30 sept. 2016

Joakim Skogsberg - Jola Rota (1971)

Joakim Kenneth Lennart Skogsberg fue otro elemento del under ‘progg’ de Suecia, además de ser un personaje proveniente de alguna dimensión under alternativa, típico hacedor de parafernalias propias y desencajas en muchos lados. Músico y artista nacido el 10 de noviembre de 1946, en Estocolmo, Suecia.

El primer trabajo publicado por Skogsberg sería, de 1971, ‘Jola Rota’, un extraño tesoro psicodélico de Suecia, un oscuro grial del under hippie sueco, que por aquellos años estaba transitando por un pleno auge de música psicodélica y rock experimental con un estilo propio. En este disco participaron Mats Glenngård en violin, Thomas Netzler en bajo, y Göran Lagerberg en bajo y chelo, tres miembros del grupo sueco ‘Kebnekajse’, además de ser producido por Pugh Rogefeldt, otro músico y artista sueco.

Se trata de una obra de arte de folk psicodélico, un experimento sonoro de estudio, algo atípico ya que pinta una serie de paisajes extraños, psicodélicos pero oscuros, en general paisajes tranquilos pese a la tensa calma que circundan, con la dosis extraña típica de la psicodelia sueca. Se combinan elementos de folk, con elementos de la música sueca tradicional, con ambientes psicodélicos, plasmados con un tipo de ejecución repetitiva y algo minimalista, por lo sencillo del despliegue.

Aparece un contrabajo, una guitarra eléctrica, algunas percusiones, y otros elementos sonoros producto de la experimentación y la modificación de estudio, logrando que cada track presente un sonido distinto, pese a que la idea compositiva básica sea la misma, la de la repetitividad.


Sin duda se pueden encontrar elementos contemporáneos usados por sus coterráneos, como esta cosa de ‘paisaje musical’ en la que cualquier tipo de sonido puede llegar a aparecer, aunque Skogsberg le aplica también al sonido sus condimentos propios y lo convierte en un artefacto personalista, muy íntimo dentro de sus ocurrencias. Un condimento llamativo, cuasi perturbador, del sonido, es el de la voz de Joakim Skogsberg, que está presente en casi todos los temas, dejando su zumbido, un canto repetitivo, un estilo de canto especial con raíces en una antigua tradición de la música popular sueca.

Algunas de las grabaciones para este registro fueron hechas en un bosque, con un grabador portátil de cinta y un grabador simple Philips. Aparte de las grabaciones originales de Joakim, algunos doblajes y efectos se realizaron en el estudio durante el otoño de 1971. Algunos de los sonidos de zumbido y otros elementos se registraron en un pequeño armario en Kärrtorp, un suburbio de Estocolmo, donde Joakim estaba viviendo en ese momento. 

El álbum fue publicado en aproximadamente 1000 copias pero sólo alrededor de 300 a 400 copias se vendieron realmente. El resto de ellos se fundió para utilizar el plástico para otros registros del sello, haciendo de ‘Jola Rota’ un rumoreado y codiciado registro sueco. Skogsberg desde 1973 vive en Strömsund y se ha mantenido activo como artista desde entonces, aunque su segundo trabajo se vería recién en 1999 su segundo ‘’Indi Dust Garden’’.

Cod: #1254

23 sept. 2016

David Bedford - Nurses Song With Elephants (1972)

La mayor reputación obtenida por David Vickerman Bedford ha sido por su codeo con músicos británicos de vanguardia, aunque por su parte se ha encargado de dejar algunos trabajos de extraña manufactura, demostrando tener credenciales propias de auténtica vanguardia. Bedford fue un compositor y arreglista inglés, interprete tanto de música pop como de música clásica contemporánea, estudió música en la Real Academia de Música con Lennox Berkeley (compositor ingles), y más tarde en Venecia con Luigi Nono (compositor italiano).

