtica joya musical que es capaz de conmover los resquicios más profundos del alma. Y es que quienes hemos padecido inclementes tormentas en el pasado conocemos perfectamente esa sensación crepuscular que embarga el alma, una sensación que por momentos conmociona, pero que en esencia son solo, quizás, los colores que nuestro espíritu libera y que viajan por el viento hacia el corazón de la naturaleza:

Extraña, extravagante
tierna, brillante
ave no te dejes atar
pero no olvides esos escasos y buenos momentos que en el vacío flotarán
Porque aunque sea bueno avanzar
es bello de vez en cuando mirar atrás
por más que desprecies el ayer de tu vieja vida
toda completa es como vale en realidad
Y por más lejos que te vayas de este lugar
el viejo cerro y esos recuerdos te encontrarán…

Continúa la canción titulada Creativitis Autoinmune, se trata de un rock con pinceladas psicodélicas que presenta agradables y melódicos coros, así como arreglos en los teclados que crean un clima sutilmente etéreo. Las guitarras, por su parte, le añaden cuerpo y vehemencia al ambiente. Sin duda, una canción hermosa cuya letra aborda esa sensación momentánea de desolación y extravío frente a determinadas luchas internas que se vienen librando. Y es que la melancolía es un sentimiento que merece ser transitado, como si se tratase de beber una taza de café puro cuyo sabor nos resulta amargo, algo ácido o terroso. Como ya lo mencionamos anteriormente, no se trata de abusar de escapismos ni de forzar una engañosa felicidad, sino de, quizás, aprender a convivir con lo claro y lo oscuro de nuestro ser:

Yo recuerdo vivir y mirar
el cielo al caminar, maravillado y ponerme a nadar
entre las nubes y el violeta de cristal
Tú me viste hace tiempo y al pasar
mi vista se hunde en el suelo pedregoso a divagar…

Prosigue otro de los puntos altos del álbum, la canción titulada Chacarock. Se trata de un rock progresivo psicodélico, con guitarras y teclados formidables, un auténtico manjar para los amantes del prog. El título hace referencia a una chacarera, ya que el tema está compuesto sobre un riff de rock montado sobre un ritmo de chacarera. La letra es una tenaz crítica a aquellas instituciones y sectores que organizan y promueven eventos culturales en la ciudad del Cusco, Perú: servidores públicos que actúan guiados únicamente por sus intereses personales e ideológicos, relegando de esa forma a aquellos artistas que no sean cercanos al poder de turno. No obstante, hay quienes deciden traicionarse y entrar en esa dinámica de favores y corrupción, porque… “la vida es una sola”, ¿verdad?

Con la puerta abierta a un lugar donde el rehén lame sus cadenas
se frota en estiércol, se burla del demente
quiere ser gerente
la brecha no sólo es dinero, está en el corazón…


Le sucede la canción Septiembre, se trata de un blues lento con pinceladas estelares de guitarra que se entrelazan perfectamente con la emotividad de la letra, la cual relata una dolorosa ruptura amorosa. En síntesis, un tema honesto, sencillo, directo y sumamente catártico:

Cuesta tanto despertar, salir de la cama y avanzar
cuesta tanto poder dormir, cerrar los ojos y dejar de existir
Qué rápido tiraste tu botella cuando se te acabó la sed…

Cierra el álbum la canción titulada Las Rejas. Este tema es otro de los puntos altos del álbum, pues transita varios estadios donde la banda mezcla de forma magistral folk rock, música clásica, rock progresivo y blues rock. Y es que, desde la hermosa introducción con guitarra acústica, la canción se convierte en una auténtica inmersión en un misterioso bosque de neblina, una excursión musical que lentamente va redimiendo el alma herida. En la medida en que amanece, la niebla se va disipando, la visión va mejorando y los rayos del sol nos van abrazando con su tibieza.

Espiritualidad… A veces es difícil retener un corazón alado bajo el manto gris de lo racional; por lo tanto, la creatividad sin concesiones será siempre el leitmotiv de los dementes y las ovejas negras.

Pensamiento crítico… ¿Por qué seguir siendo permisivos y conformistas en un contexto como el sudamericano, que está infestado de una masividad corrupta y cínica? El arte siempre servirá de reducto para aquellos que decidan manifestar, en absoluta libertad, desde sus inquietudes más esotéricas hasta sus preocupaciones más terrenales.

La música de Tefol es, por lo tanto, una poderosa y resplandeciente nave catártica, crítica y espiritual. Es el arte que surge de las entrañas y del corazón de dos hermanos que crean canciones con la única finalidad de mejorar, día a día, como seres humanos. Muy a pesar de los obstáculos y cicatrices —internas y externas—, Sebastián y Juan Pablo Villafuerte Ochoa, dos discretos guerreros que, en medio de un contexto como el de la ciudad del Cusco —despiadado, ruidoso, codicioso e indiferente—, deciden enfundar con valentía una guitarra y un piano para lanzar destellos de luz en medio de tantas tinieblas:

Las rejas al emerger te cuadriculan la visión
grietas de un talismán que no para de expresar su amor
tridimensionales tus respuestas que vienen y van sin limitación
Cuerdas de un mismo plan inhabilitan sin demoler
indispensables las respuestas que vienen y van
sin definición…


Mención especial merece Darwin Villafuerte, padre de Sebastián y Juan Pablo, histórico miembro del grupo folclórico Arco Iris del Cusco, cuya presencia y legado musical sin duda han sembrado una profunda sensibilidad artística en sus hijos. Asimismo, es justo reconocer el trabajo de Roy Loayza, cuya labor en la producción de ambos álbumes de Tefol ha sido no solo notable, sino fundamental para materializar y pulir el universo sonoro que la banda ha construido con tanta honestidad y pasión.

