domingo, 15 de marzo de 2026

Joaquín Martínez - Tiempo y Espacio (2023)

La época de pandemia y su consecuente aislamiento trajo con ella una serie de inconvenientes, pero con esto se generaron oportunidades que propiciaron el surgimiento de nuevas experiencias. En este marco, el músico Joaquin Martinez, se encargó a la grabación de un disco que aprovechó la ventaja de la conexión vía internet para sacar réditos artísticos, conectándose con músicos de todas partes del mundo.

En el disco ‘’Tiempo y espacio’’ cada pista fue creada por diferentes colaboraciones, tratándose de música grabada en vivo y en tiempo real, mediante programas que permiten las grabaciones unísonas con diferentes participantes, estando ubicado cada uno en cualquier parte del mundo, en su hogar y bajo las condiciones particulares de cada ubicación. Aunque también cuenta con grabaciones presenciales con músicos cercanos.

Se trata de un disco de dúos, grabado en parte online en 2020 y durante el 2022 presencialmente. Funcionando dentro del estilo de la música improvisada y casi sin parámetros preestablecidos. Joaquin jugó con la creación de un disco improvisado y grabado en tiempo real. Esto pareciera dotarle al disco de ese carácter heterogéneo en el que cada track tiene su propio sonido, y por ende su propia historia que funciona por detrás, con su propia dinámica, su propio dialogo, su propio clima, etc. Dependiendo de quién participe, cada pista representa una intersección única e irrepetible de sucesos que ocurrieron en la improvisación que cada músico aportó en cada evento musical.

El resultado es algo irrepetible, algo que goza de una peculiaridad experimental que se fundamenta especialmente hacia la experiencia de la improvisación en vivo. Todo aquí se crea en un terreno fértil que es la ejecución sin parámetros ni mayores limitaciones más que la de tocar lo que surja en el momento. Ese terreno de improvisación libre es un lugar de mucha amplitud ya que el músico tiene el espacio para plantar la semilla que le plazca, pudiendo dirigirse absolutamente hacia donde quiera, pero también requiere de buen conocimiento y recursos para poder abrirse paso hacia las tierras de lo desconocido.

Y en la experiencia de este disco pareciera radicar otro factor, que es el hecho de la presencia de otro interprete sonando al unísono, en vivo y bajo la misma dinámica de ejecución libre. Esto parece dejar en el acto de improvisación, o por lo menos en los sucesos de este disco, un elemento que de alguna manera afecta a cada músico, que se ve reflejado en el espejo del sonido del otro interprete. Con esto la experiencia musical experimenta alteraciones, surgiendo variados sucesos musicales que van ocurriendo espontáneamente, entre diálogos, preguntas/respuestas, y otros intercambios varios que tienen lugar entre los músicos que están tocando y a la vez escuchándose entre sí.

El curso de eventos creativos que hay detrás de cada momento del disco va apareciendo en el horizonte sonoro y con ello un sinfín de continuos momentos se suceden progresivamente y van variando, indefinida y casi perpetuamente, experiencia que se ve limitada solo por el factor de que, en algún momento, indefectiblemente, la grabación se detiene.

Es evidente que es difícil predecir qué ocurrirá a cada momento en esta música, lo único que es claro es que se tratará de música improvisada, pero con esto apareciendo un sinfín de climas y texturas internas, configurándose así la experiencia de una música improvisada en progresiones interminables. La experiencia del oyente aquí tiene que ver también con una experiencia de desafío, y si se quiere de creación, debiendo este estar atento a cada momento para poder percibir cada suceso ocurrido al presente. La música improvisada de esta manera es siempre un desafío a la escucha y una experiencia de apertura hacia propuestas no tan comunes.

A continuación algunas de las preguntas que Joaquín me ha respondido sobre la experiencia de creación del disco y sobre su vida musical, que ayudan a seguir enriqueciendo la escucha y el dilucidar sobre el disco y sobre su arte:

¿Cómo fue el proceso de creación del disco Tiempo y Espacio? ¿Quiénes participaron? ¿Cómo se ensambló todo? ¿El disco se grabó todo improvisado? ¿Se escuchaban mientras grababan? ¿Establecían pautas antes de tocar o tocaban lo que salía en el momento?