Los primeros trabajos en los que participaría aparecerían en 1969, serían proyectos de Kevin Ayers, otro músico británico (futuro Soft Machine), aportando arreglos y teclados para el disco ‘’Joy Of Toy’’, de 1969, y también se sumaría al grupo de acompañamiento de mismo Ayers, en su proyecto solista ‘’Kevin Ayers And The Whole World’’.

Al mismo tiempo Bedford desarrolló una carrera como compositor de música clásica contemporánea, interesando en la vanguardia y la música experimental no convencional. En este campo, una de sus obras más conocidas es ‘Star Clusters, Nebulae and Places in Devon’, 1971, para coro e instrumentos de viento de metal. En ‘With 100 Kazoos’ de 1971, se invita a la audiencia a sumarse al conjunto de instrumentistas que interpreta la obra, tocando el kazoo.


Pese a sus varios trabajos reconocidos previos, su primer lanzamiento solista tuvo lugar en 1972, ‘’Nurses Song With Elephants’’, lanzado con colaboración de Kevin Ayer y Mike OLDFIELD, quienes se suman a la instrumentación en algunos temas. Musicalmente esta obra alcanza un inclasificable sonido de vanguardia, lejos del encanto pre-dilucidado por quienes se atreven a proclamar qué es la música o no, lejos del cómodo pop que satisface la insípida sed musical de las masas, ofreciendo una serie de grabaciones acústicas, o de instrumentación sencilla, elaboradas con una composición experimental que surge de pequeñas ejecuciones que se superponen de manera consecutiva, similar al minimalismo.

El caos puesto aleatoriamente en un mismo sonido, distribuido delicadamente para que el desorden quede acomodado, ordenado, pero que siga siendo desorden al fin, y así surja el silencio conector, ese que todo lo dice con la calma y que reafirma aún más la intención original de las distintas ejecuciones que surge a borbotones; un ingenioso andamiaje minimalista que con pocos recursos termina siendo muy complejo.

 ‘Nurses Song With Elephants’, tema que da nombre al disco, es una pieza de diez minutos con grabaciones de 10 guitarras acústicas (interpretes denominados en el disco como ‘The Omega Players’) sonando e interponiéndose a la vez, una serie de superposiciones de notas sueltas, ejecuciones incompletas, sonidos, que crean una extensa estructura sonora; sumado a esto algunos ruidos hechos por un pulgar humedecido arrastrado a través de la caja de resonancia de la guitarra, que representan a los barritos de un elefante. Al final del track, el sonido se corta al surgir un tema acústico, bellamente cantado por una voz femenina, sobre una base de guitarras criollas y un bajo; demostrando que estaban dotados para hacer cosas más convencionales pero que usaban su tiempo para hacer música de vanguardia basada en ruidos y sonidos.


El resto de los temas está planteado de forma similar, con un entramado de notas y quejidos musicales, aunque usando distintos elementos en cada caso, ‘Some Bright Stars For Queens College’ está elaborado con un enjambre de voces corales de niñas, en las que participaron 80 niñas del coro del colegio Queen's de Londres; en el caso de ‘Sad And Lonely Faces’ el sonido consta de pianos y sonidos de viento. Se trata de un producto elaborado en base a la música clásica moderna y plasmado de forma experimental, no es el mejor, o el más cohesivo, de los registros de Bedford, pero sigue siendo muy agradable para escuchar.

En los 70s Bedford dirigió y orquestó la versión orquestal de Tubular Bells, de Mike OLDFIELD, colaboró también en otros trabajos de Oldfield, fue vocalista en el single de Oldfield ‘Don Alfonsoy’ y orquestó la banda sonora de ‘The Killing Fields’. Más tarde colaboró con artistas de muy diverso estirpe, como A-ha, Billy Bragg, Edgar Broughton Band, Elvis Costello, Lol Coxhill, Frankie Goes to Hollywood, Roy Harper, Madness y Robert Wyatt.

