viernes, 13 de enero de 2023

Nicole Mitchell - Mandorla Awakening II Emerging Worlds (2017)

Nicole Mitchell es una flautista virtuosa, prolífica compositora y líder de banda estadounidense, y ha sido un pilar de la animada escena de jazz de Chicago durante más de veinte años, antes de mudarse a la Costa Oeste, donde actualmente enseña en la “Integrated Composition, Improvisation and Technology” (ICIT), en la Universidad de California, Irvine. Entre los variados proyectos que la tuvieron como protagonista en los últimos años, hallamos al cuarteto Ice Crystal, los consolidados Black Earth Ensemble, y Black Earth String, el Indigo Trio, el cuarteto Sonic Projections, y los colectivos Tiger Trio y Artifacts, entre otros.

Con su estupendo nuevo álbum Mandorla Awakening II: Emerging Worlds , grabado en vivo en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago en 2015, Nicole Mitchell asume una posición destacada en el flanco más aventurero del jazz moderno. Para esta ocacio Nicole Mitchell es acompañada por Avery Young en voz, Kojiro Umezaki en shakuhachi, Renée Baker en violín, Tomeka Reid en cello y banjo, Alex Wing en guitarra eléctrica, laúd y theremin, Tatsu Aoki en contrabajo, shamisen y taiko, y Jovia Armstrong en percusión.

El álbum se despliega como una suite cuasi improvisada en la que un sinfín de condimentos convergen para crear el sonido, las piezas son sesiones de música libre, con percusiones amplias y ejecuciones que transitan más que nada hacia la improvisación y, por la fusión de géneros que plantean, la innovación. Se trata de una música sin ataduras ni géneros, en la que muchas influencias pueden ser detectadas, desde instrumentos de cuerda de música japonesa hasta góspel, música clásica contemporánea, funk, improvisación libre, ritmos folclóricos, free jazz, rock, blues, etc. Mientras que las distintas influencias se van fundiendo en un mismo sonido, los músicos construyen sesiones que guardan secretos y cargan con una significación poética y espiritual muy poderosa.

Es un sonido muy emotivo, si es que se lo puede apreciar como tal, ya que no se trata de canciones sino de una música de libre ejecución, por ende con poco ‘’atractivo convencional’’, pero si se puede sortear ese escollo es posible descubrir las bondades puestas en juego en la ejecución. 

Con las notables adiciones de shakuhachi (flauta de bambú), tambores taiko y shamisen (un laúd de tres cuerdas); Instrumentos japoneses tradicionales que se emplean por su hermoso carácter sonoro pero también por su potencial evocador, insinuando que culturas distantes evocan atmósferas diferentes y a menudo contrastantes.

La trama argumental de Mandorla Awakening II: Emerging Worlds se ubica un hipotético futuro del año 2099 para describir la crónica del viaje de una pareja a través de dos civilizaciones imaginarias: la distópica Unión Mundial –una sociedad decadente, desigual e injusta– y la utópica Mandorla, lugar en donde la espiritualidad, la naturaleza y la tecnología conviven armoniosamente. Se trata de un breve cuento escrito por Nicole Mitchell antes de la creación del disco, y qué supuestamente dio pie y sirvió de influencia a la hora de crear el concepto musical y poético de Mandorla Awakening. 

Mitchell nos aclara que: ‘’La música explora esto a través de la idea de fusionar urbano con country - guitarra eléctrica con banjo, eléctrica (potente) con acústica (vulnerable), y también mediante la fusión de diferentes lenguajes de improvisación - gospel, taiko japonés, shakuhachi y shamisen, jazz libre y también fusionando sonidos clásicos contemporáneos con melodías populares muy simples, rock y más. La narrativa ha sido fundamental para mi creación musical.’’

Cod: #1708

miércoles, 11 de enero de 2023

The Advancement - The Advancement (1969)

Aquí tenemos a músicos de la crema del jazz californiano de la época, reunidos en Hollywood en 1969 y provenientes de otras experiencias fusión similares a la que emprenderían en esta oportunidad, habiendo sido miembros de la banda de Gabor Szabo y la Cosmic Brotherhood de Bill Plummer. 

Especialmente fueron el bajista Louis Kabok y el baterista Hal Gordon quienes provenían de estas experiencias y decidieron adoptar la misma línea de fusion de la que provenían de sus experiencias anteriores, experimentos, fusiones con sonidos exóticos, nodos en eclosiones con la época y otros momentos. La banda se forma en 1969 y estaba compuesta además por Colin Bailey en batería, Lynn Blessing en órgano y vibráfono, John De Rose y A.A. Johnson en guitarra, y Richard Thompson en órgano.

Este proyecto fue prácticamente de corta duración, reuniéndose bajo el nombre de The Advancement, publicando su único LP en 1969. El sonido de este es de una manufactura fina, bien elaborada, con arreglo exquisito, siendo todo el trabajo cuasi instrumental en el que circulan modos, escalas, composiciones, arreglos, inventos varios y piezas finas de sofisticación. Aunque también por otro lado no dejan de mantener viva la esencia de la época, por lo que también aparecen algunos atascos y buenas improvisaciones, siempre finas, pero improvisaciones al fin.

Aquí hay dando vuelta momentos clásicos, momentos de jazz, trazas de rock, psicodelia, modos académicos, algo de blues, country, aunque todo funcionando junto y nada estando en su estado básico, todo es presentado desde la fusión con visiones a crear una música nueva en base a las concepciones psicodélicas de la época, el resultado es algo difícil de encasillar en una sola cosa, porque muchos elementos cohabitan y viven en este sonido.