‘’Tiempo y Espacio es esencialmente consecuencia de la pandemia. O al menos empecé a gestarlo en ese marco temporal. El título es alusivo a eso también. Variables físicas que se vuelven filosóficas en momentos de cuarentena. 

A comienzos del 2020 empecé a grabar tomas en solitario para una convocatoria de un centro cultural. Las hice en el living de mi casa, con una placa de audio y mi notebook. La idea era hacer un autorretrato (sonoro en mi caso) de 2 minutos de duración máximo. Cuando terminé las tomas, me di cuenta que tenía un disco. Mandé la mejor al centro cultural y saqué en plataformas ‘’Dos Minutos Frente al Espejo Interior’’. Por primera vez un disco me encontraba a mí, pero era un disco en solitario.  Dos minutos es en mis términos, un disco experimental.

En el medio de la distribución del disco descubrí Jamkazam, un programa que me permitió tocar en tiempo real con músicos de todo el mundo sentadito en mi living. Y con él surgió la posibilidad de grabar online con buena calidad. Empecé entonces a grabar lo que después fue ‘’Tiempo y Espacio’’, pensado como un disco a dúo. Una continuación de Dos minutos. En principio fui convocando músicos que me gustaba como tocaban, y lo que se generaba cuando tocábamos juntos. Con la mayoría de los músicos extranjeros que participan compartimos muchas horas de música.  

La dinámica era que los invitaba, les contaba lo que quería hacer, arreglamos un horario y la única consigna que había era tocar lo que saliera en el momento. Hicimos varias tomas y listo. En un rato tenía material. 

La excepción a ese proceso fue Vlad Melocello, con quién grabamos 50 minutos de música y entendí que eso merecía un disco aparte (al que nombré Confluencia). 

Otra excepción, el tema que abre el disco, que fue una sesión en la que entré accidentalmente y me gustó lo que estaba sonando así que me puse a tocar. Haciendo la mezcla descubrí que era una sesión de ajuste de sonido, pero el resultado me siguió gustando. 

Luego de la etapa online convoqué algunos amigos en buenos aires y grabamos en el living de casa.

Respecto a si se grabó todo improvisado y si nos escuchábamos mientras grabábamos la respuesta es sí. Ensamblarlo fue sencillo porque jamkazam me daba una pre mezcla y aparte los tracks individuales. Fui responsable de hacer la mezcla y el mastering, pero más allá de editar y elegir las mejores tomas, no hubo un proceso de ensamble como algo necesario por fuera de lo que se había grabado. Algunos temas los desensamblé de hecho para poder mezclarlos mejor. 

Los músicos que participan son Alden Phelps (Baltimore, USA), Todd Upstate (NY, USA), Vlad Melocello (Canadá), Peter Duray-Bito (Colorado, USA), Santiago Pascual (Buenos Aires), Malcolm Roberts (Panamá), Esteban Juarez ( Buenos Aires)’’

¿Cuáles son tus estudios formales? ¿Qué géneros tocas?

''Por un lado, este año terminé la cursada del Conservatorio de La Lucila y me encuentro preparando el examen final. Sería la formalización de mis estudios en guitarra académica, algo que empecé a explorar y estudiar hace casi 30 años. La guitarra académica y el Conservatorio me dieron no sólo herramientas técnicas para ejecutar el instrumento, sino también una concepción de la guitarra como una orquesta.

Paralelamente estudié música popular con diversos profesores particulares, lo que me dió las bases y clichés estilísticos para tocar diversos estilos. Esta exploración y estudio terminó siendo importante porque me dió no sólo versatilidad, sino la certeza de que hay varias guitarras en una sola guitarra y sus correspondientes herramientas. Cada estilo exige pensar el instrumento desde distintas funciones y lógicas, lo que enriquece la mirada musical y técnica. En los últimos años me especialicé en jazz, estudiando con Ricardo Lew, Marcelo Gutfraind y actualmente con Lucio Balduini, y estudié tango con Pino Enriquez. El tango fue una necesidad de especificar la función y recursos del estilo, como consecuencia de un proyecto con mi padre ( quien fue músico), que culminó en la grabación de un disco y la generación de proyectos paralelos para profundizar en la problemática , especialmente en el plano del acompañamiento.''