“¿Cuántas veces puede un hombre voltear la cabeza, fingiendo que simplemente no ve?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento.”
— Bob Dylan, “Blowin' in the Wind”

Cod: #1816

lunes, 19 de diciembre de 2022

Strange - Translucent World (1973)

Aquí hay otra pieza perdida de la psicodelia tardía estadounidense, que deriva hacia la heavy psicodelia por la dureza de las guitarras y de los solos y por las canciones con esa epica que desprenden en muchos momentos, hard rock y heavy psych a pura potencia y con épicas incandescentes.

Hay varios momentos trascendentes aquí pero seguramente se trate del segundo track del tema, ‘’Ruler of the universe’’, la pieza que marca del disco, le termina de dar identidad, y la saca de algún tipo de convencionalismo para plasmarse en una zapada extensa en guitarra eléctrica y con momentos hasta espaciales. Es que trata de una canción estándar pero estirada con un solo de guitarra muy extenso que hace que la pieza alcance a los once minutos de duración, en medio de este solo brotan algunos efectos que perturban la performance del solo y lo conducen hacia momentos cósmicos.

En general las canciones, son sus respectivos solos de guitarra y agregados instrumentales, tiene un carácter de épica, con momentos proto prog y estribillos galácticos entre las liricas y las rabias varias, la épica se presta para quedarse desde y hacia muchos momentos en las canciones, aun siendo una gema under y privada.

Al momento de crear este trabajo el autor estaba pasando por momentos de aturdimiento, depresión, además de haber sido reclutado para el ejecito, momento al que él mismo no recuerda como lo mejor de su vida, tal vez sea de ahí que surge ese carácter de épica con el que cuenta el sonido, como tratándose de una sublimación de momentos interno que terminaron fluyendo musicalmente en momentos instrumentales muy intensos y solo muy rabioso y poderosos.

Terry Brooks recuerda: ‘’Terminé en el ejército en 'nam, lugar al que no entraremos. Esto fue a mediados de los años 60 y me reclutaron. Cuando regresé, pasé un tiempo bastante difícil durante mucho tiempo después de eso, con depresión y todo, y comencé a tocar blues nuevamente. Empezó con el álbum ‘’Translucent World’’ cuando todavía estaba aturdido. Era una especie de persona perdida con todas esas cosas que me habían pasado. Todo lo que tenía era mi música y el sentimiento en mi música y escribí sobre lo que sentía”.

‘’Translucent World’’ de 1973 y ‘’Raw Power’’ de 1976 son sus primeros dos trabajo, acreditados bajo el nombre de Strange, seguramente se trata de su música más conocida y llamativa, dos lanzamientos justamente publicados bajo su propio sello discográfico, ‘’Outer Galaxie Publishers’’. Ambos discos son muy similares, contado con momentos de tensión o epica muy fuerte que caracterizan al sonido, voces rusticas, buenas composiciones, y lo que no puede faltar en esta música, solo épicos solos de guitarra que tanto en ambos discos tienen su lugar para explayarse en un track por disco dedicado a la sesión donde la guitarra brilla por su poderío y nostalgia rockera.

Terry Brooks recuerda lo siguiente sobre sus orígenes y vida: “Empecé tocando blues en el circuito negro de todo Estados Unidos, el circuito chitlin', como se le conocía. Toqué por todo Estados Unidos con una banda negra, viajando con 18 personas en un autobús; en ese momento no había gente blanca en estos clubes. Yo era el único hombre blanco allí. Esto comenzó en el '61. Fue un momento difícil debido a las tensiones raciales. Había visto mucho abuso a los miembros de la banda que estaban conmigo, y muchas situaciones malas, pero tocar y viajar por Texas, México, Ohio, Mississippi, Louisiana, hombre, estás hablando de divertirte. ¡Esa fue la menor cantidad de dinero que gané en la música y la mayor diversión que tuve!”. Cuando se le consulta la manera en que definiría su música recuerda lo siguiente: “Es un estilo cósmicamente energizado. Tuve mucho cuidado de no tocar la música de otras personas. También tuve cuidado de no mirar ninguna otra extrapolación matemática. No quería ser influenciado por nada más”.

Cod: #1701

domingo, 13 de junio de 2021

La Cofradia De La Flor Solar - La Cofradia De La Flor Solar (1971)

La Cofradía De La Flor Solar surgió originalmente como un grupo de hippies y bohemios que vivían en comuna, inspirados principalmente por los valores de la contracultura estadounidense, como la vida natural, el amor libre, el pacifismo, etc., aunque ellos, como lo sería con la gran mayoría de las bandas argentinas de la época, no se limitarían, en cuanto a su producción artística respecta, a volverse una mera copia de estándares extranjeros. Este carácter personalista de animarse a transgredir las influencias para desarrollar un arte propio es carácter de las bandas argentinas de aquellas época, desarrollando sus propias visiones, su propia poética, sus propias concepciones del arte y del rock, carácter que marca a fuego todas las producciones discográficas de la época como una identidad nacional que se erige en la zona y logra distinguirse, de alguna manera u otra, de los demás.