Aquí hay jazz pero no podría decirse que se trata de jazz clásico, ni siquiera de jazz fusión por haber elementos de rock o psicodelia, el sonido se sale bastante de la corriente principal del jazz fusión temprano del momento. Este esfuerzo de fusión de géneros dentro de la psicodelia y el jazz es comparable con otras obras inclasificables como ‘’The Wizard Of Oz And Other Trans Love Trips’’ de The West Coast Workshop, ‘’Journey To Bliss‘’ de Emil Richards & The Microtonal Blues Band, ‘’Song Cycle’’  de Van Dyke Parks, ‘’Bill Plummer & The Cosmic Brotherhood’’ de Bill Plummer & The Cosmic Brotherhood, o los mismos discos de finales de los 60 de Gabor Szabo.

Es un trabajo muy disfrutable pero de psicodelia fina, nada de canciones pop ni estribillos pegadizos, nada de estrofas en canciones estándar, esto es más bien un proyecto de elaboración en la que los compositores se dieron a la tarea de romper con lo conocido para las masas y, trayendo sus visiones y experiencia de trabajos anteriores, proyectarse en visiones en la que los experimentos no se dejaban esperar y fueron fulguraciones que sirvieron desde el under para incentivar ese trocar entre los psych y prog, o por lo menos para presentar algo nuevo que se salía del cauce común y que presentaba algunas fulguraciones innovadoras dentro del jazz, la música académica y su encuentro con la psicodelia.

Esto es realmente difícil de definir, con trazas de rock y folk, mucho elemento traído del jazz, pero también, algo que no se nombra mucho del disco, algunos elementos étnicos y elementos académicos tomados de la música clásica, el resultado es algo indefinido que circula por la psicodelia pero que no encaja directamente en ella, ni en el rock, ni casi directamente en un jazz clásico. La influencia de Gabor Szabo es evidente, en la aparición de fusiones con sonidos étnicos, apareciendo modos, momentos latin, vibráfonos, algun acercamiento al flamenco, etc. Todo un combo de distintos sutiles elementos que se unen al jazz y al academicismo del grupo en lo que es una fusión de géneros musicales que sin duda rompen barreras en la época.

Cod: #1707

lunes, 9 de enero de 2023

Gabor Szabo - Mizrab (1972)

La faceta de Gabor Szabo en este disco es ya una de haberse despegado del formato de composición corta, rozando con el easy listening, que caracterizó algunos de sus lanzamientos primarios, para ahora adaptarse más a las visiones del prog/fusión setentero, con un álbum con pistas un poco más extensas, de hecho dos de ellas duran aproximadamente diez minutos, y con una plantilla de músicos acompañantes que amerita semejante experimento, aquí tenemos, además de Szabo, a  Bob James en piano electric y además como arreglista y conductor de orquesta, Ron Carter en bajo, Billy Cobham aportando baterías en un par de pistas, Jack DeJohnette también en batería, Hubert Laws en flauta, entre otros tantos genios del jazz de la época, un elenco impresionante.

Esta tal vez sea una de las primeras exploraciones de Szabo hacia el terreno del fusión propiamente dicho, lo había hecho anteriormente pero de forma prototípica, en momentos tempranos hacia finales de la década del 60, habiendo arribado a los Estados Unidos y llevando sus sonidos étnicos de su Hungría natal, con discos más psicodélicos como ‘’Bacchanal’’ y ‘’Dreams’’ ambos de 1968, y más temprano el interesante ‘’Jazz Raga’’ de 1966.

Pero es para ‘’Mizrab’’, de 1972, en el que presenta ya un sonido mucho más maduro dentro de un fusión de la época, no menos aventurero o experimental pero sí volcado de lleno hacia vanguardias más formales que le hacen el guiño acercándose al jazz fusión. De todas formas se lo nota a Szabo adaptándose a este experimento de extensas sesiones. Las dos primeras pistas del álbum, que ocupaban originalmente el lado A del disco, tratan de justamente eso, dos piezas fusión de extensión de aproximadamente diez minutos cada una. 

La homónima ‘’Mizrab’’ que abre el disco es un atasco que comienza sutilmente hasta enroscarse en una sesión de improvisación muy acertada, la calidad de los músicos hacen el nivel de un sonido exquisito. El sonido en general es de una elaboración esmerada, con introducciones, accesos a piezas con crescendo de intensidades, partes sutilmente progresivas internas y composiciones finales, esto por lo menos parece ocurrir en las primeras dos piezas del disco. 

Szabo parece haber dejado por un momento sus preferencias étnicas en las melodías, tan expresadas en sus experiencias discográficas anteriores, para ahora, que aunque su sonido sigue teniendo su sello personal, volcarse lentamente hacia un fusión occidental.

Ya para el lado B del disco original aparecen otro sonido, siempre fusión pero ya con otras propuestas compositivas. En ‘’It's Going To Take Some Time’’ hay un pequeño revival easy listening, en una canción orquestada bellamente y con la guitarra de Szabo haciendo de melodía principal y solo. Este segundo lado del disco está caracterizado por la aparición de la orquestación, prácticamente las tres piezas del segundo lado del disco están orquestadas, y es allí cuando el disco brilla con un don aportado seguramente por el arreglista Bob James, un gran acierto para el disco.