Entre 1969 y 1981, Bedford fue compositor residente en el Queen's College de Londres, y entre 1968 y 1980 fue profesor de música en varios institutos de Londres. Esta labor le llevó a componer una gran cantidad de música para fines educativos. La notación musical que utilizó se aparta a menudo de las convenciones, haciendo uso generoso de gráficos, lo que permite que sus obras puedan ser interpretadas por niños y otras personas que no saben interpretar la notación convencional.

Cod: #1253

17 sept. 2016

The Nihilist Spasm Band - No Record (1968)

Hubo en los años 60s, afortunadamente, quienes salieron un poco de la moda del rock & roll, con la intención de crear su propia música en base a sus propias reglas. Entre ellos se encontraban bandas experimentales como Red Krayola, Cromagnon, entre otros; ‘The Nihilist Spasm Band’ (NSB) fue otra de esas bandas descolocadas a su época. Este fue (y lo sigue siendo) un colectivo musical experimental, compuesto por un grupo de canadienses con intenciones extrañas.

Se puede atribuir el comienzo del grupo en torno a Greg Curnoe, que era un director de cine y que quería, por aquel entonces, hacer una banda sonora para su próxima película de 16 mm. Curnoe decidió hacer algo poco convencional y compró un montón de kazoos (pequeño instrumento de viento, tipo corneta), reuniendo a algunos de sus amigos para realizar improvisaciones libres. Ellos graban la banda sonora para la película pero pronto se dan cuenta de que disfrutaban de lo que hacían, por lo que deciden ampliar el repertorio, construyendo kazoos mas grandes, añadiendo un bajo y percusión; no tardaría en aparecer una guitarra eléctrica.

Lo que comenzaría como un juego pronto se convertiría en un colectivo musical con intenciones muy claras, intenciones de ‘no música’, de despiste contracultural usando lo bizarro como medio de transporte y sus actos en vivo que se convertirían en lo fundamental del grupo, casi sin mayores intenciones comerciales mas que las de hacer música extraña sin mayores explicaciones. El grupo se forma allá por 1965, en Londres, Ontario, y estaba integrado originalmente por Hugh McIntyre en bajo, John Clement en guitarra y bajo, John Boyle en kazoo, Bill Exley en voz, Murray Favro en guitarra, Archie Leitch en clarinete, Art Pratten en violín, and Greg Curnoe en batería.


Ellos deciden ir aún más allá y comienzan a construir sus propios instrumentos con elementos caseros, además de modificaciones que harían sobre bajos y guitarras (véase el instrumento que porta el personaje de la portada del disco); de ahí viene el término "spasm band", término coloquial que hace referencia a las bandas que construyen sus propios instrumentos, elaborados con objetos de cualquier índole, que generalmente poco tienen que ver con la música, como tubos metálicos, tachos, cajas, etc. Una de las primeras bandas en adoptar este término fue la ‘Razzy Dazzy Spasm Band’, formada alrededor del año 1895, en New Orleans.

Su primer concierto se llevó a cabo a principios de 1966 y su primer lanzamiento, ‘No Record’, data de 1968. Esta grabación es el trabajo clásico del grupo, captura el caos tácito de los años 60s y lo impone ante el oyente por la fuerza, toma el hartazgo de su generación y lo explota al por mayor en su música que es ‘no música’, dejando una impresión inmediata de destrucción de la cultura o de la música, o de lo que sea, pero de destrucción al fin, destrucción como medio de manifestación.

Mas bizarros que Captain Beefheart, mas desenfrenados que en cualquier happening hippie, esta banda noise despliega su libre improvisación y eso lo es todo, lo constituye todo, de principio al fin, donde la meta es el libre expresionismo y la libre improvisación, que involucra a cada uno de los integrantes en un caos que se ramifica en una mutación constante. El rango de la improvisación es tal que los instrumentos no están sintonizados entre sí, tempos y compases no son impuestos y los miembros dan empuje de los rangos de su instrumentación mediante la innovación constante.

