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sábado, 29 de noviembre de 2025

The Crazy World Of Arthur Brown - Strangelands (1988)

The Crazy World of Arthur Brown fue un elemento más de la música psicodélica que convulsionó la escena con sus delirios y locuras. El nombre sirvió como concepto, una plataforma bajo la cual su creador, Arthur Brown, reinaba como el dios del fuego y proclamaba sus creaciones musicales como discos que marcaron al rock de la época.

El primer y homónimo álbum de la banda, ‘’The Crazy World Of Arthur Brown’’, apareció hacia 1968 y representó un hito del grupo y su creador, por su canción ‘’Fire’’ que fue un éxito comercial en muchas partes del mundo. Por otra parte, también el álbum representa uno de esos eslabones que parecieron hacia finales de los 60s, para impulsar la evolución de la música psicodélica hacia la música progresiva. Con este primer trabajo discográfico, la banda presentaba algunos cortes de canciones bien nutridas en la composición y muchos momentos memorables que ya anunciaban el potencial del artista y sus miras creativas.

Luego del éxito de su primer trabajo, Arthur Brown y la banda se encaminan hacia su siguiente lanzamiento, sostenidos por el espíritu de muchas bandas de rock de la época, que era el de evolucionar, experimentar y correr más allá los límites establecidos. El próximo emprendimiento discográfico del grupo sería el conocido como ‘’Strangelands’’, grabado alrededor de 1969 pero que no sería publicado recién hasta casi 20 años más tarde.

‘’Strangelands’’ representa un delirio de parangones mayores, un experimento en sí mismo ya que todo el disco se caracteriza por presentar una amplia gama de experimentaciones, siempre en terrenos del rock psicodélico y las vanguardias. Todo el trabajo es la puesta en marcha de una búsqueda sonora que avanzaba desde la canción para dirigirse hacia ese lugar tan común en la época, que era el de romper la canción, y explorar hacia el caos y la psicodelia.

Especial recomendación para los amantes de la experimentación de la época, ya que el disco expone muchos elementos comunes del momento. Todo el disco está interpretado por una banda que se niega a caer en ritmos cuadriculados, por lo tanto, toda la propuesta se expande, saliéndose de la canción predecible y virando hacia una libre ejecución de música rock, siendo todo el disco construido desde la sesión libre y sin estructuras.

En base a estos momentos de ‘’free rock’’ es donde todo brota, desde experimentaciones sonoras de estudio, delirios instrumentales de la banda, ambientes puramente psicodélicos, y otras experimentaciones como la de poner en reverso algunos instrumentos. Además de esto, aparece el mismísimo Arthur Brown cantando y muchas veces volando con sus recitaciones metafísicas durante todo el disco, en proclama de caos y en cuestionamiento de muchas instituciones comunes, son palabras siempre muy cargadas de simbolismo, potenciándose con el caos instrumental de la música.

Es un reflejo típico de la época, pero no hay tantos elementos tan rupturistas como este experimento por aquellos años, simplemente ellos tomaron todo lo que habían vendido en su primer disco, y lo destruyeron, yendo hacia la experimentación sin medir las consecuencias. 

El resultado fue un álbum tan experimental, que la discográfica simplemente se negó a publicarlo por aquel año de 1969. El trabajo quedó guardado durante muchos años, evitado por la falta de visión artística de cualquier sello. Finalmente fue rescatado y publicado en 1988.

Este tipo de rock psicodélico tan experimental, con posterior correspondencia hacia lo proto progresivo, es la corriente del rock que ayudó a la formación de la música fusión que tuvo su origen desde finales de los años 60s. El origen del jazz fusión, y todo ese rollo de una música que cada vez se complejizaba más, tuvo su origen en la fusión del jazz con el rock de la época, y el rock que había en esa época era puramente psicodélico, proto progresivo, experimental, vanguardista, con predominancia de atascos y extensas improvisaciones. 

Con el correr de los años, la música fusión fue volviéndose cada vez más sofisticada y virtuosa, pero no es de extrañar que los álbumes que dieron origen a este género fuesen tan vanguardistas y marcados por todos estos elementos. ‘’Emergency!’’ de 1969 por The Tony Williams Lifetime, o ‘’Bitches Brew’’ de 1970 por Miles Davis, son algunos de los ejemplos tempranos de esas fusiones elementales de donde se originó el jazz fusión, y son una señal de la influencia psicodélica que marcaba la música por esos años, en ámbitos de rock y jazz.

El legado de ‘’Strangelands’’ es ese reflejo, rechazado por algunos en años atrás, pero que logró sobrevivir como reflejo de una época marcada por una generación de músicos que, motivados por su espíritu inquieto, hicieron y deshicieron a su gusto y, sin saberlo, sentaron las bases para el florecimiento de las vanguardias en su encuentro con la ‘’música popular’’. 50 años después, luego de tanta música ocurrida en las escenas culturales, el mundo sigue no estando listo para este tipo de experimentaciones, pero el valor de esa época desafiante abrió caminos que muchos luego recorrerían.

Cod: #1821

martes, 25 de julio de 2023

Boredoms - Boretronix 1 (1988)

Los Boredoms, siempre dentro de su línea de incorrección musical, no se pueden evitar el desastre y el caos como forma de expresión, presentando escenas musicales grotescas que horrorizarían a cualquier buen peregrino, estilo que comenzó tan fuerte al principio de su carrera y que caracterizó fielmente sus primeras producciones, característica que con el paso de los años y a través de sus tantas publicaciones se fue puliendo y sublimándose en formas más sutiles. Esta es su primera publicación y es la incorreción artística en carne viva, con un vanguardismo que funciona entre el ruido, la experimentación y el post punk, para crear con ello, a través del mismo delirio, un sonido descocido de su lógica, traído desde portales de insolencia, de una bruta expresión sin medida que buscaba siempre chocar y desconcertar.