El lado B se completa con ‘’Concerto’’, que es exactamente eso, una pieza de sofisticación que abre con un auténtico concierto para cuerdas que se fusiona con una sesión de jazz fusión interna, un sonido pocas veces escuchado salvo por algunas bandas que experimentaron con este tipo de experimentos. Para finalizar el disco aparece ‘’Summer Breeze’’ entre fusion, sinfonía y easy listening, otra pieza con buen groove y buenos solos del guitarrista.

Szabo, en este disco, se maneja en el espacio con su guitarra liderando las partes, armonías y progresiones, con un dialogo melódico que se desarrolla a lo largo del espacio con sutileza, aprovechando los silencios, utilizando muy bien las armonías, siendo sutil, justo con las notas y siempre con su dejo étnico en las cuerdas, un sabor que caracteriza su estilo en lo melódico. 

‘’Mizrab’’ finalmente es un gran acierto de jazz fusión, con orquestación, buena elaboración, finos solos de guitarra líder, una apertura hacia un nuevo sonido, y un elenco de elite que hace de la experiencia un buen viaje por entre el jazz más alto de la época.

Cod: #1706

martes, 3 de enero de 2023

Bob Downes Open Music - Diversions (1971)

Durante la década de los 70 Bob Downes fue una fuerza dominante dentro del jazz inglés con sus proyectos solistas tanto bajo su nombre como bajo su ‘’Bob Downes Open Music’’. Pareciera que eso de ‘’Open Music’’ fuese un concepto creado por él para recrear sus visiones e inventos bajo un término particular, similar al ‘’Vertical Formal’’ de George Russell, otro vanguardista del jazz, aunque de diferente manufactura. Durante esa década de los 70 fue el momento en el que el músico y compositor presentó sus mayores discos y sus mayores innovaciones, en terrenos del jazz, la experimentación, vanguardia y otros inventos indefinidos, consignados solo bajo sus propias visiones.

Formada originalmente en 1968 como un trio, su ’Bob Downes Open Music’’ se volvió un vehículo para sus proyectos y actividades musicales, tanto solistas, en formato trio, big bands, etc. Esto a su vez lo llevó a ser notado por algunas compañías de danza artística moderna y en el 72 fue comisionado para dos proyectos de "danza".

1970 sería especialmente un año muy fructífero para él, llegando a publicar varios álbumes como solista bajo su concepto de  ‘’Open Music’’, nombre que lleva justamente su primer disco, ’Open Music’’ de ese mismo año, grabado en 1969 para el sello Philips. 1970 seguiría siendo un año muy fructífero para él, llegando a publicar varios álbumes más, entre los que se destacan ‘’Deep Down Heavy’’ y ‘’Electric City’’. Pronto crearía su propio sello discográfico, ‘’Openian’’, donde continuaría desarrollando su música experimental, publicando más trabajos como ‘’Episodes At 4 AM’’, con su ‘’Bob Downes Open Music Trio’’.

En 1971 aparece otra de sus obras vanguardistas, ‘’Diversion’’, presentado ya bajo su propio sello discográfico ‘’Openian’’. Aquí continua por la senda de experimentación que venía presentado en la época, no tanto por el lado del rock de su ‘’Electric City’’ sino más por el lado de jazz vanguardista libre de su ya nombrado ‘’Open Music’’, todos discos de 1970. ‘’Diversion’’ es un trabajo de vanguardia bien elaborado y aventurado hacia tierras de fusión y experimentación, siempre siendo Downes el ejecutor principal con su flauta traversa como icono de su sonido y como voz principal de todas las piezas, de hecho en el track ‘’Naked Forest’’ solo se puede escucharlo a él con su flauta en un parafraseo exquisito.

Aunque Downes no solo se desarrolla en flauta sino también en saxo, y lo demuestra también en algunas otras piezas, explorando muchas más vertientes posibles del jazz inglés y el jazz de la época, como el free jazz con roces con lo clásico de ese sonido en ‘’Seventh Eave’’, la fusión con sonidos étnicos como en ‘’Spanish Plain’’, o en inclasificable ‘’The Dream’’ en el que se sumerge en un mundo de ensueño en el que aparecen ni más ni menos algunas implementaciones electrónica, otra delicia.

‘’Diversion’’, surge con una colaboración con LCDT, una compañía de danza, por lo que tal vez se pueda dejar ver la trama de la música conceptualizada para expresiones no solo musicales, y esto también deja ver las miras que compositor que se explayaba artísticamente de manera complementaria y compleja. 

Su estilo era más del jazz para este trabajo por lo que hay algunas intervenciones jazzeras aquí, como en el track ‘’Sea Shore’’, en el que el trio de batería / contrabajo / flauta funciona de maravillas en un atasco libre. Al tratarse de solo un trio el encargado del sonido, y que dos de los musicos del trio sean batería y bajo, el desafío que recae sobre Downes es de preponderancia, desafío que sabe sobrellevar con maestría, completando con su imaginería compositiva cualquier impedimento que pueda haber a la hora de buscar variantes en el sonido y que este no se vuelva repetitivo, el desafío se logra completar ya que hay algunas variantes interesantes en el trabajo y que hacen de este uno de sus mejores trabajos.