El lema principal de este sonido es el de ‘destroy de nations!’ (destruyan las naciones), frase que no tardan en pronunciar repetidas veces y que significa algún tipo de grito anti nacionalista, y en ese sentido el sonido total, que es uno desencajado, pareciera ser la representación musical de la destrucción moral de las naciones, en su sentido psicológico, o por lo menos de las naciones como ellos las entendían.


Poca materia concreta se les puede detectar, un poco de influencia de jazz y/o free jazz, música concreta, algo de Albert Ayler, o Sun Ra, similares a Captain Beefheart, el resto es eso mismo que ellos crearon, al producto bruto final que lo podríamos denominar como noise. Términos como "bueno" o "malo" se vuelven totalmente inútiles para calificar esta música, que linda con lo descalificado por la cultura y que no se puede poner fácilmente en palabras comprensibles para mostrarlo ante el oído popular acostumbrado a la música aburrida y la cultura sobrecargada de erotismo y satisfacciones sensorias. The Nihilist Spasm Band hace honor a su romance con el nihilismo, preocupándose realmente muy poco por si lo que hacen puede entretener o atraer a la audiencia.

Al escuchar estos sonidos que no buscan la ‘perfección’ como comúnmente se entiende, y no buscan ningún tipo de repercusión masiva, ni virtuosismo técnico, y que no buscan casi nada, uno se pregunta qué es la música?, será talvez alguna canción popular sonando en la radio o una obra de gran nivel interpretada en un teatro importante; hay muchas formas de entenderlo y disfrutarlo, pero más allá de los gustos y las opiniones es obvio que comúnmente se entiende al arte como un medio de alcanzar algo, se hace mucha propaganda a eso, a los artistas que obtienen prestigio y son ‘importantes’. Si el artista no busca recompensa con lo que hace, no que no busca vivir o mantenerse económicamente, sino que no busca recompensa moral, si no es una autoridad en lo que hace, entonces el verdadero significado de la música (o el arte) surge por si mismo.

Otra década pasó antes de su próximo álbum, ‘vol. 2’ fue puesto en libertad en 1979, y desde entonces la discografía del grupo se basó en lanzamientos esporádicos y aislado, pese a lo cual el grupo siempre se mantuvo activo, dando conciertos en vivo. Desde 1966 ‘The Nihilist Spasm Band’ se ha mantenido tocando cada lunes por la noche, en un club de su ciudad natal de Londres, Ontario, hábito que proporcionó el título por el séptimo álbum de la banda, llamado justamente así ‘’Every Monday Night’’, lanzado en CD por Alchemy Records en 1999.

Cod: #1252

12 sept. 2016

Father Yod And The Spirit Of '76 - Kohoutek (1973)

Entre las tantas manifestaciones y búsquedas espirituales que tuvieron lugar por aquellos años de contracultura, dentro del hipismo con sus típicas inquietudes por formas alternativas de vida, hubo quienes, optando por alejarse del conservacionismo social y tradicionalista, formaron grupos o comunas de convivencia entre varias personas, aglomeradas en algún lugar específico con alguna idea de vida común. Esto es algo relativamente interesante ya que por lo menos buscaban maneras diferentes de vivir, aunque lamentablemente algunas de estas manifestaciones no fueron medidas seriamente, dando lugar a la aparición de cualquier tipo de excentricidades y parafernalias absurdas, como sectas, lideres, gurúes, cualquier tipo de creencia esotérica, etc.

Uno ejemplo de esto sería el grupo del cual nos hacemos referencia en esta ocasión, nacido en 1969 cerca del área de Los Angeles, como una comunidad esotérica de freaks reunidos bajo el nombre de ‘Source Family’. El grupo había sido creado y era liderado por James Edward Baker, mejor conocido como ‘Father Yod’ (o también como ‘Ya Ho Wa’), un personaje hedonista y excéntrico, un millonario aburrido que convirtió el ‘sexo, drogas y rock and roll’ de los hippies en una religión. Creador de sus propias ideas esotéricas, Yod creía ser alguna especie de gurú o semi-dios encarnado, y contaba, lamentablemente para nosotros, con un amplio grupo de jóvenes seguidores que lo habían adoptado como su padre espiritual o maestro. 