Más allá de tu instrucción formal, ¿Cómo viviste tu desarrollo en la música experimental? ¿Cómo fue tu ingreso al terreno de tus propios lanzamientos dentro de las vanguardias y lo experimental?

''Hay un aspecto quizás tangencial pero importante en la familiarización con la estética, las técnicas extendidas, el ruido y la concepción de las disonancias como recursos expresivos que viene de mi padre quien fue compositor de música contemporánea. Haber empezado de alguna manera por el final de la música fue en algún sentido una ventaja adaptativa. Por otro lado, dentro del estudio del jazz y la improvisación, descubrí que más allá del estilo la impro como proceso de composición en tiempo real era lo que realmente me interesaba. La música experimental, la composición en tiempo real y la improvisación al menos para mí no solamente están íntimamente ligadas sino que son diferentes partes de una misma cosa y un solo proceso creativo. Claramente la música experimental puede estar sujeta a procesos más serios y rigurosos de composición, pero al menos en mi caso salvo excepciones prefiero vincularlo a procesos compositivos vinculados a la espontáneo y la impro.''

¿Cuáles son tus referentes en la música de vanguardia? Ya sea del siglo XX o más contemporáneos. ¿y cuáles son tus referentes musicales en general?

''En términos generales, quizás el mejor referente que tengo es conceptual. Entender que el ruido y las disonancias son partes, junto con el silencio, fundamentales de la música. El ruido como elemento musical. Si tengo que poner nombres, nada es posible sin Stravinsky y Schoenberg. John Cage y, por la idea de las capas y el trabajo sobre el espacio, Charles Ives. Anthony Braxton y Ornette Coleman. John Zorn. Luis Sirimarco también, un cómplice indispensable. 

En música, en general, es difícil hacer una lista. Es mucho material. Spinetta, Eduardo Mateo, Horacio Salgan, Miles Davis, Coltrane, Bill Frisell, Chango Farías Gómez y un largo etcétera. La referencia fundamental termina siendo la buena música.''

Tu padre era músico y vanguardista, ¿Cómo viviste esa influencia? ¿A qué lugares musicales te llevó esa vivencia?

''Es casi tan difícil tener un padre músico, cómo (imagino), tener un hijo músico. Quizás una imagen que resume el vínculo fue cuando aprendí un par de acordes en la guitarra y compuse me primera canción.  Se la mostré a papá. Fue lacónico: eso ya se hizo en el 1600. En términos históricos esa afirmación es correcta, pero no es lo mejor para decirle a alguien que está empezando a componer canciones. Sin embargo, le reconozco la honestidad intelectual y ser siempre fiel a sus principios. Para mi padre, la creación musical solo existía si aportaba algo a la música que nadie haya hecho antes, lo que fue una exigencia y una búsqueda que recorrió y sostuvo durante toda su obra. Siempre estuvo a la vanguardia o en su búsqueda. 

En términos de influencia, excede las palabras. Una de las últimas cosas que hizo fue un bosquejo en piano de una pieza orquestal. Para mí sonaba a la cruza perfecta entre Thelonius Monk y Bach, pero el resultado orquestal fue mucho más disonante, abstracto e interesante. 

Al mejor lugar que me llevó quizás fue al tango. Fue el estilo que nos permitió finalmente tocar juntos y grabar un disco. Poco después falleció, cómo si hubiera cumplido una misión.''

Más allá de los eventos con música popular. ¿Tocas en vivo tu música experimental?

''Afortunadamente sí.  Para mí la música experimental es parte de la música popular. Es una opinión personal, pero decididamente es música popular. Que no vaya mucha gente a escucharla no la hace menos popular. Van Gogh tardó 50 años en vender un cuadro después de muerto y nadie discute que haya sido un pintor. El éxito no siempre va de la mano de las categorías y de la popularidad. 

Lo que sí a veces se complica es tocar los discos en vivo. Para tocar tiempo y espacio tengo que pagarle muchos pasajes a gente que vive lejos, y no me da la economía. Pero por suerte toco relativamente seguido en algunos espacios generados dentro del MEAR que nos permiten hacer este tipo de música con audiencia que no sólo escucha, sino que aplaude. Lo que no es poco.''

Cod: #1828

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