El grupo comenzó como un emprendimiento artístico surgido en el seno de una comunidad hippie platense, hacia 1968. En la comunidad había artesanos, intelectuales, artistas plásticos, músicos, todos muy influidos por la cultura flower power, el pacifismo y los movimientos contraculturales que desembocaron en el Mayo francés, tópicos ineludibles en la cultura joven de la época. 

Entre algunos de los miembros que conformaban dicha comunidad figuraban entre otros el más tarde periodista de rock y ecologista Miguel Grinberg, los guitarristas Quique Gornatti y Kubero Díaz (posteriormente miembros de Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll), el artista gráfico Rocambole Cohen y el guitarrista Skay Beilinson, estos dos últimos, futuros integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

La Cofradía tuvo también ese rol característico de las bandas argentina de esa época de chocar contra los estándares morales impuestos, el del joven formal y educado que vestía como un adulto y se perfilaba para llevar una vida de estudio y familia, pero este grupo desafío esa visión tan establecida en el inconsciente colectivo reuniéndose como un colectivo o comunidad de jóvenes artistas que, luego de abandonar la universidad y animados por un espíritu que estaba surgiendo en la juventud, se reunieron y fueron a vivir todos junto en una casa que alquilaban en la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires, Argentina).

Ricardo ‘’Mono’’ Cohen recuerda lo siguiente sobre aquella época: ‘’Por ese momento con Luis Creus (un recién llegado con abundante experiencia en comunidades) habíamos tomado un poco las tiendas ideológicas de la cosa y decidimos actuar como managers de la banda. Conseguimos el Instituto Di Tella para hacer estrenar una ópera de La Cofradía. Se llamaba ‘’La Mezcladora de Cemento’’ y era como un especie de cuento de Ray Bradbury, audiovisual, porque tocaba La Cofradía de la Flor Solar y se proyectaban cosas en la pantalla. Era como una invasión de marcianos que llegan a la Tierra y son captados por el consumo y se hacen consumidores, o sea que ellos a su vez, son invadidos. Se hacen adictos a la Coca Cola, a los helados…’’

Por medio de un productor llamado Manuel Román, consiguieron grabar para el sello RCA, donde graban el simple ‘’La Mufa’’ y ‘’Sombra Fugaz Por La Ciudad’’. Al poco tiempo se edita el simple sin promoción ni apoyo de ninguna clase, salvo por la promoción que la misma banda le hacía. Más tarde, con el auspicio de Billy Bond, graban un demo para mandioca, del cual se termina editando un solo tema, ‘’Juana’’, que salió en el compilado ‘’Pidamos Peras A Mandioca’’, uno de los últimos discos que sacó el sello antes de desaparecer. Después, cuando Billy Bond empieza a hacerse famoso con La Pesada, les ofrece unas horas de grabación en los estudios Phonal, lo cual es aprovechado por la banda. En tan solo veinte hora La Cofradía graba todo el material para su disco debut e incluso graba algunos tema de más. Finalmente su disco debut homónimo fue lanzado en 1971 bajo el sello ‘’Microfon’’.

‘’El clima de las sesiones era como todas las cosas que hacíamos en la Cofradía. Iba toda la familia. Parecía que llevábamos el gato, los colchones. Cuando había giras viajaba gran parte de la comunidad, era como una manifestación. Y en los estudios también. Se sentaban, prendía inciensos, otros comían pasteles, las chicas traían grandes tortas. En fin,  el clima era bien de época. Por eso hay muchos agradecidos en la tapa del disco.’’, cuenta Ricardo ‘’Mono’’ Cohen en un entrevista con Alfredo Rosso, junio de 1996.

Este trabajo consta en su mayoría de rock, puro rock setentero donde aparece el folk y el blues, con ese toque fundamental argentino de la época, o sea rock duro, pesado y con buenos riffs y solos eléctricos, y a la vez este trabajo también representa uno de los puntos más álgidos que se hayan alcanzado dentro de la psicodelia en la Argentina, con una idiosincrasia nacida de la influencia de la contracultura norteamericana que se ve reflejada en muchos pasajes bastante volátiles ubicados en los sonidos de las guitarras, efectos de sonidos agregados y en las letras mismas que cuentan epopeyas de flores y luz.

El estilo de las composiciones recuerda al estilo de Luis Alberto Spinetta en cuanto a los arreglos vocales y a las letras metafísicas que hablan de eventos áureos sin nombre. Por otro lado los arreglos en guitarra eléctrica, con riffs punzantes y duros, recuerdan mucho al estilo tipico de La Pesada de Rock And Roll, cosa que no es de extrañar ya que el en cargado de la voz y la guitarra en este disco, Kubero Díaz, tenía mucho contacto con la mismísima Pesada, con la que grabó buena cantidad de veces.

‘’El disco fue presentado en Buenos Aires, incluso y la cosa estaba como para seguir para hubo un acontecimiento desafortunado. Estábamos en Mar Del Plata, compartiendo unos shows con Pedro y Pablo y el primer Sui Generis, cuando la policía allana la casa donde estábamos parando y el comisario de entonces nos inventa un asunto de drogas para liberarse de nosotros. Los diarios de esos días publican unas noticias como si hubieran capturado a Charles Manson. Enseguida la policía allana nuestra casa de La Plata. Los dueños rescinden en contrato y nos obligan a sacar nuestras partencias inmediatamente. Cuando volvemos se produce el desbande, de hecho, porque no teníamos a donde ir. La gente de Pedro y Pablo invita a algunos a vivir a su casa de la calle Conesa. Yo decido quedarme y trabajar en la feria de Mar del Plata con Enrique García. Otras se van a Brasil y algunos más a Europa. En ese momento quedamos en volvernos a reunir, alquilar algo y volver a epezar, pero la historia siguió su curso.’’, recuerda Ricardo ‘’Mono’’ Cohen sobre el fin de la banda.