El grupo contenía un núcleo central de 150 personas aproximadamente, viviendo en las colinas de Hollywood, y se solventaba económicamente con los ingresos que generaba un restaurant propiedad de Father Yod. Algunas de las doctrinas que la ‘Source Family’ practicaba se mantuvieron en secreto, pero principalmente todo giraba en torno a Father Yod y al culto a su persona, se sabe que ‘Father Yod’ tenía 14 esposas y 3 hijos. También se sabe que promovían la salud natural, las dietas vegetarianas organizas, la vida en comuna, y otros ideales.


Lamentablemente este tipo de manifestaciones no ayudan en nada y contribuyen a fomentar una mayor confusión de la que ya hay en la sociedad, con respecto a la espiritualidad y a la vida misma; aunque afortunadamente a este grupo de freaks, la ‘Source Family’, se le ocurrió hacer música y es aquí cuando la historia comienza a tener interés, ya que hacían rock experimental, psicodélico, caracterizado principalmente por largas sesiones improvisadas, siendo esto como una especie de extensión de las prácticas que llevaban a cabo en el resto de sus actividades ‘esotéricas’. Esto le da a la música un carácter de misticismo y de misterio único, la cual se vuelve como música de ritual, y nos podemos acercar a ella tranquilamente, ya que la música pareciera ser algo mucho más respetable que la estupidez humana.

‘Father Yod and the Spirit of 76’ representa los primeros pasos del grupo musicalmente hablando, nombre bajo el cual lanzaron cuatro discos, ‘Kohoutek’ de 1973,  y los discos ‘Contraction’, ‘Expansion’ y ‘All or Nothing at All’ en 1974, todos grabados en el garaje de la casa donde vivía la comuna. Estos significarían el comienzo musical del grupo, la etapa más experimental de su música, la cual se mantendría en un ámbito psicodélico y algo extraño; dedicándose más específicamente a las sesiones improvisadas y los extensos ambientes psicodélicos, proponiendo un misterioso viaje hacia tierras de ritual, música improvisada similar al krautrock, que incluye improvisaciones en guitarra, voces y cantos rituales, erotismo, atmósferas lisérgicas y místicas salidas de algún especie de extraño culto.

Esta grabación es, al igual que todas las que hicieron, un esfuerzo de aficionados, un sonido rustico y casero grabado de improvisaciones y sesiones sin mayores esfuerzos por alcanzar alguna calidad sonora o compositiva, una experiencia musical improvisada por músicos de buena calidad, a excepción de Father Yod que irónicamente, pese a que generalmente las letras y la música gira en torno a su persona, aporta voces confusas, arreglos disonantes y fuera de lugar, malos aportes, que a su fortuna no terminan de sonar tan mal junto al sonido ya que todo lo que hacen está elaborado bajo un aura de rusticidad ritual, por lo que sus pocos dotes musicales pasan casi desapercibidos.


El grupo no se mantendría estable en un solo nombre o formación, cambiarían eventualmente de miembros, mutando además hacia distintas encarnaciones bajo los nombres: ‘Ya Ho Wha 13’, ‘The Savage Sons of Ya Ho Wha’, ‘Yodship’ y ‘Fire Water Air’, tratándose generalmente de los mismos músicos de siempre, provenientes de la comuna. Father Yod no aparece en todos los lanzamientos, pero para aquellos en los que participa, se encarga de la voz principal y percusión, con un timbal. 