Aunque no se puede esperar de este disco un sonido de jazz clásico, eso es más bien un experimento con poco del estilo clásico y muchos de las vanguardias, desde el free jazz hasta las creaciones que son inventos propios de un músicos que estaba en pleno apogeo con su creatividad, siendo como una tormenta intempestiva que arrollaba todo a su paso y que creaba sin resquemor a las formalidades artísticas que podrían recaer sobre él. Sin duda su primer disco solista ‘’Open Music’’ de 1970 sea su obra magna, pero ‘’Diversions’’ contiene algunas trazas deliciosas de lo que continuaba siendo una búsqueda de sonidos dentro de la vanguardia.

Cod: #1705

domingo, 1 de enero de 2023

Mandrill - Mandrill (1970)

Este es un disco muy entretenido ya que ofrece algunas variantes compositivas que sacan al disco de un lugar cómodo y lo ubican entre los clásicos de la época. El trabajo comienza con la pieza homónima ‘’Mandrill’’ en la que presentan un sonido afro cuban, un atasco con percusiones, guitarra eléctrica y órgano, muy a lo que había presentado al mundo Santa hacía poco tiempo antes. Pero el disco comienza a variar en la siguiente pieza, ya para el segundo track, ‘’Warning Blues’’, presentan justamente eso, un blues con tintes funky y buenos arreglos internos, con roces con el blues clásico. Ya para la tercer pieza aparece una balada que cambia rotundamente el viaje sonoro del disco, ‘’Symphonic Revolution’’, un tema suave con sutiles arreglos sinfónicos de fondo. 

Una vuelta hay en ‘’Rolling On’’ hacia el estilo latin rock, comenzando con una canción más convencional pero con buen sabor y buenos arreglos, un tema entretenido que sigue recordando al sonido de Santana, comenzando como canción, pasando por un pequeño atascos afro cuban, y continuando con una parte muy al estilo latin boogalo con más atascos e improvisaciones, al final vuelven las vocalizaciones y cantos y el tema termina como canción en pleno atasco. Una pieza realmente sofisticada, con sabor, ritmo, instrumentación, y fusión ya que hacia el final se puede escuchar algún arreglo coral evocando un estilo de góspel. Mucha fusión y sonidos en una sola pieza, delicioso!

Y para continuar con una oferta compositiva muy variada aparece ya el segundo lado del disco en el que la banda se vuelca de lleno a una autentica suite progresiva dividida en cinco movimientos, una suite realmente compleja que refrenda al disco lo revitaliza y lo coloca en un lugar de preponderancia y poder compositivo para lo que es la época, sin quedar atrás de nadie a la hora de imaginar su música. 

‘’Peace And Love (Amani Na Mapenzi)’’ es la suite en cuestión, ya apareciendo más sonidos, con una intro con sonoridades experimentales, agregados de jazz en metales, hard rock, más jazz en interludios muy ricos, momentos internos progresivos, partes sinfónicas, y un final que remonta el atasco afru cuban con una percusiones y momento hipnóticos. Todo un experimento que trata de auténtico rock progresivo. Y para terminar el disco y seguir molestando con sonidos muy diversos aparece un plus con la pequeñas piezas ‘’Chutney’’, otra balada, esta vez una balada jazzy instrumental muy agradable y perfecta para cerrar el disco.

En toda la mezcla del disco aparece siempre presente el sello afro cuban entre arreglos y percusiones, también hay elementos de jazz o fusión dando vueltas en varias partes, además de aparecer un blues, elementos con los que la banda crea su propia personalidad, personalidad que dejaría una gran impresión en la época y perduraría hasta el día de hoy en el que la banda continúa con vida, ya reformada y con nuevo personas y sonido, y nuevos lanzamientos.

Y a continuación algunas palabras provenientes de la página web de la banda, que ofrecen más info y visiones sobre el sonido del grupo:

''El legendario MANDRILL salió "de la nada" hace cinco décadas, empujando el sobre musical con una combinación contundente de trompetas pesadas y percusión pesada superpuestas hábilmente en una mezcla compleja de sonidos Funk, Jazz, Latin, R&B, Rock y Afro-Caribbean. , pionero en un género llamado "World Music". Esta "mezcla" cultural es un elemento básico de la industria actual pero, debido a su trabajo innovador, MANDRILL, ganador del premio Grammy, atrae la adoración entusiasta de los seguidores de todo el mundo que se han sentido conmovidos por la "Experiencia Mandrill".

Mandrill se formó en Brooklyn, Nueva York en 1968. La banda original incluía a tres hermanos: Carlos Wilson (trombón, percusión, voz), Lou Wilson (1941-2013) (trompeta, percusión, voz) y Ric Wilson (saxo, percusión). , voz). Los hermanos Wilson nacieron en Panamá y crecieron en el área de Bedford-Stuyvesant de Brooklyn. Los hermanos tocaron música juntos desde la infancia, pero también llevaron vidas diversas. El fundador, miembro y graduado de Harvard College de larga data de Mandrill, el doctor Ricardo Wilson (conocido como "Doc Ric") combinó su carrera musical con su carrera como cardiólogo y especialista en medicina interna. Carlos Wilson, después de su servicio como veterano de Vietnam, también fue uno de los cofundadores de Mandrill, aportando sus habilidades de escritura y arreglos musicales de la Escuela de Música Mannes al grupo.