Cod: #1564

domingo, 28 de febrero de 2021

Pappo's Blues - Triangulo (1974)

"Hay triángulos que no van más allá de sus propias tumbas. Lo que se piensa en un minuto de existencia y lo que sucede a cada instante solo nosotros lo vivimos. El triángulo, como conjunto, está más allá de la vida de un pensamiento deslizándose delante nuestro. Hay una historia fácil de comprender si la observamos." - Pappo

Norberto Aníbal ‘’Pappo’’ Napolitano fue uno de los mejores y más influyentes guitarristas que haya dado el rock argentino y especialmente el blues, con un sinfín de canciones pesadas que se volvieron himnos cantados a coro por sus seguidores en sus conciertos, y habiendo creado toda una escuela de rock con un estilo particular que muchas bandas de barrio procuran imitar. Ha sembrado el rock nacional de discos legendarios con ejecuciones que se volvieron icónicas en sus tantas creaciones cancioneras.

Sus producciones discográficas están plagadas de temas legendarios que marcaron a fuego el inconsciente colectivo musical del rock argentino, pero en este caso, para este disco llamado ‘’Triángulo’’, también conocido como ‘’Volumen 5’’, que publicaría en 1974, haría una excepción a su estilo cancionero y se sumergiría en estructuras y formas que por momentos se acercan a lo conceptual, con algunas excursiones instrumentales tipo zapadas de una performance cuasi virtuosa de Pappo en guitarra eléctrica que desenvaina una nueva faceta de su repertorio técnico y creativo, las formas en extensas sesiones cuasi improvisadas y las proyecciones con visiones del mundo más profundas que se dejan ver en la particulares letras cantadas en este disco.

Sin dudas aquí Pappo tomas sus riesgos y se sale de los causes convencionales para su estilo y para el rock más estándar, ya que de él se esperaba lo que bien ya hacía, las canciones populares que bien las sabía hacer, pero en esta oportunidad, aunque sí presenta algunos cortes cancioneros, se destacan un par de sesiones instrumentales, algo extensas, particularmente ‘’Nervioso Visitante’’ y ‘’Hubo Distancias En Un Curioso Baile Matinal parte II’’, en las que se vuelca de lleno en zapadas mayormente instrumentales e improvisadas, atascos pesados de un poderío llamativo, un gran despliegue técnico de la guitarra eléctrica, una buena conjunción en la función del trio, con momentos que parecieran ser conceptuales con algunos leves cambios y formas sutilmente progresivas, a lo que además hay que sumarle el tema ‘’Malas Companias’’que no está ejecutado con acordes en guitarra sino que es toda una improvisación continua con la que se abre el trabajo y que continua brindando esa sensación de que en este disco están sumergidos en una sesión improvisada cuasi conceptual total.

El estilo sigue siendo el fiel retrato de un Pappo que llevaba en la sangre el blues y el rock, sus arremetidas son típicas de su repertorio, con las que completa hasta el último segundo con su fiereza en guitarra, maestría blusera por excelencia, y unos dones con habilidades excepcionales para sucederse en un continuo de improvisación interminable, una habilidad para construir las estructuras de las canciones con fraseos y solos, habilidad única del guitarrista y muy difícil de imitar para el resto de los guitarristas mortales de cualquier región. Sus solos son de ensueño, con una justeza directa, una practicidad para deambular entre escalas mayores y menores, una maestría en tipos de blues, una estilo propio y mítico para improvisar con una habilidad muy alta, y todo su repertorio de construcción de canciones blues-rock letales que de alguna manera se continúan en este disco.

Aquí se puede escuchar el quehacer de la banda en sus fibras más íntimas, en sus momentos de ensayo, de improvisación, de zapada volcada al servicio de una construcción improvisada y cuasi conceptual del sonido. Es un sonido crudo donde se vuelcan en algunos atascos instrumentales dejándose llevar por los momentos de variaciones y cambios que se puedan ir presentando en el clima en el que se sumergen. Tal vez uno de los momentos más particulares del disco sea la última pieza, la extraña ‘’Buzo’’, que es un desconcierto sonoro para cualquiera que esté embebido en el estilo de Pappo y que de pronto escuche esto que es incomprensible, con Pappo mostrando su faseta acústica y/o clásica, con voces oscuras y ambientes de delirio y oscuridad, nadie sabrá jamas qué intentaron hacer en esa pieza porque inéditamente se puede escuchar a un Pappo como nunca jamás se lo ha escuchado, en una sonoridad netamente experimental, con roces barrocos y clásicos.

A fines de 1974 Pappo's Blues entró al estudio para grabar Triángulo/Volumen 5, el quinto disco de Pappo's Blues, lanzado en 1974. Esta vez acompañaban a Pappo, Daniel Eduardo "Fanta" Beaudoux en bajo y Eduardo Garbagnati en la batería. Tras la grabación de este disco, Pappo se fue nuevamente hacia Inglaterra, donde se quedó por dos años. En Londres trabajó de lava copas y descubrió un sótano que servía para ensayar. Aunque no tenía plata para alquilarlo se hizo del mismo tras acordar con la dueña hacer el mantenimiento del lugar. 

