Al escuchar este disco se puede pensar que la psicodelia de la primera hora ha revivido, incluso siendo un disco que no siempre está en el rock, con algunos momentos con acercamientos a la música electrónica moderna, o aires que reflejan el pop de la neo psicodelia, pero es que se trata de un rock psicodélico actualizado, y aun así se encarga a la paradoja, inconsciente o no, de tomar de aquel viejo espíritu de la música de rock acida de antaño.
Hay muchos momentos que traen reminiscencias a los antiguos hitos del género, como guitarras fuzz recontra podridas que recuerdan al primer disco de la banda SRC, o momentos de delirio que traen a la mente a los primeros Pink Floyd, aunque también otros momentos más duros que traen a la mente a la heavy psicodelia de Blue Cheer, o también el clavecín utilizado en algunos temas trae aires de antiguos discos de la psicodelia barroca como ‘’Walk Away Renée / Pretty Ballerina’’ de The Left Banke.
No es una propuesta pasajera, no hay algo pasatista aquí, ya que en la escucha se revela algo que fue trabajado minuciosamente, es un sonido enriquecido con muchos elementos, con una producción que lleva al escucha hacia diversos lugares, pero sin moverte del mismo disco, y aun así todo suena con una cohesión que unifica a las propuestas en una misma cosa.
Algunos estribillos de estas canciones son algo pegadizos, está presente la neo psicodelia, con similitudes a Tame Impala o sonidos actuales. El disco pareciera por momentos tener esa influencia, es una colección de melodías actualizadas, pero esa lista de temas pop pareciera haber sido pasada por ácido lisérgico, por lo que la lógica de las canciones varía, y los ritmos se vuelven hacia lugares poco comunes, típico de las producciones psicodélicas de antaño. Este trabajo en la percusión hace de esto un esfuerzo que saca a la canción de rock de su lugar común y la ubica muchas veces en el frenetismo de una lisergia que roza con la heavy psicodelia, enriqueciendo la sensación psicodélica del disco.
Todo el disco es, no solo entretenido, sino también fresco, a todo momento. Hay una frescura en la propuesta que hace que todo el trabajo sea interesante, con una variedad de cosas que suceden y siempre mantienen el interés. Es un disco que va a su ritmo, con su propia dinámica; propuestas que ubican a toda la obra en un lugar fuera de lo común, en un lugar propenso a lo hipnótico, a lo lisérgico, un ritmo con un dejo propio. No es rock y ya, es una propuesta con mucha profundidad que obliga al escucha a viajar a otros lugares. Esto también puede significar ubicarse en el espectro de un público muy específico, es un riesgo agradable que toma el disco, dotándole de credibilidad y honestidad artística.
El trabajo ha llamado la atención de muchos, especialmente de amantes de la psicodelia, y no por nada eso ha ocurrido, es un disco muy esmerado, con mucho por ofrecer y que es capaz de sorprender gratamente a los seguidores de esos sonidos de antaño tan comunes en el rock de la vieja escuela.
Del pop se toma la melodía, el estribillo y las voces agradables, por lo que, aunque se escuche algo heavy, tambien se puede apreciar lo que se canta como algo familiar. Sumado a eso, hay un trabajo esmerado con las guitarras eléctricas, muchas veces muy sucias.
Y por supuesto también hacer pie en el aire actualizado que posee el disco, uniendo clavecín y heavy psicodelia con sintetizadores y pop más moderno, pero haciéndolo de manera en que ambos lugares puedan coexistir a la perfección. Hay también algos temas que van más hacia lo electrónico y podría pensarse incluso en otro tipo de estilo en esos casos, pero esa actualización va muy bien con todo lo demás que propone el disco, toda la propuesta está muy bien unificada, los ingredientes cohesionan muy bien entre sí.
Parece que el disco fue gestado a lo largo de un extenso tiempo, con mucho esmero grabado en distintas locaciones, con inventos y experimentos, algunos fallidos y otros producto de una inspiración acertada, todo para intentar dar vida a una obra que fue pulida y producida con mucho trabajo, y que en su resultado final se puede apreciar aquello tan particular. ‘’Waui’’ reabre el estigma de la vieja psicodelia, y la actualiza sin recelo para ubicarse como un artefacto destacado del género en los últimos años. El resultado es una cosa que todos ya conocemos, pero que de todas maneras todavía nos sorprenderá.
En bandcamp es el propio artista es quien describe al disco de esta manera: ‘’Dimorphodons, también conocido como el productor, multiinstrumentista y melómano empedernido Will Twynham, presenta su álbum debut, largamente gestado: Waui. Desde la grandilocuencia stoner de «Land Over Sea» hasta la grandilocuencia barroca cinematográfica de «Gondwanaland», Waui representa una obra que no fue fácil de reunir, terminar ni siquiera empezar. Un ambicioso viaje por la mente de un amante de la música, el proceso de grabación incluyó estancias en Glastonbury y Los Ángeles, un clavecín transportado en la parte trasera de una furgoneta hasta una capilla abandonada, cuatro bateristas, un coproductor, innumerables intentos fallidos, experimentos y momentos de inspiración que se han cristalizado en una obra de sorprendente originalidad.’’
Cod: #1833

No hay comentarios:
Publicar un comentario