Ellos comenzaron lanzado discos en 1973 y desde entonces, durante varios años, se mantuvieron constantemente produciendo cosas, que en general se trataba de música improvisada grabada de una sola toma, sin ensayos. Aunque sólo nueve discos fueron producidos y puestos en libertad, se rumorea que más de 65 discos fueron grabados por el grupo, pero se perdieron en los últimos años. La mayoría de los álbumes fueron publicados en pequeñas series de 500 a 1000 copias, por en el sello ‘Higher Key Records’, propiedad del grupo, y fueron vendidos al público en general en el restaurant propiedad de Father Yod.

El 26 de diciembre de 1974, la. ‘Source Family’ vendió su restaurante y se trasladó a Hawai. El 25 de agosto de 1975, a pesar de no tener experiencia en vuelo con ala delta, Father Yod utiliza un ala delta para saltar desde un acantilado de 400 m, en la costa este de la isla de O’ahu, y sufre un accidente, cayendo en una playa, por el accidente no sufriría grabes lesiones externar pero muere nueve horas más tarde al ser incapaz de moverse y al no aceptar tratamiento médico por sus creencias religiosas.

Cod: #1251

6 sept. 2016

Brave New World - Impressions On Reading Aldous Huxley (1972)

Este tipo de particularidades son propias de una tierra tan convulsionada musicalmente, es que el krautrock alemán estaba ahí para teñir el ambiente y su influencia se ha reflejado sobre una camada de músicos de rock que por más que no hiciesen estrictamente krautrock aun así se vieron felizmente impulsados por todo lo que ocurría en su ambiente.

Este proyecto alemán de corta duración da cuenta de que todo es posible en la tierra del krautrock: ‘Brave New World’, originada en Hamburgo, es otra oscura y fugaz banda nacida en la Alemania de los 70s. Compuesta por Dicky Tarrach en batería y percusión, Lucas Lindholm en bajo, órgano y piano, Herb Geller en flauta, saxos, y órgano, Reinhart Firchow en flautas, ocarina, percusiones y voces, el irlandés John O'Brien-Docker en guitarra, órgano, percusiones y voz, y Esther Daniels en voces.

En 1972 publican el álbum ‘Impressions On Reading Aldous Huxley’, un trabajo experimental, prácticamente instrumental, que se sumerge en un ámbito alucinógeno muy llamativo, una búsqueda sonora que los lleva a recorrer caminos extraños, todo como resultado del concepto que aquí quisieron reflejar, es que el disco en su encarnación misma está completamente inspirado en las escrituras y filosofía mística de Aldous Huxley, especialmente en su famoso libro ‘Brave New World’ (‘Un mundo feliz’), libro que da nombre a esta banda.

 

Aldous Huxley fue un escritor británico de una extensa labor en el campo de la novela, los ensayos, poesía y otros escritos, sus temáticas principales están entre el escepticismo y la crítica social, los viajes por el mundo y, ya hacia la última parte de su vida, la escritura mística a raíz de sus repetidas experiencias lisérgicas contraídas por el uso de sustancias como mescalina, LSD y psilocibina.

Huxley tuvo relación con a lisérgica y el misticismo pero ello fue ya en sus últimos años, y su novela ‘Un mundo feliz’ se encuentra ubicada en su etapa más sombría y escéptica de los primeros años, por así decirlo, por lo que resulta algo llamativo que el grupo haya interpretado tal novela de una forma psicodelia, talvez la banda quiso reflejar, con el sonido psicodélico, el sombrío mundo moderno y la sociedad ‘mecanizada y fría’ de la que tanto se refiere Huxley, o talvez solo hayan tomado tal nombre (‘Brave New World’) como una forma de constar que fueron influenciados por tal pensador y en realidad lo que han querido reflejar fue todo el pensamiento en general del escritor, o talvez más que nada solo su etapa mística…

Con este lanzamiento la banda demuestra pertenecer al ámbito del krautrock y sin duda, además, estar influenciada por este, aunque el sonido que presentan sobrepasa los límites del krautrock mismo, es que se trata de un estilo muy personal, una especie de folk rock psicodélico experimental con un sonido único, con aparición de melodías medievales, ambientes electrónicos y/o espaciales, jazz, con el aglutinante especial de que manejan una virtud estructural llamativa y conmovedora al instante.