A lo largo de más de 20 años, el fundador y líder de la banda Yamatsuka Eye, junto con su colaborador frecuente Yoshimi, ha llevado a la banda a un viaje por una carretera cósmica, desde los primeros pantanos del caos hasta tiempos de frenesí tribal, tranquilidad oceánica y construcciones sónicas masivas. Quizás lo más notable es el compromiso incesante con la visión y búsqueda artística por encima de todo, y los efectos de ese compromiso han quedado plasmados en su discografía. No se puede exagerar la influencia de Boredoms en la música underground, experimental, de ruido y basada en la interpretación.

El espectáculo en vivo frenético y maníaco cimentó su reputación. El increíble poder rítmico, los inteligentes golpes melódicos y la pura intensidad caótica de la banda para enfrentarse entre sí de maneras que quizás nunca antes se habían escuchado o visto. El resultado fue tanto una popularidad creciente bien ganada como algo inaudito: un importante acuerdo de sello, en Japón, para una banda incorregiblemente independiente que exigía el control total. Fuera de Japón, los Boredoms también han dejado su huella. Desde sus asociaciones con bandas como Sonic Youth hasta sus explosivas giras por Estados Unidos y Europa, los Boredoms fueron parcialmente responsables de abrir los ojos de los oyentes de este país a las posibilidades de la escena musical japonesa.

Los primeros Boredoms aparentemente aprovecharon esa energía caótica y comenzaron a fusionarla en un formato de rock influenciado por No Wave. Una de las primeras publicaciones del grupo en su era temprana fue ‘’Boretronix 1’’, presentada en formato cassette en 1981, lanzamiento que no fue reeditado oficialmente desde entonces. En este extraño artefacto nos encontramos con un delirio que se desata desde el primer instante y que no baja de su limbo descosido hasta el último segundo del trabajo, presentando con una fuerza inusitada una serie de atascos punk/rock con alocadas guitarras y frenéticas baterías con las que alcanzan un caos que fue característico de los primeros años del grupo. A esto hay que sumarle todo el repertorio de agregados que condimentan el frenesí instrumental: el ruido, el caos y desconcierto general, el delirio entre gritos y ejecuciones rabiosas, los saltos de cintas con los que parecen haber retocado la grabación original.

El elemento primordial del cual se compone este sonido es la discontinuidad, es esa tendencia a romper con lo lineal de la canción, ramificándose en estructuras disonantes, atemporales, que se hacen y deshacen en un continuo que avanza en el tiempo y que demuestra la lucidez que poseían a la hora de manejar los espacios y los tiempos y, entre el caos, usarlos a su favor para la construcción del sonido desde una mirada totalmente atípica y característicamente propia; sin esa lucidez no podrían haber hecho nada ya que esto no es solo ruido y caos agolpado al azar, en este delirio hay una visión que aglutina las distintas ocurrencias sonoras en una sola masa unificada y cohesionada desde el vanguardismo y la búsqueda artística.

Este lanzamiento está compuesto tanto de grabaciones en estudio como de grabaciones en vivo, lo que nos da una noción aun mayor de su quehacer musical, entre los delirios de estudio y las extasiantes presentación en vivo donde se aprecia la fortaleza y el delirio manifestándose en el corazón mismo de la banda en su puesta pública. No es un sonido cómodo ni pop para poner de fondo en una fiesta animada, es más bien un desorden musical al que seguramente muy pocos querrán acercarse y con razón, ya que esto es el delirio en si mismo.

Hay un elemento rockero presente en sus bases, cuando estas se hacen presentes en medio del caos, hay una característica rockera, una vena poderosa, ahogada por el delirio pero allí está, tomada del post rock cuando no existía tal cosa, tomada del punk, con arremetidas portentosas pero simples a la vez, repletas de distorsión y ruido, acompañadas por unas voces/gritos que vienen del corazón del under japonés para erigirse como un canto indeleble que exalta el elixir de una flor de un exotismo ruidoso, una expresión tan grotesca como parpadeante y fulgurante en su propio desconcierto. En la página web de la banda ellos declaran: ‘’Después de casi dos décadas de ruido, caos, post-rock antes de que existiera tal cosa, experimentación tribal, remezclas, hazañas de intensidad rítmica que inducen al trance, cambios de alineación, colaboraciones continuas y hacer lo que quieran independientemente de las tendencias y la moda, El aburrimiento continúa y sigue siendo tan vital como siempre.’’

Después del lanzamiento de Chocolate Synthesizer, los Boredoms comenzaron a evolucionar lejos del caos-rock de su pasado. Super Ae de 1998 evocaba ritmos tribales así como krautrock electrónico… un conjunto de canciones que inducen al trance y están llenas de elementos tribales. En su serie de discos Super Roots (1993-1999), Boredoms expandió su ideal de música extática, atronadora y repetitiva, impregnada de power rock, ritmos electrónicos y encantamientos psicodélicos. En ese momento, Eye también se involucró más en pinchar y incursionar en la cultura rave de Japón, lo que resultó en la serie Rebore de remixes de Boredoms. Después de una ausencia prolongada, sus discos "Seadrum / House of Sun" finalmente se lanzaron en 2005. Boredoms se reformó como un conjunto solo de percusión en el nuevo milenio, expandiendo su paleta estilística con diversos elementos de varios géneros: drones, técnicas de "phasing" tomadas del minimalismo académico, tambores tribales, 'ritmos curativos' chamánicos, etc.

Cod: #1745