Otros miembros originales de la banda incluyeron a Claude “Coffee” Cave II (teclados, percusión, voces); Bundy Cenac (bajo) en el primer álbum homónimo de la banda, reemplazado por Fudgie Kae Solomon (bajo, voz) en 1972; Charles Padro (batería, percusión, voz) por dos discos, reemplazado por Neftali Santiago (batería, percusión, voz) en 1973; y Omar Mesa (guitarra, voz), reemplazado por Doug Rodríguez (guitarra principal, voz) en 1974. Esto completó la formación de Mandrill para los años de Polydor, 1970-1975. Un cuarto hermano, Wilfredo “Wolf” Wilson (bajo, percusión, voz), se unió al grupo en 1975. Otros miembros de la banda en años posteriores incluyeron a Juaquin Jessup (guitarra principal), Tommy Trujillo (guitarra principal), Andre “Mouth Man” Locke (batería), Brian Allsop (bajo) y Eddie Summers (batería, voz).

La formación actual de Mandrill incluye a los hermanos Carlos Wilson, Ric Wilson y Wilfredo Wilson, junto con Marc Rey (guitarra principal), Stacey Lamont Sydnor (batería), Derrick "Dock" Murdock (bajo), Eli Brueggemann (teclados, sintetizador ), y Keith Barry (viola, saxofón, flauta). Todos los miembros actuales participaron en la grabación del nuevo álbum de estudio de Mandrill, Back In Town. Este álbum está dedicado a Lou Wilson, quien contribuyó a cada canción del álbum, incluida "Black Wings", que interpretó él solo.''

Cod: #1704

jueves, 29 de diciembre de 2022

Samsara Blues Experiment - Long Distance Trip (2010)

Samsara Blues Experiment es una banda alemana fundada en el verano de 2007 por el guitarrista Christian Peters después de dejar la banda Terraplane, seguido por Hans Eiselt, Richard Behrens y Thomas Vedder que se unieron en otoño de 2008 para consolidar la formación. Samsara Blues Experiment creó su propio estilo en base a la combinación de stoner, rock psicodélico y otros elementos experimentales que se inspiran en extensos espacios, raga, entre otros condimentos. Ya sea como trío o cuarteto, la banda lograría una reputación por sus actuaciones en vivo de primer nivel y su sonido expansivo. Samsara Blues Experiment lanzaría cinco álbumes de estudio en una carrera que abarca desde 2007 hasta 2021.

En 2010 aparece su primer lanzamiento, ‘’Long Distance Trip’’, consistiendo en un rock psicodélico eléctrico que creó una escuela de hacer rock, una escuela moderna de psicodelia, muy relacionado al stoner, al misticismo de la contracultura de los 60s y al rock estándar del cual toman formas y elementos pero el cual queda totalmente sumido bajo visiones y estratos meteóricos que se subyugan en el encuentro entre experimentos eléctricos y expansivos.

Es esencialmente eléctrico porque es una guitarra eléctrica la que guía las sesiones con sus efectos, distorsiones y reverberaciones volátiles que pintan escenas de gran goce lisérgico plasmadas en extensas y robustas sesiones, esa es la esencia de este disco y de la banda en general. Véase el titulo de su primer disco,’’Long Distance Trip’’, que refleja ese concepto expansivo de diversificarse en extensas sesiones que son auténticos viajes repletos de un exotismo storner y una potencia rockera que los lleva a plasmarse en un uso muy directo y efectivo del riff y de otros elementos puramente rockeros.

A esta fórmula demoledora se le suman algunos otros elementos y detalles que la banda maneja como agregados sutiles a la gran mescla, aquí y allá, como de instrumentos típicos de la música hindú, lo que aun más sabor místico a un sonido de por sí volátil. Aparece el sonido del sitar pero la ‘’fusión’’ con la música clásica hindú no es una preocupación de la banda. Aunque es verdad que este instrumento brota en varios pasajes de su sonido también es verdad que es un elemento más sumado a la gran masa de forma rasa, utilizado especialmente en las introducciones y finales de las exploraciones, como abriendo puertas hacia mundos de exotismo y gran goce.

Las composiciones son extensas exploraciones sonoras donde aparecen una o hasta dos guitarras dialogando entre sí, donde por momentos no se parecía el formato de la estructura pero en otros casos se puede apreciar la forma de canción que tiene la exploración, con su estrofas y estribillos inmiscuidos en medio de exploraciones eléctricas sucias y duras, rock psicodélico moderno con acercamiento directo al stoner. Algunas sesiones son canciones extendidas y otras son puras exploraciones expansivas difíciles de determinar ya que divergen entre un sinfín de partes entre introducciones, estrofas catadas, arreglos, cambios de intensidades, partes con riffs rockeros y momentos de solos e improvisaciones.

Escuchar este disco es enlistarse hacia un trip sin regreso por tierras de distorsión eléctrica de aire místico, e incluso, en esa búsqueda sonora tan expansiva que los caracteriza, puede que se vuelvan hacia cierto aire ‘’progresivo’’ ya que muchos momentos internos en las sesiones presentadas cuentas con cambios de ritmos contundentes entre partes más agiles hacia partes más lentas, o viceversa.

Las estructuras que proponen, a diferencia de lo que se podría presuponer, no son en esencia improvisadas y de hecho tienen poco de ello, lo que hacen está puntillosamente planificado y esto se puede apreciar en la complejidad que alcanza por momentos su propuesta, transitando un sinfín de partes sucesivas que se cohesionan bajo una mirada eléctrica que es un experimento místico funcionando entre capas su subcapas sucediéndose bajo la estricta mirada de una psicodélia moderna engrosada con efectos pesados y un rock  repleto de una distorsión domada y preparada para pintar con ella paisajes de ensueño eléctrico.