Un sonido único que parece beber de fuentes misteriosas que lo revitalizan y le dan intensidad constante, esto hace que las distintas fusiones que van surgiendo y mutando queden siempre bien vistas, bien planteadas aunque divaguen por zonas extrañas. No es netamente progresivo pero se las arregla para ser bastante amplio, en lo que a las intensidades y los arreglos respecta, por lo que tranquilamente se lo podría acercar hacia esa etiqueta.

El resultado final es un ambiente muy colorido, orquestado a la perfección dentro de una compleja red de nodos muy cambiantes pero que comparten siempre la misma característica mística y psicodélica. Esta característica propia, innata, como de ‘multifuncionalidad’, es la que refleja casi estrictamente qué es lo que han querido decir y de qué manera reflejaron esa influencia filosófica y lisérgica que es la de Aldous Huxley, de la que tanto se refieren en el título de álbum.

El grupo dura tan solo un par de años juntos, este sería el único disco a publicar por ellos, quienes, casi muy previstamente, desaparecerían en la oscuridad tras el lanzamiento del mismo, ese mismo año, 1972; un corto periodo de actividad pero con resultados considerables, un disco muy llamativo que lejos está de ser un clásico o referente en el género pero que no le faltan fundamentos para serlo.

Cod: #1250

1 sept. 2016

The Zodiac - Cosmic Sounds (1967)

Para referirnos a este disco hace falta hacer hincapié no en una banda sino en un sello discográfico, ya que el trabajo surge como idea de Jac Holzman, fundador y presidente de Elektra Records. Holzman había fundado la firma en 1950, funcionando activamente desde entonces. A lo largo de los 50s y principios de los 60s el sello se especializó en música folk, publicando varios álbumes con gran éxito de ventas con artistas como Judy Collins, Phil Ochs o Tom Paxton.

Aunque desde 1965 el sello toma un camino más hacia el pop y el rock, consiguiendo un gran prestigio en la escena musical por ser uno de los primeros sellos en contratar a artistas de la primera ola de rock psicodélico. Comenzaron a publicar a artistas como: The Paul Butterfield Blues Band, Tim Buckley, Love, The Incredible String Band y, en 1967, los recién nacidos The Doors.

Holzman idea el concepto de un álbum psicodélico basado en los signos zodiacales y, aprovechando el furor por los nuevos sonidos de rock y el éxito por los nuevos lanzamientos del sello, decide darle forma a su visión, contratando a Alex Hassilev, miembro del grupo The Limeliters, para que produzca tal emprendimiento. Hassilev se contacta con Mort Garson, músico y compositor canadiense, junto con quien ya trabajaba en producción, para que escribiera la música. Garson era además un ingeniero en electrónica, compositor de música electrónica, director de orquesta, conocido principalmente por sus trabajos experimentales electrónicos lanzados durante los 60s y 70s, fue uno de los primeros en ejecutar y experimentar con el sintetizador Moog, que por aquel 1967 recién estaba surgiendo.


El equipo encargado del disco se estaba formando y para ello contrataron a varios músicos, todos de enorme calidad, quienes casi ni figuraron ni siquiera entre los créditos del disco. El músico de jazz y pionero en música electrónica, Paul Beaver, fue el encargado de ejecutar el sintetizador, siendo uno de los pocos de la costa oeste en poder setear y ejecutar un sintetizador moog, por aquellos tiempos. El percusionista norteamericano Emil Richards fue el encargado de las percusiones y los distintos agregados percusivos. El bajista Carol Kaye y el baterista Hal Blaine, músicos de sesión muy demandados por entonces, ambos encargados de la sesión rítmica. También se sumaron el flautista Bud Shank y el tecladista Mike Melvoin.