Cod: #1537

miércoles, 18 de mayo de 2016

Wildfire - Smokin' (1970)

Wildfire se formaron en 1969 en la localidad de Laguna Beach, California, con al parecer, dos de las cenizas de un grupo de surf y doo-wop de principios de los 60's llamado Phil and The Flakes, el cual estaba liderado por nadie más, ni nadie menos que el gran Phil Pearlman (que es más conocido por sus extraordinarios proyectos psicodélicos The Beat of The Earth, The Electronic Hole y Relatively Clean Rivers), sin embargo el grupo se localizó en Austin, Texas, por lo que llegaron a alternar con grandes como Shiva's Headband y Johnny Winter, aunque igualmente se dice que llegaron a tocar con Blue Cheer en su natal California por allá en 1969.

Este, su único disco que en realidad fue un demo editado de forma privada y en un tiraje de muy pocas copias, fue grabado en los estudios Sonobeat en 1970 (donde un grupo llamado Mariani -en el cual tocaba un jovencito Eric Johnson- también grabaron su único disco llamado "Perpetuum Mobile" en el mismo año) en Austin, Texas. Al parecer "Smokin'" fue editado en el mismo año.

Según lo que leí en su página web oficial, el guitarrista Randy Love era fan de Jimi Hendrix y quería sacar el tono de este, por lo que estuvo dañando su amplificador Fender Showman, por lo que su papá le iba a comprar un Dual Showman como los que llegó a usar en varias ocasiones Hendrix, sin embargo conoció a Pat Quilter y este le construyó un amplificador de transistores de 200 watts de potencia que sonaba como uno de bulbos, al parecer inspirado por los mencionados Fender Dual Showman, luego el bajista Danny Jamison también tendría el suyo.


Ahora sí a hablar de la música contenida en el álbum.

Smokin' tal y como lo sugiere el título (en español, "fumando") es un disco de heavy psych a la orden del día, cargado con bastante funk y esa suciedad tan característica de varios grupos gringos de la época, se podría decir que aquel clásico power trio originario de Flint, Michigan que aquí gozó de una inmensa popularidad en los 70's llamado Grand Funk Railroad fue la principal fuente de inspiración para Wildfire, sin embargo también hay influencias de Hendrix (como lo dije arriba), Moby Grape y hasta Blue Cheer, cabe destacar que también me recordaron parcialmente a otros grupos contemporáneos como Fields, Josefus, The Frost, Bliss, The Third Power y hasta Banchee.

El disco abre con "Stars in The Sky" que me parece que es un homenaje a Jimi Hendrix y su infravalorada obra maestra "Love or Confusion" del '67, pues incluso las letras tienen bastante similitud, los siguientes temas se van más hacia las aguas del Grand Funk Rairload que sacó esos grandes discos de hard rock y heavy psych como Grand Funk, Closer to Home, On Time, The Live Album, Survival y E Pluribus Funk, sin embargo Wildfire suenan todavía más psicodélicos que el mencionado power trio de Flint, Michigan, seguramente por esos tintes tan típicos de la costa oeste que se notan en su ácida guitarra que acompaña a cada tema del álbum.

Mis temas preferidos son la rocanrolera y enérgica "Let It Happen", la funky "Don't Look For Me", "What I Have Got Now" y la extensa "Quicksand" que dura 11 minutos donde improvisan tanto el guitarrista como el bajista, aunque cada tema del disco es excelente, por lo que los fans del Grand Funk no se querrán perder esta única placa de este conjunto Californiano radicado en Texas salida por allá en 1970, pues es una excelente pieza de heavy psych con pinceladas de funk y del rock ácido californiano sesentero.

Cod: #1227

martes, 5 de abril de 2016

Plum Nelly - Deceptive Lines (1971)

Los orígenes de esta banda tienen lugar por Nueva York, EEUU, a finales de los 60s, un grupo de cinco jóvenes que tocaban en el under rock de la ciudad, en los clubs, bajo el nombre de ‘’Creedmore State’’, abriendo los show para los grandes de la época como Bo Diddley, B.B. King, Buddy Guy, Jimi Hendrix, John Mayall, Fleetwood Mac, Dr. John, Muddy Waters, entre otros.

El grupo consigue un contrato para graba su primer trabajo, para el sello discográfico norteamericano Capitol East, y por contrato tienen que cambiar su nombre al de ‘ Pull Nelly’. Su primer y único disco, Deceptive Lines, seria grabado entre Noviembre y Diciembre de 1970, y lanzado al año siguiente.

‘Deceptive Lines’ es un formidable trabajo hard rock muy potente y enriquecido, arreglado de forma muy prolija y puntillosa, tan formidablemente compuesto que se vuelve progresivo casi sin quererlo; un sonido admirable, imperceptiblemente progresivo, de gran complejidad, que podría atraer tanto a oídos progresivos como a oídos más de rock & roll, hard rock o blues rock. Fusiona todos esos estilos, blues rock, bases pesadas, toques de jazz, elaborando un estilo muy nutrido y compacto, que pasa por tantas intensidades como le es posible, sin dejar de lado los muchos yeites del tan amado rock & roll, y los buenos riffs.