Christian Peters diría lo siguiente sobre le significado del nombre de la banda: ‘’El término Samsara se deriva de "fluir juntos", ir o pasar por estados, vagar. Principalmente una gran puerta giratoria entre la vida y la muerte y un ciclo de vida reencarnado de una nueva vida. El Blues siempre fue una parte importante de mi vida como músico y oyente de música y se considera la base de cualquier tipo de música Rock. El experimento podría representar el objetivo a largo plazo de algún tipo de "realización" y más que eso, la voluntad de mejorar constantemente y trabajar en las cosas sin preguntar ni pensar demasiado en ello. La mayor parte de lo que hago en mi vida como músico es por intuición, ¿sabes? No escribo pestañas ni notas ni mierda. No me importa el ritmo cuando se siente bien.’’

Cod: #1703

martes, 27 de diciembre de 2022

Ugly Custard - Ugly Custard (1971)

En 1970 algunos de los mejores músicos de sesión de la época en Inglaterra se reunieron en un proyecto aparte de sus bandas y proyectos originales, músicos de calibre de la escena inglesa que pertenecían a otros proyecto o que simplemente era músicos de sesión, en este caso unieron sus fuerzas en ‘’Ugly Custard’’ dando vida a un sonido de rock, típico de la época, con rock, funk, blues y psicodélica, siendo un trabajo totalmente instrumental y plagado de buenas zapadas rockeras.

En la producción sonora del disco aparecen algunas reversiones de temas tradicionales de blues, entre los que aparece por ejemplo el clásico ‘’My Babe’’, reversiones que afortunadamente realizan con miras nuevas que hace que las reinterpretaciones sean diferentes a sus versiones originales, ya con un sonido netamente instrumental y sin voces, se las arreglan para construir un sonido muy creativo con temas ya hechos, dándole nueva vida y frescura, alcanzando momentos en lo que los temas originales se vuelven irreconocibles a su estado original, rozando lo progresivo. El resto, los demás tres temas, fueron compuestos por Alan Parker.

Las versiones planteadas son agiles, atascos muy bien ejecutados por una banda con talento, el resultado no podía ser malo, con buenos solos, atascos que se dirigen en velocidad hacia orgasmos rockeros muy entretenidos. Hay trazas de blues, rock, psicodelia, elementos progresivos, tal vez dosis sutiles de fusión en un disco que de todas formas no es fusión pero que la dinámica y destreza no deja de suponer que pudieran manejar también el jazz. 

Y hay una curiosidad desparramada durante todo el disco. Separando cada tema aparecen pequeñas piezas denominadas ‘’Link’’ que funcionan a manera de conectores, tratándose de piezas cortas caracterizadas en su totalidad por pequeñas composiciones acústicas en guitarra, un pequeño detalle que hace del disco más llamativo aun.

Es un sonido plasmado desde su concepción desde una mirada de sesión, y además de biblioteca, o sea con ese dejo por las formalidades comerciales, yendo más hacia un lado de inventiva sin estar tan condicionados por lo formal. De todas formas fue un disco pensado para venderse, presenta el sonido hippie blusero rockero de funcionaba en el momento, ya con algunas gotas prog dando vueltas.

El álbum se ha convertido en una joya de culto entre coleccionistas y amantes, una pieza que pasó desapercibida en su época y que pertenece al under inglés, con un sonido típico de las ‘’mermeladas’’ rockeras de la época, mucha zapada, muchos atascos versátiles y rápidos, buenos solos, mucho blues y rock, destrezas rockeras por buenos músicos de sesiones, y una buena dosis de psicodélia en la instrumentaciones para unificar todo lo plateado y crear así un sonido que brilla con su propia inventiva.

Este proyecto de corta duración estuvo integrado por el musico de biblioteca Alan Parker en guitarra, Herbie Flowers en bajo y Clem Cattini en bacteria, tres músicos que pertenecían a la banda Rumplestilskin, además del talentoso tecladista y organista Roger Coulam que también, por aquel entonces, tenía un buen nombre en la escena.

Cod: #1702

domingo, 25 de diciembre de 2022

Stick Men en vivo en el CCKONEX, Buenos Aires, Argentina - 26/11/22 (Concierto)

Y otro de los conciertos que tuve la fortuna de presenciar este año 2022, ya para cerrar un año negro en lo personal por momentos, pero gracias a esto muy luminoso en parte, fue el concierto que la banda inglesa pionera del rock progresivo, Stick Men, dio en Buenos Aires, en la Ciudad Cultural Konex, el 26 de Noviembre de este año.

En una noche calurosa en la temperatura que ya veía agitación social entre la llegada de otros conciertos mucho más mainstream y populares, además de haber sido celebrado en medio de lo que fue el mundial de futbol, Stick Men se presentó en una de las enormes salas del centro Konex, haciendo gala ya desde el principio de un poderío progresivo sin igual, el cual no menguó en ningún momento y mucho menos por tratarse de que la banda consistía solamente en tres personas, un power trio ni más ni menos.

Stick Men está compuesto por tres miembro del King Crimson actual: el virtuoso guitarrista Marcus Reuter (guitarra touch style, discípulo de Robert Fripp), el impresionante baterista Pat Mastelotto y el legendario bajista Tony Levin, tres músicos de nivel de elite mundial que no dejaron ese momento a duda y propusieron una noche llena de rock progresivo instrumental, con piezas de sofisticación en las que ejecutaron un par de piezas de King Crimson, además de todo un repertorio de piezas históricas propias del trio, entre composiciones nuevas y otras ya antiguas.