Ellos fueron los encargados de dar vida a este disco, que surge como un trabajo colaborativo eventual, dedicado a reinterpretar musicalmente la visión del hombre hacia lo ‘cósmico’ o ‘místico’ desde la concepción de los signos zodiacales y su supuesta repercusión sobre la vida de las personas. Dudo que el zodiaco pueda tener algún valor intrínseco real, más allá de ser una forma donde generalmente se busca alguna especie de apoyo o consuelo ante la inevitable incertidumbre de la existencia, con la evidente confusión y sufrimiento que esto conlleva; aunque es muy interesante encontrarse con el manifiesto artístico, musical, que todo esto tiene.

 ‘The Zodiac: Cosmic Sounds’ es, sin duda, un trabajo llamativo que combina música psicodélica, con agregados exóticos y elementos electrónicos, siendo uno de los primerísimos primeros álbumes en el que aparece el sonido del mítico sintetizador Moog. Como el subtítulo del disco lo sugiere, es un ‘contrapunto celestial de palabras y música’, un viaje exótico hacia las orillas de la existencia cual el zodiaco sugiere, reinterpretado desde la visión psicodélica de la época (no podría haber sido por otro género, ya que este es el que más se ha acercado hacia lo ‘introspectivo’), lo cual le da mayor sabor místico aun. 

La concepción musical es experimental y evidentemente conceptual, plagado de ambientes de ensueño y sonidos que sugieren un viaje introspectivo  La aparición de gran cantidad de efectos y elementos agregados hace de este un placentero tránsito por ambientes inexplorados, inequívocamente psicodélicos pero además elaborados de manera que el sonido, durante varios pasajes, se mantiene cambiante constantemente, lo que le da al sonido una mayor riqueza y calidad. Se entremezclan buena cantidad de estilos, rock psicodélico, melodías orientales con sitiares, pop, folk, pasajes psicodélicos experimentales con flautas, ambientes exóticos y espaciales, y, lo que termina de darle mayor misterio al asunto, la aparición de agregados electrónicos con sintetizador.


Dividido en 12 piezas, cada una dedicada a reflejar musicalmente a cada uno de los signos zodiacales, el trabajo se vuelve un autentica prédica astrológica, un horóscopo psicodélico musical, elaborado con cierta seriedad ya que los textos correspondientes a cada signo se asemejan fielmente a la descripción que cada uno ofrece de la persona; sumado a esto, el hecho de que aquí no hay cantos sino narraciones, con textos elaborados especialmente para cada caso; escritos por Jacques Wilson, siendo el cantante folk Cyrus Faryar el encargado de aportar su voz, para narrar sobre la exótica instrumentación. 

No queda muy en claro bajo nombre de quien fue publicado el trabajo, las notas del disco son confusas, y mucho misterio ha rodeado a la concepción y la realización del registro en los años siguientes a su lanzamiento. Suele atribuirse el trabajo a Mort Garson, siendo el compositor de las piezas. Él, como ya se ha dicho, fue un pionero de la música electrónica experimental, quien además dejó una buena cantidad de discos publicados bajo su autoria sobre este género, entre los que es encuentran una serie de 12 discos publicados en 1969 (si, 12 discos publicados en un solo año), con los cuales sigue con la temática zodiacal pero esta vez dedicarle 1 tema a cada signo, le dedica especialmente un disco a cada uno de ellos, el material puede descargar de este blog, junto con sus otros lanzamientos.

Por su parte, Hassilev, durante varios años, continuó produciendo trabajos experimentales, en un estudio que tenía en Los Angeles, llegando a trabajar con el cantante Hoyt Axton, y con Ananda Shankar, este último sobrino de Ravi Shankar. Emil Richards y Hal Blaine, participantes de este disco, también dejaron muy buenos trabajos, como lo es ‘’New Sound Element’’ o ‘’ Psychedelic Percussion’’.

Cod: #1249
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