Los atascos son siempre poderosos y rígidos, muy dinámicos, plagados de buenos solos, buenos riffs y la muy buena primera voz. La gran producción de los temas, llamativa a primera vista, le suma al sonido compacto un valor aun mayor, para nada místico o atmosférico, pero muy potente, concreto y agresivo. Gran actuación y versatilidad de cada instrumento para elaborar grandes bases. 

Los temas, desde el primer al último, mantienen la misma intensidad y el mismo criterio de complejidad, el sonido no se estanca sino que siempre muy bueno, un sonido realmente emocionante. Se podría decir que se trata tanto de hard rock, como de heavy progresivo.

Luego del lanzamiento del álbum recorren los EE.UU., y en 1974 se trasladan a Los Ángeles, para disolverse en 1976, tras la partida de John Walker de la banda para formar su banda solitas "The John Earl Walker Band". Nada mas se supo de los musicos después de la disolución de la banda.

Cod: #1178

lunes, 7 de diciembre de 2015

Quatermass - Quatermass (1970)

La importancia prima de todas estas bandas radica en el hecho de que llevaron al rock a otro nivel, lo volvieron peligroso, digno, progresivo, sinfónico, complejo y sin perder la rusticidad típica del rock. Un sonido vigilado por las disqueras, inescuchable para los conservadores de la música quienes creen que hacer música es vestir trajes y ser alguien reconocido por la burguesía; mientras que estas bandas no dejaron jamás de ser de los bajos, de los suburbios, de los sotanos, desaparecieron sin un peso, y aun así de ellas se desprendieron trabajos de exquisito nivel, a la altura de cualquier obra de música clásica.

‘Quatermass’, un excepcional power trio progresivo inglés, que mostró ya desde sus inicios, allá por Agosto de 1969, ser una gran promesa musical. El trio estaba formado por el bajista y vocalista John Gustafson, el tecladista J. Peter Robinson y Mick Underwood en la batería, todos ellos muy buenos músicos, que se habían conocido mientras tocaban en 'Episode Six' junto a Ian Gillan. Mick Underwood había tocado ya antes junto a Ritchie Blackmore en el grupo 'The Outlaws'.

Lamentablemente la banda no supo recibir la atención que con suerte merecía, pero mientras duró su corta carrera dieron incontable cantidad de conciertos, incluidos en EEUU, sumado al lanzamiento de su único pero excepcional álbum que supo conquistar oídos y dejar su influencia en el progresivo inglés.

El primer y único álbum publicado por ellos es el homónimo ‘’Quatermass’’, lanzado por primera vez en mayo de 1970. Esta es una obra esplendida, de gran nivel progresivo y gran carácter, sus estructuras y melodías reflejan muy bien un estilo concreto y profundidad sonora muy bien marcando y delimitado y, siendo un álbum de estirpe clásico dentro del progresivo ingles, saben dejar sonidos alucinantes, en los que el órgano hammond tiene el liderazgo marcado los caminos engorrosos por los que se encaminan.

Las composiciones exquisitas, algunos temas altamente complejos y muy agradables, e incluso los temas más simples están impregnados de esa contundencia a la vez que de una atracción innata, típica de todo el disco, se podría decir que es una obra que marca cierta dirección en su totalidad, como un concepto progresivo propio.


El sonido pesado trata claramente de ser heavy progresivo, con fuertes riffs, un bajo muy marcado, características exaltadas a un gran nivel, primero por ser un trio lo que les deja la obligación de aprovechar más los espacio, y segundo esta característica es lo que los define propiamente dicho, de hecho a menudo se los considera como precursores del metal progresivo. Es un trabajo que derrocha estilo, potencia, buen gusto, de principio a fin mantiene su nivel en un lugar muy alto, sinfónico, complejo, excelso…

El disco fue editado por el sello Harvest y hoy está considerado como uno de los mejores grupos británicos de la época. Del mismo modo que su álbum es un disco de culto y una joya dentro del rock progresivo y del hard rock, precursores de un sonido más heavy como también lo sería ‘Rainbow’. 

Por su estilo pesado dejaron una gran huella, pero fue su ímpetu innovador los que los colocó realmente en un lugar de vanguardia, ya que no hicieron temas cuadrados, sino que se trataba de músicos de calidad excelsa de sesión que hacían música progresiva pesada, lo cual les contrajo obviamente un correspondiente déficit comercial.


Debido a problemas financieros, el grupo se separa en Abril de 1971. Mick Underwood se une a Paul Rodgers en una bada de corta durecion durante 1971, también durante los 70s forma el grupo Sammy, y otro llamado Strapps, con esta última banda graba tres albums antes de unirse a la banda de Ian Gillan’s, en 1979. 

John Gustafson forma ‘Bullet’ junto a ex-miembros de Atomic Rooster, y también participa en la banda ‘Hard Stuff’, otra banda compuesta por miembros de Atomic Rooster. Gustafson también funda la banda ‘Baltik’ y participa de Roxy Music, en un tour de 1976. Peter Robinson también fue muy solicitado por bandas de sesión, participó de la banda Phil Collins ‘Brand X’.

En 1994, Underwood junto a Nick Simper (fundador de Deep Purple) se unieron en un proyecto titulado ‘Quatermass II’. Gustafson contribuyó con dos canciones para el album ‘Long Road’, al cual lanzaron en 1997, en el cual también participa Gary Davis y Bart Foley en las guitarras, con Don Airey en los teclados.