Tanto Tony Levin como también el guitarrista Marcus Reuter ejecutaban la técnica del ‘’touch-style’’, con digitación en las cuerdas con sus ambas manos, tecnica a partir de la cual construían piezas de sofisticación, lo cual eleva el merito de ambos debido a lo atípico de la técnica y a lo virtuoso del despliegue del grupo.

La música fue aplastante en todo momento, rock de punta, rock progresivo, rock moderno y futurista, un rock adelantado, ejecutado entre riffs poderosos, cambios de ritmo, solos indescifrables que se perdían en las estructuras, escalas exóticas, partes y más partes entre la construcción de las piezas, un despliegue armónico y melódico muy variado que demostraba el virtuosismo de los ejecutantes de cuerdas, la batería por supuesto siempre estuvo a nivel de las cuerdas y entre los tres no regalaron una noche a puro poder progresivo.

El poder que precedía a los ejecutantes provenía de una fuente distintas a lo común en la música popular,  Stick Men ofreció una exhibición en la que los músicos se encontraban ubicados en estructuras muy complejas, tanto en lo estructural en sí, como en partes y sub momentos internos, a lo cual lo sobrellevaban de manera muy natural, sin caer en yeites o repeticiones, o esnobismos.

Stick Men dio un concierto muy extenso, entre interpretación de piezas de media duración, siempre muy sofisticadas, algunas piezas de extensa duración, con algunos cambios de roles en posiciones melódicas y armónicas entre el guitarrista y el ‘’bajista’’,, y con algunos agregados virtuales que partían desde la ejecución de los mismos en computadoras portátiles que poseían los músicos y que iban implementando según la ocasión, lo que hizo que por momentos aparecieran voces habladas en las piezas, otros instrumentos, sonidos agregados, etc.

Fue una noche calidad también en lo personas, con músicos amables que ejecutaron lo suyo y recibieron el amor del público, siempre con ese fervor típico del  público argentino. Fue una noche mágica en la que el rock progresivo hizo justicia en nuestras tierras argentinas y pudo volcarse en los oídos, mentes y espíritus de quienes estábamos presentes. Este tipo de conciertos es muy importante poder presenciarlos, ya que se trata de música única en su tipo, no masiva para el público popular y que por ende propone algunas innovaciones muy valiosas que aportan mucho, desde nueva visiones musicales, artísticas, nuevas concepciones personales y nuevas búsquedas en lo musical y espiritual, abrirse a nuevos estilos musicales es siempre abrirse a nuevas formas de vida, y poder presenciar semejantes espectáculos representa un sacudón al espíritu y sus dejos y vicios internos.

La noche previamente había sido abierta musicalmente por Fernando Kabusacki, músico argentino que también estuvo a la altura de la técnica e innovación con algunas reinterpretaciones de caciones populares (si mal no recuerdo) ejecutadas al estilo de la vanguardia progresiva, en momentos solistas acompañados también por la voz de una cantante, también muy talentosa (por lo que recuerdo, el guitarrista contó que se trataba de su hija.)


lunes, 19 de diciembre de 2022

Strange - Translucent World (1973)

Aquí hay otra pieza perdida de la psicodelia tardía estadounidense, que deriva hacia la heavy psicodelia por la dureza de las guitarras y de los solos y por las canciones con esa epica que desprenden en muchos momentos, hard rock y heavy psych a pura potencia y con épicas incandescentes.

Hay varios momentos trascendentes aquí pero seguramente se trate del segundo track del tema, ‘’Ruler of the universe’’, la pieza que marca del disco, le termina de dar identidad, y la saca de algún tipo de convencionalismo para plasmarse en una zapada extensa en guitarra eléctrica y con momentos hasta espaciales. Es que trata de una canción estándar pero estirada con un solo de guitarra muy extenso que hace que la pieza alcance a los once minutos de duración, en medio de este solo brotan algunos efectos que perturban la performance del solo y lo conducen hacia momentos cósmicos.

En general las canciones, son sus respectivos solos de guitarra y agregados instrumentales, tiene un carácter de épica, con momentos proto prog y estribillos galácticos entre las liricas y las rabias varias, la épica se presta para quedarse desde y hacia muchos momentos en las canciones, aun siendo una gema under y privada.

Al momento de crear este trabajo el autor estaba pasando por momentos de aturdimiento, depresión, además de haber sido reclutado para el ejecito, momento al que él mismo no recuerda como lo mejor de su vida, tal vez sea de ahí que surge ese carácter de épica con el que cuenta el sonido, como tratándose de una sublimación de momentos interno que terminaron fluyendo musicalmente en momentos instrumentales muy intensos y solo muy rabioso y poderosos.

Terry Brooks recuerda: ‘’Terminé en el ejército en 'nam, lugar al que no entraremos. Esto fue a mediados de los años 60 y me reclutaron. Cuando regresé, pasé un tiempo bastante difícil durante mucho tiempo después de eso, con depresión y todo, y comencé a tocar blues nuevamente. Empezó con el álbum ‘’Translucent World’’ cuando todavía estaba aturdido. Era una especie de persona perdida con todas esas cosas que me habían pasado. Todo lo que tenía era mi música y el sentimiento en mi música y escribí sobre lo que sentía”.