Cod: #1080

viernes, 30 de octubre de 2015

Kin Ping Meh - Kin Ping Meh (1972)

‘’Kin Ping Meh ‘’ fue fundada en 1970, en Mannheim, Alemania, como un quinteto, integrado por el guitarrista y pianista Joachim Schaffer, el cantante Werner Stephan, el bajista Torsten Herzog, el baterista Kalle Weber, y el tecladista Joachim Schafer. 

La banda tuvo buen sonido desde el principio, haciendo principalmente hard rock; sonido que les ayudaría a ganar varios concursos y shows de nuevas bandas florecientes de la zona, rápidamente llamaron la atención de Polydor, compañía que enseguida les propuso un contrato para su primer álbum.

En la primavera de 1972 lanzan su primer álbum, grabado en el ‘’Windrose Dumont Time’’, un estudio de grabación establecido en Hamburgo. Supieron recibir ciertas críticas en su momento, talvez por el costado algo melódico o glam que tienen los temas, pero sin duda se trata de un trabajo con mucha personalidad como para tratarse del primer disco de una banda poco conocida y que, por aquel entonces, contaba poca experiencia.

El sonido tiene ciertos aires Crimsonezcos por momentos, una dureza tipo Atomic Rooster, hard rock creado con bases concretas y duras, buenos riffs y muchas zapadas en medio, tanto de guitarras como de teclados. Rock duro de sesión, que se acerca tímidamente hacia algunas progresiones, tal vez no puestas ahí intencionalmente, pero que se reflejan en medio de temas que son considerablemente largos y elaborados, similar al estilo de la banda ''Cargo''.


Sin duda también tiene una impronta proggy que es la que hace a los temas algo extenso, con muchos pasajes e instrumentación dedicada a la sesión extensa, además de mostrar buenos dotes hacia el blues rock y algunos tintes psicodélicos. 

El sonido de todo el trabajo se basa en esas estilísticas, a excepción del cuarto y octavo tema, ‘’Too Many People’’ y ‘’My future’’ respectivamente, en el que hacen algo de folk, folk rock; son temas que desentonan con el principal sonido del disco pero que parece bastante acertado su lugar en la lista, ya que cortan un poco la dureza de tanta pesadez y refrescan un poco el oído.

La banda nunca alcanzó la fama internacional, cosa que no fue mayor escollo para ellos ya que se mantuvieron activos por varios años más, en los que lanzaron otros 5 discos. La mayor dedicación del grupo fue a las presentaciones en vivo, lo que le trajo aparejado un constante cambio en su formación. En 1976 graban un disco en vivo, y pronto se separan, para el verano de ese mismo año.

Geff Harrison emprendió una carrera discográfica en solitario, pero sólo con un éxito moderado. Mrozeck y Weber se embarcaron en un intento malogrado de mantener la banda va con Michael Pozz (voz), Ron Sheepmaker (teclados) y Chuck Trevor (bajo), lo que resulta en el sexto que lanza un nuevo álbum de la banda para 1977. No se supo mas nada de ellos hasta 2005, cuando volvieron a rearmar el grupo.

Cod: #1038

jueves, 26 de marzo de 2015

Catapilla - Catapilla (1971)

La historia de ‘’Catapilla ‘’ comienza por finales de los 60s, allá por el oeste de Londres, Inglaterra, fueron una banda de corta duración de rock duro y progresivo, originalmente la banda estaba compuesta por Jo Meek en voz, Malcolm Frith en batería, Hugh Eaglestone en saxo, Dave Taylor en bajo, Graham Wilson en guitarras, Robert Calvert en saxo y Thiery Rheinhart en instrumentos de viento, saxos especialmente.

Ya desde un comienzo supieron captar la atención de los sellos de la época, por su impactante y particular sonido, su jazz rock experimental llamo la atención de Orange Music, una empresa de gestión de bandas que consiguió que el grupo de una audición para productores y gente de la industria. Patrick Meehan, manager de Black Sabbath, tomo la banda y los hizo grabar, aunque antes de que entraran en estudio, Jo Meek dejo la formación y en su lugar entro su hermana, Anna Meek.

El autotitulado homónimo primer álbum de la banda, producido por Meehan, fue lanzado a finales de 1971 para Vertigo Records. Se trata de un hibrido, o como uno de los nombres de los temas indica, ‘’una fusión embrionaria’’, un sonido de hard rock con varios elementos combinados, pasajes funk rock y arreglos bien contundentes que hacen del sonido algo llamativo.

Es un trabajo que sale del convencionalismo del hard rock, y sabe ofrecer algunas alternativas instrumentales adicionales. Una particularidad llamativa es que, de los cuatro temas que componen el disco, dos de ellos comprenden una duración particular. El primero de ellos, ''Naked Death'', de 15 minutos de duración, trata de un tema pesado, con buenos arreglos y con la particularidad que cuenta con una zapada, una improvisacion, una sesion de diez minutos de duracion en medio, con solos de saxo y guitarra eléctrica.

El otro tema llamativo del disco es "Embryonic Fusion", una bestialidad de 24 minutos duración, en la que todo tiene lugar, con una complejidad llamativa, en un sin fin de pasajes y arreglos y cambios de intensidades. Sin ser netamente progresivo se las ingenia para ser una pieza muy compleja, sin perder jamas la rusticidad y el sonido pesado, con pasajes instrumentales, en un sonido, como su nombre lo indica, ''embrionario''.