‘’Translucent World’’ de 1973 y ‘’Raw Power’’ de 1976 son sus primeros dos trabajo, acreditados bajo el nombre de Strange, seguramente se trata de su música más conocida y llamativa, dos lanzamientos justamente publicados bajo su propio sello discográfico, ‘’Outer Galaxie Publishers’’. Ambos discos son muy similares, contado con momentos de tensión o epica muy fuerte que caracterizan al sonido, voces rusticas, buenas composiciones, y lo que no puede faltar en esta música, solo épicos solos de guitarra que tanto en ambos discos tienen su lugar para explayarse en un track por disco dedicado a la sesión donde la guitarra brilla por su poderío y nostalgia rockera.

Terry Brooks recuerda lo siguiente sobre sus orígenes y vida: “Empecé tocando blues en el circuito negro de todo Estados Unidos, el circuito chitlin', como se le conocía. Toqué por todo Estados Unidos con una banda negra, viajando con 18 personas en un autobús; en ese momento no había gente blanca en estos clubes. Yo era el único hombre blanco allí. Esto comenzó en el '61. Fue un momento difícil debido a las tensiones raciales. Había visto mucho abuso a los miembros de la banda que estaban conmigo, y muchas situaciones malas, pero tocar y viajar por Texas, México, Ohio, Mississippi, Louisiana, hombre, estás hablando de divertirte. ¡Esa fue la menor cantidad de dinero que gané en la música y la mayor diversión que tuve!”. Cuando se le consulta la manera en que definiría su música recuerda lo siguiente: “Es un estilo cósmicamente energizado. Tuve mucho cuidado de no tocar la música de otras personas. También tuve cuidado de no mirar ninguna otra extrapolación matemática. No quería ser influenciado por nada más”.

Cod: #1701

sábado, 19 de noviembre de 2022

Vertø - Krig / Volubilis (1976)

Aquí otro artefacto, y de dudosa moral, proveniente de las visiones de su creador, Jean-Pierre Grasset, quien entre 1974 y 1979 lidera el proyecto francés Vertø compuesto por pugilísticos integrantes avocados a la experimentación y dispuestos a enloquecer en las visiones del autor de la música. Vertø, en un comienzó, incluyó miembros de otra banda francesa como lo fue Potemkine, otros miembros incluyeron a Benoît Widemann (de Magma) y Jean-Pierre Fouquey (de Forgas y más tarde en Magma).

El primer disco del proyecto sería ‘’Krig / Volubilis’’, grabado a finales de 1975,  y publicado en 1976 bajo el sello ‘’Pôle Records’’, un intento oscuro de rock de vanguardia que se encuentra en buena forma para las vanguardias de su época en Francia, rondando entre el avant rock, el rock oscuro, cierto aire prog o incluso se dice que influenciados por el Zeuhl. 

La verdad es que parece que Verto propone su propia formula de hacer vanguardia en el rock, sin ser necesariamente virtuoso pero siendo lo suficientemente oscuro y experimental para difícilmente poder encontrarle una etiqueta única a la música propuesta, con un rock de guitarras oscuras, pasajes indeterminados eléctricos que van hacia no se sabe dónde pero que en el trascurso dejan sonidos muy ricos.

Las clasificaciones estándar tildan a este disco como de prog rock pero no se espere algo clásico del género, esto es más bien un invento instrumental con creces en oscuridad, y que seguramente tenga alguna influencia del progresivo pero que también tiene de la música de vanguardia, así como del krautrock y de las visiones e inventos mismo de su creador.

En su mayoría se trata de inventos instrumentales en guitarra eléctrica, o también aparece el acústico ‘’Oka’’, aunque en la pieza ‘’Strato (Incluant Volubilis)’’ el disco da un vuelco, que no sorprende por la oscuridad proveía del sonido, pero que sí da un aire distinto a la propuesta, consistiendo en un track de pura investigación sonora al etilo krautrock, entre acoples y arremetidas ambientales ya el disco se sale de sus carriles convencionales y propone una nueva forma, introduciéndose aún más en la experimentación.

‘’Strato (Incluant Volubilis)’’ es una exploración ‘’eléctrica’’ pero casi no ‘’electrónica’’ ya que aquí no fueron utilizados sintetizadores ni teclados, solo Grasset en guitarra eléctrica, hoja de sierra, arco de violín, TK y máquinas de cinta A77. Con ello se recrea un ambiente oscuro que recuerda a Ash Ra Tempel o Klaus Schulzede años iniciáticos.

El proyecto fue formado y liderado por Grasset, a quien se le sumaron un par de miembros de la banda Potemkine. La banda para este proyecto estaba conformada por Gilles Goubin al bajo (fretless), Dominique Dubuisson en el bajo, Charles Goubin a la guitarra, Phillip Goubin a la batería, Michell Goubin al piano y Xavier Vidal en el violín. La banda participa en su totalidad solo en la primera cara del disco, siendo la segunda parte un invento de Grasset en individual.

En general un trabajo de los bajos, poco conocido o estimado pero para quien lo sepa apreciar encontrará aquí una perla que ha roto con mucho en su época y ha dejado inventos muy interesantes. No es de extrañar a esta altura de que en la música de por aquellos años muchas veces se fundó mucho de lo que se conoció años posteriores, y este primer disco de Verto no es la excepción.

Cod: #1700