Ese sonido tan particular tiene un valor intrínseco muy alto, ya que erigen al rock hacia un nivel muy interesante de complejidad y fusión, y lo colocan en un estándar muy alto, sin dejar de lado las características clásicas del rock pesado, todo aquello que generalmente no se encuentra presente en el promedio de la música ‘'compleja’', como lo son los solos rasposos de guitarra eléctrica cargadas de fuzz, los riffs pesados y los pasajes improvisados; todo eso no deja de estar constantemente presente en el sonido.

La voz de Anna Meek merece un párrafo aparte, la voz principal es llevada a cabo por una dama con una voz exquisita, también particular, dulce, masculina y potente, y le agrega al sonido un carácter aún más enigmático, genuino y mítico.

Es un disco pesado y bien elaborado, la presencia de los arreglos de viento le da mayor frescura al sonido y lo acerca tímidamente al jazz-rock, sin precisamente caer en esa etiqueta. En un disco emocionante, áspero, embrionario, con buena dinámica y una concepción de los temas fuera de lo común. 

Tras el lanzamiento de dicho primer álbum, la banda se embarcaría en una gira de promoción, por Inglaterra, junto a otros músicos de la misma etiqueta Vertigo, como Graham Bond y Roy Harper, pero por problemas en la relación de los musicos, ‘Catapilla’ abandono la gira, y se adentro de vuelta en estudio para trabajar en su segundo disco.

Para finales de 1972, el segundo disco de Catapilla seria lanzado, llamado ‘’Changes‘’, para dicha ocasión la banda sufriría algunos cambios, con la sustitución de Eaglestone, Frith y Rheinardt por Bryan Hanson en batería, Ralph Rolinson en teclados y Carl Wassard bajo. Poco después del lanzamiento de dicho álbum, la banda se separaría definitivamente.


Cod: #1055

domingo, 14 de diciembre de 2014

Atomic Rooster - Atomic Rooster (1970)

‘Atomic Rooster’ es un clásico del rock de los 70s, y si no es así debería serlo, ya que nos ha dejado un buen consorcio de grandes temas, de buena potencia y buenos arreglos, una historia bien nutrida, y un hard rock progresivo que ha sabido conquistar oídos en su época, y los sigue conquistando hoy en día.

La historia del grupo comienza en allá por 1969, como un típico power trio de la época, formación integrada por el teclista y principal compositor Vincent Crane (fallecido en 1989), ex componente de The Crazy World of Arthur Brown, el cantante y bajista Nick Graham y el batería Carl Palmer, quien había conocido a Crane tras participar en una gira americana con los Crazy World.

Luego de asegurarse un lugar en los clubes londinenses y de haber hecho una buena fama con su particular sonido, la banda entra en estudio a grabar su primer disco, el homónimo ‘Atomic Rooster’, lanzado en 1970. Un primer disco con un sonido un tanto atípico para lo que lanzarían más adelante, un poco por causa de la formación que componía la banda en ese entonces. Atomic Rooster ha sido una banda cambiante en cuanto a sus miembros, y esos cambios han sabido marcar las distintas etapas y sonidos por los que transcurrió el grupo, sin duda esta primera formación, un power trio, estableció el sonido primario del grupo, el cual más adelante crecería aun mas, alcanzando momentos más altos de elaboración y de fama.

El gran sonido de Atomic Rooster ya es bien conocido, alta contundencia y siempre grandes temas, siempre Vincent  a la cabeza de la creación y como alma de la banda, no es un tecladisco vistuoso estilo Emerson, pero siempre se ha mantenido fresco y cresativo, sus punzantes arreglos siempre presentes en el más puro sonido del grupo, con sus aplastantes y salvajes solos de teclado y esa dinámica tan atemporal y propia de él, que se acopla de maravilla a las magníficas sesiones de bajo y batería, de gran nivel aportadas por Palmer y Graham, la base percusia, siempre está en un tempo particular y contantemente cambiante, en plena sincronía con los teclados.



Teclado y batería forman la base principal de todos los temas del disco, (ademas del bajo, por supuesto) el resto del espacio es rellenado por algunos arreglos en trompetas o instrumentos de viento, algunos pasajes con flauta y algún otro solo, al vacío, de batería.

Los temas no son excesivamente complejos pero son muy satisfactorios, el sonido que alcanza la banda lo llega a sonidos míticos pero sin duda se trata de un disco (y los siguientes que lanzarían) de culto, de gran nivel y con una sonoridad autentica y muy propia de la banda, ofrecen una mezcla única de influencias que combinan jazz-funk, con hard rock, góspel y arreglos progresivos.

Luego de lanzar su primer disco, Graham abandonó la banda para unirse a Skin Alley, al igual que Carl Palmer que se iría a Emerson, Lake & Palmer. Sus reemplazos fueron el guitarrista y cantante John Cann y el batería Paul Hammond, con estos miembro la banda alcanzaría momentos de mayor fama, otro buen momento de la banda seria también la etapa en la que la voz pasaría al mando de Chris Farlowe, aunque por otro lado creo que el sonido jamás volvió a tener tanta presencia percusiva como en los primeros años, en los que Karl Palmer ocupo el lugar de la batería.

Durante el transcurso de su carrera, Atomic Rooster editó 7 álbumes de larga duración, aunque la época dorada del grupo tuvo lugar a principios de los años 70: sus últimos y ya tardíos trabajos Atomic Rooster (1980), o Headline News (1983) pasaron desapercibidos.

Cod: #1185